sábado, 10 de marzo de 2012
PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - La indignación de Jesús
jueves, 8 de marzo de 2012
Centrar la mirada en las mujeres
JUVENTUD OBRERA CRISTIANA (www.joc.es) HERMANDAD OBRERA DE ACCIÓN CATÓLICA (www.hoac.es)
En el año en que recordamos el 50 aniversario del Concilio Vaticano II traemos a la memoria un texto que se dirigió a las mujeres: «Llega la hora, ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás alcanzados hasta ahora. Por eso, en este momento en que la humanidad conoce una mutación tan profunda, las mujeres llenas del espíritu del Evangelio pueden ayudar tanto a que la humanidad no decaiga» (Mensaje del Concilio a las Mujeres, 8 de diciembre de 1965).
Hoy, sin embargo, podemos denunciar que esa profunda mutación del papel de la mujer en la sociedad no se ha completado. Y, es más, está en peligro.
A los costes de la crisis económica que lleva instalada ya unos años en toda Europa, y que está sacudiendo de manera agresiva a las clases trabajadoras de nuestro país, hay que sumar el conjunto de políticas de ajustes y recortes que, como los propios gobiernos afirman, sin ningún pudor, están al servicio de los mercados. Queda por tanto abandonado todo principio de dignidad hacia las personas, especialmente de las más desfavorecidas y vulnerables. Y estos costes están recayendo de manera sangrante sobre las mujeres.
El año 2011 se cerró con una tasa de paro femenino del 23,32% (EPA). Pero los datos son espeluznantes entre los grupos de edad más jóvenes: la cifra de paro alcanza el 70% en las mujeres de entre 16 y 19 años, y es del 42% en las mujeres entre 20 y 24 años. Así, España es el país de Europa con más desempleo femenino. La falta de oportunidades laborales, que se agrava en esta situación de crisis, afecta más a las mujeres. Esto está suponiendo un creciente aumento de la precariedad y el desempleo entre las mismas.
Resulta incomprensible, con este panorama, que la solución propuesta sea una receta de recortes sociales y rebajas salariales que afectan a las capas sociales más bajas. Prueba y consecuencia de ello, al mismo tiempo, es la brecha cada vez más grande que existe entre diferentes sectores de la ciudadanía. La desigualdad entre clases ricas y clases pobres está alcanzando sus cotas más altas con la crisis económica. Y este efecto desigualitario, en ocasiones enmascarado, también afecta al diferente impacto que la crisis, las medidas y reformas aplicadas, están provocando entre los hombres y las mujeres.
La congelación del salario mínimo, a pesar de ser uno de los más bajos de Europa (solo por debajo de Eslovaquia o Portugal) perjudica considerablemente más a las mujeres, porque un 15,5% de ellas ganan menos del salario mínimo, frente a "solo" el 5,6% de los hombres, según la Encuesta de Estructura Salarial (2010). Además, la congelación del salario mínimo es especialmente perjudicial para algunos colectivos como las empleadas de servicio doméstico (90% son mujeres), cuyo salario se fija tomando a aquél directamente como referencia. También es negativa la congelación de plantillas en el sector público. Son los ámbitos más feminizados, sanidad y educación, los que están sufriendo recortes más amplios. Y qué decir de la menor provisión de bienes públicos de atención y cuidado (guarderías, servicios de dependencia, etc.) que implicarán más horas de trabajo doméstico femenino y un retroceso en la igualdad y la corresponsabilidad. Además, la reciente reforma laboral aprobada afectará de manera más pronunciada a las mujeres.
La JOC y la HOAC hacemos, por todo ello, una llamada a la reflexión, la acción y el compromiso para lograr la igualdad entre mujeres y hombres en nuestra sociedad. Y también, recordando el Concilio Vaticano II en su 50 aniversario, una llamada para avanzar hacia la igualdad en el seno de nuestra Iglesia, a fin de que la aportación femenina enriquezca decididamente a la comunidad eclesial.
(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).
miércoles, 7 de marzo de 2012
DINAMIZAR LA FE
Dinamizar la fe
martes, 6 de marzo de 2012
CARTA A LOS OBISPOS ANDALUCES ANTES LAS ELECCIONES DEL 25 DE MARZO
Espiritualidad y depresión
MERCEDES NASARRE*, mnasarre@hotmail.com
HUESCA.
ECLESALIA, 06/03/12.- Hay momentos en los en los que la vida te desnuda de repente, la fragilidad y la indefensión emergen, todo desaparece y nuestro mundo se queda completamente vacío. Solo existe el silencio frío, cargado de inquietud y angustia que nos recuerda una y otra vez la pequeñez de nuestra existencia. Después el miedo toma posesión de nosotros, nos encoge, nos esclaviza, nos agita, nos desanima, nos paraliza.
Pero no importa haberlo pasado mal. La última libertad humana, la libertad esencial, esa que nada ni nadie nos puede arrebatar, es la de elegir nuestra actitud ante cualquier circunstancia. En última instancia, el ser humano se determina a sí mismo, no se limita a existir. Siempre puede decidir cómo será su existencia.
¿Qué es lo que nos sostiene ante lo aparentemente imposible de superar? Creo firmemente que la esencia y la salvación de la persona está el amor y a través del amor.
