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sábado, 8 de enero de 2022

MUJERES, REINAS, MAGAS Y SABIAS.

Los Reyes Magos es una de las tradiciones más antiguas que conocemos y quizás sobre su fundamento habría que decir algo más.

El caso es que en el oficio de Laudes ayer por la mañana, di lectura al texto de Florentino Ulibarri titulado “TAMBIÉN LLEGARON MUJERES SABIAS”[1]. En este texto el autor -con su especial sensibilidad y carisma- viene haciendo lo que yo llamo un alegato de Reyes Magos en defensa de la igualdad de la mujer.


Ojo, mi intención no es cambiar la tradición, no voy por ahí. Pero es preciso conocer el verdadero fundamento de las cosas, al menos para no rasgarse la camisa ante cabalgatas protagonizadas por mujeres, reinas magas o cualquier cosa que se nos ocurra y que no sea del agrado de algunas personas.

Partimos de la base de que tradicionalmente los magos fueron hombres por el patriarcado que nos llega hasta nuestros días.

¿Porqué lo digo? Pues porque la tradición de los Reyes Magos, tal y como la conocemos hoy  en día también fue una ocurrencia de alguien allá por el siglo I de nuestra era.

Los Reyes Magos tal y como los conocemos Melchor, Gaspar y Baltasar NO tienen ningún fundamento histórico. Es una bella fábula para enmarcar el nacimiento de Jesús en la historia dándose a conocer a las tres grandes civilizaciones –consideradas- paganas de entonces, creo que mesopotámica, persa y etíope.

Es más, hay estudios teológicos que bien se posicionan a favor de Nazaret como lugar del nacimiento de Jesús ya que el censo romano al que se refieren los evangelios no cuadran con los datos históricos de entonces. Y si no se trasladaron porque no hubo censo, es probable que Jesús naciera en Nazaret en la casa de su madre y su padre, María y José.

Es muy probable, más que probable que el hagiógrafo sagrado sitúe el nacimiento de Jesús en Belén, para realizar una conexión con la dinastía davídica y su genealogía de la cual parte José el carpintero que era de la estirpe de David.

Tengamos en cuenta que ninguno de estos datos que aporto desvirtúan –de ninguna manera- la vida, obra y mensaje de Jesús de Nazaret en el cual creo, como hombre formidable que rompió todos los esquemas de la historia, haciendo el bien, preocupándose por la dignidad de mujeres y hombres, el hambre y la salud así como la justicia.

Pero me parece importante que en este momento en el que vivimos en el que todo parece ser blanco o negro o nos creemos la primera noticia que nos llega a tal grupo de wassapps seamos de izquierda o de derechas; digo que, pensemos en la posibilidad de que cualquier cosa puede tener una deriva distinta en su origen o se haya desvirtuado a través del tiempo para hacer una versión de un acontecimiento a la medida de algunos.

Termino.

Me gusta la tradición de los Reyes Magos, pero es linda la reflexión a la que nos lleva Florentino Ulibarri. Epifanía es "manifestación del Hijo de Dios", es darse a conocer. Las mujeres siempre han luchado por reivindicar su lugar en el mundo. Estamos rodeados de mujeres cada día en cada momento de la historia que han hecho auténticos milagros en sus vidas. Han sido Reinas en muchos sentidos y en una sociedad o civilizaciones que siempre las han empequeñecido hasta llevarlas a la ignorancia.

Pero ellas son sabias. HOY SOIS SABIAS.

Y por ello confieso que estaría encantado de que en algún momento se reconociera vuestra realeza, sabiduría, dignidad y empoderamiento para que vuestras capacidades brillen como el sol.

Que tengáis un feliz fin de semana.

Fraternalmente, Floren.

 

TAMBIÉN LLEGARON MUJERES SABIAS (Florentino Ulibarri)

Y aunque no lo digan las crónicas,

también llegaron mujeres sabias

desde los cuatro puntos cardinales.

El fuego ardía en su seno

mucho antes de ver la estrella en el cielo.

Caminaban en oscuridad fiándose

de que la tierra se iluminara cada noche

con la luz de las lucernas más humanas.

 

Llegaron mujeres sabias

libremente y por propia autoridad,

sin ocultarse y desafiando las costumbres,

sin pedir permiso a ningún rey,

siguiendo sus intuiciones y sueños

su anhelo y el ritmo de su corazón,

cantando canciones de esperanza

y abriendo camino a la dignidad.

 

Llegaron en silencio, de puntillas,

sin ruido, sin parafernalia,

sin provocar altercados ni miedos,

sonriendo a todos los peregrinos.

Llegaron de forma contracultural,

no les quedaba otro remedio.

 

Nadie levantó acta con sus nombres,

pero dejaron huella y recuerdo imborrable.

Llegaron y trajeron regalos útiles:

agua que limpia, fuego que ilumina,

pan de la tierra y leche de sus pechos.

Llegaron con mantas para envolver,

frutos secos para compartir,

aceites para curar y ungir

y nanas tiernas en sus gargantas

para alegrar y dormir al que iba a nacer.

