CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

viernes, 8 de noviembre de 2013

AFERRARNOS A LA PRESENCIA - Reflexión en el mes de los difuntos

Aferrarnos a la “Presencia”
Cuando escribo estas letras es día y mes de difuntos, y acabo de regresar de un largo paseo por el monte. Pienso en lo fútil que llega a ser la vida, y en la necesidad de exprimirla al máximo. “Carpe diem”, aprovecha el momento que dijeran los universitarios en otras épocas. Esta expresión cobra hoy un sentido muy particular en mi pequeña ciudad, pues un joven de veintidós años ha fallecido en un accidente de tráfico. 

Su familia le recordará siempre, como cada cual recuerda a aquellos antepasados que nos precedieron en la vida y que ya no viven para este mundo. Paralelo a este pensamiento, me impresiona la variabilidad de tradiciones respecto del día de los difuntos, y como se rinde culto con alegría y generosidad, a los muertos en muchas partes del mundo. Nosotros estamos en otra onda. La generalidad nos enseña que, se llora a los muertos, e incluso en muchos casos se niegan las personas a que el dolor se mitigue, y se dé paso a otra perspectiva distinta. ¿Masoquismo? Sí, quizás también un poco, sobre todo lo detecto en aquellas muertes causadas por la lacra del terrorismo y otras calamidades similares. De ninguna manera admito que no sea reconocido su dolor, eso es otro tema. En cualquier caso, es la “Ausencia” de aquel ser la que nos llena de congoja, nos entristece y nos lleva a evocar con añoranza tiempos pasados. Quien escribe, tiene una ausencia muy reciente. Una ausencia que aun lloro, y por la que siento una gran tristeza. Mi abuelo Salvador. Recordándolo hoy de manera especial, he marchado al monte “Hacho”, aquí en La Salada, y he caminado por el mismo camino por el que lo hicimos los dos junto a mis perros, durante muchos años. El se quedaba embelesado con la naturaleza y con el medio que nos rodea. Admirábamos la maravilla de la tecnología, viendo el AVE pasar por la campiña en lontananza…etc. Llegados a un lugar en el que nace el tomillo, arrancábamos unos tallitos de tomillo fresco, y tras refregárnoslo por las manos lo respirábamos hasta que nos dolía la nariz, y nos llenábamos de la frescura del tomillo y de la grandeza de la madre naturaleza. No voy a decir la palabra “casi”, porque le sentí allí. Fue un momento se sentimientos encontrados, pero llegué a preguntarme a mí mismo, el porqué nos aferramos a la “Ausencia” y no la dejamos de lado, para aferrarnos a la “Presencia”. Si la “Presencia”. El sentido de estar, de ese ser ausente que ya no vive físicamente en nuestro mundo, pero que vive en otra dimensión relativa al Espíritu. Y cuando digo Espíritu lo digo con mayúsculas, pues no me refiero al alma particular de la persona, que exhala al morir y cuyo peso los científicos estiman en unos veintidós gramos. Me refiero al Espíritu de Dios, a la esencia misma de la vida. Me refiero al gran olvidado y al gran manipulado por las grandes variantes del cristianismo, católico y ortodoxo. Ambas creencias, lo dejan siempre en tercer lugar, aun cuando luego le conceden una significación principal, al considerar estas religiones que este Espíritu de Dios puede subir o bajar, como facultad explicita de los presbíteros al imponer las manos. Una autentica burla y una pobreza teológica, que pretende reducir la acción del Espíritu al uso de los sacerdotes, llevándolo a la manipulación sobre la comunidad de los creyentes, que poseen este mismo Espíritu desde el momento de su bautismo –y su nacimiento-, y que al mismo Espíritu convocan por el propio sentido de la comunidad. El Espíritu es la propia vida. Profundizar en Él, es hacer un viaje al interior de la persona y en cada una de sus dimensiones, tanto material como inmaterial. 

Por ello, cabe aquí solicitar al lector la experiencia de realizar la “Presencia”, desde el recuerdo de aquel ser querido que –decimos- se marchó a la casa del Padre, o que dejó la materia física, la carne, para existir desde la dimensión espiritual e inmaterial de la “Presencia”. Espíritu en hebreo es “Ruah” y el griego es “Pneuma”, por ello el concepto de Pneumatología relativo al estudio del Espíritu. Ambos términos no son oposiciones a la vida como tal, sino que aluden a la sustancia viva que esta presente en todas las cosas. En la biblia, “Ruah” (Espíritu) es relativo a la animación de un cuerpo, teniendo en cuenta que no se opone a cuerpo aunque si a carne. Por ello podemos admitir que una de la dimensiones esenciales de la persona humana, la revitalizamos y animamos por medio de la presencia. Es por ello, que estando en el mes de los difuntos, debiéramos de aferrarnos a la presencia porque esta nos puede llevar a afrontar las ausencias de manera esperanzada y quizás incluso animosa. Aferrarnos a la presencia, fundamentalmente de aquellos que se fueron de nuestra vida, pero que no dejaron de existir. Es importante que revitalicemos su existencia en nosotros, en la vivencia real de nuestros corazones, llevando a cabo –por ejemplo- aquellas acciones que para ellos eran sagradas. Desarrollando los valores propios que les hicieron ser queridos, apreciados y estimados –a modo de memorial-. Debemos tener una conciencia clara, de que en el ciclo de la vida donde Dios habita por medio de su Espíritu; estos ausentes habitan y permanecen junto a nosotros, siendo vida desde cada partícula de la vida. En los otros, que nos llaman al servicio cristiano, en las relaciones fraternas donde podemos ser reflejo de los que nos precedieron; en la naturaleza con cuyo ciclo vital contribuimos y al de debemos respetar. Si nos centramos en la ausencia, desplegamos con énfasis el sentido de orgullo y de pertenencia. Si nos aferramos a la presencia, es que entendemos el proceso humano y vital, y deseamos contribuir con solicitud, desprendimiento y generosidad.

Florencio Salvador Díaz Fernández.

