CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

sábado, 8 de enero de 2022

MUJERES, REINAS, MAGAS Y SABIAS.

Los Reyes Magos es una de las tradiciones más antiguas que conocemos y quizás sobre su fundamento habría que decir algo más.

El caso es que en el oficio de Laudes ayer por la mañana, di lectura al texto de Florentino Ulibarri titulado “TAMBIÉN LLEGARON MUJERES SABIAS”[1]. En este texto el autor -con su especial sensibilidad y carisma- viene haciendo lo que yo llamo un alegato de Reyes Magos en defensa de la igualdad de la mujer.


Ojo, mi intención no es cambiar la tradición, no voy por ahí. Pero es preciso conocer el verdadero fundamento de las cosas, al menos para no rasgarse la camisa ante cabalgatas protagonizadas por mujeres, reinas magas o cualquier cosa que se nos ocurra y que no sea del agrado de algunas personas.

Partimos de la base de que tradicionalmente los magos fueron hombres por el patriarcado que nos llega hasta nuestros días.

¿Porqué lo digo? Pues porque la tradición de los Reyes Magos, tal y como la conocemos hoy  en día también fue una ocurrencia de alguien allá por el siglo I de nuestra era.

Los Reyes Magos tal y como los conocemos Melchor, Gaspar y Baltasar NO tienen ningún fundamento histórico. Es una bella fábula para enmarcar el nacimiento de Jesús en la historia dándose a conocer a las tres grandes civilizaciones –consideradas- paganas de entonces, creo que mesopotámica, persa y etíope.

Es más, hay estudios teológicos que bien se posicionan a favor de Nazaret como lugar del nacimiento de Jesús ya que el censo romano al que se refieren los evangelios no cuadran con los datos históricos de entonces. Y si no se trasladaron porque no hubo censo, es probable que Jesús naciera en Nazaret en la casa de su madre y su padre, María y José.

Es muy probable, más que probable que el hagiógrafo sagrado sitúe el nacimiento de Jesús en Belén, para realizar una conexión con la dinastía davídica y su genealogía de la cual parte José el carpintero que era de la estirpe de David.

Tengamos en cuenta que ninguno de estos datos que aporto desvirtúan –de ninguna manera- la vida, obra y mensaje de Jesús de Nazaret en el cual creo, como hombre formidable que rompió todos los esquemas de la historia, haciendo el bien, preocupándose por la dignidad de mujeres y hombres, el hambre y la salud así como la justicia.

Pero me parece importante que en este momento en el que vivimos en el que todo parece ser blanco o negro o nos creemos la primera noticia que nos llega a tal grupo de wassapps seamos de izquierda o de derechas; digo que, pensemos en la posibilidad de que cualquier cosa puede tener una deriva distinta en su origen o se haya desvirtuado a través del tiempo para hacer una versión de un acontecimiento a la medida de algunos.

Termino.

Me gusta la tradición de los Reyes Magos, pero es linda la reflexión a la que nos lleva Florentino Ulibarri. Epifanía es "manifestación del Hijo de Dios", es darse a conocer. Las mujeres siempre han luchado por reivindicar su lugar en el mundo. Estamos rodeados de mujeres cada día en cada momento de la historia que han hecho auténticos milagros en sus vidas. Han sido Reinas en muchos sentidos y en una sociedad o civilizaciones que siempre las han empequeñecido hasta llevarlas a la ignorancia.

Pero ellas son sabias. HOY SOIS SABIAS.

Y por ello confieso que estaría encantado de que en algún momento se reconociera vuestra realeza, sabiduría, dignidad y empoderamiento para que vuestras capacidades brillen como el sol.

Que tengáis un feliz fin de semana.

Fraternalmente, Floren.

 

TAMBIÉN LLEGARON MUJERES SABIAS (Florentino Ulibarri)

Y aunque no lo digan las crónicas,

también llegaron mujeres sabias

desde los cuatro puntos cardinales.

El fuego ardía en su seno

mucho antes de ver la estrella en el cielo.

Caminaban en oscuridad fiándose

de que la tierra se iluminara cada noche

con la luz de las lucernas más humanas.

 

Llegaron mujeres sabias

libremente y por propia autoridad,

sin ocultarse y desafiando las costumbres,

sin pedir permiso a ningún rey,

siguiendo sus intuiciones y sueños

su anhelo y el ritmo de su corazón,

cantando canciones de esperanza

y abriendo camino a la dignidad.

 

Llegaron en silencio, de puntillas,

sin ruido, sin parafernalia,

sin provocar altercados ni miedos,

sonriendo a todos los peregrinos.

Llegaron de forma contracultural,

no les quedaba otro remedio.

 

Nadie levantó acta con sus nombres,

pero dejaron huella y recuerdo imborrable.

Llegaron y trajeron regalos útiles:

agua que limpia, fuego que ilumina,

pan de la tierra y leche de sus pechos.

Llegaron con mantas para envolver,

frutos secos para compartir,

aceites para curar y ungir

y nanas tiernas en sus gargantas

para alegrar y dormir al que iba a nacer.

 

Ayudaron a María a dar a luz,

y cuando gemía con dolores de parto

le susurraban bendiciones de su pueblo.

Se quedaron en Belén muchas lunas,

y encontraron para la familia un lugar digno.

Y enseñaron a otras su arte y oficio,

con paciencia, ternura y tino

hasta que surgió una red de solidaridad.

 

Llegaron mujeres sabias

y alzaron su voz, sus brazos,

su sabiduría, su cuerpo, su espíritu

contra la matanza de inocentes.

Y se marcharon por otro camino,

igual que lo hacen siempre,

sin prestar atención a los cantos triunfales,

para proteger a los hijos más débiles.

 

Se marcharon a su tierra.