 

Ayudaron a María a dar a luz,

y cuando gemía con dolores de parto

le susurraban bendiciones de su pueblo.

Se quedaron en Belén muchas lunas,

y encontraron para la familia un lugar digno.

Y enseñaron a otras su arte y oficio,

con paciencia, ternura y tino

hasta que surgió una red de solidaridad.

 

Llegaron mujeres sabias

y alzaron su voz, sus brazos,

su sabiduría, su cuerpo, su espíritu

contra la matanza de inocentes.

Y se marcharon por otro camino,

igual que lo hacen siempre,

sin prestar atención a los cantos triunfales,

para proteger a los hijos más débiles.

 

Se marcharon a su tierra.

Pero vuelven una y otra vez en esta época

y en todos los momentos importantes,

cargadas de dones, risas, besos

de vida, canciones y paciencia

Dicen que es su trabajo y oficio;

pero no, son nuestro sacramento

y nuestros sueños mágicos despiertos.

 

Vestidas sin llamar la atención

están ahí, al borde del camino,

en los cruces y duelos de la vida,

en los oasis y en los desiertos,

en el límite de nuestro tiempo,

en los campos de refugiados,

en el umbral de la conciencia,

ofreciéndonos lo que más necesitamos.

 

Danos ojos para verlas ahora,

antes de que se marchen por otro camino,

y sólo sean sombra para nosotros.

Déjanos sentir el aroma de su presencia,

la sonrisa de su rostro, la leche de sus senos,

el calor de su espíritu y de su regazo

y toda la ternura de sus corazones vivos.

Déjanos abrazarlas para no olvidarlas.

 

Siempre llegan mujeres sabias,

oportuna y solícitamente,

a Belén y al reverso de la historia,

y son los mejores reyes magos

de las crónicas evangélicas no escritas.



[1] https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/1407-tambi%C3%A9n-llegaron-mujeres-sabias.html

sábado, 8 de diciembre de 2018

MARÍA, SÍNTESIS O ANTÍTESIS DEL CRISTIANISMO DE HOY


“Cual limpia azucena de puro candor, así apareciste ¡oh madre de Dios! Tan pura y tal bella, tan linda y hermosa, que envidia te tienen los rayos del sol,” (Calendario 2019 Divina Pastora de Cantillana). 
Si algún esfuerzo notable hemos hecho los cristianos a lo largo de los siglos es el de ensalzar las maravillas de María la madre de Dios. Virgen, pura, concebida sin mancha, discípula, madre…etc. Y desde luego todo es poco para ella. Pero esta fiesta de la Inmaculada en la cual tanto se ensalza a María, me trae al pensamiento la posibilidad de considerarla en sí misma la síntesis o la antítesis de la persona cristiana de hoy. Siento generalizar. 
María es la síntesis de muchas cosas. Madre, discípula, seguidora, obediente, virgen…etc y culmen de todas las virtudes reconocidas y por reconocer. Pero también es la antítesis del cristianismo instalado en la necesidad de hacer un Dios a la medida de cada uno donde quedan justificadas las miserias personales, y en cuya medida junto a Dios nos hacemos a María. 
Me explico brevemente. ¿Cuántas personas idealizan a María reinando en el cielo y la tienen como recurso y mediadora ante todo lo que nos haga falta? Supongo que todos, y es algo que todos hacemos cuando rezamos y está bien pues se puede honrar así a la Virgen. Ahora vamos a otro aspecto. ¿Quién se puede imaginar a María de Nazaret huyendo con lo puesto junto a su marido y su querido hijo para salvar la vida de este? 
Cito al querido amigo y teólogo José María Castillo que a su vez cita a otros autores cuando afirma de la Virgen María que: "María tenía un sentimiento profundo: ser una persona humilde, que pertenecía a lo más bajo de la escala social de Israel (la tapeinosis) Lc 1,48 (W.Grundmann) y desde tal condición, pronuncia su magnificat, el himno que "evoca los peligros del poder y de la propiedad". Y que anuncia la transformación que hará el señor: hundir a los poderosos y exaltar a los nadies  (lc 1, 52-53) (F.Bovon)”. 
Señoras y señores que decimos seguir a Cristo. ¿De verdad seguimos sus pasos y los de su madre respecto de lo que fueron en realidad? Si a nuestra casa llegara María con su familia pidiendo asilo, ¿Qué le daríamos? ¿Qué seriamos capaces de ofrecerle, la luna y las estrellas? Entonces y llegados a este punto me atrevo a plantear lo siguiente con todo respeto y contundencia. ¡Qué puñeta estamos haciendo los cristianos mirando hacia otro lado, viendo amenazas sin fundamento, cerrando fronteras y dando apoyo a ideologías ultra conservadoras que prometen recortes de libertades, la denigración de la mujer, cierre de fronteras…etc? 
No seamos hipócritas y no nos atrevamos a llevar la política lejos de nuestras vidas, porque cuando una madre a su hijo le niega el tercer caramelo –por su salud dental- está haciendo política y de la buena, aunque a veces no sea tan buena. 
Pues precisamente por esto deberíamos todos de hacer un ejercicio responsable de donde tenemos la cabeza y el corazón. A Dios por suerte no lo podemos engañar. Y si somos hipócritas alabando a la Virgen y echando la cara al lado cuando llegan los inmigrantes o se nos exige que como cristianos seamos fraternos, pues estamos tirando nuestro bautismo por el suelo. Por eso estoy convencido de que el bautismo puede llegar a ser un mero trámite cultural, ya ni cultual. Y fraternos no podemos ser solo con los primeros cientos que lleguen. 
“Estuve preso y me visitasteis, enfermo y vinisteis a verme” nos dijo el Señor. Acabo. ¡Viva la Inmaculada, si toda ella guapa y vestida de azul! Pero llegó a estar como los que vienen en las barquitas y a los que mucha gente quiere tirar por la borda con nuestro silencio cómplice. Por esta razón, ¿TÚ ERES LA SÍNTESIS O LA ANTÍTESIS del/a cristiano/a de hoy? Pues eso. Acabo con un mensaje que había en casa y que nunca olvidaré: “DESENTENDERSE HOY ES SER COMPLICE DE LA MUERTE DE CRISTO”. Feliz puente y feliz adviento. Fraternalmente, Floren.
(Ilustraciones del dibujante cristiano CORTÉS)