Bachiller en Teología Cristiana.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - DECISIÓN DE CADA UNO

32 Tiempo ordinario (C) Lucas 20, 27-38
DECISIÓN DE CADA UNO
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, sAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 06/11/13.- Jesús no se dedicó a hablar mucho de la vida eterna. No pretende engañar a nadie haciendo descripciones fantasiosas de la vida más allá de la muerte. Sin embargo, su vida entera despierta esperanza. Vive aliviando el sufrimiento y liberando del miedo a la gente. Contagia una confianza total en Dios. Su pasión es hacer la vida más humana y dichosa para todos, tal como la quiere el Padre de todos. 

Solo cuando un grupo de saduceos se le acerca con la idea de ridiculizar la fe en la resurrección, a Jesús le brota de su corazón creyente la convicción que sostiene y alienta su vida entera: Dios “no es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos son vivos”.
Su fe es sencilla. Es verdad que nosotros lloramos a nuestros seres queridos porque, al morir, los hemos perdido aquí en la tierra, pero Jesús no puede ni imaginarse que a Dios se le vayan muriendo esos hijos suyos a los que tanto ama. No puede ser. Dios está compartiendo su vida con ellos porque los ha acogido en su amor insondable.
El rasgo más preocupante de nuestro tiempo es la crisis de esperanza. Hemos perdido el horizonte de un Futuro último y las pequeñas esperanzas de esta vida no terminan de consolarnos. Este vacío de esperanza está generando en bastantes la pérdida de confianza en la vida. Nada merece la pena. Es fácil entonces el nihilismo total.
Estos tiempos de desesperanza, ¿no nos están pidiendo a todos, creyentes y no creyentes, hacernos las preguntas más radicales que llevamos dentro? Ese Dios del que muchos dudan, al que bastantes han abandonado y por el que muchos siguen preguntando, ¿no será el fundamento último en el que podemos apoyar nuestra confianza radical en la vida? Al final de todos los caminos, en el fondo de todos nuestros anhelos, en el interior de nuestros interrogantes y luchas, ¿no estará Dios como Misterio último de la salvación que andamos buscando?
La fe se nos está quedando ahí, arrinconada en algún lugar de nuestro interior, como algo poco importante, que no merece la pena cuidar ya en estos tiempos. ¿Será así? Ciertamente no es fácil creer, y es difícil no creer. Mientras tanto, el misterio último de la vida nos está pidiendo una respuesta lúcida y responsable.
Esta respuesta es decisión de cada uno. ¿Quiero borrar de mi vida toda esperanza última más allá de la muerte como una falsa ilusión que no nos ayuda a vivir? ¿Quiero permanecer abierto al Misterio último de la existencia confiando que ahí encontraremos la respuesta, la acogida y la plenitud que andamos buscando ya desde ahora? 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

sábado, 2 de noviembre de 2013

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - PARA JESÚS NO HAY CASOS PERDIDOS

31 Tiempo ordinario (C) Lucas, 19 1-10
PARA JESÚS NO HAY CASOS PERDIDOS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

Jesús alerta con frecuencia sobre el riesgo de quedar atrapados por la atracción irresistible del dinero. El deseo insaciable de bienestar material puede echar a perder la vida de una persona. No hace falta ser muy rico. Quien vive esclavo del dinero termina encerrado en sí mismo. Los demás no cuentan. Según Jesús, “donde esté vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón. 

Esta visión del peligro deshumanizador del dinero no es un recurso del Profeta indignado de Galilea. Diferentes estudios analizan el poder del dinero como una fuerza ligada a pulsiones profundas de autoprotección, búsqueda de seguridad y miedo a la caducidad de nuestra existencia.
Sin embargo, para Jesús, la atracción del dinero no es una especie de enfermedad incurable. Es posible liberarse de su esclavitud y empezar una vida más sana. El rico no es “un caso perdido”. Es muy esclarecedor el relato de Lucas sobre el encuentro de Jesús con un hombre rico de Jericó.
Al atravesar la ciudad, Jesús se encuentra con una escena curiosa. Un hombre de pequeña estatura ha subido a una higuera para poder verlo de cerca. No es desconocido. Se trata de un rico, poderoso “jefe de recaudadores”. Para la gente de Jericó, un ser despreciable, un recaudador corrupto y sin escrúpulos como casi todos. Para los sectores religiosos, “un pecador” sin conversión posible, excluido de toda salvación.
Sin embargo, Jesús le hace una propuesta sorprendente: “Zaqueo, baja en seguida porque tengo que alojarme en tu casa”. Jesús quiere ser acogido en su casa de pecador, en el mundo de dinero y de poder de este hombre despreciado por todos. Zaqueo bajó en seguida y lo recibió con alegría. No tiene miedo de dejar entrar en su vida al Defensor de los pobres.
Lucas no explica lo que sucedió en aquella casa. Sólo dice que el contacto con Jesús transforma radicalmente al rico Zaqueo. Su compromiso es firme. En adelante pensará en los pobres: compartirá con ellos sus bienes. Recordará también a las víctimas de las que ha abusado: les devolverá con creces lo robado. Jesús ha introducido en su vida justicia y amor solidario.
El relato concluye con unas palabras admirables de Jesús: “Hoy ha entrado la salvación en esta casa. También este es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido”. También los ricos se pueden convertir. Con Jesús todo es posible. No lo hemos de olvidar nadie. El ha venido para buscar y salvar lo que nosotros podemos estar echando a perder. Para Jesús no hay casos perdidos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

jueves, 24 de octubre de 2013

Fwd: Por el derecho efectivo a una educación pública de calidad

POR EL DERECHO EFECTIVO A UNA EDUCACIÓN PÚBLICA DE CALIDAD

Comunicado de movimientos de Acción Católica especializada ante la convocatoria de huelga general educativa del 24 de octubre

JUVENTUD ESTUDIANTE CATÓLICA, JUVENTUD OBRERA CRISTIANA, MOVIMIENTO DE JÓVENES RURALES CRISTIANOS, FRATER ESPAÑA, PROFESIONALES CRISTIANOS, MOVIMIENTO RURAL CRISTIANO, HERMANDAD OBRERA DE ACCIÓN CATÓLICA, difusion@hoac.es 

ESPAÑA.