Pero vuelven una y otra vez en esta época

y en todos los momentos importantes,

cargadas de dones, risas, besos

de vida, canciones y paciencia

Dicen que es su trabajo y oficio;

pero no, son nuestro sacramento

y nuestros sueños mágicos despiertos.

 

Vestidas sin llamar la atención

están ahí, al borde del camino,

en los cruces y duelos de la vida,

en los oasis y en los desiertos,

en el límite de nuestro tiempo,

en los campos de refugiados,

en el umbral de la conciencia,

ofreciéndonos lo que más necesitamos.

 

Danos ojos para verlas ahora,

antes de que se marchen por otro camino,

y sólo sean sombra para nosotros.

Déjanos sentir el aroma de su presencia,

la sonrisa de su rostro, la leche de sus senos,

el calor de su espíritu y de su regazo

y toda la ternura de sus corazones vivos.

Déjanos abrazarlas para no olvidarlas.

 

Siempre llegan mujeres sabias,

oportuna y solícitamente,

a Belén y al reverso de la historia,

y son los mejores reyes magos

de las crónicas evangélicas no escritas.



[1] https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/1407-tambi%C3%A9n-llegaron-mujeres-sabias.html

lunes, 1 de noviembre de 2021

SANT@S POR LA GRACIA DE DIOS

Hoy es día de todas las santas y de todos los santos. No es el día de los difuntos, ese día es mañana. Si mañana es día de tristeza, luto y memoria, hoy es día de gozo y de alabanza y gratitud por el testimonio –sobre todo- de todas las personas que de manera anónima, vivieron su vida de manera que les hizo alcanzar la santidad.

¿Qué es ser santo o santa? ¿Cómo se alcanza la santidad?


Desde luego, no proponiéndoselo como una meta para conseguir un mérito determinado. Y ahí es donde comenzó la subversión de este concepto desde que allá por el siglo III Cipriano de Cartago,  recomendara la máxima diligencia en la investigación de quienes se decía habían muerto por la fe. Ello se debió a que era el pueblo quien declaraba la santidad de cualquier persona como “santo súbito”. 

Pero la jerarquía católica nunca ha sido favorable al libre juicio del pueblo de Dios, y se arrogaron la potestad exclusiva de declarar lo que se llama la canonización. Proceso que hoy en día está más que cuestionado en procesos tales como los de José María Escribá de Balaguer fundador del instituto ultra conservador “Opus Dei” y la canonización de Juan Pablo II que protegió y silencio miles de casos de abusos sexuales en la iglesia de los que tenía conocimiento.

Cuestiones de importancia capital que impedirían la canonización de estas personas si no fuera por los intereses que se mueven en derredor y que son más políticos que otra cosa.

¿Cuánto se tardó en canonizar a Oscar Romero, mártir por la libertad del pueblo salvadoreño? Pues eso.

Volviendo al tema central. “Solus sanctus” proclama la liturgia a Dios, el solo santo. La santidad proviene de la expresión semítica “qôdes (elemento o cosa santa), derivada de una raíz que significa “cortar, separar” y pretende con su significado orientar la idea de alejar o separar de lo profano todo aquello que está revestido de un halo de pureza, luz o una característica trascendental.

La biblia tal y como la conocemos, asumió de las lenguas semíticas de próximo oriente esta expresión de “santidad” y la atribuyo a Dios –Yavhe- y todo lo que le rodea, estableciendo por medio de la fenomenología  un propio estatus de todo lo que es o puede llegar a ser santo.

Pero es muy curioso que toda la norma establecida para la santidad, Jesús la desmonta con un breve discurso a sus discípulos.

Sí. Sé que es una interpretación muy personal pero lo creo firmemente. Porque en el antiguo testamento la santidad se establece con unos parámetros determinados de ritos, purificaciones…etc. Luego la Iglesia lo estructura a través del código de derecho canónico y la sagrada congregación de los santos. Normativas, leyes, cánones…etc.

Pero Jesús de Nazaret nos muestra otro camino diferente. No digo que pase por encima de nada, pero nos ofrece –quizás- un camino más radical y más al alcance de la gente corriente. Jesús nos ofrece para alcanzar la santidad un camino de bienaventuranza.

Por favor, lee atentamente estas palabras de Jesús a sus discípulos:

“Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.” (Mateo 5,1-12)

Te has dado cuenta de que Jesús NO hace referencia a ninguna práctica religiosa concreta. Te has dado cuenta de que no te pide que reces o vayas a tal o cual sitio o asistas a misa o hagas lo que sea que hagas para alcanzar lo que TU consideras que es santidad.

No. Jesús nos muestra el camino de la santidad en tu propia vida, en mi propia vida. Es fácil, solo hay que ponerse en camino y trazar una senda de HUMANIDAD que nos lleve a parecernos a la revelación del “santo de los santos” (Dios”, Jesús de Nazaret el hijo de José y de María.

Termino. Recuerdo aquí unas palabras de Jon Sobrino en el diccionario teológico del amigo Juan José Tamayo Acosta en el capítulo “Practicar a Dios”. Dios es verdad, Dios es vida y en Jesús se hace humanidad.

Por ello, creo que deberíamos de seguir con toda práctica religiosa que nos apetezca, es algo que no tiene porqué restar yo mismo rezo a diario la liturgia de las horas. Pero proponiéndonos un objetivo no de santidad, pero sí de bienaventuranza, de dicha y de felicidad al saber que pasamos por el mundo haciendo el bien.

Jesús renunció a la realeza a la pompa. Devolvió la dignidad a la mujer y a los enfermos la salud. Fue ejemplo de amor y ternura. ¿Qué mejor testimonio podemos seguir?

Pues como él, muchas mujeres y hombres fueron bienaventurados en la obra, en el campo o en la ciudad. Sacando a su gente adelante como pudieron, guardando cuatro perras para que los hijos pudieran tener un porvenir y haciendo –como decimos en el pueblo- manguillos y capirotes para llevar adelante la vida de la mejor manera posible, amando y queriendo a la gente y siendo BUENOS desde el más absoluto anonimato.