lunes, 1 de octubre de 2018

87 AÑOS DEL VOTO FEMENINO, LA GESTA DE CLARA CAMPOAMOR


Si las siguen matando porque las consideran de su propiedad. Si las tocan indebidamente porque las consideran carnaza expuesta. Si son compradas bajo justificación de necesidad sexual. Si no son ordenadas sacerdotes porque no les da la gana a la jerarquía machista. Si son mal pagadas por causa del descrédito al que están expuestas por su femineidad. Si son vilipendiadas desde que el mundo es mundo, POR SER MUJERES; la lucha de Clara Campoamor sigue viva y nos compromete a cada uno de nosotros a seguirla. Para que nuestras madres, todas ellas e incluso –desde luego- las que optan por no serlo, todas las mujeres en definitiva; tengan los mismos derechos de los hombres. Hoy me hago eco de este testimonio que nos ofrece ELPAIS.COM al poder leer el texto íntegro de la defensa del voto femenino que hizo Campoamor en las cortes españolas.
Sirvan estas humildes líneas para ofrecerle un tributo enorme y eterno de gratitud. En su lucha nos vemos reflejados y reflejadas. Continuaremos hasta la extenuación. #ClaraCampoamorSiempreViva 


1 OSTUBRE DE 1931 DISCURSO DE CLARA CAMPOAMOR EN LAS CORTES, PAA LA DEFENSA DEL VOTO FEMENINO.
Señores diputados: lejos yo de censurar ni de atacar las manifestaciones de mi colega, señorita Kent, comprendo, por el contrario, la tortura de su espíritu al haberse visto hoy en trance de negar la capacidad inicial de la mujer. Creo que por su pensamiento ha debido de pasar, en alguna forma, la amarga frase de Anatole France cuando nos habla de aquellos socialistas que, forzados por la necesidad, iban al Parlamento a legislar contra los suyos.

Respecto a la serie de afirmaciones que se han hecho esta tarde contra el voto de la mujer, he de decir, con toda la consideración necesaria, que no están apoyadas en la realidad. Tomemos al azar algunas de ellas. ¿Que cuándo las mujeres se han levantado para protestar de la guerra de Marruecos? Primero: ¿y por qué no los hombres? Segundo: ¿quién protestó y se levantó en Zaragoza cuando la guerra de Cuba más que las mujeres? ¿Quién nutrió la manifestación pro responsabilidades del Ateneo, con motivo del desastre de Annual, más que las mujeres, que iban en mayor número que los hombres?

¡Las mujeres! ¿Cómo puede decirse que cuando las mujeres den señales de vida por la República se les concederá como premio el derecho a votar? ¿Es que no han luchado las mujeres por la República? ¿Es que al hablar con elogio de las mujeres obreras y de las mujeres universitarias no está cantando su capacidad? Además, al hablar de las mujeres obreras y universitarias, ¿se va a ignorar a todas las que no pertenecen a una clase ni a la otra? ¿No sufren éstas las consecuencias de la legislación? ¿No pagan los impuestos para sostener al Estado en la misma forma que las otras y que los varones? ¿No refluye sobre ellas toda la consecuencia de la legislación que se elabora aquí para los dos sexos, pero solamente dirigida y matizada por uno? ¿Cómo puede decirse que la mujer no ha luchado y que necesita una época, largos años de República, para demostrar su capacidad? Y ¿por qué no los hombres? ¿Por qué el hombre, al advenimiento de la República, ha de tener sus derechos y han de ponerse en un lazareto los de la mujer?

