CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

martes, 16 de febrero de 2016

LA MODA DE RIDICULIZAR A DIOS

Creo que solamente me escandalizo de algo en este mundo, y es la mala educación o la falta de respeto. Y el poema “Mare Nostra” que la poetisa que lo compuso Dolors Miquel ha recitado en el Saló de Cent del ayuntamiento de Barcelona, simulando la estructura y palabras del “Padre nuestro”; lo considero una absoluta falta de sensibilidad y de respeto a muchas, muchas personas.
“Sea santificado vuestro coño, la epidural, la comadrona”, recitó la poetisa entre otras frases.
A todo aquel que esgrima la libertad de expresión, le invito a hacer un ejercicio. Imagine usted que alguien insulta gravemente a su madre, la llama hija de puta, se ríe de ella, y encima lo hace ante un aforo considerable de personas; con lo cual se quebranta la dignidad de la ofendida y de usted que es su familia. 

Tras todo esto, que alguien le diga a usted que tiene tolerarlo por causa de la libertad de expresión. ¿Estamos sacando las cosas de contesto? Pues no sé qué decir. Pero, ¿imagina alguien teniendo en cuenta el ejemplo de antes, que hay muchas personas que tienen a Dios por Padre y creen en Jesucristo y en su madre María; y lo hacen pacíficamente, sin tener que soportar la necesidad de que nadie ridiculice su creencia?

Si esto es libertad, no es libertad responsable de la cual todos tenemos que aprender, yo el primero. Y al respeto, la aceptación y la libertad, precisamente se llega por su uso y sus costumbres, y no por el ridículo ante las gentes.
¿Se atreverá la señora Dolors Miquel a recitar un poema semejante y jocoso cuyo objetivo sea Aláh o Mahona –la paz sea con él?

Sincera y pacíficamente, creo que se está abusando de la tolerancia de muchas personas religiosas, al presenciar estos espectáculos que violentan el ambiente sano en el que debe de vivir la sociedad. Actuemos todos conscientemente de la repercusión de lo que decimos, escribimos, hacemos y/o predicamos. Es demasiado fácil que nos echen en cara nuestras palabras.

Así que, tranquilidad y mesura. Hay muchas ocasiones y motivos para defender la dignidad de la mujer, como para tener que utilizar el “Padre nuestro” de manera vergonzosa.
Un saludo cordial desde Estepa en Andalucía.

imagen de: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/02/16/catalunya/1455614571_649067.html

sábado, 13 de febrero de 2016

ORACIÓN DOMINGO I CUARESMA C. DEJARSE CONDUCIR POR LO INHUMANO

Domingo I Cuaresma, C. EL PELIGRO DE DEJARSE CONDUCIR POR LO INHUMANO

SALUDO A LA “PRESENCIA” DE DIOS
Te adoramos, santísimo Señor Jesucristo. Aquí y en todas las iglesias del mundo. Y te bendecimos pues por tu santa cruz redimiste al mundo.


INTRODUCCIÓN DE LA ORACIÓN
En nuestro bautismo, por mediación de nuestros padrinos, dijimos NO a Satanás y a sus tentaciones, antes de decir SÍ a la Alianza de amor, que Dios nos ofrecía. Allí nos unimos a Jesús en su NO a Satanás y a sus tentaciones que intentaban hacerle abandonar su misión de hacer volver al  pueblo al amor de la Alianza con Dios. --- Durante la Cuaresma recibimos el reto de hacer real y verdadero ese SÍ y ese NO. ¿Estamos dispuestos, como Jesús, a ser fieles a nuestra misión en la vida, a unirnos a Jesús en su NO a todo lo malo y en su SÍ a Dios, al prójimo y a lo más sano y verdadero de nosotros mismos?

*HIMNO. “GOLPEANDO MI BALCÓN”
Me has llevado hasta tu encuentro para hablarme al corazón
y me persigue tu ALIENTO suave y fuerte como el VIENTO,
GOLPEANDO MI BALCÓN.

Tú que habitas el silencio de mi castillo interior,
me dices que abra las puertas... y mire a mi alrededor.
Si no estuvieran abiertas
¡que las derribe tu FUERZA tu impulso LIBERADOR!,
para que entre todo hermano que necesita mi mano,
mi mesa y mi corazón.

Tú que eres PADRE del POBRE de consuelo y paz DADOR,
me quieres anunciador de alegría y esperanza
para los pasos que avanzan débiles y con temor.
Pero si mi voz no fuera Gozosa y fiel mensajera,
¡ven con tus lenguas de FUEGO, tócame y hazme de nuevo
enviado del AMOR!