Hace setenta años mi abuela Concha con hijos pequeños y uno de ellos minusválido, salía a coser a las casas de las señoras pudientes del pueblo. Le daban de merienda un trozo de pan y chocolate a media tarde. Ella se lo guardaba para sus hijos y le decía a la señora que se lo había comido allí en el trabajo. Hasta que la señora se dio cuenta y en adelante le daba la merienda para ella y otro tanto para sus hijos. Eso es santidad tanto por parte de la una como por parte de la otra.

Feliz día de todos los santos.

Fraternalmente, Floren.

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 5 de junio de 2021

CORPUS CHRISTI, CORPUS DE COVID-19

Ojo. Lo digo por la situación mundial, no por otra circunstancia.

El caso es que leyendo hace días a la apreciada teóloga Dolores Aleixandre[1], pensaba en lo que escribía sobre tragarnos a Jesús por el hecho de comulgar. Como bien dice ella solemos decir que “comulgamos con ruedas de molino” cuando nos vemos obligados a hacer algo. Y el hecho de comulgar bien parece ya que es un acto cultual más que un acto de fe, de unión y de participación con la comunidad eclesial donde están las personas que tragamos y las que NO TRAGAMOS.

Esa es la cuestión.

El hecho es que en cada conversación que tenemos solemos escuchar que del covid saldremos transformados, que nos está cambiando la vida, que los que hemos tenido la enfermedad –yo mismo- salimos de ella apreciando más las cosas… y, -siento generalizar- todo es una pura ambigüedad e incluso falsedad pues el ser humano solo aprende cuando quiere y en este caso como en otros, la humanidad en general no aprenderá.

La comunidad de los que siguen a Jesús pisando sus propias huellas son unos. Pero los cristianos (o católicos) que se consideren así por tradición cultural o por otra condición, quizás no quieren escuchar nada de que comulgar-tragar a Jesús es tragar-comulgar con el prójimo. Y prójimo es el que viene sin papeles a las costas queriendo lo mismo que tu y que yo, una vida digna y mejor, NO SER MANTENIDO.

Prójimo es la pareja de personas del mismo sexo cuyo amor es tan puro como el tuyo –heterosexual- pero que no alcanzan la bendición de una Iglesia que NO es auténticamente fraterna, guiada por un Papa que da al gremio una de cal y otra de arena. Ahora mismo estamos en la arena.

Prójimo es la persona encarcelada a la que hay que conceder la posibilidad de la reinserción. Prójimo es RESPETO con mayúsculas.

Prójimo es facilitar la vida a las mujeres. Sí, a ellas PORQUE LAS MATAN por cuestiones de género un 99% más que a los hombres, siendo nefasta toda violencia.

Prójimo es atención y ternura. Cariño, buenos días y consideración…etc.

Así que llegados a este punto, como cristiano convencido me reafirmo en que lo de menos es comulgar. Lo de menos es tragarte la forma, por muy sagrada que la consideres. Sí. Es así aunque te pueda resultar incómodo.

Dios, que es Padre y Madre no quiere ofrendas ni actos de piedad mientras realices acepción de personas o las clasifiques. Mientras justifiques con papeles la atención al inmigrante, mientras admitas que la mujer asesinada ella se lo habrá buscado, mientras consideres por defecto a los sin techo como delincuentes; o si consideras inmorales o enfermos a los transexuales entre otras identidades sexuales…etc.

Otra opción es ir a misa y comulgar. Y al hacerlo, estar convencido de que te sientes comprometido a servir y a construir el Reino de Dios. Un reino de paz y de justicia, un reino de vida y de verdad.

Ojalá este sea el talante de la persona cristiana hoy, comulgue o no comulgue. Pero si comulgas y no te movilizas y te sientes más cómodo con Jesús solo en el sagrario y no lo reconoces en la patera o en el rostro de la persona necesitada, que sepas que para ti la muerte de Jesús y su resurrección no te ha servido para nada; y no eres apto para la redención.

Me despido con una excelente frase de San Agustín de Hipona: “ama y haz lo que quieras”. Más claro, el agua.

Con todo respeto.

Fraternalmente, Floren.






[1] https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/12872-tragarse-a-jesus.html?fbclid=IwAR3HQGLaq-GRYN9wKKiL3vVlPLYMqZwcpM_qCMQpEZvApvGfoVLn-H-aaFg

lunes, 11 de enero de 2021

FRANCISCO SIGUE VENDIENDO HUMO

Con todo respeto, pero son ya tantos y tantos los pares y nones recibidos por parte del papa, que sinceramente no veo otro merito al titular que el mediático; pues desde la puesta en práctica es otra cortina de humo de Francisco.

Intentó solidarizarse con los homosexuales, incluso se atrevió en declaraciones que dejaban entrever una apertura y un abrazo fraterno por parte de la institución eclesiástica hacia nosotros, pero sus declaraciones en uno de sus últimos libros dejaron ver la verdad pues según el papa los/as homosexuales no podemos ser curas ni monjas, ni nada. Estando la Iglesia atiborrada de homosexuales reprimidos y curas con sus parejas.


Respecto la igualdad hacia la mujer Francisco apuntó que el ministerio del diaconado debía estar abierto a la mujer, e incluso parece ser que tuvo intención de llevar a cabo aquello, pero al final quedó en nada. Quedó en nada porque –evidentemente- si las ordenaba de diáconas abría la puerta a la ordenación presbiteral (ser curas o sacerdotisas).

Ojo, no me sirven (pero respeto) opiniones como las de mi padre que admite que el papa no hace más cosas porque no le dejan. El papa en infalible en la institución eclesiástica, con lo cual hace y deshace lo que le puede venir en gana. Y si no lo dejan pues que renuncie y se marche a su casa en Argentina y queda como un señor.