Pero, además, señores diputados, los que votasteis por la República, y a quienes os votaron los republicanos, meditad un momento y decid si habéis votado solos, si os votaron sólo los hombres. ¿Ha estado ausente del voto la mujer? Pues entonces, si afirmáis que la mujer no influye para nada en la vida política del hombre, estáis -fijaos bien- afirmando su personalidad, afirmando la resistencia a acatarlos. ¿Y es en nombre de esa personalidad, que con vuestra repulsa reconocéis y declaráis, por lo que cerráis las puertas a la mujer en materia electoral? ¿Es que tenéis derecho a hacer eso? No; tenéis el derecho que os ha dado la ley, la ley que hicisteis vosotros, pero no tenéis el derecho natural fundamental, que se basa en el respeto a todo ser humano, y lo que hacéis es detentar un poder; dejad que la mujer se manifieste y veréis como ese poder no podéis seguir detentándolo.

No se trata aquí esta cuestión desde el punto de vista del principio, que harto claro está, y en vuestras conciencias repercute, que es un problema de ética, de pura ética reconocer a la mujer, ser humano, todos sus derechos, porque ya desde Fitche, en 1796, se ha aceptado, en principio también, el postulado de que sólo aquel que no considere a la mujer un ser humano es capaz de afirmar que todos los derechos del hombre y del ciudadano no deben ser los mismos para la mujer que para el hombre. Y en el Parlamento francés, en 1848, Victor Considerant se levantó para decir que una Constitución que concede el voto al mendigo, al doméstico y al analfabeto -que en España existe- no puede negárselo a la mujer. No es desde el punto de vista del principio, es desde el temor que aquí se ha expuesto, fuera del ámbito del principio -cosa dolorosa para un abogado-, como se puede venir a discutir el derecho de la mujer a que sea reconocido en la Constitución el de sufragio. Y desde el punto de vista práctico, utilitario, ¿de qué acusáis a la mujer? ¿Es de ignorancia? Pues yo no puedo, por enojosas que sean las estadísticas, dejar de referirme a un estudio del señor Luzuriaga acerca del analfabetismo en España.

Hace él un estudio cíclico desde 1868 hasta el año 1910, nada más, porque las estadísticas van muy lentamente y no hay en España otras. ¿Y sabéis lo que dice esa estadística? Pues dice que, tomando los números globales en el ciclo de 1860 a 1910, se observa que mientras el número total de analfabetos varones, lejos de disminuir, ha aumentado en 73.082, el de la mujer analfabeta ha disminuido en 48.098; y refiriéndose a la proporcionalidad del analfabetismo en la población global, la disminución en los varones es sólo de 12,7 por cien, en tanto que en las hembras es del 20,2 por cien. Esto quiere decir simplemente que la disminución del analfabetismo es más rápida en las mujeres que en los hombres y que de continuar ese proceso de disminución en los dos sexos, no sólo llegarán a alcanzar las mujeres el grado de cultura elemental de los hombres, sino que lo sobrepasarán. Eso en 1910. Y desde 1910 ha seguido la curva ascendente, y la mujer, hoy día, es menos analfabeta que el varón. No es, pues, desde el punto de vista de la ignorancia desde el que se puede negar a la mujer la entrada en la obtención de este derecho.

Otra cosa, además, al varón que ha de votar. No olvidéis que no sois hijos de varón tan sólo, sino que se reúne en vosotros el producto de los dos sexos. En ausencia mía y leyendo el diario de sesiones, pude ver en él que un doctor hablaba aquí de que no había ecuación posible y, con espíritu heredado de Moebius y Aristóteles, declaraba la incapacidad de la mujer.

A eso, un solo argumento: aunque no queráis y si por acaso admitís la incapacidad femenina, votáis con la mitad de vuestro ser incapaz. Yo y todas las mujeres a quienes represento queremos votar con nuestra mitad masculina, porque no hay degeneración de sexos, porque todos somos hijos de hombre y mujer y recibimos por igual las dos partes de nuestro ser, argumento que han desarrollado los biólogos. Somos producto de dos seres; no hay incapacidad posible de vosotros a mí, ni de mí a vosotros.

Desconocer esto es negar la realidad evidente. Negadlo si queréis; sois libres de ello, pero sólo en virtud de un derecho que habéis (perdonadme la palabra, que digo sólo por su claridad y no con espíritu agresivo) detentado, porque os disteis a vosotros mismos las leyes; pero no porque tengáis un derecho natural para poner al margen a la mujer.

Yo, señores diputados, me siento ciudadano antes que mujer, y considero que sería un profundo error político dejar a la mujer al margen de ese derecho, a la mujer que espera y confía en vosotros; a la mujer que, como ocurrió con otras fuerzas nuevas en la revolución francesa, será indiscutiblemente una nueva fuerza que se incorpora al derecho y no hay sino que empujarla a que siga su camino.

No dejéis a la mujer que, si es regresiva, piense que su esperanza estuvo en la dictadura; no dejéis a la mujer que piense, si es avanzada, que su esperanza de igualdad está en el comunismo. No cometáis, señores diputados, ese error político de gravísimas consecuencias. Salváis a la República, ayudáis a la República atrayéndoos y sumándoos esa fuerza que espera ansiosa el momento de su redención.

