CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

viernes, 15 de abril de 2011

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - Escándalo y locura

Domingo de Ramos (A) Mateo 26, 14-27,66
ESCÁNDALO Y LOCURA
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, Los primeros cristianos lo sabían. Su fe en un Dios crucificado sólo podía ser considerada como un escándalo y una locura. ¿A quién se le había ocurrido decir algo tan absurdo y horrendo de Dios? Nunca religión alguna se ha atrevido a confesar algo semejante.
Ciertamente, lo primero que todos descubrimos en el crucificado del Gólgota, torturado injustamente hasta la muerte por las autoridades religiosas y el poder político, es la fuerza destructora del mal, la crueldad del odio y el fanatismo de la mentira. Pero ahí precisamente, en esa víctima inocente, los seguidores de Jesús vemos a Dios identificado con todas las víctimas de todos los tiempos.
Despojado de todo poder dominador, de toda belleza estética, de todo éxito político y toda aureola religiosa, Dios se nos revela, en lo más puro e insondable de su misterio, como amor y sólo amor. No existe ni existirá nunca un Dios frío, apático e indiferente. Sólo un Dios que padece con nosotros, sufre nuestros sufrimientos y muere nuestra muerte.
Este Dios crucificado no es un Dios poderoso y controlador, que trata de someter a sus hijos e hijas buscando siempre su gloria y honor. Es un Dios humilde y paciente, que respeta hasta el final la libertad del ser humano, aunque nosotros abusemos una y otra vez de su amor. Prefiere ser víctima de sus criaturas antes que verdugo.
Este Dios crucificado no es el Dios justiciero, resentido y vengativo que todavía sigue turbando la conciencia de no pocos creyentes. Desde la cruz, Dios no responde al mal con el mal. "En Cristo está Dios, no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino reconciliando al mundo consigo" (2 Corintios 5,19). Mientras nosotros hablamos de méritos, culpas o derechos adquiridos, Dios nos está acogiendo a todos con su amor insondable y su perdón.
Este Dios crucificado se revela hoy en todas las víctimas inocentes. Está en la cruz del Calvario y está en todas las cruces donde sufren y mueren los más inocentes: los niños hambrientos y las mujeres maltratadas, los torturados por los verdugos del poder, los explotados por nuestro bienestar, los olvidados por nuestra religión.
Los cristianos seguimos celebrando al Dios crucificado, para no olvidar nunca el "amor loco" de Dios a la humanidad y para mantener vivo el recuerdo de todos los crucificados. Es un escándalo y una locura. Sin embargo, para quienes seguimos a Jesús y creemos en el misterio redentor que se encierra en su muerte, es la fuerza que sostiene nuestra esperanza y nuestra lucha por un mundo más humano. 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

miércoles, 13 de abril de 2011

ORACIÓN SOBRE LUCAS 15

Para orar Lc 15

Señor y Dios nuestro,
que nos amas y nos buscas.

Continuamente estamos marchando de tu casa
en busca de cosas que nos plazcan más.
Aun así, siempre acudimos a ti
como “los mendigos del cielo” que somos,
para rogarte que no ceses
de hacerte en encontradizo con nosotros,
pues nada somos sin Ti.
Somos una oveja desperdigada y solitaria
que anhela escuchar el silbido del
pastor para trotar en su busca.
Reúnenos Padre, a la sombra de tu solicitud.
Asístenos por medio de tu Espíritu,
para que por nuestras obras,
tus hijos crean en Ti.

Amén.

martes, 12 de abril de 2011

MARÍA, RIMARIMANDO EN SER COFRADE




 El Rimarimando de Ser Cofrade del día 6 de abril fue el siguiente:

Siempre me ha fascinado la figura de la Virgen, desde que era niño he pasado toda la vida contemplando a muchas de ellas en el claroscuro sosegado e íntimo en el que se visten las Imágenes, porque así lo he visto hacer a mi padre, a mi tío y a otros buenos amigos que dedican su primor y su cariño a estos menesteres tan silenciosos.
Y desde el primer día me ha gustado muchísimo más la Virgen en ese instante en el que sin irreverencias y con absoluta dignidad, se coloca una simple mantilla sobre la cabeza de la Virgen María, bajo cualquier advocación hasta que se le compone el rostrillo, la pechera y todo ese ritual que implica vestir a una imagen.
La sencillez de ese rostro sin bordados, sin sedas, sin oros ni nada de nada es la aproximación máxima al ideal que yo tengo de la Virgen, una mujer humilde y grandiosa al tiempo en su sencillez. 
María dijo "sí", y confío plenamente en Dios y por eso es tan excelsa su valentía, y por eso la queremos tanto, y por eso le otorgamos la dignidad de Reina, porque es el ejemplo más fiel a seguir como cristianos ya que en Ella se humanizó el mismo Dios "haciéndose uno de tantos" y en Ella se encierran todas las virtudes, es la mujer entre las mujeres y la demostración de que en ellas están muchas de las claves del amor que Cristo nos enseño desde la cruz.
Por eso cuando veo a una Virgen cualquier día de nuestra Semana Santa y en cualquier localidad de nuestra fértil geografía cofrade, no puedo quitarme de la mente esa imagen de sencillez, y así, cada vez que veo a una Virgen encierro su rostro en lo más profundo de mis ojos y me la imagino sencilla, rebosante de hermosura y de belleza, como una mujer, como una gran mujer que puso su vida en las manos de Dios.


