CARTUJO CON LICENCIA PROPIA
viernes, 24 de diciembre de 2010
martes, 21 de diciembre de 2010
BENDECIR EL BELÉN EN FAMILIA, ORACIÓN
ORACIÓN PARA BENDECIR EL PORTAL DE BELÉN EN FAMILIA
Jesús, tú has venido a vivir aquí,
a este mundo con nosotros.
Tú nos quieres mucho.
Tú estas aquí, muy cerca de nosotros;
junto a mi familia y todos los que se alegran
ante la cercanía de las fiestas Navideñas.
Concédenos, buen Jesús,
que tu amorosa venida en amor y paz,
se traduzca en nuestras vidas en
amor y paz verdadera entre todos los niños,
hombres y mujeres del mundo.
Te pedimos que con tu bendición
sobre nuestra familia,
estas imágenes del nacimiento
nos ayuden a celebrar la Navidad
con alegría y a ver a Jesús presente
en todos los que necesitan nuestro amor.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús,
tu Hijo amado, que nació en Belén. Amen
Padre nuestro que estas en el cielo…
lunes, 20 de diciembre de 2010
MI TESTIMONIO SOBRE LA FELICIDAD, CADENA SER
Pequeñas cosas que nos hacen felices
sábado, 18 de diciembre de 2010
COMPLETAS - LA SALADA
Ahora, cuando son las diez y pico de la noche me retiro al descanso nocturno. Descanso de verdad, ya que -aun cuando el día laborioso y bondadoso-, trajo consigo demasiado trasiego, y ahora estoy cansado. Una pregunta me ronda la cabeza cuando me siento ante mi pequeño oratorio portátil; ¿he sido humano hoy?.
Pienso un momento, y como en un suspiro repaso mentalmente el día, para advertir algún atisbo de inhumanidad. No, no he sido infiel a la condición humana, pero quizás tendría que haber buscado una perfección más certera y quizás tal o cual comentarios –no edificantes- hubieran sido innecesarios.
Tengo la esperanza de que mañana, día de llegadas de viajeros conocidos, nos lleve a todos a ser auténticos humanos y fraternos. En María, la doncella de Nazaret, tenemos ejemplos varios, para llegar a sabernos cumplidores de nuestra misión particular, sin alardeos ni medallas a las que les podrá la herrumbre.
Con estas poéticas palabras del gran Arbeloa, me despido. Pensando en las lágrimas de dos amigas que lloraron hoy ante mi presencia contándome sus cuitas. Pensando en la noticia nacional de que un niño murió a manos de su (¿)padre. Dubitativo al no tener aun, una opinión clara sobre la reforma de la jubilación, dando gracias por la vida… y animando a cada persona cercana o lejana, a intentar ser feliz descubriendo las grandezas que cada uno atesoramos por gracia de Aquel que nos trasciende.
Buenas noches.
HIMNO DE ADVIENTO A MARÍA
(Víctor Manuel Arbeloa)
Dios sólo pudo entrar en tu clausura,
y su sombra de amor iluminada
puso su Verbo en tu humildad callada
y en tu tierna acimez, su levadura.
Tu claustro fue volcán; fervor, tu hondura.
Tu arquitectura, en ábside volcada,
cerco airoso de Dios, torre cercada
por el arco fluvial de tu cintura.
Virgen de la Esperanza y de la espera.
Virgen del fruto en curva de palmera.
Sábado roto en alba presentida.
Llegas de adviento y gravidez rendida
para traer a nuestra fe viajera
tu luz y tu sazón de primavera.
Amén.
Plegaria del IV Domingo. Adviento. A.
Plegaria del IV Domingo. Adviento. A.
Dios, y Padre Santo que nos amas y nos buscas;
te bendecimos, y te damos gracias
porque nos permites vivir en la cercanía
de la venida de tu Hijo.
Adviento y Navidad son los tiempos santos
para recordar ese advenimiento del Mesías, de tu Ungido,
que empieza con el nacimiento de Jesús,
pero sólo terminará el día de su venida última y gloriosa.