Cada uno habla en virtud de una experiencia y yo os hablo en nombre de la mía propia. Yo soy diputado por la provincia de Madrid; la he recorrido, no sólo en cumplimiento de mi deber, sino por cariño, y muchas veces, siempre, he visto que a los actos públicos acudía una concurrencia femenina muy superior a la masculina, y he visto en los ojos de esas mujeres la esperanza de redención, he visto el deseo de ayudar a la República, he visto la pasión y la emoción que ponen en sus ideales. La mujer española espera hoy de la República la redención suya y la redención del hijo. No cometáis un error histórico que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar; que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar al dejar al margen de la República a la mujer, que representa una fuerza nueva, una fuerza joven; que ha sido simpatía y apoyo para los hombres que estaban en las cárceles; que ha sufrido en muchos casos como vosotros mismos, y que está anhelante, aplicándose a sí misma la frase de Humboldt de que la única manera de madurarse para el ejercicio de la libertad y de hacerla accesible a todos es caminar dentro de ella.

Señores diputados, he pronunciado mis últimas palabras en este debate. Perdonadme si os molesté, considero que es mi convicción la que habla; que ante un ideal lo defendería hasta la muerte; que pondría, como dije ayer, la cabeza y el corazón en el platillo de la balanza, de igual modo Breno colocó su espada, para que se inclinara en favor del voto de la mujer, y que además sigo pensando, y no por vanidad, sino por íntima convicción, que nadie como yo sirve en estos momentos a la República española.

jueves, 8 de marzo de 2018

TODO SEA POR ELLAS, Y POR QUIENES SIENTEN COMO ELLAS


TODO PARA VOSOTR@S
Para las mujeres que se sienten mujer.
Para las mujeres que sienten que con cada golpe dejan de
serlo.
Para las mujeres que nacieron con cuerpo de hombre.
Para todos los hombres que nacieron con entrañas de
mujer.
Para todos los que son en casa, el alma y la sensibilidad
de la mujer.
Para todas las que sacan adelante su hogar.
Para las que por causa del hambre o la guerra, no
llegarán a ser mujeres.
Para las mujeres que son vilipendiadas.
Para las que dieron su vida por los derechos de las
trabajadoras.
Para las mujeres que lucharon por el sufragio universal.
Para las mujeres que aman y no son amadas.
Para las mujeres que son, "DIOS AMOR".
Para las mujeres que no saben lo que es el amor.
Para las mujeres que aman a otra mujer.
Para las mujeres ateas y para las creyentes.
Para las que aman a un hombre que las hace dignas.
Para las mujeres con alma de niñas.
Para las mujeres maduras.
Para las mujeres florero, aun a su pesar.
Para las mujeres, dignas.
Para las mujeres aventureras.
Para las mujeres que son simplemente personas.
Para las mujeres que murieron y para las que nacerán.
Para todas y para todos.
Muacc... Besos miles.

No perdamos de vista, que la batalla por los derechos de la mujer, los derechos femeninos, la ganaremos en la educación de la sociedad. En la educación de los pequeños, cuyo mejor reflejo de tolerancia, será el testimonio ejemplar de los que están a su alrededor.

Atte. Floren
#niunamenos #8marzo #diainternacionaldelamujer
#derechosdelamujer #mujeryderechos

miércoles, 8 de marzo de 2017

8 MARZO DÍA DE LA MUJER Y SUS DERECHOS

Desde 1911 se ha venido celebrando el Día de la Mujer Trabajadora, pero no fue hasta 1975 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció como Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo. 

Que el Día Internacional de la Mujer se celebra el 8 de marzo viene a nuestra memoria cada vez que se acercan estas fechas y que es una jornada para visibilizar la desigualdad entre hombres y mujeres también. Sin embargo, pocos saben que se decidió que fuera en esta fecha y no otra para honrar la memoria de aquellas que lucharon por los derechos de todas. El 8 de marzo de dos años diferentes tuvieron lugar dos huelgas que marcaron la historia y la segunda acabó con 120 mujeres muertas devoradas por las llamas de la fábrica en la que trabajaban y en la que las habían encerrado.

Por ello, hoy no solo es un día de felicitación, también es un día de lucha reivindicativa por la Mujer y por el hombre. Por los derechos de la persona individual. 

Así que luchemos:
Por las mujeres que son mujeres y por las que no pueden serlo. 
Por las mujeres trabajadoras y por las paradas. 
Por las mal pagadas y valoradas. 
Por las que construyen el mundo y por las que destruyen las barreras que el mundo les impone. 
Por las mujeres que son madres y por las que no lo son. 
Por las que conciben sin ser madres y por las que deciden no concebir. 
Por las relegadas a un tercer término y por las que tienen responsabilidades mundiales. 
Por la vendidas y vilipendiadas y las injustamente tratadas. 
Por aquellas a las que la cultura africana les arrancó el placer a golpe de cuchilla y por aquellas a las que se les impone el marido o el “burka” en contra de su voluntad. 
Por aquellas que creen en Dios y aquellas que a Dios ignoran. 
Por las mujeres que se sienten hombres y viven su masculinidad, y por los hombres que se sienten mujeres y luchan por su dignidad. 
Por las mujeres que no son amadas.
Por las mujeres enfermas que luchan con coraje por su salud.
Por las mujeres que aman a otras mujeres, por aquellas que aman a los hombres y por aquellas que hacen del amor un signo fraterno y respetuoso para caminar por la vida.
Por las que ríen y por las que lloran. 
Por aquellas que se parten la cara por los derechos humanos y la atención a toda persona. 
Por aquellas que trabajan por la paz y el cuidado de la Naturaleza. 
Por las mujeres bellas y las que atesoran la belleza en su interior. 
Por las que no encuentran sentido a sus vidas. 
Por aquellas que saben que la libertad les puede costar la vida. 
Por las mujeres niñas y por las ancianas.
Por todas las mujeres del mundo... merece la pena luchar y trabajar, pues no son cosas, sino personas. Y cada una de ellas, sea cual sean sus capacidades, merecen una o un millón de oportunidades.
¿Nos animamos a destruir barreras?
¡¡¡ FELIZ DÍA DE LA MUJER !!!