Te vimos en la luz y era en Belén
abrazando a un dulce niño entre pañales
y hoy son siete doloridos los puñales
que traspasan tu afligido corazón,
y ese llanto derramado de aflicción
se transforma en agonía y triste pena,
flor bendita en Nazaret de gracia plena,
manantial de excelsitud donde el Señor
se hizo hombre para darse por amor,
y morir para vivir crucificado
por tres clavos a un madero traspasado,
y la espalda por azotes mancillada.

Virgen pura por los cielos coronada
donde la eterna bondad se hace belleza,
pues por ti todo se acaba y todo empieza
y el amor de Dios por ti siempre florece
como fuente generosa que se ofrece
y maná para las almas afligidas,
pues en ti todas las glorias prometidas
se derraman en preciosa donosura,
eres tú Madre de Dios de la hermosura
templo vivo de la entrega y la templanza,
y ni el verso más sublime de alabanza
es capaz de describir tanta beldad. 

Tu virtud, tu candidez y tu bondad
en tu seno multiplica sus loores,
allí donde el Señor creció en amores
transformándose en pasión, fruto fecundo,
salvación y redención para este mundo
que nació de una mujer buena y sencilla
y al decir que "sí" se obró la maravilla
encarnándose en tu vientre inmaculado
el Cordero de Dios que sin pecado
se hace ofrenda del amor más generoso.

Y es tan grande el corazón, y es tan hermoso
que le sobran los bordados y varales,
los templetes y atributos celestiales,
pues en ella todo es magna providencia
y al mirarla solamente en su inocencia
sobrecoge tanto y tanto que enamora
pues María es nuestra fiel corredentora,
nuestra puerta hasta los cielos sempiternos
y a su nombre dulcemente allí acogernos
para estar bajo su manto de pureza.

Ella fue siempre modelo de nobleza
pues se dio como una flor de primavera,
dijo fíat, confió, fue la primera
en abrir su corazón enamorado
a la vida del Señor que fue engendrado
en su cuerpo de mujer comprometida,
ella fue luz y esperanza compartida,
ella fue senda de esfuerzo y confianza
ella fue voz de oración y de alabanza,
ella fue manos de lucha inquebrantable,
ella fue muestra de amor incomparable,
ella fue cauce y remanso de dulzura,
ella fue por ser mujer la criatura
donde el Espíritu encarnó a nuestro Señor
Santa Madre del Divino Salvador
para ser siempre el camino que nos guía
pues nació de una mujer, Virgen María
nazarena donde Dios puso su amor.

Helicón


--
Publicado por José María Díaz Fernández para RIMARIMANDO 

lunes, 11 de abril de 2011

PÉTALOS LÁGRIMAS

Puede servir este texto para encabezar unas Laudes, en los que ser consciente de la creación y sus exigencias.
Gran comentarista y de gran elocuencia, Carmen (Almendralejo) es una voz muy apreciada para mí en nuestro ATRIO de los gentiles. Os ofrezco con su venia estos bonitos versos de alguien que tiene arraigado en sus venas, la esencia extremeña.
Buen día a todos.
PÉTALOS LÁGRIMAS
 
Hoy abrí la ventana para
que los cerezos pusieran
el color rosa azaharí
en mis pestañas,
para inundar a mis ojos,
de la pluma errante
y nómada de las certezas.

La mirada se posó  en silencio
quieta y muda ante la triste
noticia…
¡Y los pétalos acogieron
el rocío con sabor lágrimas!

Al rocío salino por el amigo
que dejó este ventanal
vacía de su presencia.

Lloran pétalos de lágrimas
mi corazón, por el amigo
que nunca más oiré cantar
su melodía en palabras,
por aquellas las escondidas señales
que guardadas han quedado
para siempre en su memoria,
porque supo romper su vulnerabilidad
ante esta Ventana de los encuentros
de Atrio.

¡Y porque su trastienda quedó
parte de mi búsqueda
personal!

Hoy, en mis ojos hay pétalos
de lágrimas por el amigo que nunca
más escucharé hablar…

domingo, 10 de abril de 2011

Hoy es el evangelio del “¡¡sí, a la vida!!”.

La Salada, Hora Sexta

 

Hoy es el evangelio del “¡¡sí, a la vida!!”.