 

ECLESALIA, 24/10/13.- La jornada de movilización del jueves será la segunda huelga general de la comunidad educativa en menos de un año. Estudiantes, profesores, padres y madres y organizaciones sociales y sindicales han acordado convocar una jornada de protesta en todas las etapas del sistema educativo, desde infantil a la Universidad, en contra de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, aprobada recientemente.

Ante este hecho, como militantes cristianos, los jóvenes, hombres y mujeres que formamos parte de movimientos de la Acción Católica especializada, estamos convencidos de la importancia de la educación para el desarrollo integral de las personas, así como para la construcción de una sociedad integradora y compensadora de las desigualdades sociales, económicas y culturales, acorde con los principios universales del Evangelio. Como creyentes y seguidores de Jesús de Nazaret no podemos hacer oídos sordos al clamor de los débiles. (Éx. 3,7-10).

Creemos que una educación pública que permita el acceso de todas y todos, y especialmente de los más necesitados, a todos y cada uno de sus niveles y recursos, es la única garantía que la sociedad ofrece de que todos sus habitantes van a poder desarrollarse y disfrutar de las mismas oportunidades, independientemente de sus capacidades y de sus propios recursos sociales, económicos y culturales.

La nueva ley, ya desde su introducción, define la educación como "el motor que promueve la economía". Antepone, de esta manera, los intereses de los mercados al desarrollo personal y social del alumnado, que es lo que una ley de educación debe promover. Realmente, ¿queremos que la educación sea esto?

Porque las cosas se pueden plantear de forma bien distinta. La Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis plantea así el sentido de la escuela: «La escuela no puede renunciar a su condición de ser un lugar señalado para la formación integral de la persona»; Juan Pablo II afirmaba que: «La educación consiste en ser la persona cada vez más persona; en que pueda ser más y no solamente que pueda tener más".

Según la perspectiva que se tome, los acentos y la orientación de la educación que resultan son muy distintos: economicismo o humanismo.

En el contexto social en el que nos encontramos, con una población en situación de exclusión social que crece cada día, necesitamos más que nunca una ley educativa que promueva la justicia social y que asegure en las aulas la igualdad que en las calles está cada vez más lejana.

Como movimientos de Acción Católica especializada apostamos por una educación:

- En valores: que nos hagan ser críticos con la manera de vivir imperante. Que nos hagan pensar por nosotros mismos y buscar nuestro lugar en la sociedad que nos merecemos. No en el ser más que los demás, el querer trepar a toda costa, el querer destacar sin importar por qué…

- En nuevas formas de vivir: más solidarias, respetuosas con nuestros semejantes, con la naturaleza, con las generaciones que aún no han nacido… No en modelos que fomentan las desigualdades, el egoísmo y el pensar que las cosas son así y yo no puedo cambiarlas.

- En el desarrollo de la persona: que fomente la vocación, el desarrollo de ideas, la originalidad… no sólo que nos prepare para ser un eslabón más de la cadena de producción.

- En la autonomía: que nos haga protagonistas de nuestras vidas, que nos dé herramientas para la toma de decisiones, que nos ayude a encontrar nuestra vocación, nuestro lugar en el mundo. Modelos educativos que posibiliten una participación real y activa en la vida social y pública.

Tampoco nos podemos olvidar del contexto económico y social en el que se produce esta nueva reforma educativa.

Llevamos años de aplicación de políticas de recortes de derechos y prestaciones sociales que afectan fundamentalmente a las capas más desfavorecidas de nuestra sociedad, y a las que antes no lo eran y ahora lo van siendo por causa de la situación y del efecto de esas mismas medidas.

Hay un retroceso claro en los derechos laborales y sociales de personas y familias, mientras que los causantes de la crisis no están pagando la enorme deuda que tienen con la sociedad y continúan enriqueciéndose mientras los pobres lo son cada vez más. Estos procesos están llevando a una sociedad cada vez más desigual y el sistema educativo no está quedando, ni mucho menos, al margen de eso.

La educación pública es una conquista histórica de las trabajadores y trabajadoras y pensamos que los recortes en profesorado, becas, libros, comedores, los incrementos de ratios, la disminución de recursos para la atención a la diversidad, para la integración de los inmigrantes, para la Formación Profesional, los aumentos de tasas universitarias y tantas cosas más, van encaminadas a un mismo objetivo: acabar con la igualdad de oportunidades, sobre todo para quienes más la necesitan.

Tristemente se siguen tomando medidas sin la participación de todos los agentes implicados en el proceso educativo. Por todo lo expuesto, queremos manifestar nuestro desacuerdo con el proceso de elaboración y aprobación de la LOMCE y expresar que creemos justa esta convocatoria de huelga.

Sólo desde el diálogo social que necesita tiempo, condiciones y voluntad se podrán responder a estas cuestiones y se podrán poner en marcha medidas legislativas que pongan en el centro y como objetivo a la persona humana, su desarrollo y promoción integral, su crecimiento en humanidad, sin anteponer otro tipo de intereses.

Hacemos un llamamiento a la reflexión de la ciudadanía en general y de nuestras comunidades cristianas en particular, en torno a la educación y lo que ésta debería ser. 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).  

lunes, 14 de octubre de 2013

Fwd: Creer sin agradecer


 

28 Tiempo ordinario (C) Lucas, 17, 11-19

CREER SIN AGRADECER

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).


El relato comienza narrando la curación de un grupo de diez leprosos en las cercanías de Samaría. Pero, esta vez, no se detiene Lucas en los detalles de la curación, sino en la reacción de uno de los leprosos al verse curado. El evangelista describe cuidadosamente todos sus pasos, pues quiere sacudir la fe rutinaria de no pocos cristianos.

Jesús ha pedido a los leprosos que se presenten a los sacerdotes para obtener la autorización que los permita integrarse en la sociedad. Pero uno de ellos, de origen samaritano, al ver que está curado, en vez de ir a los sacerdotes, se vuelve para buscar a Jesús. Siente que para él comienza una vida nueva. En adelante, todo será diferente: podrá vivir de manera más digna y dichosa. Sabe a quién se lo debe. Necesita encontrarse con Jesús.