atte. Floren

ORACIÓN POR LAS MUJERES

Padre, Bueno y Santo, que nos amas y nos buscas.
En tu Madre María nos ofreces
un ejemplo culmen de ternura,
amor y entrega al mundo y a tu voluntad.
Pero ella fue una más,
entre todas las mujeres,
que no solo tiene la capacidad junto a ti
de dar a luz hijos para el mundo,
sino que sus vidas como mujeres,
son una oportunidad para el genero humano
de dignificarse y hacer grande tu nombre.
Permítenos Padre de Bondad,
que los que poblamos el mundo,
concedamos oportunidades reales
a las mujeres de nuestro tiempo.
Que admiremos a las que luchando por la fe,
los derechos humanos o la dignidad femenina
a causa de los golpes recibidos,
nos dejaron un ejemplo ecuánime e imprescindible,
para esta iglesia necesitada de testimonios contundentes.
Abre nuestros ojos, Padre de bondad,
para que asistidos por tu Santo Espíritu,
concedamos a la mujer la dignidad sacerdotal
al consagrar tu presencia en la realidad eucarística,
por medio de la reunión fraternal
de los que se aman en tu nombre.
Que todas sean ejemplo, porque todas son personas.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

martes, 8 de marzo de 2016

DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA

Hoy no solo es un día de felicitación, también es un día de lucha reivindicativa por la Mujer. 

Por las mujeres que son mujeres y por las que no pueden serlo. 
Por las mujeres trabajadoras y por las paradas. 
Por las mal pagadas y valoradas. 
Por las que construyen el mundo y por las que destruyen las barreras que el mundo les impone. 
Por las mujeres que son madres y por las que no lo son. 
Por las que conciben sin ser madres y por las que deciden no concebir. 
Por las relegadas a un tercer término y por las que tienen responsabilidades mundiales. 
Por la vendidas y vilipendiadas y las injustamente tratadas. 
Por aquellas a las que la cultura africana les arrancó el placer a golpe de cuchilla y por aquellas a las que se les impone el marido o el burka en contra de su voluntad. 
Por aquellas que creen en Dios y aquellas que a Dios ignoran. 
Por las mujeres que se sienten hombres y viven su masculinidad, y por los hombres que se sienten mujeres y luchan por su dignidad. 
Por las mujeres que no sin amadas.
Por las mujeres que aman a otras mujeres, por aquellas que aman a los hombres y por aquellas que hacen del amor un signo fraterno y respetuoso para caminar por la vida.
Por las que ríen y por las que lloran. 
Por aquellas que se parten la cara por los derechos humanos y la atención a toda persona. 
Por aquellas que trabajan por la paz y el cuidado de la Naturaleza. 
Por las mujeres bellas y las que atesoran la belleza en su interior. 
Por las que no encuentran sentido a sus vidas. 
Por aquellas que saben que la libertad les puede costar la vida. 
Por las mujeres niñas y por las ancianas.
Por todas las mujeres del mundo... merece la pena luchar y trabajar, pues no son cosas, sino personas. Y cada una de ellas, sea cual sean sus capacidades, merecen una o un millón de oportunidades.
¿Nos animamos a destruir barreras?
¡¡¡ FELIZ DÍA DE LA MUJER !!!

atte. Floren

martes, 20 de octubre de 2015

LA DESPEDIDA DE MARISA - Día de Lucha Contra el Cáncer de Mama

La despedida de Marisa
El viento arreciaba en el espigón, ¡y de qué manera! La agencia estatal de meteorología anunció el paso de una buena tormenta y las autoridades municipales habían acordonado el paseo marítimo, para que nadie se acercara de manera irresponsable a la zona del puerto. Pero para cualquiera que pasara por la carretera adyacente, era más que visible la solitaria figura de una persona en la parte final del espigón, entre la bruma y el golpeteo de las olas. Nadie podría advertir si era un hombre o una mujer. 