Hoy es el Domingo del “¡¡sí, a la vida!!”. ¿A, que vida?. A toda la vida, sea la que sea y se viva como se viva. Lo preciso no es el modo en que se viva, sino el como. Este Domingo, como dice Pagola, Castillo…etc es el día por antonomasia en el que Jesús apuesta por la vida, ya que en los detalles del evangelista Juan vemos al Jesús mas humano y posiblemente sensible. ¿Qué lección sacar?. Hoy es día de pregones. Al de Estepa asistiré como representación de la Hdad. del Carmen de Estepa, pero sin lugar a dudas hoy –a excepción de la dispensa que me proporciono para ir al pregón- es día de desierto. Además el día invita a ello. Es un día propicio para hacerse preguntas, para contestarse responsablemente.
Es día de pensar en lo próximo.
Jesús, digamos que no afronto su destino martirial con alegría ni alevosía, pero si con coherencia y responsabilidad. Con altura de miras, con esperanza, con solicitud Pascual.
Permita Dios, su hijo y por la asistencia del Espíritu Santo, que seamos solícitos a la escucha, al rumor a la meditación de la Palabra de Dios en este día profundamente contemplativo.
Buen Domingo. 

DEL HORROR DE LA VIOLENCIA, ¡¡LIBRANOS SEÑOR!!!

Recibo un email de un amigo en el cual comunica de la muerte de 1000 cristianos quemados en Costa de Marfil por causa de su fe. Antes de realizar esta entrada, me informo por varios sitios y no hay constancia de ninguna clase de que sean tantos. En cualquier caso, y sea por su fe etnia sexo o por lo que sea; es un horror el ver el vídeo que acompaña al email, en el cual puede verse a criaturas ardiendo y gritando.
Igualmente me pregunto si es idóneo el difundir estas imágenes tan duras y espeluznantes.
En cualquier caso, creo que esta violencia tiene que que ser considerada, condenada y sepultada por conciencias llenas de paz y fraternidad. ¿ Democracia?, pero como instalarla en las comunidades en que impera la ley del más fuerte.
No me quedo de brazos cruzados, predico contra la violencia, deseo ser mensajero de la tolerancia y la eficiente solidaridad y sentido fraterno y humano de la vida.
Dios permitirá que el martirio de los fallecidos, no sea en vano.
Del horror de la violencia, ¡¡ libramos Señor!!

sábado, 9 de abril de 2011

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - NUESTRA ESPERANZA


5 Cuaresma (A) Juan 11, 1-45
NUESTRA ESPERANZAJOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).
ECLESALIA, 06/04/11.- El relato de la resurrección de Lázaro es sorprendente. Por una parte, nunca se nos presenta a Jesús tan humano, frágil y entrañable como en este momento en que se le muere uno de sus mejores amigos. Por otra parte, nunca se nos invita tan directamente a creer en su poder salvador: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque muera, vivirá… ¿Crees esto?»
Jesús no oculta su cariño hacia estos tres hermanos de Betania que, seguramente, lo acogen en su casa siempre que viene a Jerusalén. Un día Lázaro cae enfermo y sus hermanas mandan un recado a Jesús: nuestro hermano «a quien tanto quieres» está enfermo. Cuando llega Jesús a la aldea, Lázaro lleva cuatro días enterrado. Ya nadie le podrá devolver la vida.
La familia está rota. Cuando se presenta Jesús, María rompe a llorar. Nadie la puede consolar. Al ver los sollozos de su amiga, Jesús no puede contenerse y también él se echa a llorar. Se le rompe el alma al sentir la impotencia de todos ante la muerte. ¿Quién nos podrá consolar?
Hay en nosotros un deseo insaciable de vida. Nos pasamos los días y los años luchando por vivir. Nos agarramos a la ciencia y, sobre todo, a la medicina para prolongar esta vida biológica, pero siempre llega una última enfermedad de la que nadie nos puede curar.
Tampoco nos serviría vivir esta vida para siempre. Sería horrible un mundo envejecido, lleno de viejos y viejas, cada vez con menos espacio para los jóvenes, un mundo en el que no se renovara la vida. Lo que anhelamos es una vida diferente, sin dolor ni vejez, sin hambres ni guerras, una vida plenamente dichosa para todos.
Hoy vivimos en una sociedad que ha sido descrita como “una sociedad de incertidumbre” (Z. Bauman). Nunca había tenido el ser humano tanto poder para avanzar hacia una vida más feliz. Y, sin embargo, nunca tal vez se ha sentido tan impotente ante un futuro incierto y amenazador. ¿En qué podemos esperar?
Como los humanos de todos los tiempos, también nosotros vivimos rodeados de tinieblas. ¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte? ¿Cómo hay que vivir? ¿Cómo hay que morir? Antes de resucitar a Lázaro, Jesús dice a Marta esas palabras que son para todos sus seguidores un reto decisivo: «Yo soy la resurrección y la vida: el que crea en mí, aunque haya muerto vivirá… ¿Crees esto?»
A pesar de dudas y oscuridades, los cristianos creemos en Jesús, Señor de la vida y de la muerte. Sólo en él buscamos luz y fuerza para luchar por la vida y para enfrentarnos a la muerte. Sólo en él encontramos una esperanza de vida más allá de la vida. 
(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

viernes, 8 de abril de 2011

LA OTRA SEMANA

Viene de mi muy querido hermano: http://rimarimando.blogspot.com/


El Rimarimando de Ser Cofrade del 30 de marzo, fue el siguiente:

