CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

lunes, 25 de mayo de 2020

NOVENA A LA VIRGEN DEL ROCÍO DÍA SEGUNDO


NOVENA A LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA NUESTRA SEÑORA DEL ROCÍO.
DÍA SEGUNDO
Comienzo del oficio para todos los días
+, Dios mío ven en mi auxilio, Señor date prisa en socorrerme. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén. 



Himno YO QUISE DECIRTE GUAPA. (Eduardo Palencia)
Que no tenga mas sentío
yo quise decirte guapa
yo quise decirte guapa
y se me escapó ROCIO.
Yo quise decir tu nombre
como tu dices el mio
sencillamente tu nombre
y se me fue en un suspiro.

Porque el pensamiento escapa
y a cuerpo limpio arrebata
olvidadas primaveras
cuando al alma rociera
aun le caben Dios te salve
y salve Madre de amores.

Hoy son para ti las flores
a cambiado la veleta
ya puedo decirte guapa
sin que la emoción me ahogue
que no tuvo mas sentío
yo quise decirte guapa
yo quise decirte guapa
y se me escapó ROCIO.

LECTURA BIBLICA   Lc 1,26-38.
Unos días después María se dirigió pre- surosa a la montaña, a una ciudad de Juda. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno e Isabel quedó llena del  Espíritu  Santo. Y  dijo  alzando  la  voz:
- ¡bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!. ¿Y cómo es que la madre de mi Señor viene a mí? Tan pronto como tu saludo sonó en mis oídos, el niño saltó de alegría en mi seno. ¡Dichosa tú que as creído que se cumplirán las cosas que te a dicho el Señor!.
           
Palabra de Dios

RESPONSORIO
“Rocío, bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Bienaventurada tú que has creído”.

PRECES
Elevemos nuestras súplicas a Dios, Padre santo que nos ama y nos busca y en Jesucristo Resucitado nos ofrece el camino la verdad y la vida y por intercesión de nuestra madre la Virgen María Rocío de la Gracia, pidámosle por el mundo y por la gente diciendo:

Que tu madre, Señor, interceda por nosotros.

Salvador del mundo, que con la eficacia de tu redención preservaste a tu madre de toda mancha de pecado, líbranos a nosotros de toda culpa. Oremos...

Redentor nuestro, que hiciste de la Virgen del Rocío tabernáculo purísimo de tu presencia y sagrario del Espíritu Santo, haz también de nosotros templos de tu Espíritu Santo. Oremos..

Verbo eterno del Padre, que enviaste a María a escoger la mejor parte, ayúdanos a imitarla y a buscar el alimento que perdura hasta la vida eterna. Oremos...

Divino Pastorcito, que elevaste contigo al cielo en cuerpo y alma a tu madre, haz que aspiremos siempre a los bienes de las arenas celestiales. Oremos...

Que nuestra bendita madre la Virgen del Rocío sea fortaleza para los enfermos en la superación de su enfermedad, ánimo para sus cuidadores y baluarte para los profesionales de la salud, oremos

Señor del cielo y de la tierra, que has colocado a tu derecha a María reina del Rocío, danos un día el gozo de tener parte en la gloria. Oremos...

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza nos atrevemos a decir: -Padre nuestro que estás en el cielo...

ORACIÓN
Dios y Padre bueno,
que nos amas y nos buscas.

