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jueves, 4 de octubre de 2018

AUSCHWITZ EN MADRID "NO HACE MUCHO. NO MUY LEJOS" #Auschwitz



"No hace mucho. No muy lejos", es el lema de esta maravillosa exposición en Arte Canal de Madrid. 

Sabéis que estuve en Auschwitz Birkenau hace tres años. Y como este tema siempre me ha tocado muy de cerca, pues no quería dejar pasar la oportunidad de visitarla. Así que ayer día 3 hice la locura de ir y venir en Bus a Madrid en el mismo día, pero un día estupendo, cultural y muy bien aprovechado. Os explico brevemente algo. 
Los nazis hicieron primero Auschwitz convirtiendo unas viviendas en barracones…etc, y en la actualidad allí es donde está el museo con elementos algunos de los cuales se pueden ver en esta exposición. Otros son inéditos y nunca se han expuesto. 
Pero cuando los nazis vieron la necesidad de eliminar más personas, construyeron a unos tres kilómetros cerca de la aldea de Birkenau, este segundo campo que es el más grande construido y donde se eliminó aproximadamente a más de un millón y medio de personas. 
A este segundo y gran campo se le llama ASCHWITZ BIRKENAU y sobre él es la exposición. La exposición de este campo de concentración nazi está muy bien montada y estructurada con más de 600 piezas originales. 
La audioguía permite tener un conocimiento exacto de los espacios escénicos así como de los elementos y departamentos en los que está dividida la muestra, la cual no se engaña al decir que se puede tardar en verla más de tres horas. Tres y media tardé yo. Algo muy especial es que esta exposición tiene bastantes videos en los que supervivientes cuentan su terrible experiencia. Testimonios recopilados hace muchos años pues la mayoría ya han fallecido. Sirva esta experiencia de tantas personas, para evitar que otra locura de este tipo se pueda volver a suceder. Vuelvo a decir aquello que escribí en aquella rosa que coloque en los raíles del tren en Auschwitz-Birkenau. “Por todos los judíos, gitanos, homosexuales y discapacitados ¡¡nunca más!! Floren”
Repitámonos todos a nosotros mismos, NUNCA MÁS ni esto ni nada parecido de carácter colectivo o indicidual. #Auschwitz #AuschwitzBirkenau #Birkenau











domingo, 11 de marzo de 2018

ILUMINANOS DESDE EL CIELO, PESCADITO - #TodosSomosGabriel



Los  días de incertidumbre han concluido. Tristemente. Muy tristemente. Demasiada tristeza. Los esfuerzos han sido enormes. La emoción contenida de todo el país. El trabajo tan grande de policía, guardia civil y voluntarios, así como bomberos, personas todas que han puesto sus vidas en peligro por intentar recuperar una vida, por pequeña que fuera; pero una vida que a todos nos cautivó con su mirada inocente de pescadito de colores, lleno de alegrías, luz y simpatía. 

Mientras todo esto sucedía, ¡quien nos lo iba a decir! El demonio estaba en la propia familia, ahí, trazando el mal, dejándose llevar por unos turbios sentimientos que probablemente radiquen en el resentimiento o en unos celos insoportables. Como siempre, como en todo conflicto armado, colectivo o individual, las víctimas son los inocentes. Quienes nada tienen que ver en el origen de las cosas. Aquel pequeño trayecto desde casa de su abuela al pobre Gabriel le costó la vida. Una pequeña vida que ha caminado demasiado pronto a la Casa del Padre, en el cielo.
Nuestro sentimiento primigenio nos lleva desearle a la supuesta asesina lo peor. En estados unidos probablemente le costaría su vida. Una vida por otra vida, pero estamos en un país civilizado, donde el estado de derecho establece que todo posible criminal tiene opción a la reinserción, pagando su deuda a la sociedad. Pero Gabriel, ya nadie se lo va a devolver ni a su padre ni a su madre ni a su familia y amigos.
En el “Via Crucis” del Calvario le hemos tenido muy presente a este pequeño y su familia, con mucha emoción.

