CARTUJO CON LICENCIA PROPIA
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martes, 30 de abril de 2019

APRENDER, SIEMPRE APRENDER


“Todo en esta vida entraña un determinado aprendizaje”.

Amigos y amigas, todo en esta vida entraña un determinado aprendizaje. Recordaré también a una amiga que dice que hay personas que son conocedoras de datos, pero que en sí mismas no son cultas. Cierto, pues la cultura implica la armonización del conocimiento con la sabiduría y ojalá con la educación y la vergüenza.

Seré breve y claro en mi apreciación. A dos días de las elecciones generales el resultado es el que es, triunfo socialista y debacle para otros partidos, así como resurgir de nuevos…etc. Por mi parte soy perfectamente consciente de que desde muchos planos, para que yo esté contento hay personas que necesariamente se sentirán infelices y eso es algo de lo que no me regocijo. O sea, entiendo que haya personas que confiaban en el triunfo de su partido político y luego han sufrido una notable decepción.

Es así de simple, pero es así. Por ello, por mucho que yo me alegre del triunfo de Pedro Sánchez lo hago desde la más absoluta humildad. Entendiendo que la alternancia política nos lleva desde un plano elevado hacia otro determinado en menos de lo que canta un gallo.

Eso sí, me ha dado autentico vértigo el nivel de despropósitos que se han vertido en la campaña electoral queriendo arañar votos donde creo que no había nada que arañar. “Hostilidad feroz de los adversarios políticos” lo ha llamado Iñaki Gabilondo con su notable elocuencia y lo ha dicho bien. 


Concretamente he escuchado en muchos sitios la notable ligereza verbal de Pablo Casado (líder del PP), la cual evidentemente le ha costado una gran derrota y le debería de costar algo más a lo que en España no estamos acostumbrados –al contrario que en centro-Europa- a dimitir.

Por eso decía al comienzo que de todo en la vida se aprende, pues la vida es un continuo aprendizaje. Del ejemplo de los políticos como personajes relevantes y públicos, creo que debemos de aprender todos. Mirar su ejemplo –si es que lo dan- escuchar sus propuestas y no solo mirar nuestro ombligo, sino el de los demás siendo conscientes de los auténticos dramas que se viven en la sociedad, que hay que solucionar y problemas que no se resolverán al grito de ¡viva España!

España será grande cuando cesen las desigualdades, cuando los trabajadores vean su trabajo dignamente remunerado, cuando las transacciones bancarias paguen sus tributos, cuando se respete a cada persona, cuando cada persona dependiente sea atendida, cuando dejen de matar mujeres los machistas, cuando la ecología sea un autentico asunto de estado… etc.

Así es como lo pienso desde el más profundo respeto hacia las personas de otro signo político que respetan y consideran que la sociedad es plural y no solo de unos pocos. Felicitémonos por la jornada de madurez democrática que vivimos el domingo. Apostemos por una campaña electoral a los municipios libre de crispación y donde predominen las propuestas claras y concisas, sin marear a la gente y sin prometerle aquello que no se puede cumplir.
Un saludo cordial. Fraternalmente, Floren.

jueves, 18 de agosto de 2016

¿CUANTAS ABSTENCIONES NECESITA RAJOY?

¿Cuántas abstenciones necesita Rajoy?
Tiempo desde luego, lo que se dice tiempo, se está tomando todo el necesario; tanto como necesitar una semana con cada uno de sus siete días y noches, para explorar la viabilidad de las propuestas del Sr. Rivera (Ciudadanos). El apreciado periodista Antón Losada[1], experto en la estrategia política de Rajoy, admite en los medios que la estrategia del presidente en funciones ante cualquier cosa, es la inmovilidad, dejando que los propios acontecimientos le indiquen el camino hasta que los vientos le sean favorables. 