Tú que eres LLAMA escondida, enciende para que alumbre
la luz de mi misma vida.
¿Qué hago con ella si existen tantas sombras todavía?
¡Con tu SOPLO que renueva mantenla siempre encendida!.
ESPÍRITU que conduces a la unidad y al amor
y sigues como un susurro golpeando mi balcón...
dame primero los DONES que quieres que entregue yo.
¡Haz brotar en mi desierto ramas de almendros en flor!

LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Deuteronomio (26,4-10) “Al Señor Dios, le debemos la vida”
Salmo Sal 90,1-2.10-11.12-13.14-15 “Señor, atiéndeme en la tribulación”
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (10,8-13) «La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón.»

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas (4,1-13):


En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y, durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo. Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre.
Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.»
Jesús le contestó: «Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre".»
Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo: «Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mi, todo será tuyo.»
Jesús le contestó: «Está escrito: "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto".»
Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: "Encargará a los ángeles que cuiden de ti", y también: "Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras".»
Jesús le contestó: «Está mandado: "No tentarás al Señor, tu Dios".»
Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.

Palabra del Señor

LA PALABRA DE DIOS NOS ILUMINA
Todas las cuaresmas son significativas por algún motivo, pues la vida alterna las diversas situaciones que afrontamos y armonizamos con nuestro sentir, con nuestras capacidades. El cristiano de hoy, al comenzar la cuaresma siempre tiene que tener el horizonte puesto en la Luz de la Resurrección. Esa y no otra es nuestra meta. 
Aun así, este tiempo que se caracteriza con el color del morado que nos llama a  la conversión, nos invita también al acompañamiento del Señor por un proceso de amor y entrega. Además, estamos en el Año de la Misericordia. 

Y “esta cuaresma es para todos un tiempo favorable para salir por fin de nuestro letargo existencial gracias a la escucha de la Palabra y a la obras de misericordia” (Francisco, mensaje de cuaresma 2016). 
Hemos escuchado a Lucas, el evangelista de la misericordia, en un texto curioso que nos invita especialmente hoy a los jóvenes a tener “Misericordia con nosotros mismos”, bajo dos actitudes primordiales, la disponibilidad y el desprendimiento.

Disponibilidad: Es la capacidad cristiana para ponerse en las manos del Señor. En nosotros, como en Jesús, se encuentra el Espíritu Santo. Ahora bien, esa fuerza que reside en nosotros debemos saber ordenarla desde la propia enseñanza de la Palabra de Dios. Y el ordenamiento que necesita es la conciencia. 
Si nos llamamos cristianos, deberíamos de sentir –como Jesús- la necesidad de ponernos ante Dios, de buscar el momento de desierto; buscando esa situación propicia en la cual Dios, nos hablara al corazón por medio de nuestra conciencia. Se puede hacer en solitario y también se puede hacer desde un plano comunitario, compartiendo.

Desprendimiento: “Jesús, al final sintió hambre”, dice el Evangelio. Ojo, nuestra hambre no es de pan. Eso lo tenemos o nos sobra. También nos sobran tecnologías, nos sobra sentido de la comunicación inmediata, internet, wasapps; nos sobra en ocasiones inmadurez para decidir responsablemente…etc. 
Pero un abrazo será siempre un abrazo, y la opción por Jesús, siempre será la opción por la humanidad y por los desheredados de la tierra, principales objetivos de su Reino. Un Reino al que te llama a participar y a compartir. Sin grandes expectativas pues él no las tuvo. Jesús se limito a la fraternidad cuerpo a cuerpo, y por ello tuvo la capacidad de desprenderse de todo lo que no le servía en su relación con el Padre; y optar por lo que verdaderamente merecía la pena.

Conclusión: El evangelio nos coloca en la disyuntiva de decidir si queremos una vida preestablecida y absolutamente estructurada, una vida de sueño, o una vida en la que soñar. Esta segunda opción implica coger la cruz, llevar las riendas de la vida con determinación y entrega, teniendo los ojos fijos en el Evangelio de Jesús y los oídos atentos en el mundo, al grito que reclama nuestro ser cristiano, para como el Padre ser misericordiosos. 

En casa, en el colegio, en el trabajo. En muchos lugares podremos optar por lo rápido, lo preestablecido y lo que pasa por encima de la persona; o por el contrario centrarnos en el rostro de Jesús que en cuaresma viene a nosotros desde la vida.
Cuando acabemos nuestro momento de oración, nuestro momento de desierto y nos abramos al mundo, comenzara nuestra verdadera tentación. Lo fácil y el ruido del mundo nos forzará a que abandonemos los criterios de Dios acerca de la vida. 

Aferremonos a la Palabra de Dios, compartamos la vida en fraternidad, caminemos por el desierto de un mundo materialista y superficial, ayudando a nuestros hermanos a dar un pleno y total sentido a la vida, desde la misericordia. ¿De qué está saciada tu vida? ¿Qué bloquea tu sensibilidad y tu misericordia? ¿Tu opción en la vida de cada día es Jesús?

