CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

lunes, 28 de noviembre de 2022

ORACIÓN DE ADVIENTO - CON ENERGÍA RENOVADA

 

ORACIÓN DE ADVIENTO. 26 NOVIEMBRE 2022. IGLESIA DE LOS FRAILES. ENS. ESTEPA

El ADVIENTO de este año no es un ADVIENTO más. Es distinto, como distintas son nuestras circunstancias personales y de pareja, y como distinta es la coyuntura comunitaria o mundial. En un momento en el que tanto hablamos de energía preocupados por los costes, suministro…etc; nos preguntamos cuanta energía somos capaces de aplicar en la llegada del Señor, para preparar el camino hacia el encuentro.

Es por ello que invocamos la Presencia de Dios para que se haga presente en nuestros corazones, para que nos haga sentirnos comunidad de personas que nos reunimos en su nombre; para discernir su Palabra en los albores de este tiempo esperanzado de Adviento.

¡Ven, Tú que eres el Padre de los pobres!

¡Ven, Tú que regalas los dones para el servicio!

¡Ven, Tú que enciendes la lumbre en los corazones!

¡Espíritu Santo, ven!

PREGÓN PARA ANUNCIAR EL ADVIENTO - Florentino Ulibarri

 

Ven, ven Señor no tardes / Ven, ven que te esperamos

Ven, ven Señor no tardes / Ven pronto Señor.

 

Este es tiempo de espera y anhelo,

de ilusión, de salir a los cruces y caminos.

Es un tiempo de ojos abiertos,

de miradas largas como el horizonte

y de pasos ligeros por calles y plazas.

 

Ven, ven Señor no tardes / Ven, ven que te esperamos

Ven, ven Señor no tardes / Ven pronto Señor.

 

Este es tiempo de salas de espera,

de viajes que llegan con sorpresa ,

de caminatas alegres y largas,

de sueños buenos que se realizan

y de embarazos llenos de vida.

 

Ven, ven Señor no tardes / Ven, ven que te esperamos

Ven, ven Señor no tardes / Ven pronto Señor.

 

Este es tiempo de pregones y sobresaltos,

de vigías, centinelas y carteros,

de trovadores, profetas y peregrinos,

y de todos los amantes de la utopía

que van en pos de la estrella que brilla.

 

Ven, ven Señor no tardes / Ven, ven que te esperamos

Ven, ven Señor no tardes / Ven pronto Señor.

 

Este es tiempo de luces, candiles y velas.

de puertas y ventanas entreabiertas,

de susurros, sendas y pateras,

de huellas en el cielo y la tierra

y, también, en el corazón de las personas.

 

Ven, ven Señor no tardes / Ven, ven que te esperamos

Ven, ven Señor no tardes / Ven pronto Señor.

 

Este es tiempo de pobres y emigrantes,

de parias, exiliados y desplazados,

de los desahuciados de sus casas

que se empapan y mojan en la calle

y de todos los que no tienen nombre.

 

Ven, ven Señor no tardes / Ven, ven que te esperamos

Ven, ven Señor no tardes / Ven pronto Señor.

 

Este es tiempo de quienes no llegan y rezan,

de hogares que se renuevan y mantienen,,

de los que disciernen serenamente

y de quienes sufren la crisis, más fuerte,

a pesar de tantas promesas electorales.

 

Ven, ven Señor no tardes / Ven, ven que te esperamos

Ven, ven Señor no tardes / Ven pronto Señor.

 

Este es tiempo de andar por oteros y valles

de de cantar por las cárceles que se abren

de romper grilletes, cadenas y fuerzas,

de ceñirse coronas de servicio y dignidad,

y de madurar como las hojas que vuelan.

 

Ven, ven Señor no tardes / Ven, ven que te esperamos

Ven, ven Señor no tardes / Ven pronto Señor.

 

Este es tiempo de Isaías y Juan Bautista,

de María y de José, sin pesadillas,

embarcados en la aventura divina

y pasando en vela sus horas nazarenas.

Es tiempo que gesta las promesas.

¡Este es tiempo de buenas noticias!

 

Ven, ven Señor no tardes / Ven, ven que te esperamos

Ven, ven Señor no tardes / Ven pronto Señor.

 

ORACIÓN COLECTA

 

¡El Señor Viene! Pidamos al Señor que nos despierte de nuestra vida insulsa y sin sentido.

(Pausa)

Oh Dios, esperanza y futuro nuestro:

Por medio de tu Hijo Jesucristo

tú eres parte de nuestras vidas y de nuestras comunidades.

Haznos tan conscientes de su presencia

que nuestros hermanos le encuentren y le amen

en el discreto, pero profundo amor,

que nos profesamos unos a otros;

en nuestros esfuerzos para traer paz a este mundo;

en nuestro compromiso por la compasión y la justicia

en beneficio sobretodo de los más humildes y abandonados.

Que Jesús nos inspire y nos guíe

para llevar a todos a ti, Dios nuestro

por los siglos de los siglos.

 

SALMODIA

SALMO 140: ORACIÓN ANTE EL PELIGRO



 









Ant. 1 Anunciad a los pueblos y decidles: «Mirad, viene Dios, nuestro Salvador.

Señor, te estoy llamando, ve de prisa,

escucha mi voz cuando te llamo.
Suba mi oración como incienso en tu presencia,
el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde.

Coloca, Señor, una guardia en mi boca,
Un centinela a la puerta de mis labios;
no dejes inclinarse mi corazón a la maldad,
a cometer crímenes y delitos
ni que con los hombres malvados
participe en banquetes.

Que el justo me golpee, que el bueno me reprenda,
pero que el ungüento del impío no perfume mi cabeza;
yo seguiré rezando en sus desgracias.

Sus jefes cayeron despeñados,
aunque escucharon mis palabras amables;
como una piedra de molino, rota por tierra,
están esparcidos nuestros huesos a la boca de la tumba.

Señor, mis ojos están vueltos a ti,
en ti me refugio, no me dejes indefenso;
guárdame del lazo que me han tendido,
de la trampa de los malhechores.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Todos: Anunciad a los pueblos y decidles: «Mirad, viene Dios, nuestro Salvador.»


 

 









SALMO 141: TÚ ERES MI REFUGIO


 












Ant. 2 Mirad: el Señor vendrá, y todos sus santos vendrán con él; en aquel día, habrá una gran luz. Aleluya.

 

A voz en grito clamo al Señor,
a voz en grito suplico al Señor;
desahogo ante él mis afanes,
expongo ante él mi angustia,
mientras me va faltando el aliento.