Vuelve "alabando a Dios a grandes gritos". Sabe que la fuerza salvadora de Jesús solo puede tener su origen en Dios. Ahora siente algo nuevo por ese Padre Bueno del que habla Jesús. No lo olvidará jamás. En adelante vivirá dando gracias a Dios. Lo alabará gritando con todas sus fuerzas. Todos han de saber que se siente amado por él.

Al encontrarse con Jesús, "se echa a sus pies dándole gracias". Sus compañeros han seguido su camino para encontrarse con los sacerdotes, pero él sabe que Jesús es su único Salvador. Por eso está aquí junto a él dándole gracias. En Jesús ha encontrado el mejor regalo de Dios.

Al concluir el relato, Jesús toma la palabra y hace tres preguntas expresando su sorpresa y tristeza ante lo ocurrido. No están dirigidas al samaritano que tiene a sus pies. Recogen el mensaje que Lucas quiere que se escuche en las comunidades cristianas.

"¿No han quedado limpios los diez?".¿No se han curado todos? ¿Por qué no reconocen lo que han recibido de Jesús? "Los otros nueve, ¿dónde están?". ¿Por qué no están allí? ¿Por qué hay tantos cristianos que viven sin dar gracias a Dios casi nunca? ¿Por qué no sienten un agradecimiento especial hacia Jesús? ¿No lo conocen? ¿No significa nada nuevo para ellos?

"¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?". ¿Por qué hay personas alejadas de la práctica religiosa que sienten verdadera admiración y agradecimiento hacia Jesús, mientras algunos cristianos no sienten nada especial por él? Benedicto XVI advertía hace unos años que un agnóstico en búsqueda puede estar más cerca de Dios que un cristiano rutinario que lo es solo por tradición o herencia. Una fe que no genera en los creyentes alegría y agradecimiento es una fe enferma. 


(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia). 

 


viernes, 4 de octubre de 2013

CARICIAS DE TERNURA

Caricias de ternura


He visto durante un rato, al papa Francisco en la ciudad de Asís, la ciudad de San Francisco. Entre los actos previstos, el papa ha visitado un centro de atención a personas con graves discapacidades; y las ha saludado una por una junto a sus cuidadores. 
Ha sido un andar pausado. El tiempo no lo ha movido el protocolo, ni el programa pontificio; el tiempo lo ha marcado la ternura. No era un despachar, para que se haga la foto y vamos al siguiente; sino que se ha entregado y las imágenes han sido sobrecogedoras. 
Francisco sabe que pisa terreno seráfico, como seráfica es la ciudad cuyas calles vieron a San Francisco en pleno siglo XII, despojándose de su ropa, renunciando a la clase noble y besando en las mejillas a un leproso. La suprema pobreza. Y la suprema revolución de la entrega y del amor. 
Al ver hoy a Francisco tocando a los enfermos, imponiéndoles las manos suavemente mientras su pensamiento sobrevolaba allende las alturas, acariciándoles la cara a cada uno de ellos con ternura y sensibilidad; -digo que- he llegado a la conclusión de que el mundo está necesitado de ternura y de caricias. 
Hoy me fijo en el papa y le pongo de ejemplo, pero igualmente pudiera aquí nombrar a tantos cooperantes de ONGs internacionales, que por esa misma ternura y sensibilidad, se dejaron la piel por la humanidad. Los tiempos que vivimos son duros, y si se es cristiano o musulmán o taoísta, o lo que sea; no debemos de olvidar el valor de una caricia y el valor de la ternura que acompaña al consuelo. 
Por ello, pienso que debiéramos de acariciarnos más, con ternura y con afecto. Como se suele decir a los matrimonios de edad, “como si fuera la primera vez”. 

Porque aun a pesar de la edad, del cansancio o de la monotonía; la suavidad de unas manos sobre la piel de los esposos, el ungüento puesto al enfermo con suavidad y caricia, el tacto en la mejilla del hijo enojado, el abrazo prieto y eterno de aquellos que lograron llegar a la reconciliación, esa mano que enjuga la lágrima de la ausencia y el abandono, ese contacto al preguntar al otro simplemente –como estas? 
Todas estas cosas, nos hacen personas y nos realizan como personas. Porque nos ponen en la vía de la humanidad. Y si yo, que soy cristiano, creo que Jesús de Nazaret fue humano antes que nada en el mundo, humano como tú y como yo; no tengo más remedio que ampliar el efecto de sus manos transformadoras y hacerlas ternura, amor, caricia. 
Dejando de lado la impronta que siempre nos apabulla, del qué dirán los demás. 
¿Por qué no ser nosotros mismos? 
¿Por qué mi Iglesia no deja de lado los protocolos y rituales que subyugan a la persona, junto a las pastorales legalistas que atemorizan? 
¿Por qué no nos planteamos una pastoral evangelizadora que se base en la ternura y en las caricias? 
Puede que los frutos no sean tan numerosos como los de ahora, pero es que lo de ahora, no son frutos. Un ejército de jóvenes prestos a confirmarse, basándose su experiencia cristiana en la pastoral del adoctrinamiento y del temor, es un simple dato que engordará una estadística; pero es algo que no sirve para el propósito del Reino de Dios y su justicia. 
Hace días me dijo una madre, que la maestra de religión le ha dicho a su hijo que los homosexuales van al infierno. Solo pude sonreírme y exclamar: ¡¡pobre maestra!! ¡Ella sí que está perdida! 
En fin, Francisco de Asís es ejemplo siempre, y el papa Francisco es hoy en día un ejemplo revitalizador y ejemplarizante, de ternura y de entrega. 
Aquí lo dejo. Sabiendo algo muy importante, y es que el día en que dejamos de acariciar y de ser tiernos, nos vamos a la cama con una asignatura pendiente. Hoy tenemos el ejemplo del papa Francisco y otros miles de ejemplos hay en el mundo. 
¡Seamos nosotros también ejemplo, y seamos tiernos por amor de Dios!


Paz y bien, en día del seráfico padre Francisco de Asís.