PRECES de los Fieles
Que el Espíritu Santo inspire nuestra oración al presentar ante Dios, que es Padre y madre, las grandes necesidades de nuestros hermanos, de la Iglesia y del mundo entero. Y digamos:  R/ Escúchanos, Señor, y ten piedad.

Para que el Señor nos dé a nosotros y a todos los cristianos una fe firme y profunda, que la profesemos no sólo con nuestros labios, sino que también la vivamos con nuestras obras, roguemos al Señor: R/ Escúchanos, Señor, y ten piedad.

Para que nosotros, y todos los atrapados en tareas y afanes materiales y mundanos, busquemos otro alimento, más allá del solo pan, un alimento más bien espiritual, roguemos al Señor:  R/ Escúchanos, Señor, y ten piedad.

Para que nosotros, y todos los que trabajan para acrecentar su influencia y poder, aprendamos a buscar al Señor y a adorarle sólo a él, roguemos al Señor:  R/ Escúchanos, Señor, y ten piedad.

Para que nosotros, y todos los que experimentan tentaciones, permanezcamos fieles a Dios y respondamos a su llamado para servir a Dios y a los hermanos, roguemos al Señor:  R/ Escúchanos, Señor, y ten piedad.

Por nosotros, y por todos los que se ven  rodeados  por hermanos que sufren pobreza, injusticia, desaliento y enfermedad, para que el Señor nos haga más sensibles a las necesidades de nuestros hermanos y les amemos más generosa y eficazmente, roguemos al Señor: R/ Escúchanos, Señor, y ten piedad.

Oh Dios, Padre amoroso, tú estuviste al lado de tu Hijo Jesús en el momento de sus tentaciones. Sostén a los que esperan en ti,  y guárdalos en tu amor, ahora y por los siglos de los siglos.

PADRE NUESTRO
Con las palabras mismas de Jesús pidamos a nuestro Padre del cielo que esté a nuestro lado en días de prueba y tentación, y que nos libre del mal. R/ Padre nuestro…

ORACIÓN DE CONCLUSIÓN
Pidamos a nuestro Dios vivo que es Padre y Madre de todos/as, que sepamos volver nuestro corazón hacia él.  (Pausa)

Oh Dios, tú quieres estar cerca de nosotros;
tú nos llevas con tu Hijo Jesús
al desierto de los problemas y las tentaciones
para hablarnos al corazón
y atraernos de nuevo hacia ti con cariñosa confianza.
Abre nuestros ojos, nuestra mente y nuestro corazón
para que desechemos todo lo que nos lleva por el mal camino
para así buscarte a ti y conocer el plan que tienes
para nosotros y para el mundo.
Que tu Santo Espíritu nos otorgue
la misma mente y las mismas actitudes de Jesús
para que busquemos tu voluntad en todo lo que hacemos
y te sirvamos  en nuestros hermanos y hermanas.
Te lo pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DESPEDIDA FRANCISCANA
¡Oh alto y glorioso Dios!
ilumina las tinieblas de mi corazón.
y dame fe recta,
esperanza cierta y caridad perfecta,
sentido y conocimiento, Señor,
para que cumpla tu santo y veraz mandamiento. (Oración ante el crucifijo de San Damián (FF 276)


El Señor, nos bendiga nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.