De constitución delgada y casi sin pelo, esta persona estaba vestida con unos vaqueros rojos un poco desteñidos, y un anorak corto con capucha para protegerse de la ventisca. Con la mano derecha sujetaba con determinación un papel arrugado que igualmente era azotado por el viento. Su nombre era Marisa. A sus cuarenta y dos años, no estaba allí en el espigón por casualidad sino por necesidad. La necesidad imperiosa de despedirse. ¿Cuántas noches de despertares inquietos? ¿Cuántos días en los que se preguntó el porqué a ella? ¿Cuántas veces se preguntó si Víctor la seguiría amando con aquella cicatriz en el lugar del seno? Noches de hospital, tratamientos agresivos, sus padres desvelados y sin vida; la caída de sus bonitos rizos pelirrojos… y la incertidumbre de si tendría vida al día siguiente. Sus pretensiones en la vida nunca fueron notables, pues era de carácter humilde. “Con que poco te conformas hija”, le decía siempre su madre. Siempre destacó en los estudios siendo niña, cosa que demostraría en la universidad de filología hispánica. Se licenció y comenzó a trabajar en una academia de apoyo a la enseñanza donde conoció a su pareja Víctor, con el cual tuvo lo mejor de su vida, su hija Elena. Todo ese mundo casi perfecto o al menos equilibrado, se tambaleó el día en el que acudió al médico y comenzó el calvario de la lucha contra el Cáncer. Cáncer –se decía Marisa-, una palabra con la cual todo el mundo se siente solidario pero la cual hace que en tu mundo se cree un agujero negro sobre el que caben todas tus futuras expectativas acabando incluso con tus ilusiones. Sin embargo en el grupo de apoyo de la asociación aprendió a afrontar la enfermedad y a nombrar la temida palabra sin susto, Cáncer. Aprendió que si algo es vital para superar la enfermedad es hacerle frente con determinación, el tener todas las prestaciones sanitarias posibles. E imprescindible para enfermo y familiares es la humanidad de todos los que se rodean. Ningún camino es fácil en la vida –se dijo Marisa-, pero es más llevadero cuando la persona confía en sí misma y no cede a la fuerza con la que en ocasiones se presenta la enfermedad. Estando allí en aquel espigón, azotada por la brisa de las olas y calada hasta los huesos, y haciendo balance de los últimos meses; Marisa reconoció que no todo fue fruto de la casualidad. Los tratamientos que te envenenan y te curan, las enfermeras –convertidas en familia-, la oración y el apoyo Del de arriba, el cariño de la familia y la continua sonrisa de Víctor diciéndole tras el cristal del aislamiento: “te quiero, tú puedes”. Los dibujos de su hija Elena dibujando a mama sin pelo pero muy guapa leyendo bajo el manzano… y el deseo de vivir y ser feliz. Por todo lo pasado, pero sobre todo por lo que estaba por llegar, estaba allí Marisa. Tenía que despedirse. Tenía que decir adiós a aquella etapa que la hundió y de la cual resucitó. Tenía que estar allí por ella y por las que no superaron la enfermedad pero dejaron un reguero de amor y de testimonio imborrable. Cuando creyó llegado el momento de decir adiós levantó el brazo y soltó el papel que tenía en la mano. Era el documento donde el hospital le comunicaba hace siete meses su diagnostico fatal. El documento voló azotado por el viento y cayó al agua donde las olas lo tragaron hasta el infinito. De su bolsillo vaquero saco poco a poco un pañuelo rosa de vivos colores. Lo sujetó con ambas manos y lo besó con lágrimas en los ojos. Ese fue su colorido pelo durante semanas; pero demasiado doloroso para conservarlo. Lo dejó volar y emprendió el vuelo. Ella contemplo ensimismada como el trozo de tela colorida subía y subía hasta el cielo, donde comenzó a confundirse entre la ventisca que caía. Cuando se perdió de vista le vinieron a la mente dos personas que conformaban los cimientos de su existencia, Víctor y Elena. Le esperaban, y ella no estaba dispuesta a perderse ni un minuto más de sus vidas. Empapada y con una tímida sonrisa en los labios emprendió el camino, de regreso a casa.


Con un día de retraso, dedico este relato a todas las mujeres del mundo, enfermas y sanas, esperanzadas y sin esperanza. Permita Dios, la vida, la medicina y la humanidad; que todo colabore y favorezca la extinción de esta tremenda enfermedad y su superación. He tenido la oportunidad de ver este año el Cáncer –sea el que sea- de cerca en la vida de unos amigos, de ver el desgaste que causa en el ser humano; he sonreído y he llorado y os aseguro que todo es más llevadero cuando uno se implica, se hace vida y compañía desde la amistad.

Un beso a todas las mujeres del mundo, Octubre Mes de la Lucha contra el Cáncer de Mama. Año 2015. atte. Floren.

domingo, 9 de marzo de 2014

TODO PARA VOSOTR@S - DÍA DE LA MUJER 8 DE MARZO


TODO PARA VOSOTR@S



Para las mujeres que se sienten mujer.
Para las mujeres que sienten que con cada golpe dejan de serlo.
Para las mujeres que nacieron con cuerpo de hombre.
Para todos los hombres que nacieron con entrañas de mujer.
Para todos los que son en casa el alma y la sensibilidad de la mujer.
Para las que por causa del hambre o la guerra, no llegarán a ser mujeres.
Para las mujeres que son vilipendiadas. 