Pero tú conoces mis senderos,
y que en el camino por donde avanzo
me han escondido una trampa.

Mira a la derecha, fíjate:
nadie me hace caso;
no tengo adónde huir,
nadie mira por mi vida.

A ti grito, Señor;
te digo: «Tú eres mi refugio

y mi lote en el país de la vida.»

 

Atiende a mis clamores,
que estoy agotado;
líbrame de mis perseguidores,
que son más fuertes que yo.

             Sácame de la prisión,

               y daré gracias a tu nombre:

me rodearán los justos
cuando me devuelvas tu favor.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Todos:  Mirad: el Señor vendrá, y todos sus santos vendrán con él; en aquel día, habrá una gran luz. Aleluya.













CÁNTICO de FILIPENSES: CRISTO, SIERVO DE DIOS, EN SU MISTERIO PASCUAL

 













Ant. 3 Vendrá el Señor con gran poder, y lo contemplarán todos los hombres.

 Cristo, a pesar de su condición divina,

no hizo alarde de su categoría de Dios;
al contrario, se despojó de su rango
y tomó la condición de esclavo,
pasando por uno de tantos.

Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajo hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte de cruz.

Por eso Dios lo levantó sobre todo
y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»;
en el cielo, en la tierra, en el abismo,
y toda lengua proclame:
Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Todos: Vendrá el Señor con gran poder, y lo contemplarán todos los hombres.

 












CANTO: Tu palabra, me da vida…

+Lectura del santo Evangelio según San Mateo 24,37-44.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé.

En los días antes del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo, a una se la llevarán y a otra la dejarán.

Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.

Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa.

Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».

Palabra de Dios

REFLEXIÓN A LA LUZ DE LA PALABRA (José Antonio Pagola)

Primer Domingo de Adviento - ¿Seguimos despiertos?

Un día la historia apasionante de los hombres terminará, como termina inevitablemente la vida de cada uno de nosotros. Los evangelios ponen en boca de Jesús un discurso sobre este final, y siempre destacan una exhortación: “vigilad”, “estad alertas”, “vivid despiertos”. Las primeras generaciones cristianas dieron mucha importancia a esta vigilancia.

El fin del mundo no llegaba tan pronto como algunos pensaban. Sentían el riesgo de irse olvidando poco a poco de Jesús y no querían que los encontrara un día “dormidos”. Han pasado muchos siglos desde entonces. ¿Cómo vivimos los cristianos hoy?, ¿seguimos despiertos o nos hemos ido durmiendo poco a poco? ¿Vivimos atraídos por Jesús o distraídos por toda clase de cuestiones secundarias?

¿Le seguimos a él o hemos aprendido a vivir al estilo de todos? Vigilar es antes que nada despertar de la inconsciencia. Vivimos el “sueño” de ser cristianos cuando, en realidad, no pocas veces nuestros intereses, actitudes y estilo de vivir no son los de Jesús. Este “sueño” nos protege de buscar nuestra conversión personal y la de la Iglesia. Si no “despertamos”, seguiremos engañándonos a nosotros mismos.

Vigilar es vivir atentos a la realidad. Escuchar los gemidos de los que sufren. Sentir el amor de Dios a la vida. Vivir más atentos a su presencia misteriosa entre nosotros. Sin esta sensibilidad no es posible caminar tras los pasos de Jesús. Vivimos a veces inmunizados a las llamadas del evangelio. Tenemos oídos, pero no escuchamos lo que Jesús escuchaba; tenemos ojos, pero no vemos la vida como la veía él, ni miramos a las personas como él las miraba; tenemos corazón, pero se nos ha endurecido.

Puede ocurrir entonces lo que Jesús quería evitar entre sus seguidores: verlos como “ciegos que conducen a otros ciegos”. Si no despertamos, a todos nos puede ocurrir lo de aquellos de la parábola que todavía, al final de los tiempos, preguntaban: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o extranjero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te asistimos?”.

DESPERTAR - Estad en vela

Lo repitió Jesús una y otra vez: «estad siempre despiertos». Era su gran preocupación: que el fuego inicial se apagara y sus seguidores se durmieran. Es el gran riesgo de los cristianos: instalarnos cómodamente en nuestras creencias, «acostumbramos» al evangelio y vivir adormecidos en la observancia tranquila de una religión apagada. ¿Cómo despertar?

Lo primero es volver a Jesús y sintonizar con la experiencia primera que desencadenó todo. No basta instalarnos «correctamente» en la tradición. Hemos de enraizar nuestra fe en la persona de Jesús, volver a nacer de su espíritu. Nada hay más importante que esto en la Iglesia. Sólo Jesús nos puede conducir de nuevo a lo esencial.

Necesitamos, además, reavivar la experiencia de Dios. Lo esencial del evangelio no se aprende desde fuera. Lo descubre cada uno en su interior como Buena Noticia de Dios. Hemos de aprender y enseñar caminos para encontramos con Dios. De poco sirve desarrollar temas didácticos de religión o seguir discutiendo de cuestiones de «moral sexual», si no despertamos en nadie el gusto por un Dios amigo, fuente de vida digna y dichosa.

Hay algo más. La clave desde la que Jesús vivía a Dios y miraba la vida entera no era el pecado, la moral o la ley, sino el sufrimiento de las gentes. Jesús no sólo amaba a los desgraciados sino que nada amaba más o por encima de ellos. No estamos siguiendo bien los pasos de Jesús si vivimos más preocupados por la religión que por el sufrimiento de las personas. Nada despertará a la Iglesia de su rutina, inmovilismo o mediocridad si no nos conmueve más el hambre, la humillación y el sufrimiento.

Lo importante para Jesús es siempre la vida digna y dichosa de las personas. Por eso, si nuestro «cristianismo» no sirve para hacer vivir y crecer, no sirve para lo esencial por más nombres piadosos y venerables con que lo queramos designar.

El Adviento es un tiempo apropiado para reaccionar. No hemos de mirar a otros. Cada uno hemos de sacudimos de encima la indiferencia, la rutina y la pasividad que nos hace vivir dormidos.

DINAMICA –ALUMBREMOS EL CAMINO AL SEÑOR

(Realizamos de algún material tal como lana, cartulina, "gomaeva"...etc, algunas velas simbólicas para que la persona se las lleve a casa y le sea recordado su compromiso. Deben levantarse coger la vela que está junto a la PALABRA y manifestar su compromiso de alumbrar...etc)



Es evidente que esta oración tiene una segunda parte. Pues todos sabemos que tras la ortodoxia viene la praxis. O sea, tras la enseñanza, la oración o la reflexión; viene el momento de poner en práctica aquello por lo que hemos orado.