parte de los materiales provienen de: http://www.ciudadredonda.org/

miércoles, 10 de febrero de 2016

PREGÓN DE CUARESMA - JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Coge tu mochila, cálzate, deja lo superfluo,
prepara el corazón, sal a la calle, hazte el encontradizo,
crea lazos y déjate hacer. Dispón todo lo necesario
para que tu corazón esté abierto a la novedad,
a examinarse, a renovarse, a reciclarse,
a la conversión profunda, a dejarse transformar por Dios.
Es tiempo de cuaresma.
Es tiempo de vivir como bautizados
el camino hacia la Pascua.
Un camino precioso y al mismo tiempo complejo,
una oportunidad para vivir desierto
y en el desierto descubrirnos un poco más
y descubrir un poco más al Dios de Jesús.
Es tiempo de cuaresma.
Es tiempo de ponernos a la escucha
de lo que susurra el Espíritu de Dios,
es tiempo de escuchar y escucharnos,
de auscultar lo que se mueve dentro de nosotros,
de tomar conciencia del propio pálpito,
de la propia pasión, del propio cansancio,
de la propia esperanza
y descubrirnos aun con posibilidades
de ser más nosotros mismos,
más de Dios, más para los otros.
Es tiempo de cuaresma: ¡Escúcha-te!
Es tiempo de buscar y de buscarnos,
de discernir dónde estamos, qué queremos, cómo estamos.
Y también es tiempo de buscar
qué quiere Dios de nosotros,
en este momento, en estas circunstancias,
en este mundo y en esta Iglesia nuestra.
Es tiempo de cuaresma: ¡Búsca-te!
Es tiempo de conversión,
de cambio profundo,
de olvidar lo viejo que nos habita
y habitar la novedad que viene del Señor de la misericordia.
Es momento favorable para practicar
el perdón y la reconciliación,
para dejarnos acoger y abrazar,
perdonar y pacificar, sanar y bendecir por Dios.
Es tiempo de cuaresma: ¡Conviérte-te!
Es tiempo propicio para el perdón,
para darlo y recibirlo, para pedirlo y concederlo,
para gustarlo internamente y otorgarlo en misericordia.
Es tiempo para sentirnos perdonados
por el Dios de la ternura,
es tiempo para perdonar y perdonarnos.
Es tiempo de oportunidades.
Es tiempo de cuaresma: ¡Perdóna-te!
Es tiempo para renacer, para reinvertirse,
para ser más nosotros mismos,
para descubrirnos amados incondicionalmente por Dios,
para ser y dejarnos ser, para reiniciar nuestro corazón
y algunas tareas olvidadas, para probar a vivir más felices
haciendo más felices a los demás.
Es tiempo de cuaresma ¡Reinícia-te!

Feliz tiempo de preparación. Feliz cuaresma

CUARESMA Y CORAZÓN = MISERICORDIA. Cuaresma 2016

Cuaresma y corazón = Misericordia
Una cuaresma más y una cuaresma menos, desde luego. Eso sí, como cristianos no debemos cejar en el empeño de hacerlo todo nuevo y vivir el presente como si el ayer no hubiese existido y el mañana estuviera por construir. Me decía esta mañana el amigo Antonio Alcaide de Écija, “te deseo una cuaresma especial, no un acto repetitivo, sino con el mismo Espíritu con el que Dios hace nuevas todas las cosas”. 
Ciertamente. Y es que comienza la cuaresma y da la sensación de que la iglesia se sumerge con especial devoción en los días que nos llevarán a la pasión del Señor, en detrimento de la alegría pascual; auténtico fundamento de la semana santa y culmen del camino cuaresmal. 

Nos afanamos en devociones, ritos, confesiones…etc, disfrutando de lo lindo y casi sin querer –en muchos casos- que pasen los días. Sí, bien. Yo mismo lo hago, pues soy asiduo a la liturgia de las horas u otras prácticas religiosas. Lo que ocurre es que no se debe confundir el divertimento que conlleva la cuaresma, con la práctica cuaresmal que nos lleva a vivir un tiempo determinado de desierto, donde encontrarnos fundamentalmente a nosotros mismos; y encontrarnos al Señor que desde el otro –que vive junto a nos, aunque no le veamos- nos exige como cristianos una respuesta determinada. 
“Señor, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? (Salmo 21, 1).Este grito de auxilio está presente en cada momento, pues son muchas las personas que viven y llegan a encontrarse al límite de sus fuerzas y de sus posibilidades. Ahí llegó a encontrarse Jesús (Mt27,46), encarnación del grito del salmista. Y desde muchos lugares, personas y circunstancias, cual si fuera el grito de los profetas del siglo XXI; se nos continúa demandando en cada época o momento de nuestras vidas, una respuesta generosa, amable y misericordiosa. 
Y se hace en nombre de Jesús. Ahora bien, hay que saber estar, oír y poner corazón a la vida; pues si no, es imposible que escuchemos las carencias humanas que pululan a nuestro alrededor. La cuaresma como desierto, es un espacio solicito para propiciar en encuentro con Jesús de Nazaret y con la circunstancia personal de cada uno. Digamos que es una dualidad inseparable, que parte de la base de que, ¿Dónde vas tú a ir a mostrar misericordia, si no tienes misericordia contigo mismo, o tus entrañas no son misericordiosas? “Rasgad los corazones, no las vestiduras” (Joel  2,12-18) dice el profeta. Y es que a Dios, que es padre y madre, le da igual la determinada práctica a la que nos sometamos. 
Lo que no le da igual es que tengamos un corazón de piedra que no deje traspasar el afecto y la fraternidad de manera reciproca. Bien supo nuestro padre Francisco de Asís, el gozo de ponerse al servicio de los humildes y pobres de este mundo: “El señor mismo me llevó entre ellos, y practiqué con ellos la misericordia. Y lo que me parecía amargo se me convirtió en dulzura del alma y del cuerpo” (Testamento de San Francisco de Asís 2-3). 