ORACIÓN POR GABRIEL
Dios y Padre bueno que nos amas y nos buscas. 
Esta tarde hemos acompañado a tu hijo Jesús 
en el camino hacia la cruz. 

Una cruz donde hemos podido contemplar 
a los injustamente tratados y asesinados 
por la crueldad humana. 
Permítenos Padre, que ante la cruz de Jesús, 
optemos por la esperanza en la resurrección, 
desde las entrañas de misericordia. 
Trabajando en la construcción de una sociedad justa. 
Admirando la vida y la necesidad vital de vivirla 
en amor y fraternidad. 
Guarda en tu paz a los familiares de este pequeño, 
con el que se nos ha ido un poco de nuestra alma. 
Y a él, Gabriel, el pescadito, 
concédele un espacio lleno de luz, a tu lado; 
porque junto a Ti –origen de la vida- 
iluminará la vida de sus familiares y amigos, 
pues Tu Luz, Padre bueno, nos hará ver la luz.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
#TodosSomosGabriel

miércoles, 11 de octubre de 2017

EL OBISPO DE ALMERÍA Y LOS DERECHOS DE LA IGLESIA - José Mª Castillo, Teólogo

Publico este artículo de José Mª Castillo, no exento de pesar. Sí. ¿Porqué se afana la jerarquía católica desde los obispos hasta los curas de pueblo, en poner -en muchos casos- la dureza de la moral por delante de la fraternidad del Evangelio y la apertura de puertas del Papa Francisco? Conozco a una mujer -que como Resurrección Galera- sufrió en sus carnes la represión de la institución católica. 
¡¡INCREÍBLE, PERO CIERTO!! Y cuando esto pasa, nuestra Iglesia DEJA DE SER LA IGLESIA DE JESUCRISTO. Absolutamente.
Luego que se quejen de que la gente se marche. No conservaran al pueblo de Dios, ni siquiera con confirmaciones obligatorias, absurdas y masificadas. 
Para más indicaciones, os invito a leer el artículo del amigo Castillo, Doctor en Teología.


José M. Castillo    

El obispo de Almería, Adolfo González Montes, ha dicho públicamente que no piensa cumplir la sentencia del Juzgado de lo Social nº 1 de Almería, amparada por el Constitucional, que conmina al obispo a readmitir a la profesora de religión Resurrección Galera, despedida en el curso 2001-2002, por haber contraído matrimonio civil con un divorciado.
Para tomar esta decisión, el obispo afirma que lo que él hace, al no permitir que Resurrección Galera vuelva a enseñar religión, es sencillamente defender los “derechos fundamentales” y, más en concreto, el derecho a la “libertad religiosa”, por el que nadie le puede obligar a conceder el permiso de enseñar a una persona con cuya forma de vida el obispo no está de acuerdo.

Así las cosas, debo decir, ante todo, que defiendo el derecho de Resurrección Galera a seguir enseñando como profesora de religión. Derecho protegido por el Juzgado de lo Social nº 1 de Almería y amparado por el Constitucional. Y defiendo el derecho de la profesora, no sólo porque están en juego los derechos de una persona, sino además porque, en este caso, ha quedado patente un hecho más profundo y más grave. Me refiero a algo tan elemental, como es el hecho de que Resurrección Galera (como todos los demás católicos), antes de ser inscrita en el libro de bautismos, tuvo que ser reconocida y aceptada en el Registro Civil. Es decir (por si no ha quedado claro) todo católico, antes que católico es ciudadano español. Por tanto, todo católico, antes que estar sometido al obispo, está sometido a la Constitución. Como todo obispo, antes que ser buen obispo, tiene que ser buen ciudadano.
Lo que me lleva derechamente a la sabia afirmación del profesor emérito de Derecho, Stefano Rodotà, de la Universidad de Roma “La Sapìenza”, en su excelente obra “El Derecho a tener derechos” (Madrid, Trotta, 2014, pg. 69): “El hecho de que los derechos fundamentales contribuyan a definir una esfera de “lo que no es decible” pertenece a la distribución de poderes en el sistema, incluso para delimitar las esferas de la libertad de cada uno allí donde no pueden penetrar los poderes externos”.
En última instancia, lo que quiero decir es que, a pequeña escala y (absolutamente seguro que lo ha hecho sin darse cuenta), el obispo González Montes está defendiendo el mismo principio en que se basa el separatismo radical que sustenta el conflicto de Cataluña. Se defienden unos presuntos derechos fundamentales, que justifican poderes al margen del sistema. Y no debidamente integrados en el sistema constitucional.