Esperanza es el grito fundamental del adviento. Si bien se dice que se vive de esperanza, también se puede morir esperando. Eh, ahí que Jesús, el que vendrá. El bendito niño que esperamos en esa bendita noche de Navidad donde todos aquí presenten lo celebraremos de manera confortable. Digo que Dios nos muestra el camino, para que nuestro caminar durante el adviento sea una tarea a través de la cual ALUMBREMOS el camino de los demás.

Quizás tenemos que alumbrar un poco o un mucho nuestra vida de pareja, intentando volver a vivir como novedad aquello tan importante que se nos olvidó, o tenemos en desuso.

Quizás tenemos que alumbrar el sendero de la vida comunitaria, con un refresco espiritual por medio de una acción concreta.

Quizás tenemos que alumbrar el camino del niño Jesús, viviendo en paz, siendo personas de paz interior; antes de pregonar paz por todos lados sin vivir esa realidad en nuestro interior.

Quizás tenemos que alumbrar el mundo con un ejemplo determinante en amor hacia todas las criaturas, como hizo nuestro Padre San Francisco. Respetando, amando los seres vivos y las plantas; y comprometiéndonos con un uso responsable de los recursos naturales.

Quizás tenemos que alumbrar el camino para el encuentro con Jesús, intensificando nuestra mirada en esas personas muchas veces invisibles, que reclaman nuestra atención, sonrisa, abrazo y consideración que un encuentran en casa o en la propia sociedad.

…. (se coge la vela y se manifiesta un compromiso)

MAGNIFICAT

Un ejemplo de capacidad de alumbrar, lo tenemos en María. Ella con su sencillez y disponibilidad al Padre, no solo alumbró al niño Jesús, sino que alumbro nuestra existencia con esa actitud de mujer discípula.

Ahora nos unimos a ella, nuestra Señora de los Hogares y Reina del Adviento, con el rezo del Magnificat.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;

porque ha mirado la humillación de su esclava.


 

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,

porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación.

 

El hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

 

Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de su misericordia

-como lo había prometido a nuestros padres-

en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Preces. Página 22 Cáritas.

COMPROMISO DE LA LUZ PARA EL ADVIENTO

¡Despiértame, Señor!

Quiero ser luz, como aquel que enciende su lámpara para salir en la noche al encuentro del amigo que ya viene, para decirle que nuestra casa es una casa acogedora.

Me comprometo a ser LUZ, en la vida de quienes viven junto a mí.

Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen, pero tu venida reclama que seamos LUZ para que sea creíble nuestra ofrenda ante ti, en el portal del Belén.

Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú nos traes la luz más clara, la más profunda y la alegría más verdadera.

¡Ven, Señor Jesús, ven!

 

 UNA VEZ MÁS - Florentino Ulibarri

 

Una vez más me invitas

a preparar los caminos, los nuevos y los de siempre,

por donde Tú vienes trayendo buenas noticias.

Gracias, Señor.

 

Porque cuentas conmigo

para allanar colinas y valles

y para desterrar mentiras y opresiones...

Gracias, Señor.

 

Porque te pones en la senda

por la que yo voy caminando

para que te encuentre...

Gracias, Señor.

 

Porque entras en mi casa

y quieres hacer de ella una morada nueva

para todos los que caminan y se acercan...

Gracias, Señor.

 

Porque puedo proclamar,

después de haber sentido y vivido tu toque de gracia,

que el bautismo con Espíritu Santo nos recrea.

Gracias, Señor.

 

Una vez más me invitas

a adentrarme en el desierto para hacerme persona nueva

acogiendo a tus mensajeros y tu evangelio.

Gracias, Señor.

 

Tú me has encontrado,

y ese toque tan tuyo me está transformando.

La vida ya germina dentro de mí.

Gracias, Señor.

(*) Las imágenes escaneadas de las introducciones y oraciónes de los textos de la salmodis, son de Publicaciones Tabor, José Antonio Taboada, Claretiano.

sábado, 6 de agosto de 2022

¿COHETES O HUMANIDAD?

 “Os aseguro que todo lo que hicisteis por uno de estos hermanos míos pequeños, conmigo lo hicisteis;" dijo Jesús en el Evangelio de Mateo 25,40.

¡Que se vayan del pueblo en las fiestas!

¡Que la encierren en una habitación!

¡El problema lo tienen ellos! ¡Que la aíslen!

¡Tanto no suenan! ¡Además es solo un rato!

¡Qué exageración! ¡Que se aguanten que la gente de la pirotecnia también tienen que comer! …etc.

Reconozco que me he pensado si escribir las afirmaciones anteriores porque además de durísimas, son afirmaciones que en estos días circulan por el pueblo en relación a la protesta de esa madre ante la desesperación de ver sufrir a su hija por el ruido que causan algunos cohetes(*). 


Me lleva esta reflexión a preguntarme con toda responsabilidad, qué me queda de ternura como ser humano.

¡Qué me queda de humanidad! ¿Y de solidaridad?

Porque antes las afirmaciones del comienzo solo hay que realizar un sencillo ejercicio de empatía (ponerse en la piel del otro) y pensar, ¡qué quisieras tú para tu hija si la niña fuera tuya!

Porque todos sabemos que los toros desde donde se ven bien es desde la barrera.

En fin. Yo en este tema como en otros, NO ME VOY A PONER DE PERFIL.

Cuando algo causa daño o malestar hay que intentar por todos los medios solucionar el problema. Así se avanza como sociedad. Sea por toda la comunidad, por varias o por una sola persona. Pero me resulta muy duro poder disfrutar de un espectáculo pirotécnico sonoro sabiendo que hay una persona –una niña- o quién sea, sufriendo en su casa.

Y por favor, no seamos hipócritas que la sociedad española si no es a golpe de ley y prohibición no aprende. Colectivamente no se solucionan las cosas confiando en la buena voluntad porque siempre hay quienes no son sensibles a estas realidades.

Vista la sensibilidad de muchas personas en Estepa autistas o con otros problemas de salud concretos, urge una profunda reflexión donde puedan participar las personas para atajar de una vez este problema –porque lo es- para muchas personas.

Y nadie tiene porqué pasarlo mal cuando tú lo pasas bien.

SON CUESTIONES DE SALUD, EMPATIA Y HUMANIDAD.

Un saludo. Y cuando estés bebiéndote el gazpacho este medio día, acuérdate de quienes pasan sed en el mundo. Eso es empatía. Jesús de Nazaret la llevo a la práctica hasta la cruz.