Inmovilidad y sobre todo dramatización de las circunstancias, para pasar la tensión al bando contrario y forzar el apoyo que este necesita para la investidura, aplicando el lema del anuncio de la famosa marca de cosméticos LOREAL: “porque yo lo valgo”, y a ser posible “gobernar sin oposición” como dijera Pedro Sánchez [2]. 
De todas formas, vaya por delante que mi intención al escribir no es molestar a nadie, pues tengo amigos y conocidos en la facción conservadora de la política y ellos saben lo que respeto toda opción que sea así mismo respetuosa. Mi intención es hacer una sola reflexión sobre los acontecimientos presentes; teniendo en cuenta que hoy mismo tenemos fecha para la investidura, 30 de Agosto [3]
Lo cierto es que hay mucho interés por parte del PP y de Ciudadanos de colocar la llamada patata caliente, en el tejado del PSOE; pues según parece sin los apoyos de estos últimos no es posible la investidura. Ojo, cuesta creerlo, teniendo en cuenta que la Sra. Pastor es presidenta del Congreso de los Diputados sin el apoyo del PSOE; lo cual ya deja entrever que la cuestión no es falta de apoyos (pues los hay en el conservadurismo) sino incapacidad del postulado a presidente para someterse a la exigencias de unos y otros para alcanzar nuevamente la Moncloa. 
Quien escribe, a pesar de mis posibles naufragios ideológicos del partido se considera socialista, y desde luego socialdemócrata. Yo voté a Pedro Sánchez, aunque no le aburriré aquí con los motivos. Le voté en cada una de las elecciones, y aunque quizás no despliegue todo el carisma propio del sur de España o de otras tierras; es un hombre con perfil de estado, en el cual tengo mi complacencia. 
Junto a todo esto, admito que soy de los socialistas que daría a Rajoy mi abstención en la 2ª votación de investidura, para que así alcanzara la presidencia y llegarnos a lo que se llama ahora la estabilidad de un gobierno. Algo que no es del todo cierto, pues España con un gobierno en funciones y unas capacidades limitadas, es absolutamente capaz de ser gobernada, pues legisla la Cámara Baja, o sea el Congreso de los Diputados que es donde se aprueban las leyes. 
Dicho lo cual, señalo aquí que el PSOE ha presentado ya 15 iniciativas legislativas y de impulso a la acción del gobierno, además de dos solicitudes de comparecencia, y la propuesta de creación de una Comisión de Investigación. [4] Sigo con el planteamiento sobre la abstención y voy al meollo de la cuestión. Daría mi abstención para hacer a Rajoy presidente del gobierno, si. En esto convengo con Felipe González y otros políticos del PSOE. Pero el apoyo puntual a Rajoy en una investidura, no puede de ninguna manera suponer ni un chantaje al supuesto sentido de la gobernabilidad, ni siquiera una hipoteca durante cuatro años; en virtud de la cual cada vez que el PSOE niegue el apoyo a Rajoy le vamos a escuchar a todos salir con la cantinela del desastre, la falta de gobierno, inversiones y lo que te rondaré morena. 

Si esto fuera así, ¿Cuántas abstenciones necesitará Rajoy para gobernar cuatro años? Porque los socialistas no hemos votado para que Rajoy gobierne. ¿Me sigue usted? Yo apoyaría a Rajoy para ser presidente, Ok. Pero nunca le aprobaría unos presupuestos que no observen la justicia social, o nunca le volvería a dar mi apoyo mientras leyes como la ley mordaza, o supresiones del presupuesto como el de sanidad, que desde 2013 reduce un 28%[5] la financiación de programas de prevención del sida. 
Otro dato significativo es el saqueo al Fondo de Reserva de las Pensiones, o el que cada año más de cien mil personas (100.000) que habían solicitado las prestaciones por dependencia, a las que el gobierno reconoció su derecho, fallecieron sin recibir un solo euro…etc. Y lo cierto y verdadero, es que lo fácil es ocupar la presidencia, lo difícil es gobernar; porque de ahora en adelante hay que hacerlo por consenso, y el consenso es lo más necesario y lo más difícil en política. 
Ahora bien, no espero encontrar en el Sr. Rajoy el espíritu del consenso, pues debe ser difícil dialogar para quien ha estado gobernando con mayoría absoluta, haciendo de su capa un sayo. Acabo. Diálogo, diálogo y diálogo. En Madrid, en Andalucía y en Estepa –mi pueblo-, pues la ausencia de esta premisa tan necesaria para la política, hace que se enturbien las relaciones amistosas y se enquisten los proyectos. A nivel local, no se entiende que aun no haya presupuestos para 2016 en Estepa[6]
Si, escuchó usted bien. Estamos en agosto pero aun no tenemos presupuestos, teniendo en cuenta que la mayoría en el pleno municipal la tiene el gobierno tripartito. ¿Qué deja esto entrever? Pues que el desacuerdo es manifiesto, y así no se puede gobernar. En definitiva, ojalá se configure un gobierno sólido que atienda las necesidades del estado, fundamentalmente la atención a los desfavorecidos, la igualdad, apueste por lo público, la justicia social y aspirando por la fraternidad en la totalidad del vasto territorio español. Buen verano.