Asociada a nuestra querida Semana Santa cohabita en el mismo espacio de tiempo otra forma de vivir la semana en la que a veces lo cultural, antropológico y costumbrista se transforman en sustitutivos de la fe y la devoción, quedando en un segundo plano la verdadera razón de por qué la Semana Santa no es una manifestación de folclore tradicional, sino algo mucho más profundo y serio.
Es indudable que cada persona vive la fe según su educación, estado anímico, formación espiritual, etc., pero lo que a veces ocurre es que tendemos a configurarnos penitencias a la carta y cultos a nuestra medida en los que sentirnos cómodos, con libertad suficiente para hacer y deshacer según nuestro infalible criterio.
Como ejemplo podemos contemplar nazarenos que no se sabe muy bien por qué están en una fila con aquella actitud, como quien deambula por un baile de máscaras; hay costaleros cuya primordial preocupación es la estética y que los demás los vean, y también ocurre con algunos miembros de Juntas de Gobierno que tras jurar su cargo desaparecen a la hora del trabajo y aparecen como por ensalmo cuando llega la hora del relumbrón.
Es cierto que las generalidades son siempre injustas y que habrá lugares en  los que esto sea inaudito, pero en otros muchos sitios sí es así, y por lo tanto muy habitual convivir con historias de este tipo, esas historias que configuran "la otra semana", esa en la que la santidad brilla por su ausencia.


Tras la Semana más grande
existen otras semanas,
donde costumbres mundanas
perviven constantemente
con el cariz de la gente
que aparca la devoción
para tornar tradición
en sus caprichos triviales,
entendidos en modales
que azotan las Cofradías
con chuflas y ñoñerías
perdidas en su intrahistoria.

Lo cierto es que la memoria
caduca cuando es antaño,
y así sucede otro año
cuando el brioso costalero
del cajón de su ropero
saca glamour y etiqueta,
ese costal que le aprieta
los ojos tal como un chino,
eso sí, elegante y fino,
con letras y banderitas,
estampados y a rayitas
¡vamos que no es un cualquiera!,
pero la trabajadera
le hará añicos la cerviz
y entonces de la nariz,
quitará el costal tan bello
y cual toro en descabello
caerá hasta sin puntilla,
pondrá al suelo la rodilla,
eso sí con mucho estilo,
enhiesto como un pabilo,
relamido y repeinado,
y el pantalón remangado
como si fuese a por ranas,
hay que tener muchas ganas
de vestir tan pinturero,
si total solo un costero
verá tan loable atuendo;
sinceramente, no entiendo
esa moda tan hortera
de una estirpe costalera
que pretende figurar
o tal vez aparentar
ese maldito esnobismo,
de escaparate y modismo
y maniquíes valientes.

Y también son recurrentes
los que ocupan una lista
para el pase de revista
en su Junta de Gobierno,
y quieren solo pan tierno,
solo cetro y presidencia,
son los que con su ausencia
se podría escribir un cuento,
pues cuando llega el momento
aparecen muy ufanos
queriendo que hasta sus manos
les lleguen loas y honores;
corrillo de aduladores
que por Cuaresma aparecen
y luego se desvanecen
cuando se encierran los pasos,
su compromiso es a plazos
y no estar cuando hay trabajo,
¡que vayan otros al tajo!,
para ellos la corbata,
la medalla y el cubata
y que otros doblen el lomo.

Y pesado como el plomo
es aquel buen nazareno
que este año va de estreno
y cada vez pide más,
quiere largas "chicotás",
que no se paren las filas
pues se le acaban las pilas
para escuchar la final
de un partido sin igual
del Madrid y el Barcelona;
si pierde el suyo abandona
el tramo, vela y capillo:
- ¡No creas que es tan sencillo
ir haciendo penitencia
y vivir esa experiencia
de sentirte perdedor!,
- ¡ahí te quedas Señor!
le dirá muy sofocado:
¡Lo que pedí no me has dado
y así no marcho contigo,
pues vaya!, ¿Tú eres mi amigo,
si no ganamos la copa?…
el fútbol hasta en la sopa.

Esta es la historia mundana
terrenal de la desgana,
la otra historia, la profana,
aquella que tanto espanta
y nada tiene de santa,
aquella…la otra semana.

Helicón


--
Publicado por José María Díaz Fernández para RIMARIMANDO el 4/08/2011 10:24:00 AM

lunes, 4 de abril de 2011

ORACIÓN - UNA CRUZ PARA ADORAR, UNA CRUZ PARA ABRAZAR

Oración Contemplativa. 
Una Cruz para adorar, una Cruz para abrazar
“por mi parte, sólo quiero presumir de la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.” (Gál 6,14)


*HIMNO
En la cruz está la vida y el consuelo,
y ella sola es el camino para el cielo.