Fraternalmente, Floren.

(*) RAE: Explosivo de escasa potencia que consta de un tubo de papel o cartón lleno de pólvora unido al extremo de una varilla que se lanza al aire, prendiéndolo por una mecha que lleva en su parte inferior, y que, cuando alcanza su mayor altura, estalla produciendo un ruido muy fuerte o efectos de luz y color; generalmente se usa en fiestas tradicionales y otras celebraciones.

sábado, 11 de junio de 2022

CONTEMPORIZAR LA TRINIDAD

“Creemos en un solo Dios, Padre omnipotente, y en un solo Señor Jesucristo, Hijo de Dios y en [un solo] Espíritu Santo Dios. No adoramos y confesamos a tres dioses”. Es la formula llamada “Fides Damasi” la fe de Dámaso (S.S. Dámaso I), la cual contiene una de las primeras definiciones concretas de la Santísima Trinidad, escritas allá por el año 400 (siglo V).

Aunque la igualdad del Padre y el Hijo se le debe al concilio de Nicea (año 325), y su conjunción con el Espíritu en el año 381 en tiempos del emperador Teodosio I de Constantinopla, la Trinidad siempre ha estado rodeada de un misterio indescifrable.

MISTERIO es definido por la Real Academia de la lengua (RAE) como: “cosa arcana, secreta o muy recóndita, que no se puede comprender o explicar”. Y es cierto que misterio ha servido para significar toda realidad –que sin serlo- se le aplica a Dios, y la cual no debemos ni explicar ni investigar.

Sinceramente lo mismo que pienso que un rito litúrgico que la asamblea no entiende, no sirve para nada. Creo que un misterio como tal tampoco sirve para nada. No es que estemos en la época de que todos pedimos respuestas, no. Aunque si se piden no pasa nada. Más bien quizás sentimos la necesidad de acercarnos a Dios, sentirlo accesible presente en nuestra vida y aligerar todo aquello que dificulte nuestro acercamiento o retrase nuestro camino hacia Él.

Porque mira que es complicado definir que una cosa son tres partes sin ser individual. Y entiendo que no se trata de ignorancia de los fieles, no es falta de inteligencia. La Trinidad como misterio, simplemente  no llega –como realidad- a materializarse en la vida de los creyentes; que en muchos casos creen en un Dios al que imaginan por encima de las nubes aun cuando les resulta imposible descifrar su rostro en la tierra.

Visto lo cual y tras años de experiencia religiosa y de formación, cada vez estoy más convencido de que bien pudiera servirnos esta fiesta de la Trinidad como la posibilidad de interpretar a Dios en nuestra vida y en la historia. Interpretarlo y descifrarlo, sí.

Recordaré aquí la excelente interpretación trinitaria de Sor Caritas Muller, quien considera que la Trinidad es elemento trascendental que sirve al ser humano, a la mujer y al hombre de cada tiempo. En el centro la persona, color negro y desvalida. 


El Padre la abraza, el Espíritu la asiste con su fuerza desde arriba y el hijo la sustenta y sirve a los pies. Hay aquí cuatro elementos significativos y aun puede haber muchos más. Quizás tantos como circunstancias –felices o tristes- de la vida en las cuales vemos a Dios o pudiéramos descifrarlo en el prójimo o en la misma naturaleza y en cada criatura (recuerdo aquí el libro “Sacramentos de la vida” de Leonardo Boff).

Qué decir aquí de la dimensión maternal de Dios. Si siendo Padre es poderoso, incluso autoritario, amoroso, puede castigarnos, nos sobrevuela, es enorme…etc; como madre nos cobija, sustenta, da seguridad, es tierna y acogedora, nos deja sentir sus entrañas, da calor y abrigo, nos amamanta, es amparo y vitalidad determinante…etc.

Interpretaciones a las que podemos llegar en función de nuestras experiencias, ESTANDO ABIERTOS no al misterio sino a la propia vida, que ya de por sí puede ser un misterio.

Ojalá dejemos de una vez de poner capas a Dios y dejemos de convertirlo en un Dios cebolla, a cuyo centro cuesta llegas sino es quitando todas las capas superfluas. Trinidad es vida con cada una de sus circunstancias. Trinidad es amor. Trinidad es humanidad y experiencias así como perseverancia. Trinidad es esperanza y determinación en la conclusión de un mundo mejor. Ojalá Trinidad sea un nuestras vidas, paz y bien.

Feliz finde. Fraternalmente, Floren.

domingo, 29 de mayo de 2022

ASCENSIÓN, ASCENDER, SECUESTRO, ABDUCCIÓN.

Lo cierto es que antes de la fiesta de Pentecostés la liturgia nos ofrece esta bella fiesta de la Ascensión de Jesús. Si es un mito o una realidad que los discípulos vivieron físicamente lo podemos ver ahora a continuación. Pero profundicemos un poco en anteriores ascensiones. A pesar de los numerosos personajes que pueblan la biblia de los setenta y de las grandes personalidades que relatan, profetas, reyes, sacerdotisas, jueces, apóstoles, vírgenes...etc; solo tres personas de toda nuestra Biblia ascendieron al cielo.


Estos fueron el patriarca Enok (Enoc), el profeta Elías y Jesús de Nazaret. Hay una salvedad muy significativa y es que excepto Jesús que murió y resucitó, Enok y Elías fueron abducidos o secuestrados en vida. Es por ello que les buscaron en la tierra y sin haberlos encontrado, a Elías -por ejemplo- siempre se le esperó. 

Se le esperó e incluso se consideró que su espíritu era el de Juan el Bautista confundiéndole con él en una especie de reencarnación. Igualmente se llega a decir lo mismo de Jesús en comparación con Elías. Enok simplemente es arrastrado hacia el cielo. El relato de Elías es magnífico, ya que sube en el conocido carro de fuego dejando a su criado Eliseo como profeta heredero de su misión. 

Por el contrario la ascensión de Jesús solo la cuentan tres relatos, dos del mismo autor -Lucas- en el evangelio y en los Hechos de los Apóstoles y el tercero perteneciente a Marcos, el cual se sabe que fue incluido muy posteriormente como influencia de los relatos lucanos. Es muy significativo que el relato de la ascensión de Jesús no figure en ningún otro evangelio, aunque sí se haga alusión al hecho en las cartas de San Pablo y en alguna otra aunque sea sólo por alusión o suposición. 