Respetuosa y fraternalmente, Floren.




“Entre las propuestas registradas, Batet ha destacado la subida del salario mínimo interprofesional, la aprobación de un ingreso mínimo vital, derogar la Reforma Laboral, derogar y paralizar la LOMCE, un pacto de Estado contra la violencia de género, impulsar una Ley para combatir la pobreza energética, así como la derogación de la Ley mordaza y de la Reforma Local.”

viernes, 22 de enero de 2016

CRISTIANOS CON MIEDO

Florencio Salvador Díaz Fernández. (Diplomado superior en Teología I.I.TUP.Comillas)
“Hay significatividad donde hay eficacia. Quiero decir, una cosa puede ser muy verdadera, pero si no sirve para nada, no interesa. Sencillamente porque es algo que no tiene un significado concreto y práctico”.
(El proyecto de Jesús. J.Mª Castillo-J.A.Estrada)


Todos asistimos expectantes a la posible configuración del nuevo gobierno de nuestro país. Las quinielas están abiertas y aunque no hay nada claro, cada día la prensa nos ofrece un nuevo titular que prefigura la orientación de ese posible gobierno, en función de las posibilidades que unos y otros tengan para gobernar. Muchos apuestan por la gran coalición PP – PSOE, que es para muchos signo de estabilidad, y es lo que desean los llamados mercados y la “Troika”. 

Indudablemente otra posibilidad es la de un gobierno progresista o socialdemócrata, lo que conllevaría el acuerdo entre PSOE, PODEMOS, y algunos otros partidos de representación minoritaria. A esta hora de la tarde en que escribo, esta última opción es la que tiene más relevancia. ¿Por qué cuento todo esto? Hace un rato estaba yo rezando el oficio de lectura y como lectura posterior de reflexión, he estado leyendo el libro al que pertenece el texto de la cabecera. Y el pensamiento me ha derivado a la inquietud que hay dentro de algunos grupos o sectores cristianos, ante la posibilidad de un gobierno en el que estén partidos como PODEMOS. 

"probablemente lo que más perjudique a nuestra iglesia no sea lo que pueda venir de afuera, sino lo que se puede cocer en su interior"