Y por favor, que nadie invoque (en este caso y en tantos otros similares) los acuerdos Iglesia-Estado de enero de 1979. A propósito de estos acuerdos, pregunto: 1º) ¿Por qué aquellos acuerdos se firmaron el 3 de enero de 1979 para explicar y aplicar la Constitución actual, que es de diciembre de 1978?  2º) ¿Por qué aquellos acuerdos se gestionaron en secreto entre el ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, y el Secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Villot? 3º) ¿Qué ocultó – y sigue ocultado – la Iglesia Española en este asunto tan delicado y tan fundamental?

El día que la Iglesia deje patentes estas cuestiones (y las cuestiones tan serias que todo esto entraña), el obispo de Almería – y los demás obispos – podrán tomar la decisión que se ha tomado en el caso de la profesora Resurrección Galera. Y tantas otras cuestiones que la gente se plantea y para las que nuestros obispos, hasta ahora, no han dado la debida respuesta.    

imagen de R.Galera: www.periodistadigital.com
imagen del obispo de almeria: www.vidanuevadigital.com

sábado, 4 de junio de 2016

EL DOLOR NO PRESCRIBE

El dolor no prescribe
Si usted está de acuerdo con el título, pero no contempla la recuperación de la memoria histórica, deje de leer si le place y así nos ahorramos de estar en desacuerdo y usted no pierde el tiempo.


Creo que era ayer tarde, cuando en televisión vi un reportaje muy interesante sobre las dificultades insalvables que tienen muchas personas, para recuperar los restos de sus seres queridos del Valle de los Caídos, donde reposan junto a Franco -si a eso se le puede llamar reposar-.
En este orden de cosas, respecto del horror del nazismo todos conocemos las causas y las cifras de la barbarie por medio de los medios diversos de difusión; pero es absolutamente distinto el ser consciente de los hechos acaecidos, estando allí en el campo de concentración setenta años después, como pude estar yo en Polonia el año pasado. 
Volviendo a los represaliados de la guerra civil española, podemos decir lo mismo. Sabemos muchas cosas –siendo seguro que es más lo que ignoramos-, pero cuando se consigue tener la oportunidad de poner cara y rostro a una dolorosa ausencia, se logra contextualizar lo ocurrido y se miran las cosas de distinta forma.
Esta tarde he podido conversar con una mujer mayor, de ochenta y dos años. Y comentando las estrecheces de hoy en día, reconocía que aun fueron tiempos mucho más duros los que a ella y a muchas personas les tocó vivir. Se llama Asunción es viuda y natural de Estepa (Sevilla), y no conoció a su padre. 
Relata su historia sentada en una robusta silla de casa, con su andador por delante para salvaguardarla de posibles caídas. Aun tiene vigor en el cuerpo pues ayuda a la familia en la cocina y otros menesteres, que no le exijan demasiada movilidad. Su pelo es absolutamente cano y su rostro, surcado de arrugas y de antigüedad, refleja las mil experiencias buenas y malas que la vida concede a las personas de vida longeva. 
Nunca sale de casa pues su vida según ella está acabada. A la tumba se marchará con una pena muy grande y una congoja que no se acaba, a su padre lo fusilaron hace ochenta años. Ella no conoció su rostro en persona, pero se aferra a su recuerdo con una vieja fotografía coloreada en la mano. Era su padre.
Su niñez fue muy dura, pues careció de la seguridad, estabilidad y amparo de un padre. Su madre y su abuela se marchaban temprano al campo para realizar labranza, dejándola en casa encerrada con el almuerzo puesto en la mesa. Así estuvo varios años, hasta que su madre pudo llevarla al colegio de las Hermanas de la Cruz.
Llegó casi a mendigar el trozo de pan negro que le daban por el racionamiento. Comió muchas noches collejas, un pequeño brote verde silvestre del campo. Y para colmo de la desesperación, reconoce haber comido en varias ocasiones –como si fueran alcachofas crudas- corazones de “alcauciles”, un espino grande y duro del campo que nace en los terraplenes.
Su madre casi llegó a la inanición, al dejarle siempre su ración de comida a la niña.
A su padre de lo llevaron una mañana cualquiera cuando ella era muy chica. Supo a los años que durante ocho días, su madre estuvo llevándole el desayuno y almuerzo al presidio local de Estepa, nuestro pueblo. Hasta que al octavo día le dijeron a su madre que no dejara allí comida, que los presos no estaban ya allí. 
Para desesperación de la joven esposa, no le dijeron donde estaba, pero se temió lo peor. Esa mañana del octavo día, lo llevaron junto a cuarenta personas más, hasta las “paerillas” del cementerio del pueblo vecino de Lora de Estepa. Los pusieron muy juntitos en la tapia que da hoy día a la A-92. Los fusilaron uno a uno con un tiro en la sien, y los enterraron en una fosa común en el mismo cementerio.