Cierto es que Lucas elimina un último versículo al final de su evangelio, para no colocar la ascensión en el mismo momento o ligeramente posterior a la resurrección de Jesús. Es por ello que en Hechos vuelve a repetir el relato -ahora sí- para dejar claro que sucedió cuarenta días después. Cuarenta "quadraquinta" sabemos que en la biblia no tiene valor cuantitativo sino cualitativo. No es que fueran específicamente cuarenta días, sino que fue tras un largo periodo de tiempo el que los discípulos de Jesús y sus seguidores primigenios tuvieron que pasar para experimentar nuevamente a Jesús con una significación particular. Los "Hechos" lo presentan como un acto vivido y en el cual físicamente han visto a Jesús elevarse y ser tapado por una nube que -interpretan- lo sube al cielo. 

Hay que tener en cuenta que Jesús NO revivió -volver a la vida biológica y física-, sino que RESUCITÓ -vivir espiritualmente-. Por ello, considero que en realidad lo que vivieron los discípulos en el momento llamado de la ascensión, fue una nueva experiencia del resucitado como la transfiguración; en la cual se exalta el poder de Jesús que -como Dios- es llevado al cielo como anteriormente fueron llevados  Enok y Elías; por ser estos merecedores de la morada eterna al ser considerados semejantes a Dios por su ejemplaridad y santidad. 

En la ascensión de Jesús los discípulos conmemoran el gran tiempo de la espera como expresa magistralmente José Enrique Galarreta: "¡VOLVERÁ!" A nosotros vino y de aquí se marcha, pero volverá y nos enviará su espíritu. Y cuando lo tengamos, solo nos queda escuchar su Palabra. Creer en el Padre suyo y Padre nuestro, y perseverar en nuestras actitudes cristianas para ser merecedores de aquel principio por el que Lucas escribe su Evangelio y Hechos, LA MISIÓN. Id por el mundo y anunciad a Jesucristo. 


Jesús no volverá a nosotros en cuerpo, pero habita en nosotros por medio de su Espíritu que es el mismo Espíritu de Dios. Una fuerza defensora que iluminada con la luz de la conciencia a través del conocimiento de la Palabra de Dios, tiene que hacernos en el mundo instrumentos del Reino de Dios."Mirando al presente, porque la aceptación de Jesús es la aceptación de la misión. Todos los textos terminan, de una u otra forma, en la Misión. Para eso se nos manifiesta Jesús. El sentido de la vida de los cristianos es diferente: constituidos en el nuevo pueblo de Dios, han sido elegidos para la misión, para dar a conocer a todos lo que han recibido. Se puede no aceptar la misión. Se puede no ser cristiano. El que acepta, es para convertirse en mensajero de Jesús." (J.E.Galarreta)

Concluyo. No creo que Jesús subiera al cielo al más puro estilo de superman, no. Eso sería lo más fácil pues para Dios no hay nada imposible. Los discípulos lo expresaron a través del relato de la ascensión, contemplando esta como eclosión máxima de todo lo vivido junto a Jesús tras su resurrección y las muchas veces que le sintieron junto a ellos. De esta manera, lo complejo es glorificarlo con nuestra vida. Considerarlo excelso por su mensaje y obras y estar dispuestos a seguir sus huellas. Eso es lo complicado del asunto. Tras la misa del domingo el día que llamamos del señor, vienen seis días más en los cuales también somos del Señor. 

¿Qué hacemos en ese diario? ¿Pasamos de largo por el misterio continuo de un Dios que nos muestra en cada instante su rostro a través de Jesús resucitado? Ojalá aprendamos que más allá del culto externo, la magnificencia...etc, hay un capítulo muy importante en la vida del cristiano que es la interiorización. La profundización de la Palabra. Estamos viviendo una situación de furor hacia la celebración externa tras el rigor y el terror de la pandemia. 

Pero debiéramos de haber aprendido del silencio, de la búsqueda de Dios en lo cotidiano y en el susurro de su palabra diaria. Debemos ser merecedores del Espíritu de Jesús. Algo que no se nos dará por añadidura, sino por un motivo específico. Continuar con la MISIÓN profética de Jesús de ser en el mundo ejemplo e instrumento de PAZ Y BIEN.

Que tengáis un buen finde de la Ascensión.

Fraternalmente, Floren.

 

¡SALID, AMIGOS Y AMIGAS! (Florentino Ulibarri)

¡Salid, amigos y amigas!

Marchad sin miedo.

Vosotros sois mis testigos en medio del mundo.

¡Salid, amigos y amigas!

Marchad sin miedo.

Os esperan fuera vecinos y conciudadanos.

Sed expresión certera

de la ternura del Dios de la vida.

 

Ternura en vuestro rostro,

ternura en vuestros ojos,

ternura en vuestra sonrisa,

ternura en vuestras palabras,

ternura en vuestras obras,

ternura en vuestra lucha.

¡Salid, amigos y amigas!

Marchad sin miedo.

Vosotros sois mis manos

para construir un mundo nuevo

de fraternidad, libertad y justicia.

Vosotros sois mis labios

para anunciar a pobres y marginados

la buena noticia de la libertad y la abundancia.

Vosotros sois mis pies

para acudir al lado de los hombres y mujeres

que necesitan palabras y gestos de ánimo.

Vosotros sois mi pasión

para hacerme creíble en vuestras casas y ciudades

y lograr que todas las personas vivan como hermanos.

Vosotros sois mi avanzadilla

para lograr la primavera del Reino

y ofrecer las primicias a los que más lo necesitan.

¡Salid, amigos y amigas!

Derramad por doquier

ternura y vida.

¡Salid, amigos y amigas!

Marchad sin miedo.

Mirad toda esa multitud que os espera.

Marchad con alegría.

¡Yo voy con vosotros!

sábado, 8 de enero de 2022

MUJERES, REINAS, MAGAS Y SABIAS.

Los Reyes Magos es una de las tradiciones más antiguas que conocemos y quizás sobre su fundamento habría que decir algo más.

El caso es que en el oficio de Laudes ayer por la mañana, di lectura al texto de Florentino Ulibarri titulado “TAMBIÉN LLEGARON MUJERES SABIAS”[1]. En este texto el autor -con su especial sensibilidad y carisma- viene haciendo lo que yo llamo un alegato de Reyes Magos en defensa de la igualdad de la mujer.


Ojo, mi intención no es cambiar la tradición, no voy por ahí. Pero es preciso conocer el verdadero fundamento de las cosas, al menos para no rasgarse la camisa ante cabalgatas protagonizadas por mujeres, reinas magas o cualquier cosa que se nos ocurra y que no sea del agrado de algunas personas.