¡Bendito seas, por la Virgen del Rocío!
En sus ojos vemos amor de madre,
hacia nosotros sus hijos e hijas.
Un amor, reflejo del amor que Tú nos tienes.
Un amor enorme, inabarcable;
tierno y sensible.
Permítenos, Padre de amor; tener el consuelo
de la protección de la Virgen del Rocío.
Ella es Paz y Armonía de nuestra vida,
Blanca Paloma y Reina de la Paz.
Su mirada serena nos hace ser conscientes,
de lo que verdaderamente
merece la pena en la vida.
El trabajo, la salud, la ilusión, nuestra
y de nuestra familia y amigos.
El servicio a los demás, el respeto y la fraternidad
con aquellos otros que pueblan los arenales de la vida.
Que estemos siempre dispuestos
a la escucha de Tu Palabra, Padre,
y a hacerla vida con amorosidad.
Que los dones que ofrezcamos a los demás,
sean regalo y hermosura
como la amplitud de esa marisma
donde reinan el lince
y sombrean los pinares.
Que tu Hija y Madre nuestra,
la Virgen del Rocío,
sea para nosotros
intercesora en la adversidad,
fortaleza en la fe
y remanso en la tribulación.
Que tu Verbo encarnado,
Divino Pastorcillo
este siempre dispuesto
a abrirnos las puertas del cielo,
cuando crucemos el puente celestial del “Anjolí”
junto a todos los que amaron a la Virgen
y ya descansan en su paz.

¡Que viva la Virgen del Rocío!
¡Que viva esa Blanca Paloma!
¡Que viva la Madre de Dios!
Amén.

SALVE A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL ROCÍO
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza
nuestra; Dios te salve.

A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva;
a Ti suspiramos, gimiendo y llorando,
en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clementísima, oh piadosa,
oh dulce siempre Virgen María!

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. AMÉN.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.         
(Oficio litúrgico realizado para la devoción particular. Puede compartirse indicando su procedencia. Respecto de los textos citados que no son originales del autor, pueden ejercer sus derechos)

sábado, 23 de mayo de 2020

NOVENA A LA VIRGEN DEL ROCÍO DÍA PRIMERO


NOVENA A LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA NUESTRA SEÑORA DEL ROCÍO.
DÍA PRIMERO
Comienzo del oficio para todos los días
+, Dios mío ven en mi auxilio, Señor date prisa en socorrerme. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.


Himno EL ROCÍO DE LA VIDA. (Pablo Oñós)
Nunca vuelvo del Rocío
porque aunque venga no vuelvo…

Tengo miedo de la vuelta…
Si a mi vida, no me llevo
lo que viví en el Rocío,
y vacío, otra vez vengo…
Si vengo igual que me fui…
¿Qué camino es el que he hecho?

Si al Rocío llevé mi vida…
A mi vida…,ahora tengo
que llevar el Rocío. ¡Y
ahora es más duro el sendero!
Tengo miedo de no ser
el mismo. Alegre,sincero…,

y en mis marismas no encuentre
¡el Rocío que yo quiero!,
¡el Rocío que he vivido!,
¡el Rocío que yo sueño!

LECTURA BIBLICA   Lc 1,26-38.
A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una joven desposada con un hombre  descendiente de David, llamado José. La virgen se llamaba María. Entro donde ella estaba, y le dijo: -alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. Ante estas palabras ella se turbó y (...) el ángel le dijo: -No temas María porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás y darás a luz un hijo, al que pondrás por nombre Jesús. (...) María dijo al ángel: -¿cómo será eso pues no conozco ningún varón?. El ángel le dijo: -El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño que nazca será santo. (...)
María dijo: -Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra. Y el ángel la dejó.
Palabra de Dios

RESPONSORIO
“Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”.

PRECES
Elevemos nuestras súplicas a Dios, Padre santo que nos ama y nos busca y en Jesucristo Resucitado nos ofrece el camino la verdad y la vida y por intercesión de nuestra madre la Virgen María Rocío de la Gracia, pidámosle por el mundo y por la gente diciendo:

Que la llena de gracia interceda por nosotros.

¡Oh Dios, admirable siempre en tus obras, que has querido que la Inmaculada Virgen María participara en cuerpo y alma de la gloria de Jesucristo!, haz que todos tus hijos deseen y caminen hacia esta misma gloria. Oremos...

Tú, que nos diste a la Virgen del Rocío por madre, concede, por  su  mediación,  salud  a  los  enfermos, consuelo a los tristes, perdón a los pecadores, y a todos abundancia de salud y de paz. Oremos...

Tú, que hiciste de María la llena de gracia, concede la abundancia del rocío de tu gracia a todos los hombres y mujeres del mundo. Oremos...