En la cruz está "el Señor de cielo y tierra",
y el gozar de mucha paz, aunque haya guerra.
Todos los males destierra en este suelo,
y ella sola es el camino para el cielo.

De la cruz dice la Esposa a su Querido
que es una "palma preciosa" donde ha subido,
y su fruto le ha sabido a Dios del cielo,
y ella sola es el camino para el cielo.

Es una "oliva preciosa" la santa cruz
que con su aceite nos unta y nos da luz.
Alma mía, toma la cruz con gran consuelo,
que ella sola es el camino para el cielo.

Es la cruz el "árbol verde y deseado"
de la Esposa, que a su sombra se ha sentado
para gozar de su Amado, el Rey del cielo,
y ella sola es el camino para el cielo.

El alma que a Dios está toda rendida,
y muy de veras del mundo desasida,
la cruz le es "árbol de vida" y de consuelo,
y un camino deleitoso para el cielo.

Después que se puso en cruz el Salvador,
en la cruz está "la gloria y el honor",
y en el padecer dolor vida y consuelo,
y el camino más seguro para el cielo.
(Santa Teresa)

*LITURGIA DE LA PALABRA
1Cor 1,17-25 Pues Cristo no me mandó a bautizar, sino a evangelizar; y esto sin alardes literarios, para que no se desvirtúe la cruz de Cristo. Porque el lenguaje de la cruz es una locura para los que se pierden; pero para nosotros, que nos salvamos, es poder de Dios. Pues dice la Escritura: Inutilizaré la sabiduría de los sabios y anularé la inteligencia de los inteligentes. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el maestro? ¿Dónde el estudioso de este mundo? ¡Dios ha convertido en tontería la sabiduría del mundo! El mundo con su propia sabiduría no reconoció a Dios en la sabiduría manifestada por Dios en sus obras. Por eso Dios ha preferido salvar a los creyentes por medio de una doctrina que parece una locura. Porque los judíos piden milagros, y los griegos buscan la sabiduría; pero nosotros anunciamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos y locura para los paganos, pero poder y sabiduría de Dios para los llamados, judíos o griegos. Pues la locura de Dios es más sabia que los hombres; y la debilidad de Dios, más fuerte que los hombres.

Salmo 21  Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
A pesar de mis gritos,
mi oración no te alcanza.
Dios mío, de día te grito,
y no respondes;
de noche, y no me haces caso;
aunque tú habitas en el santuario,
esperanza de Israel.

Me acorrala una jauría de mastines,
me cerca una banda de malhechores;
me taladran las manos y los pies,
puedo contar mis huesos.

Ellos me miran triunfantes,
se reparten mi ropa,
echan a suerte mi túnica.

Pero tú, Señor, no te quedes lejos;
fuerza mía, ven corriendo a ayudarme.
líbrame a mí de la espada,
y a mí única vida de la garra del mastín;
sálvame de las fauces del león;
a éste pobre, de los cuernos del búfalo.

Contaré tu fama a mis hermanos,
en medio de la asamblea te alabaré.

+ Lc 2,22-34 Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para ofrecerlo al Señor, como está escrito en la ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor, y para ofrecer el sacrificio según lo ordenado en la ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones. Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, justo y piadoso, que esperaba la liberación de Israel: El Espíritu Santo estaba en él, y le había anunciado que no moriría sin ver al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu fue al templo, y, al entrar los padres con el niño Jesús para cumplir lo establecido por la ley acerca de él, lo recibió en sus brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, puedes dejar morir en paz a tu siervo, porque tu promesa se ha cumplido: Mis propios ojos han visto al Salvador que has preparado ante todos los pueblos, luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel". Su padre y su madre estaban admirados de las cosas que decían de él. Simeón los bendijo, y dijo a María, su madre: "Este niño está destinado en Israel para que unos caigan y otros se levanten; será signo de contradicción.”