Florencio Salvador Díaz Fernández.

jueves, 3 de octubre de 2013

EL POBRE DE ASÍS

Francisco de Asís, sobrevuela hoy el corazón de la Iglesia y de aquellos que nos amparamos bajo la consecución de su carisma. Nos dejoe enseñanzas maravillosas, y sobre todo el testimonio más contundente de amor a la pobreza, según el ejemplo de Cristo. En su carta a todos los fieles, este nos pide: 

“Yo, el hermano Francisco, vuestro menor siervo, os ruego y suplico, en la caridad, que es Dios, y con el deseo de besaros los pies, que os sintáis obligados a acoger, poner por obra y guardar con humildad y amor estas palabras y las demás de nuestro Señor Jesucristo”.

Feliz día franciscanos y franciscanas. Feliz día Papa Francisco, el Señor y el espíritu de Asís, esté con usted. Felicidades amigos y amigas que os amparáis bajo su nombre, y hoy celebráis vuestra santa onomástica. Permita Dios que se acrecienten los hijos de Francisco, pues el mundo excepcionalmente ahora en esta etapa, necesita ejemplos de vida y sencillez. Solo el espíritu franciscano nos puede ayudar a humanizar y globalizar la paz y el bien.
Abrazos.

Una reflexión de hace años:
¿Su trono es la cruz?

Sí, es una de las paradojas, que hasta el final de su vida nos planteo Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios y el rey del amor.
Otra pregunta recurrente, ¿qué reino?. Pues el Reino de Jesús es universal, pero se realiza –o puede realizarse- en la historia y vida de cada persona que puebla el mundo. (Mc 14,58) 

La dinámica propia del reino de Jesús es el amor preferencial por los pobres o desfavorecidos. Jesús formula este mensaje a través de obras humanas y de misericordia, porque lo que para él importa de una manera primordial es el hombre y la mujer de cada tiempo en situación de sufrimiento y opresión. (Lc 8,43) 


Lo que ocurre, es que no son los pobres precisamente los que se sienten cómodos en nuestras asambleas y misas. Y sin embargo llegados a este punto, de San Francisco de Asís quizás podemos aprender el carácter excepcional de la suprema alegría, el que por tus obras y tu desprendimiento, lleguen a considerarte pobre con los pobres.

Si hay quienes creen que los que participamos en la Eucaristía somos los privilegiados de la sociedad, son unos ignorantes, sin ánimo de faltar. ¿Acaso se puede dejar de lado las palabras del evangelio de hoy, en las cuales nuestro rey en paradójica circunstancia es insultado y vejado?

Lc 23, 35-43, “Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros.».

No permitamos que la enseñanza que nos propone la liturgia de la Palabra para este Domingo, nos pase de largo sin haberle sacado el máximo de fruto. 
Cuando salgamos de la asamblea o de nuestro momento de oración, que en tu corazón reine la misericordia, y la grandeza de saberte utilizado por Dios para hacer el bien. Siendo capaz de anunciar a Jesús de igual a igual, no considerándote heraldo ni pregonero, ¡no!
Jesús no era de pregones. Por el contrario para llevar esta tarea del Reino de Dios a cabo, tendrás que pedir cada día un corazón misericordioso. Más de una vez sentirás su dureza de piedra, y puede incluso que llegues a avergonzarte de ti mismo, al realizar obras que no dignifican a tu prójimo. Llegado ese caso humíllate ante la persona y como David póstrate en tierra. 

¡Que tu suplica de perdón sea autentica!. 

Poco a poco, milagro de Dios, ninguna persona te resultará indiferente pues te quedará la duda de si en ella, se te está presentando Dios.

miércoles, 2 de octubre de 2013

DEBERÍA ESTAR ENCANTADO DE PAGAR IMPUESTOS

¡Debería estar encantado de pagar impuestos!

Debería de estarlo, pero no lo estoy. Y no porque me sobre el dinero, sino porque si pago impuestos, entiendo que contribuyo a que la ciudadanía tenga ciertos servicios públicos garantizados. Lejos de esa realidad, nuestro país, nuestra comunidad autónoma y nuestra ciudad de Estepa; van poco a poco adelgazando los servicios públicos hasta el punto de prestar los esencialmente imprescindibles, haciendo muy complicada la vida a muchas personas. 
"¿Ha contemplado el alcalde una rebaja drástica de impuestos, para los hogares con todos sus miembros en paro?"
La política de becas del gobierno de España es demagógica. El copago sanitario asoma por las dos mangas de la chaqueta de la ministra Mato –la pobrecita que no sabía que tenía un coche de alta gama en el garaje de casa-. Nos suben la luz un 3,2%, subida que representara el 45% a los hogares que dejen el bono social, y la bombona de butano alcanza su máximo histórico de 17,53€. A este paso, veremos si no hacemos cenizas la cómoda de la abuela y el butacón de madera de olivo, que dejó en recuerdo el tío Eduardo de Barcelona. Bueno, pues este es el panorama que tenemos. Pero estimado lector o lectora, dejo lo mejor para el final. Porque muchos de estos asuntos, nos afectarán más o menos en función de las políticas autonómicas, que en Andalucía resisten en favor de los ciudadanos en temas de sanidad y en temas de ayudas con los libros del cole…etc. 
"¿Acaso nuestra subida del 14% de los tributos locales, va acompañada de una bajada testimonial de los sueldos del equipo de gobierno?"
Pero hoy llega a casa el primo Hipólito –tan solicito como siempre y con su característico andar-,  y se anuncia así mismo como agorero al dejar los recibos de la contribución. ¡Menuda papeleta, señor alcalde de Estepa y equipo de gobierno! ¡Menuda subida que le han dado a la contribución! Habrá siempre un espabilado económicamente poderoso, que diga que si se paga es porque se tiene. Pero para quien tenga una vivienda de 80, 90 o 100 m3, no le habrá hecho ninguna gracia la subida del 14% con respecto del año pasado. ¡Que no es moco de pavo. Vamos que aquí, casi es imposible argumentar la subida con aquello de la herencia y otras cábalas. Lo que más me sorprende, es que tras la nefasta política de despidos de este gobierno municipal, se oprima de esta manera a los ciudadanos, sobre todo a aquellos más desfavorecidos. ¿Ha contemplado el alcalde una rebaja drástica de impuestos, para los hogares con todos sus miembros en paro? ¿Se ha pensado en una reducción de la cuota de basuras y otros servicios, a aquellos hogares que no superen los 5000,00€ de ingresos netos al año? Otros municipios hacen gestos aunque sean mínimos, pero repercuten en los bolsillos, y lo que es igualmente importante, en el ánimo de la gente. En Antequera se subvencionan los impuestos a las familias más desfavorecidas, con reducciones de hasta un 50%, y el ayuntamiento ha bajado el IBI para el año que viene y así reducir las cuotas. En Alameda (Málaga), aunque sea de manera testimonial se ayuda con dotación económica a aquellos estudiantes que gracias al ministro Wert, no tienen acceso a las becas. ¿Qué se hace en Estepa, a este respecto? Porque para muchos ciudadanos, la simple solicitud de un servicio municipal les supone una peregrinación a la casa consistorial. ¿Acaso nuestra subida del 14% de los tributos locales, va acompañada de una bajada testimonial de los sueldos del equipo de gobierno? Espero al menos, que de una manera seria y sin demasiada propaganda electoralista, se nos explique a los ciudadanos en qué repercutirá la subida de impuestos en el progreso de nuestra ciudad. Eso estaría bien. Y si en los plenos municipales, unos y otros dejan los insultos, el “inútil tú e inútil yo”, el cabrero y la papeleta para el recreo, igualmente lo agradeceremos los ciudadanos. Gobierno y oposición, ¡os debéis a Estepa, a su gente y a su progreso! ¡Estepa, se merece más!  