Partimos de la base de que tradicionalmente los magos fueron hombres por el patriarcado que nos llega hasta nuestros días.

¿Porqué lo digo? Pues porque la tradición de los Reyes Magos, tal y como la conocemos hoy  en día también fue una ocurrencia de alguien allá por el siglo I de nuestra era.

Los Reyes Magos tal y como los conocemos Melchor, Gaspar y Baltasar NO tienen ningún fundamento histórico. Es una bella fábula para enmarcar el nacimiento de Jesús en la historia dándose a conocer a las tres grandes civilizaciones –consideradas- paganas de entonces, creo que mesopotámica, persa y etíope.

Es más, hay estudios teológicos que bien se posicionan a favor de Nazaret como lugar del nacimiento de Jesús ya que el censo romano al que se refieren los evangelios no cuadran con los datos históricos de entonces. Y si no se trasladaron porque no hubo censo, es probable que Jesús naciera en Nazaret en la casa de su madre y su padre, María y José.

Es muy probable, más que probable que el hagiógrafo sagrado sitúe el nacimiento de Jesús en Belén, para realizar una conexión con la dinastía davídica y su genealogía de la cual parte José el carpintero que era de la estirpe de David.

Tengamos en cuenta que ninguno de estos datos que aporto desvirtúan –de ninguna manera- la vida, obra y mensaje de Jesús de Nazaret en el cual creo, como hombre formidable que rompió todos los esquemas de la historia, haciendo el bien, preocupándose por la dignidad de mujeres y hombres, el hambre y la salud así como la justicia.

Pero me parece importante que en este momento en el que vivimos en el que todo parece ser blanco o negro o nos creemos la primera noticia que nos llega a tal grupo de wassapps seamos de izquierda o de derechas; digo que, pensemos en la posibilidad de que cualquier cosa puede tener una deriva distinta en su origen o se haya desvirtuado a través del tiempo para hacer una versión de un acontecimiento a la medida de algunos.

Termino.

Me gusta la tradición de los Reyes Magos, pero es linda la reflexión a la que nos lleva Florentino Ulibarri. Epifanía es "manifestación del Hijo de Dios", es darse a conocer. Las mujeres siempre han luchado por reivindicar su lugar en el mundo. Estamos rodeados de mujeres cada día en cada momento de la historia que han hecho auténticos milagros en sus vidas. Han sido Reinas en muchos sentidos y en una sociedad o civilizaciones que siempre las han empequeñecido hasta llevarlas a la ignorancia.

Pero ellas son sabias. HOY SOIS SABIAS.

Y por ello confieso que estaría encantado de que en algún momento se reconociera vuestra realeza, sabiduría, dignidad y empoderamiento para que vuestras capacidades brillen como el sol.

Que tengáis un feliz fin de semana.

Fraternalmente, Floren.

 

TAMBIÉN LLEGARON MUJERES SABIAS (Florentino Ulibarri)

Y aunque no lo digan las crónicas,

también llegaron mujeres sabias

desde los cuatro puntos cardinales.

El fuego ardía en su seno

mucho antes de ver la estrella en el cielo.

Caminaban en oscuridad fiándose

de que la tierra se iluminara cada noche

con la luz de las lucernas más humanas.

 

Llegaron mujeres sabias

libremente y por propia autoridad,

sin ocultarse y desafiando las costumbres,

sin pedir permiso a ningún rey,

siguiendo sus intuiciones y sueños

su anhelo y el ritmo de su corazón,

cantando canciones de esperanza

y abriendo camino a la dignidad.

 

Llegaron en silencio, de puntillas,

sin ruido, sin parafernalia,

sin provocar altercados ni miedos,

sonriendo a todos los peregrinos.

Llegaron de forma contracultural,

no les quedaba otro remedio.

 

Nadie levantó acta con sus nombres,

pero dejaron huella y recuerdo imborrable.

Llegaron y trajeron regalos útiles:

agua que limpia, fuego que ilumina,

pan de la tierra y leche de sus pechos.

Llegaron con mantas para envolver,

frutos secos para compartir,

aceites para curar y ungir

y nanas tiernas en sus gargantas

para alegrar y dormir al que iba a nacer.

 

Ayudaron a María a dar a luz,

y cuando gemía con dolores de parto

le susurraban bendiciones de su pueblo.

Se quedaron en Belén muchas lunas,

y encontraron para la familia un lugar digno.

Y enseñaron a otras su arte y oficio,

con paciencia, ternura y tino

hasta que surgió una red de solidaridad.

 

Llegaron mujeres sabias

y alzaron su voz, sus brazos,

su sabiduría, su cuerpo, su espíritu

contra la matanza de inocentes.

Y se marcharon por otro camino,

igual que lo hacen siempre,

sin prestar atención a los cantos triunfales,

para proteger a los hijos más débiles.

 

Se marcharon a su tierra.

Pero vuelven una y otra vez en esta época

y en todos los momentos importantes,

cargadas de dones, risas, besos

de vida, canciones y paciencia

Dicen que es su trabajo y oficio;

pero no, son nuestro sacramento

y nuestros sueños mágicos despiertos.

 

Vestidas sin llamar la atención

están ahí, al borde del camino,

en los cruces y duelos de la vida,

en los oasis y en los desiertos,

en el límite de nuestro tiempo,

en los campos de refugiados,

en el umbral de la conciencia,

ofreciéndonos lo que más necesitamos.

 

Danos ojos para verlas ahora,

antes de que se marchen por otro camino,

y sólo sean sombra para nosotros.

Déjanos sentir el aroma de su presencia,

la sonrisa de su rostro, la leche de sus senos,

el calor de su espíritu y de su regazo

y toda la ternura de sus corazones vivos.

Déjanos abrazarlas para no olvidarlas.

 

Siempre llegan mujeres sabias,

oportuna y solícitamente,

a Belén y al reverso de la historia,

y son los mejores reyes magos

de las crónicas evangélicas no escritas.



[1] https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/1407-tambi%C3%A9n-llegaron-mujeres-sabias.html

lunes, 1 de noviembre de 2021

SANT@S POR LA GRACIA DE DIOS

Hoy es día de todas las santas y de todos los santos. No es el día de los difuntos, ese día es mañana. Si mañana es día de tristeza, luto y memoria, hoy es día de gozo y de alabanza y gratitud por el testimonio –sobre todo- de todas las personas que de manera anónima, vivieron su vida de manera que les hizo alcanzar la santidad.

¿Qué es ser santo o santa? ¿Cómo se alcanza la santidad?


