CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

viernes, 10 de febrero de 2017

SE MARCHÓ CONCE

SE MARCHÓ CONCE

Te marchaste Conce. Desde luego, si hay ejemplos de personas que se aferran a la vida tú eres indiscutiblemente uno de ellos. Pediste toda la prorroga posible, pero tus días –como los de todos- estaban escritos. Tal y como está hoy la esperanza de vida, te has marchado demasiado pronto, pero eso es algo con lo que tenemos que vivir.


Pero quiero decirte algo, Conce. La autentica lástima de tu marcha, es por el bien, la amistad y la bondad que podrías haber derrochado entre tu gente, si hubieras llegado a una larga ancianidad. Toda Estepa sabe de tu modestia, de tu enorme humildad; pero es que hacen tanta falta en el mundo, vidas y testimonios como el testimonio que nos has dado a todos en vida.

Quienes te conocen de cerca y quienes te conocemos un poco desde la distancia, hemos sabido apreciar las bondades, no solo de tu corazón; sino de tu estirpe y la de tu familia. Los “Hijinios” no son cualquier cosa, porque ni tú ni tu padre y tu madre y tus hermanos, sois cualquier cosa. Hoy miramos al cielo y preguntamos a Dios, el porqué ha permitido tu marcha.

Tú eres tan buena, Conce, que seguro nos dirías con tu cara de bondad: -muchachos, que me ha llegado la hora como a todo el mundo le llega. Pero hoy son muchas las personas que te lloran Conce. Las lagrimas de la familia y sobre todo de los amigos y amigas, son el mejor tributo a la marcha de una persona buena, y desde luego tu BONDAD HAY QUE ESCRIBIRLA CON LETRAS DE ORO EN EL LIBRO DE LA VIDA.

Ahora que ya vives junto a Dios, en el que nunca perdiste la fe pues por Él te sentiste querida, ahora que vives con tus padres y con tu esposo; ayúdanos desde el cielo a ser personas de tu talla, de tu bondad y de tu paz. Que tus amigas “mantecaeras” que hoy te lloran, nunca olviden que llevarse bien en el trabajo es lo más bonito del mundo.

Que tu familia –a quien Dios pagará sus cuidados para contigo-, tenga el consuelo de que tu amor les llega desde el cielo. Que tus amigas y amigos, cuando miren al cielo y vean esa estrella brillar, vean en ella tu sonrisa y tu bondad.

Ayúdanos desde allí Conce, a no olvidar las cosas sencillas y buenas que hicieron de ti, una mujer de sobresaliente en el mundo. Esa será nuestra esperanza. Hasta siempre, buena persona. Descansa en la paz de los bueno, porque tu vida y obras, fueron una bendición de Dios.
Recibe este tributo póstumo, que te dedico.

Un beso eterno de Floren. 
p.d. Apoyaré cualquier iniciativa que conlleve la colocación de una placa en la Ermita de San Marcos, para perpetuar la memoria de Conce y sus antepasados, en el cuidado y cariño de esa pequeña iglesia.