Es por ello que este titular lo considero un insulto a la inteligencia de tantas mujeres preparadas y formadas para pastorear parroquias; como para que en un gesto de “buena voluntad” se las quiera ordenar de “monaguillas” como para quitarles el regusto de que como no os vamos a dar una cosa, os damos un caramelito para que no os enfadéis demasiado.

¡Y que nadie os haga creer que Jesucristo no autorizó la ordenación de mujeres! Porque lo cierto es que Jesús no ordenó a nadie, ni mujeres ni hombres. Solo encomendó tareas, tales como aquello de las llaves del cielo, “lo que atéis en la tierra, quedará atado en el cielo…etc”. Palabras dichas en tres ocasiones, una a Pedro, otra a los discípulos en su conjunto y otra a sus seguidores donde había muchas mujeres junto a los hombres; y que fueron depositarias de aquel mensaje.

Es fácil entender y ver la manipulación histórica que la Iglesia ha llevado a cabo con las mujeres, relegándolas siempre no a un segundo plano, sino al último lugar donde no se toman decisiones. Y que conste que todo no es malo, no. Pero desde luego si muy mejorable pues estas cosas causan mucho dolor y frustración a muchas mujeres y hombres que aspiran y desean una iglesia no vaticana, sino nazarena.

No me sirve ya, señoras y señores el argumento del papa, no digamos ya el de los obispos. No me lo creo, es imposible. La juventud en términos generales tampoco se lo cree y es por ello la desesperación que se respira pues la gente joven no acude, no siente la llama.

Pero atiendan, no es que la juventud esté en otras cosas, es que LA IGLESIA ES INCAPAZ CON LOS MIMBRES QUE TIENE, DE HACER ATRAYENTE EL EVANGELIO DE JESÚS a los chicos y chicas de hoy.
Del altar me echaron por homosexual y el arzobispo de Sevilla ni siquiera tuvo valor para negar mis argumentos, ni mucho menos en pedir disculpas. ¿Qué vamos a esperar?

Yo me quedo con Jesús, camino verdad y vida. Todo lo que niegue la igualdad, la fraternidad, el amor y la justicia es negar a Dios desde cada una de las letras que lleva su nombre.
Con todo respeto, Floren.

P.D. De los curas casados en el Amazonas y el propio sínodo del Amazonas hablamos en otro momento. Otra cuestión de vital importancia que el papa se ha pasado por el forro de la sotana. Siento decirlo así, pero no es posible de otra manera.

https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2021-01/papa-francisco-ministerios-lector-acolito-abiertos-mujeres.html

lunes, 16 de noviembre de 2020

LAS LÁGRIMAS DE ESPERANZA

Dicen que el sentimiento más noble y sincero que expresa el ser humano son las lágrimas. Un elemento de defensa de los ojos ante sequedades causadas por determinadas sensaciones. Lágrimas de mujer, de hombre e incluso de animales –los cuales también lloran-. Lo mismo da. Lo cierto y verdadero es que siempre me han conmovido las lágrimas de las personas sean quienes sean. 

Ciertamente, cuando la persona que llora es querida o conocida, evidentemente afloran en nosotros unos sentimientos que pueden ser igual a la persona que llora; y hoy me han conmovido –y mucho- las lágrimas de esperanza.

Por mi trabajo de florista profesional estoy acostumbrado a estar con difuntos, verlos, acudir al tanatorio y –de alguna manera- estar o pertenecer a ese mundo, pues tanto los vivos como los difuntos precisan de flores, gracias a Dios.

Pero no acaba de acostumbrarse uno al dolor ajeno de quienes se adolecen por la pérdida de un ser querido. Hoy como de costumbre he acudido al tanatorio a llevar unas flores a una difunta.

En este momento en el que escribo, tengo retenida en mi mente la situación vivida. Un frío ataúd de madera con una cruz en el centro. Algunas flores de la compañía, un lindo centro y una corona de flores que yo llevaba con rosas rojas y un mensaje que lo decía todo: “UN BESO ETERNO. TE QUEREMOS”. Tras colgar la corona en el soporte miré a los familiares a través del cristal del túmulo funerario y me encontré con la mirada rota de Esperanza, que por Esperanza –su madre- lloraba.

Y es que lo más duro que hay en la vida es decir adiós a un ser querido. Si es una madre, pocas cosas se le pueden comparar. En las circunstancias excepcionales en las que estamos, es aun más duro despedir a un ser querido pues incluso por responsabilidad debemos negarnos al contacto físico y las muestras de cariño de personas que queriendo a los familiares, se tienen que mantener alejados y no abrazar, ni besar ni coger de la mano.

Escribo estas palabras en nombre de mi tía Mari Carmen Díaz, la cual a través de la vida, campañas de mantecados y diversos momentos vividos; siempre ha mantenido una estrecha amistad con Esperanza, la hija de Esperanza cuyo entierro ha tenido hoy lugar.

Hoy he visto el pesar de las dos, cada cual en su lugar y puedo decir que aunque las personas no nos veamos ni nos toquemos, hay una magia especial que nos hace estar unidos; a través de la oración, del amor o del sentimiento profundo y sincero de la amistad.

Ojalá, Esperanza, Dios nuestro Señor te ayude a mitigar el dolor por la pérdida de tu madre. Ojalá te recompense la vida –junto a tu familia-, por haber podido superar la dureza de la ancianidad de una madre, la disparidad de caracteres y las complicaciones que conlleva la avanzada edad.

Ojalá recobres la paz y tus lágrimas se tornen en alegría de saberla querida junto a vuestro padre. Ojalá puedas descansar tranquila, hasta el punto de sentir en tus sueños tus caricias y su amparo desde ese cielo donde están las personas que se convierten en luz.