viernes, 20 de septiembre de 2013

Fwd: La lección de teología de Margarita Barrientos



LA LECCIÓN DE TEOLOGÍA DE MARGARITA BARRIENTOS

PATRICIA PAZ, ppaz1954@gmail.com

BUENOS AIRES (ARGENTINA).

 

ECLESALIA, 20/09/13.- En su charla de TEDx Río de la Plata, Margarita Barrientos nos da una lección de teología. La charla se titula: "Quién es Dios para mí" y termina con la siguiente anécdota que les transcribo más o menos con sus palabras:

Mi mamá dejaba todos los días un plato servido en el centro de la mesa como un florero y un día yo le pregunté por qué quedaba esa comida y si no la podíamos comer y ella me dijo que no entonces le pregunté por qué y ella me respondió "si viene Dios a pedirte comida qué le vas a dar" y yo esperaba que viniera Dios. Un día vuelvo corriendo a casa de cuidar los chivos y veo a un hombre que está comiendo la comida, entonces voy corriendo y le digo a Mamá, él no es Dios, entonces ella me preguntó, ¿lo conocés a Dios? y yo le dije que no y ella me contestó, entonces él es Dios. Por eso será que a toda persona que llega al comedor todos los días no le preguntamos de dónde viene, porque yo siempre digo que es Dios que viene a comer.

Margarita Barrientos, para los que no la conocen es la que fundó y dirige hasta hoy el comedor Los Piletones que da de comer a 1500 personas todos los días. Esto también está en la charla que vale la pena escuchar para conocer a esta persona increíble.

Volviendo a la lección de teología me viene a la memoria las palabras de Jesús, "Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes y se las has revelado a pequeños" ( Mt 11, 2526). Yo no sé si la mamá de Margarita Barrientos sabía leer, pero de lo que estoy segura es que no leía la Biblia, simplemente porque en aquél tiempo la Biblia no se leía como ahora. Tampoco sé cuántas veces por año llegaría algún sacerdote a celebrar misa en el monte santiagueño donde vivía. Por eso no sé si ella habrá escuchado las palabras de Jesús en Mateo 25. Pero lo que sí sé es que en su sencillez y su vulnerabilidad, ella comprendió perfectamente el mensaje del Evangelio. Puedo ver también que con su vida ella hizo crecer el Reino y además evangelizó a sus hijos para que hicieran lo mismo. Al menos lo hizo con Margarita.

Y esto me lleva a pensar en nuestra Iglesia tantas veces preocupada por imponer doctrinas, normas y ritos, más que en poner en práctica las palabras y las acciones de Jesús. Y en contrapartida la sencillez de esta mujer que engloba en una acción toda la teología. Porque, ¿qué más podemos decir de Dios? Y si reconocemos que Dios está en cada una de las personas con las que me encuentro a diario, y las recibo como lo recibiría a Dios, ¿hace falta algo más para que el mundo se convierta en Reino?

Además desde la teología de Margarita Barrientos y su mamá podemos encontrarnos todas las religiones y juntas aprender a vivir como hermanos. No tenemos que preguntarle a nadie de dónde viene o en qué Dios cree, porque reconoceremos a todos como encarnación del único Dios. Y entonces los trataremos con respeto y veneración reconociendo en cada uno la presencia de un mismo Padre/Madre que nos creó para que juntos construyéramos una historia donde a nadie le falte lugar en la mesa.

Si Margarita Barrientos en su precariedad, le puede dar de comer a 1500, ¿qué pasa en el mundo que todavía hay tantos que tienen hambre? ¿Adónde estamos los cristianos que sí leímos Mateo 25 y que además tenemos muchos más recursos económicos que ella? Algunos están entre las personas que hacen posible que su comedor funcione. Pero la pregunta que debemos hacernos es por qué hay tantos que no tienen lo suficiente para vivir, porque si todos los que nos consideramos discípulos de Jesús realmente viviéramos como él nos enseñó, a nadie le faltaría el pan.