*EXÉGESIS Y REFLEXIÓN PARTICULAR
Toda acción que en nuestra vida tiene un carácter misional, que conlleva entrega y altruismo, es poco entendido y aun menos valorado cuando se observan estos ejemplos de vida desde la comodidad de nuestro primer mundo. Misión no solo es 3º Mundo. Misión es hacer tuyo un mensaje y comunicarlo a los de lejos o a los de cerca, sea cual fueren los medios a utilizar. Hay quienes solo cuentan con su persona para realizar su misión, y en este caso, es en el que nos encontramos con Jesús. El llevar a cabo sus principios y valores del Reino de Dios, le hicieron involucrarse en un peligroso entramado, que le enfrentaba con los poderosos de entonces. Intentaron quitarle la vida, pero el ejemplo último de Jesús, fue como una diáspora de su mensaje para todos los que invocaban su nombre, y vieron en la Cruz a parte de dolor y destrucción, un reguero de esperanza que anegará los corazones de la humanidad. Por ello en la Cruz –monumento al amor- vemos prefigurado el rostro de Dios amor, que solo se da a conocer al sencillo y al que se acerca a la cruz con deseos de una entrega igual a la de Jesús. Poco le costaría a Jesús el exclamar el versículo del salmo 21 que tan bien conoció: ¿porqué me has abandonado?. Pero aquellas palabras desde la humanidad del hombre quedaron subsanadas por una entrega escandalosa de amor a los hijos e hijas de Dios. Por ello, pidamos a Dios en primer lugar el dejarnos llenar de los valores de su Espíritu, para –como Simeón- reconocer en Jesús al autentico amor que acoge al hermano y admira en la cruz, todas las posibilidades de salvación. Una salvación que se concreta al ver el amor de Dios conducido a nosotros desde el madero vertical, hacia abajo. Y pidiéndonos Dios, que como Jesús desde el madero horizontal expandamos el mismo amor hacia toda la humanidad que vive junto a nosotros, para ser así auténticamente salvados por nuestras obras.

*PARA COMPARTIR
Adoración de las llagas de Cristo
Adoramos Señor la llaga de tu mano derecha:
En esta llaga queremos ver el dolor y el sufrimiento de tantas madres que cada día caminan con su Cruz junto a Jesús, soportando en ella el dolor del hijo drogadicto, enfermo, encarcelado, extraviado ó marginado por la sociedad: 
-Benditas madre que cada día hacen la señal de la Cruz en las frentes y en las almas de sus hijos.
-Benditas madres que, como la Iglesia, conciben y bendicen hijos para la vida de Hijos de Dios.
-Benditas madres que expresan la misericordiosa ternura de Dios hacía todos y cada uno de sus hijos.
-Benditas madres que han sabido transmitir su fe en Dios Padre y nos han enseñado, con su ejemplo, con su vida, la confianza ilimitada a Santa María Virgen, Madre de Jesús y Madre nuestra.

Adoramos Señor la llaga de tu mano izquierda:
En esta llaga queremos ponerte a la juventud que hoy carece de valores, de ilusión y de fuerza para sentirse cristiano en una sociedad que le arrastra a vivir fuera del Evangelio.
 Se necesitan jóvenes que:
-no se vendan por nada ni por nadie.
-Que sean capaces de grandes y pequeñas cosas.
-Que denuncien con hechos y palabras las injusticias que se dan.
-Que vivan comprometidos con la verdad.
-Que tengan unos ideales nobles por los cuales valga la pena morir y vivir.
- Que sepan dar aliento y esperanza.

Adoramos Señor la llaga de tu pie derecho:
En esta llaga queremos ofrecerte a todos los enfermos y mayores que por diversas circunstancias se encuentran olvidados en asilos y residencias, llevan su cruz con resignación, pena, olvido. Ellos al fin y al cabo en su vida callada y silenciosa nos dan un verdadero ejemplo de aceptación.
Aceptar, aunque no sea fácil, si se hace a imitación de Jesucristo, es fuente de sosiego, de consuelo, de paz, de gracia:
-Aceptar es ejercer la propia libertad.
-Aceptar es una actitud básica para toda persona cristiana, religiosa.
-Aceptar es una manera de confiar en la bondad de Dios.
-Aceptar es decir y vivir con Cristo: “Hágase tu voluntad”.

Adoramos Señor la llaga de tu pie izquierdo:
En esta llaga queremos presentarte el deterioro que sufre la naturaleza, tu creación. Deterioro debido al egoísmo y poco compromiso que tenemos al no valorar lo que tú creaste, al no saber conservar las maravillas que has puesto en nuestras manos. Bosques cortados, petroleros que contaminan, capa de ozono dañada, animales concebidos para el engorde y que matan al hombre, reservas naturales desbastadas, balsas de residuos químicos que se rompen y cada uno procurando tener limpio nuestro alrededor, arrojando lo que nos estorba al prójimo.
-Loado seas mi Señor por toda criatura por el hermano Sol, que alumbra y abre el día y es bello es su esplendor.
-Loado seas mi Señor por la hermana agua, que es pura, casta y fresca y limpia en nuestro interior.

Adoramos Señor la llaga de tu costado:
En este costado sangrante queremos unirnos de una manera íntima contigo, siendo como el agua que mezclada con tu sangre nos hace partícipes de tu entrega, de tu amor. Todos los aquí presentes cargamos con una cruz, más grande, más pequeña, mas sufrida, más llevadera, mas silente, CRUZ. ¿Seriamos Señor cada uno de nosotros capaces de llevar nuestra cruz con el mismo amor con el que tú la llevaste?. Evidentemente, la sociedad cambiaría a mejor, se convertiría en un cielo sobre la tierra, si nos llegara una gran oleada de amor que inundara e invadiera nuestros corazones, mentes y almas.
-Porque cualquier trabajo, profesión o condición, sin amor, puede convertirse en un mero acto mecánico, sin corazón ni alma.
-Porque el trato con los débiles, sin amor, nos puede hacer duros, inflexibles, tiranos.
-Porque el saber, el poder, la riqueza, sin amor, pueden llegar a ser opresión, despotismo, hambre para los demás.
-Porque amar es darse, es servir, es hacer vivir en calidad la vida.
-Porque quien ama se transforma por dentro y por fuera, y asimismo transforma todo cuanto toca.  