A Esperanza que ya vive junto al Padre le deseamos paz y descanso eterno, para que vele por los suyos desde el cielo.

A Esperanza que vive junto a nosotros y a su familia, deseamos que los desvelos por su madre se tornen en recompensa en tranquilidad y reposo ante la satisfacción de la tarea cumplida. Esperanza, aunque no todo haya sido fácil, que por los besos y la ternura hacia tu madre, la vida te bendiga siempre y encuentres la dicha de la paz y la felicidad sin fin.

Eres una mujer de un porrazo y eres una amiga para siempre. Y eso vale como el oro.

Un beso enorme de tu amiga Mª Carmen Pérez. Y otro de quién escribe, Floren.

ORACIÓN POR ESPERANZA Y POR TODOS LOS QUE COMO ELLA, LLORAN A SUS SERES QUERIDOS.

Oh, Dios y Padre bueno que nos amas y nos buscas.
¡Bendito seas por la vida de aquellos a los que amamos!
Ellos nos precedieron, dándonos la vida junto a ti. 
Educándonos, dándonos calor y cariño 
y abriendo para nosotros el camino de la vida.
Te pedimos por ellos y por su eterno descanso.
Especialmente por Esperanza y su familia 
que a su madre -Esperanza- lloran.
Guarda en tu paz a tus hijos e hijas difuntos,
especialmente a quienes fallecen en estos tiempos díficiles
para que su recuerdo no apague en nosotros
el amor y el cariño que nos profesamos en vida.
Reconforta, Dios de bondad a las personas
que no pueden despedirse de sus difuntos debidamente.
Ayúdales a recomponer su maltrecho corazón,
devolviéndoles en paz y serenidad toda su ternura.
Que siempre vivamos manteniendo la esperanza
de construir entre todos un mundo mejor.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Padre nuestro que estás en el cielo...
Ave María, llena eres de gracia...
Gloria al Padre...

jueves, 1 de octubre de 2020

89 AÑOS DEL VOTO FEMENINO EN ESPAÑA

 “No cometáis un error histórico que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar al dejar al margen de la República a la mujer, que representa una fuerza nueva, una fuerza joven”

(Clara Campoamor, Diputada por Madrid en defensa del voto femenino)

La primera vez que las mujeres ejercieron su derecho a voto fue en 1874 en el denominado Cantón de Cartagena, un conflicto bélico de sublevación territorial. 


Durante la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) hubo un primer intento de reconocer el derecho de sufragio a las mujeres, pero solo se llegó a aprobar para las elecciones municipales (que nunca se celebraron) y solamente para las mujeres cabezas de familia que eran electoras y elegibles (se trataba del Estatuto Municipal, del 8 de marzo de 1924)

En 1931, durante los debates que hubo en las Cortes Constituyentes de la Segunda República Española  Roberto Novoa Santos aprovechó su intervención como portavoz de su grupo parlamentario en el debate de totalidad del proyecto de la Constitución de 1931 para manifestarse en contra del voto femenino siguiendo argumentos biológicos como que a la mujer no la domina la reflexión y el espíritu crítico sino la emoción y todo lo que tiene que ver con los sentimientos.

El 1 de octubre del mismo año en el debate del artículo 34 del proyecto de la Comisión de Constitución (36 en la redacción definitiva) en el que se reconocía el derecho al voto de las mujeres, intervino Victoria Kent para pedir que se aplazase la concesión del voto a las mujeres porque, en su opinión, la mujer española carecía en aquel momento del "el fervor democrático y liberal republicano" y que su voto suponía un peligro para la República.

Le respondió Clara Campoamor en defensa de la concesión inmediata del derecho al voto a las mujeres:

“Precisamente porque la República me importa tanto, entiendo que sería un gravísimo error político apartar a la mujer del derecho del voto. (...) Yo soy Diputado por la provincia de Madrid; la he recorrido, no sólo en cumplimiento de mi deber, sino por cariño, y muchas veces, siempre, he visto que a los actos públicos acudía una concurrencia femenina muy superior a la masculina, y he visto en los ojos de esas mujeres la esperanza de redención, he visto el deseo de ayudar a la República, he visto la pasión y la emoción que ponen en sus ideales. 

La mujer española espera hoy de la República la redención suya y la redención del hijo. No cometáis un error histórico que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar al dejar al margen de la República a la mujer, que representa una fuerza nueva, una fuerza joven... Que está anhelante, aplicándose a sí misma la frase de Humboldt, de que la única manera de madurarse para el ejercicio de la libertad y de hacerla accesible a todos, es caminar dentro de ella”.

Sometida a votación la propuesta de la Comisión quedó aprobada el 1 de octubre de 1931. De de los 470 escaños que componían la cámara se recogieron 161 votos a favor, 121 en contra y 188 abstenciones.​

El Artículo 36 quedó redactado de esta manera: “Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de veintitrés años, tendrán los mismos derechos electorales conforme determinen las leyes.”

La primera vez que pudieron ejercer el derecho al voto en todo el territorio español fue en las elecciones generales celebradas el 19 de noviembre de 1933.

Consideramos oportuno recordar este hecho tan importante para la sociedad española y para el mundo. Antes de este reconocimiento la mujer era para muchas personas e ideologías, un mero elemento accesorio para la procreación o la complementación del hombre, sin que ni siquiera tuviera la necesidad de pensar o decidir por sí misma.

Hoy reconocemos este derecho del voto femenino –y otros derechos- como una conquista. Pero igualmente advertimos con mucha preocupación, como otros derechos y conquistas sociales son cuestionados y derogados en algunos países –incluso europeos- donde afloran movimientos de ultra derecha; cuya presencia está ya en España.

Por ello. Consideramos necesario recordar el reconocimiento de este y de otros derechos, para que toda la sociedad trabaje y colabore para que nuestras conquistas sociales no tengan retroceso; ya que solo así construimos nuestro estado de derecho.