Escucharla a Margarita me interpela profundamente y me demuestra que con voluntad y mucho amor se puede hacer realidad un mundo distinto. Y por eso me digo y les digo, sobre todo a mis compatriotas argentinos, que dejemos de quejarnos y de enfrentarnos entre nosotros y pongamos manos a la obra. Que hay mucha gente que necesita de nuestra mirada amorosa y de nuestras acciones solidarias, que no se agotan en hacer donaciones frente a alguna tragedia, si no en construir todos los días, todos juntos, una nueva Argentina. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

 

 

viernes, 13 de septiembre de 2013

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - EL GESTO MÁS ESCANDALOSO

24 Tiempo ordinario (C) Lucas 15, 1-32
EL GESTO MÁS ESCANDALOSO
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, El gesto más provocativo y escandaloso de Jesús fue, sin duda, su forma de acoger con simpatía especial a pecadoras y pecadores, excluidos por los dirigentes religiosos y marcados socialmente por su conducta al margen de la Ley. Lo que más irritaba era su costumbre de comer amistosamente con ellos. 

De ordinario, olvidamos que Jesús creó una situación sorprendente en la sociedad de su tiempo. Los pecadores no huyen de él. Al contrario, se sienten atraídos por su persona y su mensaje. Lucas nos dice que “los pecadores y publicanos solían acercarse a Jesús para escucharle”. Al parecer, encuentran en él una acogida y comprensión que no encuentran en ninguna otra parte.
Mientras tanto, los sectores fariseos y los doctores de la Ley, los hombres de mayor prestigio moral y religioso ante el pueblo, solo saben criticar escandalizados el comportamiento de Jesús: “Ese acoge a los pecadores y come con ellos”. ¿Cómo puede un hombre de Dios comer en la misma mesa con aquella gente pecadora e indeseable?
Jesús nunca hizo caso de sus críticas. Sabía que Dios no es el Juez severo y riguroso del que hablaban con tanta seguridad aquellos maestros que ocupaban los primeros asientos en las sinagogas. El conoce bien el corazón del Padre. Dios entiende a los pecadores; ofrece su perdón a todos; no excluye a nadie; lo perdona todo. Nadie ha de oscurecer y desfigurar su perdón insondable y gratuito.
Por eso, Jesús les ofrece su comprensión y su amistad. Aquellas prostitutas y recaudadores han de sentirse acogidos por Dios. Es lo primero. Nada tienen que temer. Pueden sentarse a su mesa, pueden beber vino y cantar cánticos junto a Jesús. Su acogida los va curando por dentro. Los libera de la vergüenza y la humillación. Les devuelve la alegría de vivir.
Jesús los acoge tal como son, sin exigirles previamente nada. Les va contagiando su paz y su confianza en Dios, sin estar seguro de que responderán cambiando de conducta. Lo hace confiando totalmente en la misericordia de Dios que ya los está esperando con los brazos abiertos, como un padre bueno que corre al encuentro de su hijo perdido.
La primera tarea de una Iglesia fiel a Jesús no es condenar a los pecadores sino comprenderlos y acogerlos amistosamente. En Roma pude comprobar hace unos meses que, siempre que el Papa Francisco insistía en que Dios perdona siempre, perdona todo, perdona a todos..., la gente aplaudía con entusiasmo. Seguramente es lo que mucha gente de fe pequeña y vacilante necesita escuchar hoy con claridad de la Iglesia. 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia)

viernes, 6 de septiembre de 2013

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - NO DE CUALQUIER MANERA

23 Tiempo ordinario (C) Lucas, 14, 25-33
NO DE CUALQUIER MANERA
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 04/09/13.- Jesús va camino de Jerusalén. El evangelista nos dice que le “acompañaba mucha gente”. Sin embargo, Jesús no se hace ilusiones. No se deja engañar por entusiasmos fáciles de las gentes. A algunos les preocupa hoy cómo va descendiendo el número de los cristianos. A Jesús le interesaba más la calidad de sus seguidores que su número.

De pronto “se vuelve” y comienza a hablar a aquella muchedumbre de las exigencias concretas que encierra el acompañarlo de manera lúcida y responsable. No quiere que la gente lo siga de cualquier manera. Ser discípulo de Jesús es una decisión que ha de marcar la vida entera de la persona.
Jesús les habla, en primer lugar de la familia. Aquellas gentes tienen su propia familia: padres y madres, mujer e hijos, hermanos y hermanas. Son sus seres más queridos y entrañables. Pero, si no dejan a un lado los intereses familiares para colaborar con él en promover una familia humana, no basada en lazos de sangre sino construida desde la justicia y la solidaridad fraterna, no podrán ser sus discípulos.
Jesús no está pensando en deshacer los hogares eliminando el cariño y la convivencia familiar. Pero, si alguien pone por encima de todo el honor de su familia, el patrimonio, la herencia o el bienestar familiar, no podrá ser su discípulo ni trabajar con él en el proyecto de un mundo más humano.
Más aún. Si alguien solo piensa en sí mismo y en sus cosas, si vive solo para disfrutar de su bienestar, si se preocupa únicamente de sus intereses, que no se engañe, no puede ser discípulo de Jesús. Le falta libertad interior, coherencia y responsabilidad para tomarlo en serio.
Jesús sigue hablando con crudeza: “Quien no lleve su cruz detrás de mí, no puede ser mi discípulo”. Si uno vive evitando problemas y conflictos, si no sabe asumir riesgos y penalidades, si no está dispuesto a soportar sufrimientos por el reino de Dios y su justicia, no puede ser discípulo de Jesús.
No se puede ser cristiano de cualquier manera. No hemos de confundir la vida cristiana con formas de vivir que desfiguran y vacían de contenido el seguimiento humilde, pero responsable a Jesús.
Sorprende la libertad del Papa Francisco para denunciar estilos de cristianos que poco tienen que ver con los discípulos de Jesús: “cristianos de buenos modales, pero malas costumbres”, “creyentes de museo”, “hipócritas de la casuística”, “cristianos incapaces de vivir contra corriente”, cristianos “corruptos” que solo piensan en sí mismos, “cristianos educados” que no anuncian el evangelio... 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