Gracias porque nos has enviado al Salvador,
porque con su envío alientas en nosotros la esperanza:
una esperanza de redención
que ya nunca desaparecerá del mundo.
Es la persona de Jesús, la historia de su vida y de su muerte
la que hace firme nuestra confianza expectante.
No sólo desde el momento de su muerte y su resurrección
sino desde el instante de su concepción y nacimiento.
El es nuestro Mesías, el Mesías de la humanidad,
el que nos salva y nos libera.
Gracias, Padre nuestro,
porque en medio de nuestras luchas y nuestras crisis
nos haces descubrir en tu unigénito Jesucristo,
el hombre singular que nos inspira una fe firme
en el logro último de nuestro destino colectivo e individual.
Por eso recitamos gozosos y alegres
La oración que Jesús nos enseñó:
PADRE NUESTRO QUE…
Ahora queremos contemplar al que viene en nombre tuyo
y poner su vida ante nuestros ojos
como el centro de nuestra reunión y nuestra plegaria.
Jesús, tu Ungido, nuestro Mesías,
es nuestro hermano, hombre como nosotros
y, a la vez, tu Hijo, diferente de toda la humanidad.
Nacido de María, hijo de José,
procede de una vieja familia judía
de raíces ancestrales,
que se hunden en el pasado de un pueblo milenario.
Jesús es el hombre que viene de lejos,
en el que culminan largos siglos de anhelos y luchas.
Pero su nacimiento virginal nos significa
la vertiente más oculta y misteriosa de su persona,
siempre sustraída a nuestra mirada inmediata.
Jesús no tiene padre terreno, porque te tiene a Ti, Señor,
como Padre único y directo.
Por eso le llamamos Emanuel, Dios con nosotros:
porque a través de su persona
te has acercado más que nunca a la familia humana.
Dios, Señor nuestro: Tú estás unido a Jesús
como el Padre al hijo, de modo entrañable y radical.
Cuando Cristo da su vida por los hombres,
eres Tú quien en El te nos das
y en El te entregas a nosotros,
sellando con sangre de la propia estirpe
la nueva alianza.
Haciendo ahora memoria de tu Hijo,
significada en la palabra Sagrada
te ofrecemos su testimonio
de amor hasta la muerte
y te pedimos el envío de su Espíritu sobre la Iglesia.
Haz que la comunidad de los creyentes
sea, como María, una señal,
un signo de esperanza redentora para todos,
la madre que está encinta
y da a luz al Dios con nosotros.
Que tu Iglesia sea la mediadora
entre los hombres que te buscan,
y signo liberador de tu autentica humanidad.
Por Xto, nuestro Señor, Amén.
viernes, 17 de diciembre de 2010
LA ENSEÑANZA DE JOSÉ MARÍA CASTILLO - ¿TEOLOGÍA DEL INSULTO?
¿Teología del insulto?
Desde que, hace poco más de un año, empecé a publicar este blog, yo me pregunto si es posible hacer teología utilizando el insulto, la agresión, la ofensa y la descalificación como argumento. De ahí, la pregunta que me planteo tantas veces: ¿es posible hacer teología mediante ofensas, insultos y agresiones todo el que no piensa como yo? Por desgracia, en el mundo mediático de la religión, es frecuente que quien lee algo que contraríe sus propias ideas o intereses responde enseguida, no ya dando argumentos, para defender sus propias convicciones, sino propinando expresiones humillantes al que se atreve a decir lo que a mí no me gusta o afirma lo que yo pienso que es falso.
De ahí, mi pregunta, que repito de nuevo: ¿se puede hacer teología utilizando como argumento la agresión al contrario?
Yo creo que no. Porque hacer teología es hablar de Dios, si es que es realmente teología lo que se pretende hacer. Pero, ¿cómo es posible hablar de Dios mediante descalificaciones personales, expresiones humillantes, insultos y otras lindezas por el estilo? Desde la Edad Medía, allá por los tiempos gloriosos de la Escolástica más genuina, se viene hablando de la "rabies theologica", que no es ni más ni menos que la destemplanza en el discurrir y el hablar en que con frecuencia incurrimos quienes nos ponemos hablar de cosas santas y sagradas, en las que nos imaginamos que metemos a Dios, cuando en realidad lo que metemos es la pata hasta el fondo.