El amor a un ser amado, el amor a la familia, el amor a los amigos, el amor a una tarea, el amor a los necesitados, el amor a la vida por encima de todo, el amor al conocimiento, el amor de Dios para la persona creyente…Y digo " de Dios" porque sabemos que somos sostenidos, perdonados y amados gratuitamente.
En Psiquiatría, como en medicina, impera un pensamiento chato, materialista. Hasta hace pocos años se creía que nuestro cerebro tenía estructuras inamovibles. Ahora, recientes investigaciones demuestran lo contrario. El triángulo genes-cuerpo-mente es interdependiente y cada parte influye y depende de las otras. La materia viva es flexible y con capacidad de transformación. Cambiando nuestros pensamientos no solo se cambia la química cerebral, sino la propia estructura del cerebro: se desconectan antiguas conexiones neuronales y se crean otras nuevas. La biología puede responder al poder de la mente.
El depresivo ha perdido el sentido de su vivir. A veces ha habido agotamiento extremo; otras, una reacción anormal ante acontecimientos de la vida. En otras ocasiones existe enfermedad genética y cerebral. Y, a veces, una personalidad negativa que capta la realidad de forma muy sesgada.
La práctica espiritual puede conducir a sanar la actitud depresiva y a aceptar la enfermedad. Por supuesto que los psicofármacos aumentan las endorfinas. Pero los afectos, los paseos, el sol, la belleza o la vivencia de lo sagrado las aumentan mucho más.
Toda crisis es una etapa de oportunidad de cambio. Para reflexionar, meditar y tratar de encontrar el mensaje oculto que nos brinda la vida en esta situación.
Siempre hemos de hacernos esta pregunta: si de esta situación pudiera aprender algo positivo, que me hiciera crecer como persona, ¿qué sería?
La espiritualidad no es un atajo. No elimina la depresión. Pero puede enfrentarnos a ella y a nuestra actitud. Porque la verdadera espiritualidad es atreverse a transitar por la propia interioridad y dejarnos "tocar" allí precisamente. En ese lugar íntimo donde nos hemos encogido.
*Mercedes Nasarre es autora del libro "Un psiquiatra se pone a rezar" (ECLESALIA, 07/02/12) de la Editorial Pirineo
viernes, 2 de marzo de 2012
ORACIÓN CUARESMA "EL TESORO DEL ESCRIBA I" LA VIRTUD MORAL DE PERDONAR
ORAR A PIÉ DESCALZO
Plegaria de perdón
Oh Dios nuestro y de nuestros padres:
DIEZ MANDAMIENTOS ACTUALIZADOS
Delegación de Liturgia
PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - LIBERAR LA FUERZA DEL EVANGELIO
2 Cuaresma (B) Marcos 9, 2-10
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).
El relato de la "Transfiguración de Jesús" fue desde el comienzo muy popular entre sus seguidores. No es un episodio más. La escena, recreada con diversos recursos de carácter simbólico, es grandiosa. Los evangelistas presentan a Jesús con el rostro resplandeciente mientras conversa con Moisés y Elías.
Los tres discípulos que lo han acompañado hasta la cumbre de la montaña quedan sobrecogidos. No saben qué pensar de todo aquello. El misterio que envuelve a Jesús es demasiado grande. Marcos dice que estaban asustados.
La escena culmina de forma extraña: «Se formó una nube que los cubrió y salió de la nube una voz: Este es mi Hijo amado. Escuchadlo». El movimiento de Jesús nació escuchando su llamada. Su Palabra, recogida más tarde en cuatro pequeños escritos, fue engendrando nuevos seguidores. La Iglesia vive escuchando su Evangelio.
Este mensaje de Jesús, encuentra hoy muchos obstáculos para llegar hasta los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Al abandonar la práctica religiosa, muchos han dejado de escucharlo para siempre. Ya no oirán hablar de Jesús si no es de forma casual o distraída.
Tampoco quienes se acercan a las comunidades cristianas pueden apreciar fácilmente la Palabra de Jesús. Su mensaje se pierde entre otras prácticas, costumbres y doctrinas. Es difícil captar su importancia decisiva. La fuerza liberadora de su Evangelio queda a veces bloqueada por lenguajes y comentarios ajenos a su espíritu.
Sin embargo, también hoy, lo único decisivo que podemos ofrecer los cristianos a la sociedad moderna es la Buena Noticia proclamada por Jesús, y su proyecto de una vida más sana y digna. No podemos seguir reteniendo la fuerza humanizadora de su Evangelio.
Hemos de hacer que corra limpia, viva y abundante por nuestras comunidades. Que llegue hasta los hogares, que la puedan conocer quienes buscan un sentido nuevo a sus vidas, que la puedan escuchar quienes viven sin esperanza.
Hemos de aprender a leer juntos el Evangelio. Familiarizarnos con los relatos evangélicos. Ponernos en contacto directo e inmediato con la Buena Noticia de Jesús. En esto hemos de gastar las energías. De aquí empezará la renovación que necesita hoy la Iglesia.
Cuando la institución eclesiástica va perdiendo el poder de atracción que ha tenido durante siglos, hemos de descubrir la atracción que tiene Jesús, el Hijo amado de Dios, para quienes buscan verdad y vida. Dentro de pocos años, nos daremos cuenta de que todo nos está empujando a poner con más fidelidad su Buena Noticia en el centro del cristianismo.
(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).