miércoles, 7 de agosto de 2013

UN OTOÑO PRECIPITADO

UN OTOÑO PRECIPITADO



Cuesta verle así. Inmóvil. Solo la cadencia de una respiración, cada vez más pausada, nos advierte de que aun hay vida. Pero esta vida se va. Noventa y siete años, no son pretexto ni justificación, para que una persona se marche de este mundo. Los que le amamos, le queremos aquí, en el mundo. Para gozar de su compañía. Para seguir sabiendo lo que es la vida, vivida preocupándose continuamente por los suyos. Le queremos aquí, porque reconocemos nuestro egoísmo al amarle tanto, y estar embelesados con las arrugas que surcan su cuerpo, regueros de sabiduría y de bondad. Él, se marcha con la cadencia con la que se apaga una vela por falta de cera. Él, se marcha como el baile continuo y sinuoso de las hojas al caer del árbol que anuncia la caducidad. Lo que nos queda de él, es tanto y tan grande, como aquello que siempre repitió de que “el mejor capital en la vida es llevarse bien con todo el mundo”. Al verle tendido en el descanso de su cama, seguimos aprendiendo de él. Serenidad, amor, capacidad de entrega. Él busca poco a poco la luz, por mucho que nosotros quisiéramos retenerte junto a nosotros. Busca la luz junto a aquellos dos amores que se marcharon hace tantos años y que ya son luz. Durante la vida que vivió sin su esposa y sin su hijo, al levantarse mi abuelo daba tres besos al frio cristal de tres cuadros. El primero a la Virgen del Carmen de Estepa, el segundo a su Manolo y el tercero a aquella hermosa mujer que fue el amor de su vida, y que se le fue quizás demasiado pronto. Su camino esta trazado. Mientras escribo, las lágrimas surcan mi rostro. ¿No sé cómo voy a poder soportar tu ausencia, abuelo? Junto a la abuela Remedios, sois los ídolos de mi vida. Recuerdo tu emoción y llanto aquí en casa, cuando te dije que ha sido un honor para mí, el conocer a una persona de tu altura. Siempre vivirás en mi mente y en la memoria de aquellos animalitos a los que adoraste y que te añoran. Busca la luz, abuelo. ¡Búscala! Te mereces el descanso y un cielo plagado de estrellas, que te alumbre a tu llegada, como hombre justo, digno de la Presencia de Dios y un coloso de vida, amor y bondad. Busca la luz abuelo. ¡¡Búscala!!

domingo, 4 de agosto de 2013

LLÉVALO A TU CASA, PADRE DE BONDAD

Amigos y amigas de esta comunidad de Cristianos y Laicos.

Hoy asumo un día de oración muy especial.
Mi abuelo Salvador -el padre de mi padre-, está en los últimos momentos de su vida. No es preciso dar detalles, será cuestión de pocos días o de horas. Pero quiero pediros para que os unáis conmigo y mi familia en la oración, por todas las personas de cualquier edad que se encuentran en transito de esta vida a la Casa del Padre.

"Oh Dios de mi debilidad y mi fortaleza,
de mi tristeza y mi alegría,
de mi soledad y mi compañía,
de mi certidumbre y mi esperanza.

En su estado de transito hasta tu casa,
pongo en tus manos a mi abuelo Salvador:
alumbra su oscuridad
con un rayo de tu luz,
abre una rendija a su esperanza
y llena su soledad con tu presencia.

Que el sufrimiento no nos aplaste, Señor,
para que en estos momentos duros,
sintamos el alivio de tu amor
y seamos agradecidos por tu generosidad,
de habernos dado una vida tan prodiga
y a una persona tan generosa y amorosa.

Él está en tus manos, Padre de bondad.
En Tí, seguimos esperando. Amén."

jueves, 1 de agosto de 2013

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - CONTRA LA INSENSATEZ

18 Tiempo ordinario (C) Lucas 12, 13-21
CONTRA LA INSENSATEZ
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

Viene de: ECLESALIA
Cada vez sabemos más de la situación social y económica que Jesús conoció en la Galilea de los años treinta. Mientras en las ciudades de Séforis y Tiberíades crecía la riqueza, en las aldeas aumentaba el hambre y la miseria. Los campesinos se quedaban sin tierras y los terratenientes construían silos y graneros cada vez más grandes.
En un pequeño relato, conservado por Lucas, Jesús revela qué piensa de aquella situación tan contraria al proyecto querido por Dios, de un mundo más humano para todos. No narra esta parábola para denunciar los abusos y atropellos que cometen los terratenientes, sino para desenmascarar la insensatez en que viven instalados.
Un rico terrateniente se ve sorprendido por una gran cosecha. No sabe cómo gestionar tanta abundancia. “¿Qué haré?”. Su monólogo nos descubre la lógica insensata de los poderosos que solo viven para acaparar riqueza y bienestar, excluyendo de su horizonte a los necesitados.
El rico de la parábola planifica su vida y toma decisiones. Destruirá los viejos graneros y construirá otros más grandes. Almacenará allí toda su cosecha. Puede acumular bienes para muchos años. En adelante, solo vivirá para disfrutar:”túmbate, come, bebe y date buena vida”. De forma inesperada, Dios interrumpe sus proyectos: “Imbécil, esta misma noche, te van a exigir tu vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será?”

Este hombre reduce su existencia a disfrutar de la abundancia de sus bienes. En el centro de su vida está solo él y su bienestar. Dios está ausente. Los jornaleros que trabajan sus tierras no existen. Las familias de las aldeas que luchan contra el hambre no cuentan. El juicio de Dios es rotundo: esta vida solo es necedad e insensatez.
En estos momentos, prácticamente en todo el mundo está aumentando de manera alarmante la desigualdad. Este es el hecho más sombrío e inhumano: ”los ricos, sobre todo los más ricos, se van haciendo mucho más ricos, mientras los pobres, sobre todo los más pobres, se van haciendo mucho más pobres” (Zygmunt Bauman).
Este hecho no es algo normal. Es, sencillamente, la última consecuencia de la insensatez más grave que estamos cometiendo los humanos: sustituir la cooperación amistosa, la solidaridad y la búsqueda del bien común de la Humanidad por la competición, la rivalidad y el acaparamiento de bienes en manos de los más poderosos del Planeta.
Desde la Iglesia de Jesús, presente en toda la Tierra, se debería escuchar el clamor de sus seguidores contra tanta insensatez, y la reacción contra el modelo que guía hoy la historia humana.