Tengo la impresión de que esto es tan serio y tan fuerte, que a mí me parece que los textos de los evangelios que ponen en boca de Jesús expresiones ofensivas a sus oponentes (por ejemplo, escribas y fariseos), eso jamás lo dijo Jesús, sino que se trata de interpolaciones que, después del año 70 (cuando cayó Jerusalén en manos del poder imperial de Roma), los cristianos se atrevieron a poner en boca de Jesús lo que salía de su propia boca, lo que no sirvió sino para fomentar, ya desde entonces, el vergonzoso antisemitismo que tanto daño nos ha hecho a todos, no sólo a los judíos.
Y termino asegurando que, al decir estas cosas, aquí el primer culpable soy yo. Porque, a veces, hablo de manera que se me ve el plumero. Quiero decir, se me nota el apasionamiento, el partidismo o cosas parecidas que, en todo caso, son cualquier cosa menos teología. Este blog quiere ser "Teología sin censura". Pero con tal que sea eso, "teología". Y teología hecha desde la libertad de pensar y de decir lo que se piensa. Pero siempre pensando y diciendo lo que, por el fondo y por la forma, podría ponerse en boca de Dios, salvando las distancias y admitiendo todos los posibles respetos que, en justicia, se merece el santo nombre de Dios.
Viene de: http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2010/12/16/religion-iglesia-opinion-castillo-teologia-insulto.shtml?utm_campaign=Boletin+RD+17/12/10&utm_medium=email&utm_source=jetmails.com
jueves, 16 de diciembre de 2010
miércoles, 15 de diciembre de 2010
PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - ESTÁ CON NOSOTROS
4 Adviento (A) Mateo 1, 18-24
ESTÁ CON NOSOTROS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).
ECLESALIA, 15/12/10.-
Antes de que nazca Jesús en Belén, Mateo declara que llevará el nombre de «Emmanuel», que significa «Dios-con-nosotros». Su indicación no deja de ser sorprendente, pues no es el nombre con que Jesús fue conocido, y el evangelista lo sabe muy bien.
En realidad, Mateo está ofreciendo a sus lectores la clave para acercarnos al relato que nos va a ofrecer de Jesús, viendo en su persona, en sus gestos, en su mensaje y en su vida entera el misterio de Dios compartiendo nuestra vida. Esta fe anima y sostiene a quienes seguimos a Jesús.Dios está con nosotros. No pertenece a una religión u otra. No es propiedad de los cristianos. Tampoco de los buenos. Es de todos sus hijos e hijas. Está con los que lo invocan y con los que lo ignoran, pues habita en todo corazón humano, acompañando a cada uno en sus gozos y sus penas. Nadie vive sin su bendición.
Dios está con nosotros. No escuchamos su voz. No vemos su rostro. Su presencia humilde y discreta, cercana e íntima, nos puede pasar inadvertida. Si no ahondamos en nuestro corazón, nos parecerá que caminamos solos por la vida.
Dios está con nosotros. No grita. No fuerza a nadie. Respeta siempre. Es nuestro mejor amigo. Nos atrae hacia lo bueno, lo hermoso, lo justo. En él podemos encontrar luz humilde y fuerza vigorosa para enfrentarnos a la dureza de la vida y al misterio de la muerte.
Dios está con nosotros. Cuando nadie nos comprende, él nos acoge. En momentos de dolor y depresión, nos consuela. En la debilidad y la impotencia nos sostiene. Siempre nos está invitando a amar la vida, a cuidarla y hacerla siempre mejor.
Dios está con nosotros. Está en los oprimidos defendiendo su dignidad, y en los que luchan contra la opresión alentando su esfuerzo. Y en todos está llamándonos a construir una vida más justa y fraterna, más digna para todos, empezando por los últimos.
Dios está con nosotros. Despierta nuestra responsabilidad y pone en pie nuestra dignidad. Fortalece nuestro espíritu para no terminar esclavos de cualquier ídolo. Está con nosotros salvando lo que nosotros podemos echar a perder.