Que este año en el que de manera especial el Papa Francisco nos anima a vivirlo todo desde la misericordia, no perdamos de vista nuestro ser cristiano, la propia esencia de nuestra vida que debe de constar en servir y dejarnos servir si fuera posible. Desde el respeto, la educación responsable en valores y derechos humanos y la NO exclusión de nadie, pues una iglesia de puertas abiertas es lo que necesita el mundo. 
Y si la persona no se siente demasiado en sintonía con la propia iglesia, tengamos en cuenta que hacen falta todas las manos posibles en este mundo para construir el Reino de Dios, y a Dios si le da igual de que clase de cultura, sexo, ideología, religión…etc, sea la persona; mientras tenga ánimo para trabajar a favor de la paz y el bien. Feliz camino por el desierto cuaresmal.
Atte. Floren.
Salmo de la coherencia de vivir

Te canto, Señor, agradecido
Por el ámbito caliente de mi intimidad,
Por el centro sagrado del alma
Donde alienta tu presencia, resuena tu voz

Y se gesta el valor de la conciencia.
Gracias por este cimiento sólido
En el que apoyo y construyo, día a día,
Mi identidad y la coherencia de vivir.

La bondad no será timidez ni cobardía,
La sinceridad un riesgo innecesario,
La libertad una trampa para el libertinaje,
El amor una amenaza constante de chantaje...

La gratuidad, hoy tan ausente,
Ha de ser lengua oficial de comunicación
Más allá del consumo fragmentador,
Y, también, valor de constante referencia.

Así será posible ver al otro:
El hermano, el amigo, el compañero
No como rival o competidor sino
Como persona con quien compartir.

¿Quién escribirá de otro modo
la parábola de la paternidad de Dios
haciéndola creíble y fascinante
si los hermanos no se tratan como hermanos?

Ya sé, Señor, que la comunión fraterna
Se hace con la aceptación de los diversos,
Y que toda fraternidad es gracia
De los unos para los otros:
Gracia de saberse don y acoger como don.

Señor de la pluralidad en unidad,
Enséñame la difícil lección, nunca sabida,
De que la diversidad no es consecuencia
De la limitación innata, sino don del Espíritu
Que nos ha creado diferentes

Pero nos quiere uno...

¡Que en el hogar del mundo
hay sitio y pan para todos!
Siempre las diferencias, por mínimas,
Son adjetivas: cuestión de cambio de plano,
Y las traducciones personales de la diversidad
En modo alguno son verdades absolutas.


(autor desconocido)

¡MISERICORDIA, POR AMOR DE DIOS!

¡Misericordia, por amor de Dios!
Florencio Salvador Díaz Fernández (Titulado en Teología)

En el día de hoy, cuando escribo estas letras, una mujer me abordó esta mañana en una tienda de Estepa. Yo la conozco, y al ver su mirada de desasosiego le pregunté qué tal estaba. Confieso que la respuesta me hizo sentir terror y frío en la espalda. Me contó que estaba mal, muy mal. Sus circunstancias personales y familiares son lamentables y de necesidad extrema. Su vida ahora carece de sentido, solo quiere cerrar los ojos y quitarse la vida. 

Llego a la siguiente conclusión; esta mujer está así porque con ella no han tenido misericordia. Y no sabéis lo significativo que es el proponerte escribir sobre algo, aunque sea brevemente, teniendo ante ti la mirada de una persona, que como aquel herido junto al camino, nadie echaba cuenta. Una mujer con su dignidad adolecida y quebrantada. Una mujer ante la cual nadie puede, ni debe pasar de largo, si se considera seguidor de Jesús de Nazaret. Una mujer ante la cual recordé inmediatamente aquello de Mateo (5,5): “bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados”. 
Cómo no nombrar aquí el año de la misericordia. La misericordia es una de las dimensiones de Dios, más extendidas y anunciadas y predicadas a lo largo del tiempo. Sabemos que desde un plano cristológico, la misericordia tiene su mayor exponente en la imagen del samaritano con el herido en los hombros (Lc 10,25-37). Además el icono del año jubilar de la misericordia, responde a esta parábola de Jesús. Pero, la misericordia está también presente en toda la escritura veterotestamentaria, de la cual es ejemplo el segundo libro de las Crónicas (28,12-15), solo cito esto para no extenderme. 
La misericordia es un sentimiento o más bien una actitud, que late en el tejido eclesial, ya que Dios es misericordioso porque ama sin medida y perdona sin medida, y todo todo, lo hace desde la amorosidad del que se compadece de su creación. La Iglesia no ha sabido sustraerse a esta amable dimensión de Dios, y desde los primeros tiempos ha tenido en cuenta el favor de Dios con la especie humana, sus hijos e hijas. 
Una de las primeras referencias que se hace en el magisterio de la Iglesia hacia la misericordia de Dios, deriva de la gratuidad de Este para enviarnos a su hijo, solo por nuestra salvación. Y se hace en un credo de la iglesia egipcia, contenido en un Canon de Confesiones de fe del año 380 aproximadamente: “crees en el Señor nuestro Jesucristo, Hijo único de Dios Padre, que admirablemente se hizo hombre por nosotros”. 