Quizás solo deban bastar estas palabras para explicar la intencionalidad del escrito, pero me obligo a preguntar: ¿cómo en aras de la paz social se puede negar la recuperación de la memoria, y negar a estas personas la recuperación de los restos de sus seres queridos? ¿Cómo es posible que haya personas que tengan la indecencia de justificar la NO recuperación alegando que se abren heridas? 
¿Le preguntamos a Asunción? Su padre murió por ser tachado de rojo o libre pensador. Fue a todas luces una muerte injusta. Le quitaron su vida. Una vida imposible de reparar con un millón de oraciones o monumentos. Una vida que era de él, del padre de asunción, el cual se fue a la tierra sabiendo que dejaba una pequeña a la que nunca vería hacer la primera comunión. Eran pobres, eran sencillos, eran despreciados por el régimen de entonces, pero eran personas.
Su dolor, el dolor de Asunción, ese dolor endurecido y candente de ochenta años de edad no prescribe. Y solo hay que ponerse en el pellejo de esta anciana, para comprender el drama que aun subyace en muchas personas de España y otros pueblos masacrados donde se hicieron limpiezas ideológicas. 
¡Ojo, señores y señoras! Ni Paracuellos del Jarama, ni la Sierra de Granada o Ronda, ni la batalla de Toledo ni la del Ebro, ni de izquierdas o derechas, ni rojos o azules. Vidas perdidas, que en todos los casos posibles merecen descansar en una tierra que merezca las lágrimas de sus familiares.
Escribo este artículo, porque esta tarde en vísperas he leído el evangelio de la viuda de Naín, en Lucas 7,11-17. Teniendo presente la conversación con Asunción esta tarde y leyendo a Jesús decir a la viuda con su hijo muerto: “Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo: «No llores.»”; se me ocurre preguntar, ¿quién consuela tanto dolor que está vivo y que no prescribe? Y cuidado, con ochenta años de dolor a nadie se le puede pasar la mano por la espalda o decirle “ellos ya están en el paraíso”. Hay que actuar desde la justicia social, como lo haría el Señor; con determinación suficiente para sacar los muertos de sus tumbas y darle una sepultura digna ante sus familiares. Lo contrario es cobardía absoluta y dar la espalda a Jesucristo, que dio su vida testimoniando la entrega y el servicio hacia los más indefensos del mundo.
De la indiferencia ante el dolor que no prescribe, líbranos Señor.
Buenas noches.