Haz, Señor, que tu Iglesia tenga un solo corazón y una sola alma por el amor, y que todos los fieles perseveran unánimes en la oración con María, la madre de Jesús. Oremos...

Por todas las personas que sin poder caminar por las arenas, este año se dejan acompañar por la Virgen a través del camino de la vida; para que la serenidad de la mirada de la virgen nos mantenga siempre en una esperanza vida de volver a contemplarla radiante en su bendita aldea, oremos…

Tú, que coronaste a la virgen del Rocío como reina de Almonte y reina del cielo, haz que los difuntos puedan alcanzar con todos los santos la felicidad de tu reino. Oremos...
Oremos por nuestras necesidades particulares…

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza nos atrevemos a decir: -Padre nuestro que estás en el cielo...

ORACIÓN
Dios y Padre bueno,
que nos amas y nos buscas.

¡Bendito seas, por la Virgen del Rocío!
En sus ojos vemos amor de madre,
hacia nosotros sus hijos e hijas.
Un amor, reflejo del amor que Tú nos tienes.
Un amor enorme, inabarcable;
tierno y sensible.
Permítenos, Padre de amor; tener el consuelo
de la protección de la Virgen del Rocío.
Ella es Paz y Armonía de nuestra vida,
Blanca Paloma y Reina de la Paz.
Su mirada serena nos hace ser conscientes,
de lo que verdaderamente
merece la pena en la vida.
El trabajo, la salud, la ilusión, nuestra
y de nuestra familia y amigos.
El servicio a los demás, el respeto y la fraternidad
con aquellos otros que pueblan los arenales de la vida.
Que estemos siempre dispuestos
a la escucha de Tu Palabra, Padre,
y a hacerla vida con amorosidad.
Que los dones que ofrezcamos a los demás,
sean regalo y hermosura
como la amplitud de esa marisma
donde reinan el lince
y sombrean los pinares.
Que tu Hija y Madre nuestra,
la Virgen del Rocío,
sea para nosotros
intercesora en la adversidad,
fortaleza en la fe
y remanso en la tribulación.
Que tu Verbo encarnado,
Divino Pastorcillo
este siempre dispuesto
a abrirnos las puertas del cielo,
cuando crucemos el puente celestial del “Anjolí”
junto a todos los que amaron a la Virgen
y ya descansan en su paz.

¡Que viva la Virgen del Rocío!
¡Que viva esa Blanca Paloma!
¡Que viva la Madre de Dios!
Amén.

SALVE A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL ROCÍO
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza
nuestra; Dios te salve.

A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva;
a Ti suspiramos, gimiendo y llorando,
en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clementísima, oh piadosa,
oh dulce siempre Virgen María!

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. AMÉN.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.         
(Oficio litúrgico realizado para la devoción particular. Puede compartirse indicando su procedencia. Respecto de los textos citados que no son originales del autor, pueden ejercer sus derechos)

jueves, 9 de abril de 2020

LAUDES DEL VIERNES SANTO - OFICIO DE TINIEBLAS


OFICIO DIVINO. VIERNES EN LA PASIÓN DEL SEÑOR.

LAUDES

(el himno, la salmodia y el benedictus a dos coros; en este oficio no se dice el Gloria).
+,Pres: Dios, mío ven en mi auxilio,
Asam: Señor, date prisa en socorrerme. Amén.

*HIMNO.
1.¡Oh cruz fiel, árbol único en nobleza!
Jamás el bosque dio mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.
¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol donde la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!

2.Cantemos la nobleza de esta guerra,
el triunfo de la sangre y el madero;
y un Redentor que en trance de Cordero,
sacrificado en cruz, salvó a la tierra.

1.Dolido mi Señor por el fracaso
de Adán, que mordió muerte en la manzana,
otro árbol señaló, de flor humana,
que reparase el daño paso a paso.

2.Y así dijo el Señor: “¡Vuelva la Vida,
y que el Amor redima la condena!”
La gracia está en el fondo de la pena,
y la salud naciendo de la herida.