"misericordia es un sentimiento o más bien una actitud, que late en el tejido eclesial, ya que Dios es misericordioso porque ama sin medida y perdona sin medida, y todo todo, lo hace desde la amorosidad del que se compadece de su creación"

Tengamos en cuenta que el concepto de misericordia ha evolucionado en nuestra Iglesia a través de los siglos, pues llega a reconocerse la salvación incluso para los que no están en la Iglesia, ya que el amor de Dios supera toda barrera y toda estructura organizativa y toda posible jerarquía. “En efecto, los que sin culpa suya no conocen el Evangelio de Cristo y su Iglesia, pero buscan a Dios con sincero corazón, e intentan en su vida, con la ayuda de la gracia, hacer la voluntad de Dios, conocida a través de lo que les dice su conciencia, pueden conseguir la salvación eterna.” (Pablo VI. Lumen Gentium.2-16). 
Tras este acelerado repaso de la misericordia a través de las escrituras y el magisterio eclesiástico, volvemos a la realidad. Esta realidad en la que está toda persona que considere seguir los pasos de Jesús. Y la vuelta a la realidad se hace ineludible para todo cristiano, pues las obras de cada uno, son las que dan un auténtico testimonio de la calidad de nuestro servicio cristiano. Me resultó muy curioso saber de un anuncio publicitario anónimo que una persona pagó en el periódico francés “Le Monde” (Feb-1983nº5), el cual decía: “¿Cuántos sacrificios son necesarios todavía, hasta qué punto deben deteriorarse aún las cosas para que creamos en Jesucristo, el Hijo de Dios?”. Es este un llamamiento profético de los de ahora. 

No vayamos a pensar que el sentido profético, la capacidad de denuncia de la injusticia por parte de Dios está agotada o apagada por el ruido de nuestro mundo o las nuevas tecnologías, no. Solo basta estar expectantes y tener un mínimo sentido de la contemplación para advertir los gritos que se suceden en el mundo. Gritos de ámbito extendido, y gritos que se nos presentan en la vida a nivel particular, como el de esta mujer nombrada al principio a la cual no le merece la pena vivir. 

"esta mujer está así porque con ella no han tenido misericordia"

“El Padre, Dios del universo, que está lleno de longanimidad, de misericordia y de piedad, ¿acaso no sufre de alguna manera? […] ¿Acaso el Padre es impasible? Si se le suplica, tiene piedad y compasión. Sufre una pasión de amor” (Orígenes S.II, citado en “La Souffrance de Dieu). Pero no podemos olvidar que tu y yo, si decimos seguir a Jesucristo tenemos que ser sus manos en el mundo. Y tenemos que hacerlo desde un plano igualitario, respecto del que tiene la dignidad quebrantada o no tiene que comer. No valen aquí juicios propios o criterios fundamentados en tal o cual cosa que nos llevarán a la justificación de nuestras injustificadas acciones, rotundamente no.
“Todo es relativo, menos Dios y el hambre” (Pedro Casaldáliga, Obispo). Dicho de otra manera, nada importa excepto Dios y la persona humana, con su hambre de alimento y de dignidad. Y que a nadie se le ocurra anunciar a Jesucristo sin un pan bajo el brazo, porque de buena voluntad está lleno el mundo pero sin soluciones. Quiero decir que de la grandeza de nuestro corazón, habla nuestra boca (Mt 12,43b). 
Queridos hermanos, por amor de Dios tengamos hambre de la Palabra de Dios (Amós 8,11b). Por amor de Dios, seamos sensibles a las realidades que nos rodean. Por amor de Dios, tengamos la osadía de preguntarnos quien es nuestro prójimo en la vida (Lc 10,29b). Por amor de Dios, seamos respetuosos y humanos como Jesucristo. 
¡¡Por amor de Dios, tengamos entrañas de MISERICORDIA!! 