Para las mujeres que luchan en su enfermedad.
Para las que dieron su vida por los derechos de las trabajadoras.
Para las mujeres que lucharon por el sufragio universal.
Para las mujeres que aman y no son amadas.
Para las mujeres que no saben lo que es el amor.
Para las mujeres que aman a otra mujer.

Para las mujeres que fueron madres.
Para las mujeres que no fueron o no quisieron ser madres.
Para las que aman a un hombre que las hace dignas.
Para las mujeres con alma de niñas.
Para las mujeres maduras.
Para las mujeres florero, aun a su pesar.
Para las mujeres, dignas.
Para las mujeres aventureras.
Para las mujeres que son simplemente personas.
Para todas y para todos.
Muacc...

Atte. Floren Salvador Díaz Fernández.

lunes, 25 de noviembre de 2013

NO ES UN DÍA CUALQUIERA… 25 DE NOVIEMBRE Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

ECLESALIA, 25/11/13.- «Libre te quiero, como arroyo que brinca de peña en peña. Pero no mía. Grande te quiero, como monte preñado de primavera. Pero no mía. Buena te quiero, como pan que no sabe su masa buena. 

Pero no mía. Alta te quiero, como chopo que en el cielo se despereza. Pero no mía. Blanca te quiero, como flor de azahares sobre la tierra. Pero no mía». García Calvo, en este poema, refleja como nadie el buen querer, ese querer que necesariamente se ha de vivir en y desde la libertad, construyendo relaciones igualitarias, lejos de toda opresión y violencia.
No puede ser de otra forma, es imposible mirar hacia otro lado; libertad frente a dominación, rebeldía frente a sumisión, autonomía frente a dependencia, valor frente a miedo, ruido frente a silencio, denuncia frente a encubrimiento; Hay que prevenir, educar, y la Iglesia debe estar a la altura y ser agente de cambio, visualizadora, implacable, contundente, garante. No hay resquicios, ni atajos, ni rendijas; No, No, No a la violencia ejercida contra las mujeres, en ningún escenario, en ningún contexto, bajo ninguna circunstancia.
Iguales ante la ley, iguales a la luz de la Palabra, sin hacer la menor concesión al que maltrata, al que asesina, al que justifica «Toda forma de discriminación en los derechos fundamentales de la persona, ya sea social o cultural, por motivo de sexo, raza, color, condición social, lengua o religión, debe ser superada y eliminada por ser contraria al plan de Dios». 
(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

viernes, 29 de junio de 2012

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - LA FE D ELA MUJER

LA FE DE LA MUJER

13 Tiempo ordinario (B) Marcos 5, 21-43
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

La escena es sorprendente. El evangelista Marcos presenta a una mujer desconocida como modelo de fe para las comunidades cristianas. De ella podrán aprender cómo buscar a Jesús con fe, cómo llegar a un contacto sanador con él y cómo encontrar en él la fuerza para iniciar una vida nueva, llena de paz y salud.

A diferencia de Jairo, identificado como "jefe de la sinagoga" y hombre importante en Cafarnaún, esta mujer no es nadie. Solo sabemos que padece una enfermedad secreta, típicamente femenina, que le impide vivir de manera sana su vida de mujer, esposa y madre.

Sufre mucho física y moralmente. Se ha arruinado buscando ayuda en los médicos, pero nadie la ha podido curar. Sin embargo, se resiste a vivir para siempre como una mujer enferma. Está sola. Nadie le ayuda a acercarse a Jesús, pero ella sabrá encontrarse con él.

No espera pasivamente a que Jesús se le acerque y le imponga sus manos. Ella misma lo buscará. Irá superando todos los obstáculos. Hará todo lo que puede y sabe. Jesús comprenderá su deseo de una vida más sana. Confía plenamente en su fuerza sanadora.

La mujer no se contenta solo con ver a Jesús de lejos. Busca un contacto más directo y personal. Actúa con determinación, pero no de manera alocada. No quiere molestar a nadie. Se acerca por detrás, entre la gente, y le toca el manto. En ese gesto delicado se concreta y expresa su confianza total en Jesús.

Todo ha ocurrido en secreto, pero Jesús quiere que todos conozcan la fe grande de esta mujer. Cuando ella, asustada y temblorosa, confiesa lo que ha hecho, Jesús le dice: "Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud". Esta mujer, con su capacidad para buscar y acoger la salvación que se nos ofrece en Jesús, es un modelo de fe para todos nosotros.

¿Quién ayuda a las mujeres de nuestros días a encontrarse con Jesús? ¿Quién se esfuerza por comprender los obstáculos que encuentran en la Iglesia actual para vivir su fe en Cristo "en paz y con salud"? ¿Quién valora la fe y los esfuerzos de las teólogas que, sin apenas apoyo alguno y venciendo toda clase de resistencias y rechazos, trabajan sin descanso por abrir caminos que permitan a la mujer vivir con más dignidad en la Iglesia de Jesús?

Las mujeres no encuentran entre nosotros la acogida, la valoración y la comprensión que encontraban en Jesús. No sabemos mirarlas como las miraba él. Sin embargo, con frecuencia, ellas son también hoy las que con su fe en Jesús y su aliento evangélico sostienen la vida de nuestras comunidades cristianas.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).