1.¡Oh plenitud del tiempo consumado!
Del seno de Dios Padre en que vivía,
ved la Palabra entrando por María
en el misterio mismo del pecado.

2.¿Quién vio en más estrechez gloria más plena,
y a Dios como el menor de los humanos?
Llorando en el pesebre, pies y manos
le faja una doncella nazarena.


1.En plenitud de vida y de sendero,
dio el paso hacia la muerte porque él quiso.
Mirad de par en par el paraíso
abierto por la fuerza de un Cordero.

2.Vinagre y sed la boca, apenas gime;
y, al golpe de los clavos y la lanza,
un mar de sangre fluye, inunda, avanza
por tierra, mar y cielo, y los redime.

1.Ablándate, madero, tronco abrupto
de duro corazón y fibra inerte;
doblégate a este peso y esta muerte
que cuelga de tus ramas como un fruto.

2.Tú, solo entre los árboles, crecido
para tender a Cristo en tu regazo;
tú, el arca que nos salva; tú, el abrazo
de Dios con los verdugos del Ungido.

Al Dios de los designios de la historia,
que es Padre, Hijo y Espíritu, alabanza;
al que en la cruz devuelve la esperanza
de toda salvación, honor y gloria. Amén.

SALMODIA

Introducción al Salmo


Antifona 1.
Pres: Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros.

Salmo 50


1.Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.

2.Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces.

1.En la sentencia tendrás razón,
en el juicio resultarás inocente.
Mira, en la culpa nací,
Pecador me concibió mi madre.

2.Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
Lávame: quedaré mas blanco que la nieve.

1.Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
Borra en mí toda culpa.

2.Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme:
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu Santo Espíritu.

1.Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti.

2.Líbrame de la sangre, oh Dios,
Dios, Salvador mío,
y cantará mi lengua tu justicia.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.

1.Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias.

2.Señor, por tu bondad, favorece a Sión,
reconstruye las murallas de Jerusalén:
entonces aceptarás los sacrificios rituales...,
...ofrendas y holocaustos,
sobre tu altar se inmolarán novillos.

Todos: Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros.

Introducción al Salmo


Antifona 2.
Pres: Jesucristo nos amó y nos ha librado de nuestros pecados por su sangre.

Cántico Ha 3,2-4.13a.15-19


1.Señor, he oído tu fama,
me ha impresionado tu obra.
en medio de los años, realízala;
en medio de los años, manifiéstala;
en el terremoto, acuérdate de la misericordia.

2.El Señor viene de Temán;
el Santo, del monte Farán:
su resplandor eclipsa el cielo,
la tierra se llena de su alabanza;
su brillo es como el día,
su mano destella velando su poder.

1.Sales a salvar a tu pueblo,
a salvar a tu ungido;
pisas el mar con tus caballos,
revolviendo las aguas del océano.

2.Lo escuché y temblaron mis entrañas,
al oírlo se estremecieron mis labios;
me entró un escalofrío por los huesos,
vacilaban mis piernas al andar;
gimo ante el día de angustia
que sobreviene al pueblo que nos oprime.

1.Aunque la higuera no hecha yemas
y la viña no tiene fruto,
aunque el olivo olvida su aceituna
y los campo no dan cosechas,
aunque se acaban las ovejas del redil
y no quedan vacas en el establo,
yo exultaré con el Señor,
me gloriaré en Dios, mi salvador.

2.El Señor soberano es mi fuerza,
él me da piernas de gacela
y me hace caminar por las alturas.

Todos: Jesucristo nos amó y nos ha librado de nuestros pecados por su sangre.

Introducción al Salmo


Antifona 3.
Pres: Tu cruz adoramos, Señor, y tu santa resurrección alabamos y glorificamos; por el madero ha venido la alegría al mundo entero.

Salmo 147


1.Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti;
ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.

2.Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz;
manda la nieve como lana,
esparce la escarcha como ceniza;

1.hace caer el hielo como migajas
y con el frío congela las aguas;
envía una orden, y se derriten;
sopla su aliento y corren.

2.Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así;
ni les dio a conocer sus mandatos.