“Señor, que no apaguemos el corazón,
no permitas que la vida nos lo apague.
Sin un corazón palpitante, ¿cómo corresponder a tu amor?
Sin una ternura profunda, ¿cómo servirte en los hermanos?
Señor, que eres comunidad con Jesús y el Santo Espíritu,
que eres amor que hace a los otros distintos
y los mantiene unidos sin confusión,
danos sentir tu amor como sol
que encienda nuestra tierra,
como lluvia que empape,
como viento que la esponje y estremezca.
Danos un corazón de carne,
aunque muera de dolor, de ansias o de desprecios.
Te pedimos, Señor, que no cometamos el sacrilegio
de emplear tus leyes para amordazar el corazón,
para neutralizarlo con códigos,
para sustituirlo con ritos y ceremonias,
para canjearlo por un poco de poder,
para venderlo a cambio de vivir asegurados.
En esta hora de lobos en que manda la ley
de la lucha por la vida y el dominio del más fuerte,
tú nos ofreces proseguir la misión que encargaste a tu Hijo:
“Liberar a los oprimidos”.
Para esta sagrada misión te pedimos, Señor,
que transformes nuestro corazón de piedra en un corazón de carne.
Te pedimos, Padre, el Espíritu Santo de la solidaridad. Amén.”


(Salmos de vida y fidelidad, Pedro Trigo. Teólogo jesuita)

domingo, 7 de febrero de 2016

LOS NIÑOS Y NIÑAS DEL 77

L@s niñ@s del 77 

Seamos sinceros, casi hemos necesitado terapia para soportar el nivel de wassaps de estos dos meses previos. Vuestros niños alguna noche se han acostado tarde, habéis calentado los “bibis” más de la cuenta; quizás con tu chico o chica se te escapó un: -¡¡niño caliéntatelo tu por una vez que estoy viendo esto!! 
Habéis estado a punto de saltaros un paso de peatones de la avenida y matar a una abuelita; imaginaros que sofoco si el florista tuviera que hacerle una corona, aunque siempre hay nietos que “no te olvidan”. Pero el caso es que, a pesar de todo eso –que no ha sido nada-; la realidad se ha hecho magia. 

Y la magia es que los niños y niñas de aquel Colegio Santa Teresa del 77 hoy se han vuelto a mirar a la cara, y el resultado ha sido una profunda sonrisa. Sonrisa y abrazos, y mucha alegría aun a pesar de que en veinticinco años son muchos los éxitos y sinsabores, premios, sofocos y aventuras y futuro superados. 
En cualquier caso la magia se hizo realidad, y como si hoy no hubiera pasado el tiempo, nos hemos vuelto a reunir en el recreo de clase y hemos vuelto a recordar con alegría. Recordar como Joaquín de la Cruz nos ponía boca abajo en la silla cuando nos dolía la barriga. Como olvidar; catatumba, tumba, tumba. 
Como olvidar cuando jugábamos al “hollito” y al escondite en aquel patio, donde si te caías se te abría la piel arrollada en el inmisericorde hormigón del suelo. El frescor del agua de la fuentecita. La sirena de bomberos que nos llamaba a clase… aaaaahhhh. A Carmencita cantando en el autobús: “la vida pirata la vida mejor…”. 
La rectitud y elegancia hasta en los andares de don Juan Luis Aguilera Hidalgo. El puntero de tiza de Paco Arjona y su pasión matemática, el característico paseo por el aula de Manolo Soria recitando los verbos franceses mientras así mismo se acariciaba el pecho con la vista ensimismada; y junto a otros maestros inolvidables, el siempre imprevisible Antonio Carrión del que aprendimos pasión por la vida, la apuesta por uno mismo y de su mano, supimos que al colegio nos mandaron desde Alemania un trozo del muro de Berlín. Esos eran aquellos años y estos son los de hoy.
Hemos vuelto a vernos y hemos encontrado algunas cabezas de alopecia galopante. Algún kilo de más, y “Piti”, quizás algún kilo de menos. El almuerzo buenissimo, aunque Olga y yo nos hemos quedado sin café. 
Pero bueno bueno, el detalle de Toñi y Antonio Carrión de devolvernos en papel un trozo vivo de aquellos años, que junto al video del casino no tiene precio. Como no ha tenido precio el aplauso dado a los ausentes y presentes: Inma y Antonio, los cuales la vida arrancó precipitadamente de nuestro lado por un imperdonable capricho del destino. 
La princesa de la noche ha sido Pilar, la hija de Antonio y María José, que ha aguantado estoicamente el largo almuerzo e incluso la música del Diyei. Y en Pilar tenemos el ejemplo de que es posible soñar y hacer vida un sueño. Muchos de los de hoy llevamos tiempo sin vernos y otros nos vemos más. 
Pero somos aquellas niñas y niños de una generación que vivió con pasión la vida, con determinación; y si este encuentro de hoy tiene que ser germen, que lo sea. Y que brote la amistad si está de brotar; pero no dejemos de soñar, no dejemos de perseguir los sueños; y no dejemos de intentar volver a ser aquellos niños y niñas del 77. 
Con una enorrrme alegría por lo vivido hoy, os doy las gracias o abrazo y os animo a seguir encontrándonos. Besos y hasta pronto.
Atte. Vuestro amigo Floren
Estepa Sábado 6 de Febrero de 2016.

viernes, 5 de febrero de 2016

ORACIÓN DEL DISCÍPULO - Benjamín Forcano

ORACIÓN DEL DISCÍPULO

BENJAMÍN FORCANO, teólogo, bforcanoc@gmail.com
MADRID.