*DESDE LA VIDA
            Hazme una cruz sencilla carpintero,
            sin añadidos ni ornamentos,
            que se vean desnudos los maderos,
            desnudos y decididamente rectos.
            Los brazos en abrazo hacia la tierra,
            el ástil disparándose a los cielos.
            Que no haya un solo adorno que distraiga
            este gesto, este elemento humano
            de los dos mandamientos.
            Sencilla, sencilla, más sencilla,
            hazme una cruz sencilla carpintero.

(León Felipe)

*PLEGARIA DE CONCLUSIÓN
Aquí nos tienes, Padre, bendiciéndote y dedicándote
en este momento, nuestras mas tiernas palabras,
hablándote en público, pero en la intimidad,
diciéndote que te queremos mucho
y que lo que sentimos por ti es amor;
amor de pura ley y oro fino.

Sentimos ese amor que viene de ti,
y que se extiende por la tierra en formas de fraternidad,
de amistad, de servicio y de entrega misional.

¡Que espectáculo más hermoso
El de los padres que aman a sus hijos
y el de los hermanos que se quieren entre sí!
Las calles, los jardines y los parques
están sembrados de amor;
por cada esquina surge ese rostro amoroso,
que es reflejo del tuyo, y que nos busca sin cesar.

Las personas queremos fraternidad,
pero el ritmo del mundo que nos enfrenta a unos con otros
y nos impide el poder globalizar el amor y la concordia.

Muchos hombre y mujeres, Padre, siguiendo el mandato del amor,
luchan contra la injusticia, para lograr esa sociedad
en la que podamos ser hermanos.
Unidos en ese deseo de ser reflejo tuyo en el mundo,
levantamos nuestra voz diciendo: PADRE NUESTRO QUE…

La palabra más seria que sabemos decir de ti, Padre,
es que eres AMOR.
Con ese amor, raíz del mundo, nos amas,
te amamos y queremos amar a todos.
Al servicio de ese amor vivió Jesucristo.
Tuvo un solo norte: amar a todos hasta dar la vida.
Y nos dejó un solo precepto: amarnos, como Él nos amó.

¿Para qué decirte más cosas, Padre,
si lo que queremos es contemplar tu amor,
dejarnos impregnar por él
y entrar en comunión contigo y entre nosotros?
Como un fuego, el Espíritu de amor impulsa la tierra
y estimula a los hombres.
Haz, Padre bueno, que ese Espíritu no se apague nunca
y que nosotros lo profundicemos más y más
tras la escucha de tu Palabra en esta oración.

Por ello Padre, en el memorial eucarístico de tu hijo
y en el testimonio vivo que supone a tu iglesia la Palabra sagrada,
vemos los latidos de tu corazón,
y sentimos el compromiso de nuestra existencia cristiana.
Y por este mismo compromiso de amor filial
al que nos sentimos obligados a corresponder,
nos mantiene en el sentido esperanzador
de los que saben que el amor es mas fuerte que la muerte,
y que las personas que aman, aunque mueran,
seguirán viviendo.

Esto fue realidad y aconteció con Jesús,
y esto esperamos que se realice en nosotros.
Mientras tanto, nos dedicamos al principio del amor fraterno,
cuyo fruto, la comunión,
es la bendición que hoy te dedicamos,
a ti, Dios del amor, por los siglos de los siglos. Amén.

Bendigamos al Señor, demos gracias a Dios.

Grupo Koinonía
Tuvo lugar en la Iglesia de las HH. de la Cruz. Cuaresma de 2010. 
Mª Carmen Mesa Valderrama
Floren Salvador Díaz Fernández                               


sábado, 2 de abril de 2011

POCO A POCO LLEGA LA HORA DE LA VERDAD

Estepa. Hora Sexta
LA VERDAD

Nos adentramos poco a poco en el misterio que antecede a la Pascua. ¿Cómo es nuestro caminar? ¿Demasiado afanados en lo exterior, en el nudo de nuestra corbata? Ayer en catequesis repasamos la trayectoria de los de Emaús, huyendo de Jerusalén por salvar el pellejo. ¿De que huimos cada uno de nosotros? ¿Quizás de la insoportable realidad humana que nos muestra nuestro espejo a las ocho de la mañana? Puede estar la clave en confiar y en mantener la esperanza. Una esperanza que comienza por querer ser esperanza para otros. Por mitigar estragos en los demás, en no pretender ser piedra angular.
Debiéramos todos someternos voluntariamente a un retiro espiritual auto dirigido. Tu solo en un entorno de desierto cristianamente hablando. Sin micrófonos ni estrados. Una ténue música, una Palabra de Dios y una flor como ofrenda. Y un espejo en el que mirarse para encontrarse con la inmediatez de nuestra realidad, nosotros mismos y nuestro reflejo.
En todo esto y siguiendo a Mahatma Gandhi en el texto que nos ofrece Arregui, la Verdad.