Dios está con nosotros. Está en la vida y estará en la muerte. Nos acompaña cada día y nos acogerá en la hora final. También entonces estará abrazando a cada hijo o hija, rescatándonos para la vida eterna.
Dios está con nosotros. Esto es lo que celebramos los cristianos en las fiestas de Navidad: creyentes, menos creyentes, malos creyentes y casi increyentes. Esta fe sostiene nuestra esperanza y pone alegría en nuestras vidas.
(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).
Plegaria del 3 (III) Domingo Adviento A.
(Esta plegaria puede leerse tras las preces en la liturgia de las horas ya que en ella se incluye el espacio para el padre nuestro. Es útil para dinamizar los oficios litúrgicos en los tiempos fuertes como el presente Adviento)
Plegaria del 3 (III) Domingo Adviento A.
Dios, Padre Santo,
que nos amas y nos buscas.
Te damos gracias,
porque en el adviento de este año,
que termina según el calendario de los hombres
y que empieza según la tradición cristiana,
seguimos esperando.
Te bendecimos, porque gracias a tu Espíritu
deseamos someternos a la voz de tus profetas,
para que en nuestros oídos
resuene la Buena Nueva,
el anuncio de la liberación.
Nos cuesta compartir el pan,
hospedar a los pobres,
reconocernos hambrientos de luz,
ser centinelas de tu Aurora.
Gracias, Padre,
porque siempre que recurrimos a Ti
nos dices: “Aquí estoy”.
Bendito seas por las palabras de los profetas
que diste a los hombres,
para que las comunicasen a los hermanos,
a través de la esperanza de tu Reino
y de la buena noticia de tu amor.
Por esa palabra hecha carne en Jesucristo,
Entonamos aquella oración que Jesús nos enseño:
Padre nuestro que esta en el cielo…
Te bendecimos por Jesucristo,
imagen tuya y semejanza nuestra,
que tuvo un corazón lleno de dichas y de penas,
de alegrías y de angustias.
Te damos gracias,
porque tu Hijo Jesucristo se unió en el Jordán
al pequeño resto de los pobres
y compartió con ellos la esperanza.
Repartió con el pueblo su túnica;
invitado por los ricos a su mesa
los interpeló con libertad y con amor;
no extorsionó a nadie
y aceptó la paga de nuestros pecados.
Su bautismo de sangre y de Espíritu,
en el agua de su costado,
es nuestro bautismo de salvación.
Testimonio que nos dejó,
la víspera de su comunicación total
y de su entrega,
para que la muerte no tuviese ya
los triunfos en la mano,
para que la libertad no fuese meta inalcanzable,
para que en una misma mesa
se reuniesen los pobres de todos los tiempos.
Ahora nosotros, Padre,
recordamos aquel gesto del Señor,
su pasión y glorificación,
su advenimiento pleno al final de la historia.
Por eso nos hemos congregado en torno a Ti,
y aceptamos, gozosos y llenos de miedo,
aquel encargo,
dispuestos a comunicarnos,
a liberar a los hombres de la esclavitud
que tejen los poderosos del dinero o de la política
y a sobrepasar los obstáculos que se oponen
a nuestra libertad: el miedo y el orgullo.
Acepta, Padre, nuestra buena voluntad
como aceptaste el sacrificio de tu Hijo.
Que podamos ser llamados por Ti hijos tuyos,
porque somos comunidad en tu amor;
que seamos hermanos unos de otros,
para que brille la luz de las tinieblas
y la oscuridad se vuelva mediodía
con la Buena Noticia del evangelio de Jesucristo.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
martes, 14 de diciembre de 2010
PENSAMIENTO DE HOY PARA ESTAR BIEN CONSIGO MISMO
"Cuando tienes trabajo y no sientes ganas de trabajar,
decide lo que es realmente urgente
y lo que puede esperar."
decide lo que es realmente urgente
y lo que puede esperar."
lunes, 13 de diciembre de 2010
UN MENSAJE MARAVILLOSO DEL AMIGO CASALDÁLIGA
'LA VERDAD DE QUE DIOS ES AMOR'
PEDRO CASALDÁLIGA, Obispo, SÃO FÉLIX DO ARAGUAIA (BRASIL).