Yo no he votado a este partido, y engañaría si no admito que participo de esa inquietud y de la expectación ilusionante que me causa esta posibilidad de gobierno a partes iguales. Y sea cual fuere el resultado de las distintas negociaciones abiertas, mi pregunta en esta tarde, la pregunta que me hago a mí mismo, es: ¿tiene el cristiano motivos para tener miedo ante la posibilidad de un gobierno progresista en el que participe PSOE-PODEMOS? Parto de la base –lo digo con amplia experiencia- de que muchísimas personas cristianas religiosas y seculares, admiten que a la iglesia católica le ha ido siempre bien con gobiernos del PSOE, en términos generales. 
Pero PODEMOS significa para muchos el comienzo de algo desconocido y algo de lo que tenemos información, pero nada basado en la práctica pues están recién llegados, como quien dice. Es incontestable el apoyo ciudadano que tienen a lo largo y ancho de todo el territorio nacional, y eso es ya de por sí, algo a tener en cuenta y desde luego reconocer y respetar. Centrándome en la pregunta que hago, sinceramente creo que en función de lo que una persona priorice en su vida cristiana, pues considero que puede tener motivos para tener miedo o no tenerlo. 
Parto de la base de que el miedo, siendo un sentimiento no deseable para nadie; no es absolutamente negativo para el cristiano. Porque el miedo nos coloca en una disyuntiva, que esa sí, es preciso dirimir reaccionando debidamente (Lucas 12,49). Ante el miedo una persona puede estar a la defensiva o a la ofensiva. Si se muestra defensivo se dedica a defenderse exclusivamente acusando los golpes o imprecaciones recibidos, lo cual puede llevar al sujeto a una situación de colapso estático. Pero si afrontamos el miedo desde la ofensiva, lo que estaremos haciendo es avanzar hacia el contrincante, buscando el choque con él y planteando alternativas. 
Partiendo de la base de que todos los partidos plantean la ampliación de derechos y libertades y no su reducción, por ese lado se puede estar tranquilo. Ahora bien, lo que es la estructura eclesiástica y jerárquica, considero que si tiene motivos para estar preocupada ante cambios que le pueden sobrevenir de manera precipitada, pues le cogerán con los deberes sin hacer; ya que son muchos los privilegios ante los cuales nuestra Iglesia no se ha sabido sustraer. 
Ante todos estos planteamientos que es muy probable afecten al orden jerárquico, los cristianos debemos tener una sola tranquilidad, y es que el Reino de Dios no se sustenta en ninguna casa, o estructura jerárquica de más o menos volumen o documentación concreta magisterial, exceptuando el Evangelio de Jesucristo y las Escrituras. 
Dios desde Jesucristo nos enseña lo primordial del proyecto del Reino de Dios, que se fundamenta en la persona, en el sujeto individual con su propia dignidad que Dios le confiere al ser creado. Y todo el que relativice esto por su posición concreta o su estatus, ante pone su beneficio al de los demás e interfiere seriamente en el desarrollo que el Reino de Dios debe tener en la vida de un creyente de Jesús de Nazaret. 
Por muchos cambios que pueda haber, ¿quién nos puede apartar del amor de Dios? (Romanos 8,35-39). 

Somos muchos en la Iglesia los que antes de preocuparnos por lo venidero, estamos preocupados por el desarrollo que nuestra iglesia hace de la “pastoral de la obligatoriedad”, que por decirlo de manera coloquial, viene a establecer la orden episcopal de que “sí o sí” tienes que confirmarte, por ejemplo. Esto es pastoral de reduccionismo, pues es algo que será flor de un día ante la perspectiva pastoral que la iglesia en España tiene, al no dar respuesta alguna a los nuevos desafíos que se le planean. 
Quiero decir con esto que probablemente lo que más perjudique a nuestra iglesia no sea lo que pueda venir de afuera, sino lo que se puede cocer en su interior. Porque en el mundo, donde habitan los desheredados de la tierra y de nuestra ciudades y pueblos, donde casi no se conocen estatus jerárquicos ni los índices diarios de la bolsa; hay hambre, y necesidades, y personas que acoger, y eucaristía que compartir, y dignidades que restituir (Sal 8,6) y abrazos que dar. Y todo eso, no podemos olvidar que lo podemos hacer en el nombre del Señor. 
Y que al hacerlo estaremos construyendo el Reino de Dios y haciendo cristianismo desde una ofensiva fraternal. No quiero el oprobio de nadie, ni siquiera de aquellas personas con las que dentro de la Iglesia estoy en desacuerdo; pero celebraría la autenticidad por encima del cristianismo inmóvil, de la careta y de la mera representación. Así que cuando nos asalte el miedo más o menos justificado o injustificado, basta con darnos un breve paseo por la primera carta de Juan (4,7s) y descubriremos que nuestra grandeza no es otra que la de ser amados por Dios, y hacer que otros se sientan amados por Él. 
Un saludo cordial desde Estepa, Andalucía.