Desde luego, no proponiéndoselo como una meta para conseguir un mérito determinado. Y ahí es donde comenzó la subversión de este concepto desde que allá por el siglo III Cipriano de Cartago,  recomendara la máxima diligencia en la investigación de quienes se decía habían muerto por la fe. Ello se debió a que era el pueblo quien declaraba la santidad de cualquier persona como “santo súbito”. 

Pero la jerarquía católica nunca ha sido favorable al libre juicio del pueblo de Dios, y se arrogaron la potestad exclusiva de declarar lo que se llama la canonización. Proceso que hoy en día está más que cuestionado en procesos tales como los de José María Escribá de Balaguer fundador del instituto ultra conservador “Opus Dei” y la canonización de Juan Pablo II que protegió y silencio miles de casos de abusos sexuales en la iglesia de los que tenía conocimiento.

Cuestiones de importancia capital que impedirían la canonización de estas personas si no fuera por los intereses que se mueven en derredor y que son más políticos que otra cosa.

¿Cuánto se tardó en canonizar a Oscar Romero, mártir por la libertad del pueblo salvadoreño? Pues eso.

Volviendo al tema central. “Solus sanctus” proclama la liturgia a Dios, el solo santo. La santidad proviene de la expresión semítica “qôdes (elemento o cosa santa), derivada de una raíz que significa “cortar, separar” y pretende con su significado orientar la idea de alejar o separar de lo profano todo aquello que está revestido de un halo de pureza, luz o una característica trascendental.

La biblia tal y como la conocemos, asumió de las lenguas semíticas de próximo oriente esta expresión de “santidad” y la atribuyo a Dios –Yavhe- y todo lo que le rodea, estableciendo por medio de la fenomenología  un propio estatus de todo lo que es o puede llegar a ser santo.

Pero es muy curioso que toda la norma establecida para la santidad, Jesús la desmonta con un breve discurso a sus discípulos.

Sí. Sé que es una interpretación muy personal pero lo creo firmemente. Porque en el antiguo testamento la santidad se establece con unos parámetros determinados de ritos, purificaciones…etc. Luego la Iglesia lo estructura a través del código de derecho canónico y la sagrada congregación de los santos. Normativas, leyes, cánones…etc.

Pero Jesús de Nazaret nos muestra otro camino diferente. No digo que pase por encima de nada, pero nos ofrece –quizás- un camino más radical y más al alcance de la gente corriente. Jesús nos ofrece para alcanzar la santidad un camino de bienaventuranza.

Por favor, lee atentamente estas palabras de Jesús a sus discípulos:

“Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.” (Mateo 5,1-12)

Te has dado cuenta de que Jesús NO hace referencia a ninguna práctica religiosa concreta. Te has dado cuenta de que no te pide que reces o vayas a tal o cual sitio o asistas a misa o hagas lo que sea que hagas para alcanzar lo que TU consideras que es santidad.

No. Jesús nos muestra el camino de la santidad en tu propia vida, en mi propia vida. Es fácil, solo hay que ponerse en camino y trazar una senda de HUMANIDAD que nos lleve a parecernos a la revelación del “santo de los santos” (Dios”, Jesús de Nazaret el hijo de José y de María.

Termino. Recuerdo aquí unas palabras de Jon Sobrino en el diccionario teológico del amigo Juan José Tamayo Acosta en el capítulo “Practicar a Dios”. Dios es verdad, Dios es vida y en Jesús se hace humanidad.

Por ello, creo que deberíamos de seguir con toda práctica religiosa que nos apetezca, es algo que no tiene porqué restar yo mismo rezo a diario la liturgia de las horas. Pero proponiéndonos un objetivo no de santidad, pero sí de bienaventuranza, de dicha y de felicidad al saber que pasamos por el mundo haciendo el bien.

Jesús renunció a la realeza a la pompa. Devolvió la dignidad a la mujer y a los enfermos la salud. Fue ejemplo de amor y ternura. ¿Qué mejor testimonio podemos seguir?

Pues como él, muchas mujeres y hombres fueron bienaventurados en la obra, en el campo o en la ciudad. Sacando a su gente adelante como pudieron, guardando cuatro perras para que los hijos pudieran tener un porvenir y haciendo –como decimos en el pueblo- manguillos y capirotes para llevar adelante la vida de la mejor manera posible, amando y queriendo a la gente y siendo BUENOS desde el más absoluto anonimato.

Hace setenta años mi abuela Concha con hijos pequeños y uno de ellos minusválido, salía a coser a las casas de las señoras pudientes del pueblo. Le daban de merienda un trozo de pan y chocolate a media tarde. Ella se lo guardaba para sus hijos y le decía a la señora que se lo había comido allí en el trabajo. Hasta que la señora se dio cuenta y en adelante le daba la merienda para ella y otro tanto para sus hijos. Eso es santidad tanto por parte de la una como por parte de la otra.

Feliz día de todos los santos.

Fraternalmente, Floren.

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 5 de junio de 2021

CORPUS CHRISTI, CORPUS DE COVID-19

Ojo. Lo digo por la situación mundial, no por otra circunstancia.

El caso es que leyendo hace días a la apreciada teóloga Dolores Aleixandre[1], pensaba en lo que escribía sobre tragarnos a Jesús por el hecho de comulgar. Como bien dice ella solemos decir que “comulgamos con ruedas de molino” cuando nos vemos obligados a hacer algo. Y el hecho de comulgar bien parece ya que es un acto cultual más que un acto de fe, de unión y de participación con la comunidad eclesial donde están las personas que tragamos y las que NO TRAGAMOS.

Esa es la cuestión.

El hecho es que en cada conversación que tenemos solemos escuchar que del covid saldremos transformados, que nos está cambiando la vida, que los que hemos tenido la enfermedad –yo mismo- salimos de ella apreciando más las cosas… y, -siento generalizar- todo es una pura ambigüedad e incluso falsedad pues el ser humano solo aprende cuando quiere y en este caso como en otros, la humanidad en general no aprenderá.

La comunidad de los que siguen a Jesús pisando sus propias huellas son unos. Pero los cristianos (o católicos) que se consideren así por tradición cultural o por otra condición, quizás no quieren escuchar nada de que comulgar-tragar a Jesús es tragar-comulgar con el prójimo. Y prójimo es el que viene sin papeles a las costas queriendo lo mismo que tu y que yo, una vida digna y mejor, NO SER MANTENIDO.

Prójimo es la pareja de personas del mismo sexo cuyo amor es tan puro como el tuyo –heterosexual- pero que no alcanzan la bendición de una Iglesia que NO es auténticamente fraterna, guiada por un Papa que da al gremio una de cal y otra de arena. Ahora mismo estamos en la arena.