ECLESALIA
Es difícil detectar El Anuncio
entre tantos anuncios que nos invaden.
¿Existe aún la Navidad?
¿Navidad es Buena Nueva?
¿Navidad es también Pascua?
Sabemos que «no hay lugar para ellos».
Sabemos que hay lugar para todos,
hasta para Dios...
El buey y la mula,
huyendo del latifundio,
se han refugiado en los ojos de este Niño.
El hambre no es sólo un problema social,
es un crimen mundial.
Contra el Agro-Negocio capitalista,
la Agro-Vida, el Bien-Vivir.
Todo puede ser mentira,
menos la verdad de que Dios es Amor
y de que toda la Humanidad
es una sola familia.
Dios continúa entrando por abajo,
pequeño, pobre, impotente,
pero trayéndonos su Paz.
Doña María y el señor José
continúan en la comunidad.
La Veva continúa siendo tapirapé.
La sangre de los mártires
continúa fecundando la primavera alternativa.
Los cayados de los pastores,
(y del Parkinson también),
las banderas militantes,
las manos solidarias
y los cantos de la juventud
continúan alentando la Caminada.
Las estrellas sólo se ven de noche.
Y de noche surge el Resucitado.
«No tengan miedo».
En coherencia, con tesón y en la Esperanza,
seamos cada día Navidad,
cada día seamos Pascua.
Amén, Axé, Awire, Aleluia.
Pedro Casaldáliga, Navidad 2010, año nuevo 2011
(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda
la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).
domingo, 12 de diciembre de 2010
COMPLETAS - LA SALADA
Ahora me retiro, pero no quiero hacerlo sin dejar constancia de que el día de hoy y mi oración, han estado con aquellas personas que ayer sufrieron ese accidente en el cual hubo personas que sufrieron quemaduras de consideración. En la preparación de una merienda en una parroquia de Estepa, un accidente provoco el derramamiento de aceite hirviendo y quemaduras a algunas colaboradoras.
Tanto los enfermos como los presentes al acto sufrieron lo indecible ante el accidente y valorando lo que podría haber pasado.
Dolor, mucho dolor.
Precisamente hoy he estado escribiendo y estudiando sobre el dolor.
"¿Porqué del dolor, Dios mío?, es fácil preguntarse. Hubo épocas en las que el dolor era considerado premio celestial, por el hecho de dolerse como Cristo se dolió. El Padre Sertillanges manifestó que “el dolor es útil, […] es un bien”. Quizás pensamientos como este, llevaron a muchos incluso a provocarse dolor para alcanzar tales fines. Sin embargo lejos de la causa del dolor que puede ser variada, pues puede conllevar lesiones físicas o lesiones morales respecto de comportamientos inapropiados, Dios no quiere que sus hijos sufran. Nos hizo humanos y perecederos, y nos ofreció muchas posibilidades de vivir y principios suficientes como para salvar estoicamente las adversidades que nos sobrevienen. Ante el dolor, el cristiano tiene fundamentalmente que escuchar a Dios y cumplir su voluntad. Pero ojo, la voluntad de Dios no se da de cualquier manera, pues no es un mensaje que es revelado de manera milagrera. Cumplir la voluntad de Dios como dijera Sor Veracruz, es “aplicar la amorosidad a cada acontecimiento de la vida”, porque Dios es amor.[...]".
Desde este retiro, mi apoyo total y mi oración ante el dolor, tanto para las enfermas como los familiares y organizadores.
El Señor nos conceda una noche tranquila y una muerte santa.
Paz y Bien.
sábado, 11 de diciembre de 2010
ILUSTRACIONES DEL HERMANO CORTES
¡Que mejor dinámica litúrgica que las ilustraciones del amigo cortes!!
http://blogs.periodistadigital.com/hermano-cortes.php
http://blogs.periodistadigital.com/hermano-cortes.php
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