14toc1ECLESALIA, 05/01/16.-

Aquí estoy, Señor,

tal como Tú me has hecho,

tratando de descubrir en el día a  día,

el sentido que tu voluntad ha impreso a mi vida.



En ese caminar propio me sobreañades

la vida de Jesús, que me ayuda ,

marcando mojones en el camino.


Soy uno entre tantos,

hermano universal de todos,

igual que todos,

servidor de todos,

superservidor en todo caso

de los más pobres.



Mi ser es amor,

verificable en el amor al prójimo,

vicario tuyo.



Sé que estás en todos, creyentes o no,

y a nadie exiges más de lo que es.

No me queda sino trabajar,

pacífica y amorosamente,

en todo lugar,

pues tu Reino allí está y crece,

donde está cualquier persona.

Tu Palabra llega a todos los hombres,

cómo sólo Tú  sabes.



Mi misión evangelizadora es ser yo,

interconectado en todos y  con todo,

abarcando la totalidad de  tu Reino.

Estaré a la escucha,

en respeto y comprensión,

sin estorbar,

sin  discriminar,

sin imponer,

sin lamentarme,

sin enfatuarme,

acechando el  reverbero de tu amor,

que de todos sale y a todos llega.



Seré feliz, cuando en todos me vea feliz,

en esa familia tuya  universal,

sustentadora de todo amor.

Voy a seguirte como María,

hermana de humanidad y madre universal.



Seré feliz, si  acierto a hacer creíble tu presencia ,

en la entrañable casa  de la Tierra


imperecedera luego en la  Casa  del cielo.

viene de: https://eclesalia.wordpress.com/2016/02/05/oracion-del-discipulo/

jueves, 4 de febrero de 2016

AMAR A DIOS ES...

*AMAR A DIOS ES... 

Amar a Dios es...
aunque te vayan golpeado el alma cada día,
una y otra vez, decirle:
contigo, puedo.

Amar a Dios es...
no dar un buen consejo, sino amar
un poquito a quien necesita.

Amar a Dios es...
decirle cada día
dame fuerza para seguir.

Amar a Dios es...
descubrir que el tiempo es
demasiado importante,
para desperdiciarlo.

Amar a Dios es...
oír gritar silenciosamente,
como los demás piden amor.

Amar a Dios es...
Descubrir al mundo
que la mejor medicina es amar.
Y la mejor terapia el perdón.

Amar a Dios es...
Aprender a ser feliz,
a través del sufrimiento.

Amar a Dios es...
comprender que la distancia
entre un "si pero",
y un "si quiero"
es estar comprometidamente
enamorado.

(Charo Sánchez)

martes, 2 de febrero de 2016

SOY COMO SOY - Maximino Carchenilla

“SOY COMO SOY”

(Maximino Carchenilla)

Quiero hacer un poema
a la esperanza,
a lo que soy y a lo que tengo;
sin altanería,
sin presunción,
con la sencillez de reconocer lo que soy.

Siento que soy:
Como el trigo
verde de primavera
y lleno de fruto en verano.

Como la flor
que, día a día,
va abriendo sus pétalos
para regalar su perfume y su color.

Como el canto del gorrión
que alegra la mañana.

Como el sol
que despierta por la mañana
iluminando del mundo.

Como la nube
que descarga la lluvia sobre la tierra
para que se empape y pueda dar fruto.

Como la fuente
que, sin esperar y generosamente,
va entregando su agua
a quien se acerca.

Siento que soy:
Como la noche
que encierra todo lo que existe
con su manto de silencio.

Como el día
que vuelve a nacer
ofreciendo una nueva vida.

Como el fuego
que calienta y da luz,
que funde el hielo y el metal,
que se gasta
ofreciendo lo mejor que tiene.

Como la nieve
siempre blanca
y subida en lo más alto de la montaña.

Como la tierra
repleta de energía
por todos los rincones,
llena de vida
en cada palmo de quien piso.

Como el cielo
inmenso,
todo azul,
sin límites,
donde es posible la libertad,
donde es posible soñar y volar.

Así soy yo
y así quisiera seguir siendo:
mitad cabeza y corazón,
mitad querer y poder,
mitad fuerza y sentimiento.

Doy gracias a la vida
por ser lo que soy
y por ser como soy.

Quiero aceptarme así,
quiero superarme día a día,
hasta llegar a ser
lo que Dios y la vida
han querido que sea:

hombre.