La Verdad como camino hacia la Pascua.
La Verdad como destino de la Pascua.
La Verdad como vertebración de nuestra Pascua.
La Verdad como ejemplo para la Pascua del otro.
La Verdad como aval ante la sociedad.
La Verdad ante Jesucristo.
La Verdad responsable asistida por el Espíritu.
La Verdad que da paz a las almas.
La Verdad que tranquiliza las conciencias.
La Verdad del duro trabajo.
La Verdad del amor sincero y sin reservas.
La Verdad de ti mismo.
¡¡ Tu Verdad, que es la Verdad de Dios ¡!

 

Buen fin de Semana. Laus Deo.

Para orar
Señor,
Ayúdame a decir la verdad
delante de los fuertes y a no decir
mentiras para ganarme el aplauso
de los débiles.

Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la
humildad.
Si me das humildad, no me quites
la dignidad.

Ayúdame siempre a ver la otra
cara de la medalla,
no me dejes inculpar de traición
a los demás por no pensar
igual que yo.

Enséñame a querer a la gente
como a mí mismo y a no juzgarme
como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo
si triunfo, ni en la
desesperación si fracaso.

Más bien recuérdame que el
fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar
es un signo de grandeza y que la venganza
es una señal de bajeza.

Si me quitas el éxito, déjame
fuerzas para aprender
del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente,
dame valor para disculparme
y si la gente me ofende,
dame valor para perdonar.

¡Señor, si yo me olvido de ti,
nunca te olvides de mí!

(Mahatma Gandhi)

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - CAMINOS HACIA LA FE

CAMINOS HACIA LA FE
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).
4 Cuaresma (A) Juan 9, 1-41

ECLESALIA, El relato es inolvidable. Se le llama tradicionalmente "La curación del ciego de nacimiento", pero es mucho más, pues el evangelista nos describe el recorrido interior que va haciendo un hombre perdido en tinieblas hasta encontrarse con Jesús, «Luz del mundo».
No conocemos su nombre. Sólo sabemos que es un mendigo, ciego de nacimiento, que pide limosna en las afueras del templo. No conoce la luz. No la ha visto nunca. No puede caminar ni orientarse por sí mismo. Su vida transcurre en tinieblas. Nunca podrá conocer una vida digna.
Un día Jesús pasa por su vida. El ciego está tan necesitado que deja que le trabaje sus ojos. No sabe quién es, pero confía en su fuerza curadora. Siguiendo sus indicaciones, limpia su mirada en la piscina de Siloé y, por primera vez, comienza a ver. El encuentro con Jesús va a cambiar su vida.
Los vecinos lo ven transformado. Es el mismo pero les parece otro. El hombre les explica su experiencia: «un hombre que se llama Jesús» lo ha curado. No sabe más. Ignora quién es y dónde está, pero le ha abierto los ojos. Jesús hace bien incluso a aquellos que sólo lo reconocen como hombre.
Los fariseos, entendidos en religión, le piden toda clase de explicaciones sobre Jesús. El les habla de su experiencia: «sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo». Le preguntan qué piensa de Jesús y él les dice lo que siente: «que es un profeta». Lo que ha recibido de Él es tan bueno que ese hombre tiene que venir de Dios. Así vive mucha gente sencilla su fe en Jesús. No saben teología, pero sienten que ese hombre viene de Dios.
Poco a poco, el mendigo se va quedando solo. Sus padres no lo defienden. Los dirigentes religiosos lo echan de la sinagoga. Pero Jesús no abandona a quien lo ama y lo busca. «Cuando oyó que lo habían expulsado, fue a buscarlo». Jesús tiene sus caminos para encontrarse con quienes lo buscan. Nadie se lo puede impedir.
Cuando Jesús se encuentra con aquel hombre a quien nadie parece entender, sólo le hace una pregunta: «¿Crees en el Hijo del Hombre?»¿Crees en el Hombre Nuevo, el Hombre plenamente humano precisamente por ser expresión y encarnación del misterio insondable de Dios? El mendigo está dispuesto a creer, pero se encuentra más ciego que nunca:«¿Y quién es, Señor, para que crea en él?»
Jesús le dice: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es». Al ciego se le abren ahora los ojos del alma. Se postra ante Jesús y le dice:«Creo, Señor». Sólo escuchando a Jesús y dejándonos conducir interiormente por él, vamos caminando hacia una fe más plena y también más humilde. 
(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).