Fraternalmente, Floren.

viernes, 20 de mayo de 2016

TELEGRAMA AL CARDENAL CAÑIZARES

TELEGRAMA AL CARDENAL CAÑIZARES


Príncipe de la Iglesia y Eminencia Reverendísima, la paz sea con usted. ¿Es acaso que por ocupar usted la sede arzobispal de la ciudad de Valencia, arrebatada por el Cid Campeador a los árabes; mantiene usted esas ínfulas de conquista y cruzada contra todo lo que no sea su absoluta y episcopal voluntad?  

De norte a sur de -la que para usted es- “la muy católica España”, se sabe que usted es adalid y defensor, entre otras cosas de un solo modelo de familia y un solo modelo de vida sexual. Nada nos dijo Jesús de Nazaret de la genitalidad, señor cardenal. Pero usted se empeña una y otra vez junto al prelado de Alcalá de Henares y otras perlas episcopales de la península ibérica, en señalar a los gays como causa del todo mal que atente contra sus intereses. Algunas personas solo deseamos vivir en paz, sea cual sea nuestra bandera. Seguimos las huellas de Jesucristo desde la solidaridad, la fraternidad y el respeto mutuo incluso a usted, que mal nos quiere. Por todo ello, le animamos a seguir el consejo del papa: de no estar obsesionado con lo mismo y a todas horas. En el buen sentido del dicho popular, mezcla usted churras con merinas al criminalizar todo lo gay. Pero hoy tenemos que darles las gracias por declarar nuestra opción semejante a la grandeza británica, pues nos considera imperio. ¡Gracias señor Cardenal! A pesar de sus encendidas palabras contra nos y tras verle lucir aquella capa roja de siete metros llevada por sus bellísimos acólitos, entiendo que en su mente subyace una cuestión de necesidad de ser nombrado Reina de la Fiesta del Orgullo, gay. Por lo tanto, “statim hágase” (hágase de inmediato).

Imagen y noticia: http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2016/05/19/canizares-arremete-contra-el-imperio-gay-y-el-feminismo-destructor-religion-iglesia-valencia-ucv.shtml

jueves, 24 de enero de 2013

NI JUSTICIA HUMANA NI DIVINA PARA SOR MARÍA

Está claro que en esta vida, No todo se paga.


"Solo espero que Dios la perdone, porque yo no la voy a perdonar nunca" 
(Purificación Betegón, madre de un niño robado)

El ser monja, no la eximia de la responsabilidad jurídica de dar explicaciones por haber robado bebes en el siglo pasado, en una España en la cual el ser religiosa -como ser guardia civil- aun tenía una gran cuota de poder allá por donde uno pasara.
El caso es que Sor María Gomez Valbuena no podrá volver a declarar en el juzgado.
Ha muerto de vieja por causa de una insuficiencia cardiorespiratoria. Aliviadas se sentirán en su congregación, al no tener que volver a aguantar la presión de los medios a las puertas de los juzgados.


Estaba imputada por robos de bebes aunque nunca pudo ser juzgada. Solo declaró ante el juez y publicó una nota en la cual sentía repugnancia por el separar a bebes de sus madres biológicas.
Sin embargo, esta monja -paradógicamente hija de la caridad- juzgaba por si misma, que mujeres eran dignas de ser madres y quienes no, en función de la moralidad de la monja. 
Está claro que esta terrible monja, que casi da pena a sus 80 años cumplidos, era la esperanza para muchas personas, para poder encontrar a sus hijos robados.
Su secreto se ha ido a la tumba con ella.
Purificación Betegón se equivoca. Dios no la perdonará. El dolor de los humanos es el dolor de Dios, el mismo. Dios se adolece de sus hijos. Y si esta mujer y monja no se gano su salvación en vida, desde luego no lo hará después de muerta.
Obras son amores y no buenas razones.

Viene de: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/01/24/actualidad/1359013050_505509.html