Fuente utilizada: https://es.wikipedia.org/wiki/Sufragio_femenino#Espa%C3%B1a

viernes, 28 de agosto de 2020

NUEVAS OFENSAS DE UN CURA A LOS TRANSEXUALES Y LA DIVERSIDAD DE GÉNERO

 Jesús de Nazaret se dedicaba a curar heridas, restituir la dignidad perdida de las personas, abrazar sin preguntar de donde vienes o donde vas.

Particularmente el ver noticias como esta me entristece pues veo cada vez más clara la distancia entre el pueblo de Dios y la Iglesia.

Como concejal de Educación, Igualdad y Mujer considero lamentable que el Arzobispado de Sevilla consienta estas actitudes en nombre de Cristo y creo que deberían de pedir disculpas por semejante falta de respeto.

Como cristiano que soy, estoy AVERGONZADO.
#derechosylibertades #diversidad #identidaddegenero #tranexualidad





jueves, 2 de julio de 2020

LA OBISPO Rose Josephine Hudson-Wilkin


Se Cumple un año de la ordenación episcopal de la Reverenda Rose Josephine Hudson-Wilkin, presbítera de la Iglesia Anglicana.
Habrá quien diga como de la salida del armario de Pablo Alboran, que no era necesario, que no es noticia, que no interesa tal o cual cosa. Pues lo de Alboran como la ordenación como obispo de esta señora, a mí sí me interesa. Me interesa y mucho. 

Me interesa porque visualiza algo que es –y puede ser- absolutamente normal, en cuanto que ni ser negra es una novedad, ni la capacidad de la mujer es una novedad en muchos aspectos. En el aspecto sacerdotal si es una novedad que los hermanos de la iglesia cristiana de Inglaterra (anglicanos) superaron hace muchos años ordenando mujeres curas.
Hoy hace un año de la ordenación de la primera mujer obispo negra de la iglesia de Inglaterra. 

No ha habido terremotos, ni castigo divino ni nada por el estilo.
Esta mujer nacida el 19 de enero de 1961 es obispo de la ciudad de Dover. Había servido como Capellán del Presidente de la Cámara de los Comunes de 2010 a 2019, y anteriormente en el sacerdocio castrense, así como en el ministerio parroquial.
La veo y es imposible no pensar en la riqueza que pierde nuestra católica iglesia de Roma, al negar la igualdad a la mujer y al negarle –por ende- su acceso al sacerdocio o mejor dicho, al ministerio del presbiterado. Ahí el Papa Francisco se ha dejado llevar por el poderío Vaticano que hace primar la supremacía del hombre sobre la de la mujer.
Por cierto, que nadie os engañe. Jesús de Nazaret no ordenó sacerdote a nadie absolutamente a nadie. Y respecto del tema: -“tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia” (como fundamento evangélico de la ordenación sacerdotal), se debe tener en cuenta que Jesús lo dijo al menos en tres ocasiones. 1. A los discípulos con María presente. 2. A Pedro exclusivamente. 3. A toda la comunidad creyente de entonces.
Acabo. Lo dicho, mi más sincera felicitación a esta mujer sacerdote con mi deseo de perseverancia en su ministerio episcopal.



martes, 23 de junio de 2020

HACED MEMORIA - ORACIÓN ANTE EL COVID-19


“Haced memoria” (Deuteronomio 8,2)
Oración y reflexión cristiana ante los acontecimientos presentes del
COVID-19

(Será muy recomendable crear un ambiente acogedor, donde se esté bien. Tendremos presenta la Biblia –Palabra de Dios- y una vela que encenderemos con la invocación inicial. También puede ser muy estimulante una tenue música de fondo que nunca se oiga por encima de las personas que intervengan. Como elemento de la Presencia de Cristo, es más recomendable la luz que la cruz, pero puede optarse por la que más convenga, así como ambas. Este tema debe ser preparado antes de su puesta en práctica.)

MONICIÓN INICIAL:
Hermanos y hermanas, paz y bien:
Vamos a orar en familia, entre amigos, en comunidad o en soledad. Vamos a abrirnos al misterio de entrar en contacto con el Señor, el Trascendente.
Le vamos a pedir que nos asista en esta hora en que tomamos conciencia de nuestra vida y evaluamos nuestra situación personal, de pareja o comunitaria.
Él llama constantemente a nuestra puerta, nos llena con la brisa de la mañana y nos hace inspirar un aire nuevo que puede renovarnos y ayudarnos a encauzar nuestra vida, para ser en el fundo fermento de paz y bien.
Nos adentramos en el misterio.

INVOCACIÓN DE LA PRESENCIA
(Se enciende la vela y posteriormente todos leen la invocación de la presencia)
Señor de la alianza nueva, Señor de multitud de pueblos.
Enséñanos a buscarte sin cansancio,
sin detenernos donde nos conviene
sin hacerte a nuestra medida.
Tú, señor Jesús que conoces al padre,
haz que caminemos hacia Él;
para que saltemos de alegría como Abraham,
como María, como los sencillos,
como los pobres de espíritu de todos los tiempos,
como los creyentes hijos de Abraham. Amén.

HIMNO INTRODUCTORIO DE LA ORACIÓN
(Respirando a Dios – Florentino Ulibarri)
En este mundo que sufre más que nunca
nuestros delirios de poder y grandeza,
porque en vez de jardineros responsables del mismo
nos hemos convertido en avaros comerciantes
que se creen dueños de su riqueza...
respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida.

En esta sociedad tan contaminada
por tanta desigualdad y farsa,
que sufre males y plagas endémicas
y en la que no cicatrizan las heridas
porque, para algunos, son fuente de riqueza...
respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida.

En esa Iglesia tan desacreditada
porque ha perdido ternura y gracia,
y quizá su verdad y buena noticia
al creerse dueña de tus dones y palabra,
y que anda triste, quejosa y desorientada...
respirar tu Espíritu es nuestros sueño y vida.