Todos:Tu cruz adoramos, Señor, y tu santa resurrección alabamos y glorificamos; por el madero ha venido la alegría al mundo entero.

LECTURA DEL PROFETA ISAIAS. 53.2-12.


Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho. Como muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y contemplar algo inaudito. ¿Quién creyó nuestro anuncio? ¿A quién se reveló el brazo del Señor. Creció en su presencia como brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros, despreciado y desestimado. Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron.
Palabra de Dios.

(Silencio para meditar la palabra de Dios.)
Siempre es difícil aceptar el sufrimiento; y éste permanecerá siempre es un misterio. Sin embargo es a través del sufrimiento cómo el Siervo Sufriente de Dios ganó su victoria sobre el mal y sobre el pecado. El sufrimiento es parte de la vida y una fuente de vitalidad, en nosotros igual que en Jesús el Siervo Sufriente. Miremos la cruz no como un motivo solo de adoración, sino de superación de todo aquello que significa para nosotros muerte, esclavitud, sometimiento. Aspiremos a una resurrección como la de Jesús, donde podamos renovar nuestras actitudes para ser en el mundo fermento y masa, luz que alumbre a través de nuestro ejemplo, el caminos de quienes comparten la vida con nosotros. El camino de aquellos a los que amamos y a los que debiéramos amar más.

RESPONSORIO BREVE
Todos: Cristo, por nosotros, se sometió incluso a la muerte, y una muerte de cruz.

BENEDICTUS. Lc 1, 68-79.


Antifona, Pres: Encima de su cabeza colocaron un letrero con la acusación: “Jesús el Nazareno, el rey de los judíos.”

1.Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.

2.Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

1.Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

2.Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

1.Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Todos: Encima de su cabeza colocaron un letrero con la acusación: “Jesús el Nazareno, el rey de los judíos.”

PRECES

(las preces las leen diversos fieles de forma espontanea)

Pres: Adoremos a nuestro Redentor, que por nosotros y por todos los hombres quiso morir y ser sepultado para resucitar de entre los muertos, y supliquémosle, diciendo:
Todos: Señor, ten piedad de nosotros.

Señor y Maestro nuestro, que por nosotros te sometiste incluso a la muerte, enséñanos a someternos siempre a la voluntad del Padre. Oremos: Señor, ten piedad de nosotros.

         Tú que, siendo nuestra vida, quisiste morir en la cruz para destruir la muerte y todo su poder, haz que contigo sepamos morir también al pecado y resucitemos contigo a una vida nueva. Oremos: Señor, ten piedad de nosotros.

         Rey nuestro, que como un gusano fuiste el desprecio del pueblo y la vergüenza de la gente, haz que tu Iglesia no se acobarde ante la humillación, sino que, como tú, proclame en toda circunstancia el honor del Padre. Oremos: Señor, ten piedad de nosotros.

         Salvador de todos los hombres, que diste tu vida por los hermanos, enséñanos a amarnos mutuamente con un amor semejante al tuyo. Oremos: Señor, ten piedad de nosotros.

         Tú que al ser elevado en la cruz atrajiste hacia ti a todos los hombres, reúne en tu reino a todos los hijos de Dios dispersos por el mundo. Oremos: Señor, ten piedad de nosotros.

         Pres: Si alguien lo desea puede pedir por otras necesidades, a cada invocación respondemos: Señor, ten piedad de nosotros.

         Pres: Fieles a la recomendación del Salvador, y siguiendo su divina enseñanza nos atrevemos a decir: PADRE NUESTRO que estás en el cielo…

ORACIÓN
         Pres: Mira, Señor de bondad, a tu familia santa, por la cual Jesucristo, nuestro Señor, aceptó el tormento en la cruz, entregándose a sus propios enemigos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

BENDICIÓN FINAL

Pres: El Señor, nos bendiga y nos guarde,
         nos muestre su rostro y nos conceda la paz,
         nos mire benignamente y nos conceda su favor
         El Señor, bendiga a estos sus humildes siervos en el (+)nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.