viernes, 31 de enero de 2014

EL PENSAMIENTO SOCIAL CRISTIANO

Un pensamiento que quiere humanizar la sociedad

josé sols lucia
Foto_carnet_Jose_ Abril 2007El pensamiento social cristiano es la Cenicienta del pensamiento social contemporáneo. Se trata de un corpus sumamente interesante y al mismo tiempo casi completamente ignorado en los tratados de pensamiento económico, social o político.
Parece que la historia le haya querido pasar factura a la Iglesia católica ―probablemente con razón―por el hecho de que el cristianismo fuera religión oficial en todos los reinos de Occidente durante muchos siglos, demasiados; por ello, la Modernidad, iniciada en el siglo XVI y consolidada con la Ilustración, la Revolución Industrial y el desarrollo científico desde los siglos XVIII y XIX, ha tenido un progresivo nervio anticlerical.
Ahora bien, después de esta inevitable ley del péndulo, conviene que el pensamiento social cristiano vaya encontrando poco a poco su sitio natural en el pensamiento social contemporáneo, pudiendo presentarse como lo que es: una reflexión interesante, humanista, crítica, acerca de lo social, lo económico y lo político inspirada en la fe en el Dios Padre de Jesús, del mismo modo que otras corrientes de pensamiento se inspiran en otras fes, religiosas o no, explícitas o implícitas.
No olvidemos que no hay ningún corpus en todo el siglo pasado que haya abordado con tanta valentía y al mismo tiempo la crítica del capitalismo, la crítica del socialismo, la crítica de dictaduras y totalitarismos, la crítica de la guerra, la crítica de la sociedad de consumo, la crítica de la desigualdad social Norte-Sur y la crítica del progreso tecnocientífico sin brújula antropológica. Ahí es nada.
Paradójicamente, a pesar de su forzado exilio intelectual, la aportación del pensamiento social cristiano, y en particular de la doctrina social de la Iglesia ―que recoge documentos de carácter oficial redactados por papas, concilios, sínodos de obispos o conferencias episcopales―, ha sido en algunos momentos muy importante. Pondré dos ejemplos. En primer lugar, la Economía Social de Mercado―y su réplica sociopolítica, el Estado del Bienestar― tiene su origen en la lectura que de las encíclicas Rerum novarum (León XIII, 1891) y Quadragesimo anno (Pío XI, 1931) hicieron un grupo de economistas y teólogos alemanes, en concreto los jesuitas Oswald von Nell-Breuning y Gustav Gundlach, y el dominico Arthur Fridolin Utz, con el fascinante precedente del economista británico John M.
Keynes, y su política económica para sacar a los Estados Unidos de la crisis de los años treinta en tiempos del presidente Franklin D. Roosevelt. Y en segundo lugar, el papa Juan XXIII desempeñó un papel clave durante los trece días que duró la crisis de los misiles de Cuba, en octubre de 1962, fruto de lo cual se decidió a redactar su encíclica Pacem in terris (1963), publicada poco antes de morir, donde habla de la necesidad de que haya una Autoridad Mundial, democrática, que gobierne lo que hoy, en pleno siglo XXI, denominamos globalización.
En julio de 2012, fui invitado a impartir un curso de pensamiento social cristiano a líderes de comunidades hispanas del Oeste de los Estados Unidos, en el Instituto Hispano de la Jesuit School of Theology of Santa Clara University, en Berkeley, California. El curso tuvo lugar en cinco sesiones, que son el origen de este libro, Cinco lecciones de pensamiento social cristiano, cuyo título es un guiño a aquella pequeña gran obra del filósofo Xavier Zubiri, Cinco lecciones de filosofía, padre intelectual de Ignacio Ellacuría, de quien me siento discípulo (véase mi libro La teología histórica de Ignacio Ellacuría, de 1999), o sea, de algún modo, mi abuelo intelectual.
En este libro abordo cinco temas que me parecen de enorme interés: 1) La construcción personalista de lo social;  2) la antropología cristiana como fundamento primero de los derechos humanos; 3) el destino universal de los bienes como marco del derecho de propiedad;  4) de la antinomia Capitalismo/Socialismo a la Economía Social de Mercado; y 5) de la violencia estructural a la paz justa a través de la reconciliación política. Espero que estos estudios ―que tienen un marcado estilo pedagógico por el hecho de haber nacido en un curso dirigido a no especialistas―sean el inicio de interesantes diálogos con futuros lectores. Y espero también complementar en los próximos años este curso con otras lecciones de igual interés, como, por ejemplo, los movimientos migratorios, el proyecto de gobernabilidad democrática global, los nacionalismos, la crisis del trabajo o la ética política.

fuente:
http://www.trotta.es/blog/index.php/2013/12/19/un-pensamiento-que-quiere-humanizar-la-sociedad/