En esta cultura light y fragmentada,
con tantas palabras huecas y engañosas
y decisiones amañadas y egoístas,
en la que se ha enterrado la utopía
y suenan tan mal la pobreza y la renuncia...
respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida.

En este tiempo tan triste y yermo,
en el que unos lo tienen casi todo
y otros se están quedando desnudos,
con hambre, frío y horizonte oscuro
porque lo igualdad no está al uso...
respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida.

Ahora que estamos en honda crisis
de cultura, bienestar y valores,
de política, religión e instituciones;
ahora que la verdad no atrae,
queremos que él nos guíe y llene porque...
respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida.

Respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida,
pues necesitamos aire fresco y bueno
para seguir caminando contigo
y vivir al cobijo y sombra de tus alas
mientras aprendemos a ser hermanos
e hijos aquí, donde estamos.

INTRODUCCIÓN DEL TEMA
Moisés lo recomendó muchas veces al pueblo de Israel, haced memoria. O sea, recordad porque de lo acontecido siempre se extrae una enseñanza.

La dura situación que hemos vivido, en días en los que hemos estado rodeados de temor y desesperanza. La relativa nueva normalidad en la que estamos y que nos mantiene en tensión. El contacto más o menos cercano que hemos tenido con esta enfermedad, así como la preocupación por nuestra propia salud junto a la de nuestros familiares y amigos; nos ha llevado a vivir situaciones que quizás nunca creímos posibles.

Como cristianos debiéramos de tener una perspectiva concreta ante la situación. Esta perspectiva nos debiera de colocar en el papel de personas involucradas en la sociedad, para sentir en nosotros mismos la situación de los demás, tanto sus tristezas como sus alegrías; pues frente a tanta adversidad igualmente hay mucha gratitud.

El involucrarnos en esta pandemia no debe entenderse como colocarnos en primera fila de combate, pues no somos profesionales de la salud y en muchos casos somos personas mayores o adultas y de riesgo. Pero hay una dimensión cristiana que somos llamados a vivir, la contemplación.

Hemos pasado horas y horas juntos en casa, más que en ningún otro momento de nuestra vida. Nos hemos visto obligados a hacer oración sin participar de los cultos religiosos de una manera tradicional. Todo ha cambiado mucho, pero el mundo no ha dejado de girar. 

El llamamiento del Señor de rezar en lo escondido donde Él habita, siempre está ahí. Y nuestra vida cristiana, nuestra vida de pareja debe tener una connotación en esta situación de calamidad que se vive en toda la tierra; la TERNURA.

Nunca debemos juzgar a nadie ante lo que estamos viviendo. Jesús de Nazaret no lo hacía. Él abrazaba sin preguntar y sin condicionar. Esta pandemia está dejando en la cuneta de la vida a muchas personas, por no hablar de las miles que han perdido la vida.

Tengamos presente estas realidades de personas a las que debemos acompañar en el silencio de nuestras vidas haciéndonos eco de sus particularidades. Enfermedad, desamparo, tristeza, desempleo, falta de lo básico…etc. 

Junto a todo esto recordamos el comienzo de este tema: “HACED MEMORIA”. Haced memoria de tanto beneficio recibido, de tanta adversidad superada, de tanta tristeza contenida, de tanta suplica escuchada, de tanto amor compartido, de tantas y tantas cosas que el mundo ve como normales y nosotros interpretamos como bendición de Dios.

Él, como Padre es misericordia infinita, TERNURA y COMPASIÓN. Abramos nuestro ser a esa ternura, cerremos las puertas a principios que separan y tendamos puentes, pues si algo bueno ha podido hacer esta situación; es que a todos nos ha hecho más hermanos, más humanos y más fraternos.

LA PALABRA DE DIOS NOS ILUMINA (Lucas 10,29-37)
En aquel tiempo, un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerle a prueba le preguntó: –Maestro, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?
Jesús le contestó: –¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?
El maestro de la ley respondió: –‘Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y ama a tu prójimo como a ti mismo.’
Jesús le dijo: –Bien contestado. Haz eso y tendrás la vida. Pero el maestro de la ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jesús: –¿Y quién es mi prójimo?
Jesús le respondió: –Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó fue asaltado por unos bandidos. Le quitaron hasta la ropa que llevaba puesta, le golpearon y se fueron dejándolo medio muerto. Casualmente pasó un sacerdote por aquel mismo camino, pero al ver al herido dio un rodeo y siguió adelante. 
Luego pasó por allí un levita, y que al verlo dio también un rodeo y siguió adelante. Finalmente, un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, le vio y sintió compasión de él. Se le acercó, le curó las heridas con aceite y vino, y se las vendó. Luego lo montó en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y cuidó de él. 
Al día siguiente, el samaritano sacó dos denarios, se los dio al posadero y le dijo: ‘Cuida a este hombre. Si gastas más, te lo pagaré a mi regreso.’ Pues bien, ¿cuál de aquellos tres te parece que fue el prójimo del hombre asaltado por los bandidos?
El maestro de la ley contestó: –El que tuvo compasión de él.
Jesús le dijo: –Ve, pues, y haz tú lo mismo.
Palabra del Señor.


REFLEXIÓN DEL EVANGELIO. “HAZ TÚ LO MISMO – José Antonio Pagola-“
Para no salir malparado de una conversación con Jesús, un maestro de la ley termina preguntándole: «Y ¿quién es mi prójimo?». Es la pregunta de quien solo se preocupa de cumplir la ley. Le interesa saber a quién debe amar y a quién puede excluir de su amor. No piensa en los sufrimientos de la gente.

Jesús, que vive aliviando el sufrimiento de quienes encuentra en su camino, rompiendo si hace falta la ley del sábado o las normas de pureza, le responde con un relato que denuncia de manera provocativa todo legalismo religioso que ignore el amor al necesitado.

En el camino que baja de Jerusalén a Jericó, un hombre ha sido asaltado por unos bandidos. Agredido y despojado de todo, queda en la cuneta medio muerto, abandonado a su suerte. No sabemos quién es, solo que es un «hombre». Podría ser cualquiera de nosotros. Cualquier ser humano abatido por la violencia, la enfermedad, la desgracia o la desesperanza.

«Por casualidad» aparece por el camino un sacerdote. El texto indica que es por azar, como si nada tuviera que ver allí un hombre dedicado al culto. Lo suyo no es bajar hasta los heridos que están en las cunetas. Su lugar es el templo. Su ocupación, las celebraciones sagradas. Cuando llega a la altura del herido, «lo ve, da un rodeo y pasa de largo».

Su falta de compasión no es solo una reacción personal, pues también un levita del templo que pasa junto al herido «hace lo mismo». Es más bien una actitud y un peligro que acecha a quienes se dedican al mundo de lo sagrado: vivir lejos del mundo real donde la gente lucha, trabaja y sufre.

Cuando la religión no está centrada en un Dios, Amigo de la vida y Padre de los que sufren, el culto sagrado puede convertirse en una experiencia que distancia de la vida profana, preserva del contacto directo con el sufrimiento de las gentes y nos hace caminar sin reaccionar ante los heridos que vemos en las cunetas. Según Jesús, no son los hombres del culto los que mejor nos pueden indicar cómo hemos de tratar a los que sufren, sino las personas que tienen corazón.

Por el camino llega un samaritano. No viene del templo. No pertenece siquiera al pueblo elegido de Israel. Vive dedicado a algo tan poco sagrado como su pequeño negocio de comerciante. Pero, cuando ve al herido, no se pregunta si es prójimo o no. Se conmueve y hace por él todo lo que puede. Es a este a quien hemos de imitar. Así dice Jesús al legista: «Vete y haz tú lo mismo». ¿A quién imitaremos al encontrarnos en nuestro camino con las víctimas más golpeadas por la crisis económica de nuestros días?

NOS PREGUNTAMOS PARA INTERIORIZAR.
¿Cómo hemos vivido nuestra vida de pareja y/o familia en esta situación de confinamiento?
¿Dónde ha quedado nuestro compromiso con la sociedad y la humanidad? –Aportación económica a ONGs-.
¿Qué sentido hemos dado a nuestra oración? ¿Hemos sabido hacer la Presencia de Dios y vivir la autentica Iglesia Domestica, interiorizando cada día la Palabra de Dios como levadura de nuestra vida?
Mi respuesta como cristiano/a en esta pandemia, ¿ha sido farisaica y me doy por satisfecho por haber salido indemne, o por el contrario he sido SAMARITANO/A y cirineo desde la contemplación?
Podéis plantear alguna que otra pregunta para tratarla en común.
(Al termino de la puesta en común damos lectura a esta plegaria y vamos concluyendo la oración)

PLEGARIA A DIOS DE EXILIADOS Y REFUGIADOS (Florentino Ulibarri)

Dios y Padre nuestro, tú que eres un Dios exiliado y refugiado,
escucha los silencios y los gritos de los que no tienen casa ni hogar,
de los que no tienen patria ni trabajo, de los que viven a la intemperie,
escondidos o en tierra extranjera por salvar su dignidad y su vida.

Tú que eres un Dios exiliado y refugiado,
escucha los silencios y los gritos
de los perseguidos, de los prisioneros de guerra,
de las viudas y huérfanos,
de los desplazados por cualquier motivo...
Mantennos unidos a ellos;
que nuestra compasión y solidaridad
cree lazos y redes que les transmitan alegría y seguridad.

Tú que eres Dios de exiliados y refugiados,
muéstranos la parte de nosotros que vive en el exilio,
que está perdida y necesita volver a casa.
Danos el calor y ternura que necesitamos
para sentirnos queridos y protegidos.
Guíanos a nuestro ser verdadero
para que vivamos como hijos y hermanos.

Tú que eres Dios de exiliados y refugiados,
ayúdanos a ver claramente los aspectos de nuestra cultura
que crean exclusión y nos hacen vivir en cautiverio.
Concédenos la visión, el coraje y la fuerza necesaria
para mantener los valores del Evangelio.

Tú que eres Dios de exiliados y refugiados,
llama a la Iglesia con voz firme y clara
a volver a los caminos de la justicia y la verdad.
Y danos a todos los que decimos seguirte
un corazón compasivo y una mente abierta
para que nadie permanezca en el exilio.
¡Tú, Dios de exiliados y refugiados!
(Al termino de la lectura de esta plegaria, bien se pueden repetir algunas frases o palabras elocuentes o se puede pedir o dar gracias, según la experiencia de cada cual que desee participar)

CONCLUSIÓN
Hemos orado por los enfermos, nos hemos conmovido por la situación calamitosa que hemos vivido y que aun se vive en muchos países. Tengamos en cuenta que la oración no nos hace mejor que nadie, pero nos sensibiliza con realidades ante las cuales hay que responder de manera solidaria, evangélica, tierna, sensible y efectiva.
No seamos ligeros a la hora de juzgar o de opinar. Coherencia cristiana, pues el samaritano ayudó al herido sin preguntar nada y sin condicionantes de ninguna clase.
Y responsable siempre, ante las medidas de prevención e higiene, pues como bien se nos ha dicho: ESTE VIRUS LO PARAMOS UNIDOS/AS.
Solo así seremos como el Señor, nazarenos de la vida dispuestos al servicio.  

La oración se acaba con rezo común del Padre Nuestro.
Fin de la oración.

Oración realizada por Florencio Salvador Díaz Fernández.
Puede publicarse y difundirse indicando su procedencia.