Prójimo es la persona encarcelada a la que hay que conceder la posibilidad de la reinserción. Prójimo es RESPETO con mayúsculas.

Prójimo es facilitar la vida a las mujeres. Sí, a ellas PORQUE LAS MATAN por cuestiones de género un 99% más que a los hombres, siendo nefasta toda violencia.

Prójimo es atención y ternura. Cariño, buenos días y consideración…etc.

Así que llegados a este punto, como cristiano convencido me reafirmo en que lo de menos es comulgar. Lo de menos es tragarte la forma, por muy sagrada que la consideres. Sí. Es así aunque te pueda resultar incómodo.

Dios, que es Padre y Madre no quiere ofrendas ni actos de piedad mientras realices acepción de personas o las clasifiques. Mientras justifiques con papeles la atención al inmigrante, mientras admitas que la mujer asesinada ella se lo habrá buscado, mientras consideres por defecto a los sin techo como delincuentes; o si consideras inmorales o enfermos a los transexuales entre otras identidades sexuales…etc.

Otra opción es ir a misa y comulgar. Y al hacerlo, estar convencido de que te sientes comprometido a servir y a construir el Reino de Dios. Un reino de paz y de justicia, un reino de vida y de verdad.

Ojalá este sea el talante de la persona cristiana hoy, comulgue o no comulgue. Pero si comulgas y no te movilizas y te sientes más cómodo con Jesús solo en el sagrario y no lo reconoces en la patera o en el rostro de la persona necesitada, que sepas que para ti la muerte de Jesús y su resurrección no te ha servido para nada; y no eres apto para la redención.

Me despido con una excelente frase de San Agustín de Hipona: “ama y haz lo que quieras”. Más claro, el agua.

Con todo respeto.

Fraternalmente, Floren.






[1] https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/12872-tragarse-a-jesus.html?fbclid=IwAR3HQGLaq-GRYN9wKKiL3vVlPLYMqZwcpM_qCMQpEZvApvGfoVLn-H-aaFg

lunes, 11 de enero de 2021

FRANCISCO SIGUE VENDIENDO HUMO

Con todo respeto, pero son ya tantos y tantos los pares y nones recibidos por parte del papa, que sinceramente no veo otro merito al titular que el mediático; pues desde la puesta en práctica es otra cortina de humo de Francisco.

Intentó solidarizarse con los homosexuales, incluso se atrevió en declaraciones que dejaban entrever una apertura y un abrazo fraterno por parte de la institución eclesiástica hacia nosotros, pero sus declaraciones en uno de sus últimos libros dejaron ver la verdad pues según el papa los/as homosexuales no podemos ser curas ni monjas, ni nada. Estando la Iglesia atiborrada de homosexuales reprimidos y curas con sus parejas.


Respecto la igualdad hacia la mujer Francisco apuntó que el ministerio del diaconado debía estar abierto a la mujer, e incluso parece ser que tuvo intención de llevar a cabo aquello, pero al final quedó en nada. Quedó en nada porque –evidentemente- si las ordenaba de diáconas abría la puerta a la ordenación presbiteral (ser curas o sacerdotisas).

Ojo, no me sirven (pero respeto) opiniones como las de mi padre que admite que el papa no hace más cosas porque no le dejan. El papa en infalible en la institución eclesiástica, con lo cual hace y deshace lo que le puede venir en gana. Y si no lo dejan pues que renuncie y se marche a su casa en Argentina y queda como un señor.

Es por ello que este titular lo considero un insulto a la inteligencia de tantas mujeres preparadas y formadas para pastorear parroquias; como para que en un gesto de “buena voluntad” se las quiera ordenar de “monaguillas” como para quitarles el regusto de que como no os vamos a dar una cosa, os damos un caramelito para que no os enfadéis demasiado.

¡Y que nadie os haga creer que Jesucristo no autorizó la ordenación de mujeres! Porque lo cierto es que Jesús no ordenó a nadie, ni mujeres ni hombres. Solo encomendó tareas, tales como aquello de las llaves del cielo, “lo que atéis en la tierra, quedará atado en el cielo…etc”. Palabras dichas en tres ocasiones, una a Pedro, otra a los discípulos en su conjunto y otra a sus seguidores donde había muchas mujeres junto a los hombres; y que fueron depositarias de aquel mensaje.

Es fácil entender y ver la manipulación histórica que la Iglesia ha llevado a cabo con las mujeres, relegándolas siempre no a un segundo plano, sino al último lugar donde no se toman decisiones. Y que conste que todo no es malo, no. Pero desde luego si muy mejorable pues estas cosas causan mucho dolor y frustración a muchas mujeres y hombres que aspiran y desean una iglesia no vaticana, sino nazarena.

No me sirve ya, señoras y señores el argumento del papa, no digamos ya el de los obispos. No me lo creo, es imposible. La juventud en términos generales tampoco se lo cree y es por ello la desesperación que se respira pues la gente joven no acude, no siente la llama.

Pero atiendan, no es que la juventud esté en otras cosas, es que LA IGLESIA ES INCAPAZ CON LOS MIMBRES QUE TIENE, DE HACER ATRAYENTE EL EVANGELIO DE JESÚS a los chicos y chicas de hoy.
Del altar me echaron por homosexual y el arzobispo de Sevilla ni siquiera tuvo valor para negar mis argumentos, ni mucho menos en pedir disculpas. ¿Qué vamos a esperar?

Yo me quedo con Jesús, camino verdad y vida. Todo lo que niegue la igualdad, la fraternidad, el amor y la justicia es negar a Dios desde cada una de las letras que lleva su nombre.
Con todo respeto, Floren.

P.D. De los curas casados en el Amazonas y el propio sínodo del Amazonas hablamos en otro momento. Otra cuestión de vital importancia que el papa se ha pasado por el forro de la sotana. Siento decirlo así, pero no es posible de otra manera.

https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2021-01/papa-francisco-ministerios-lector-acolito-abiertos-mujeres.html

lunes, 16 de noviembre de 2020

LAS LÁGRIMAS DE ESPERANZA

Dicen que el sentimiento más noble y sincero que expresa el ser humano son las lágrimas. Un elemento de defensa de los ojos ante sequedades causadas por determinadas sensaciones. Lágrimas de mujer, de hombre e incluso de animales –los cuales también lloran-. Lo mismo da. Lo cierto y verdadero es que siempre me han conmovido las lágrimas de las personas sean quienes sean. 

Ciertamente, cuando la persona que llora es querida o conocida, evidentemente afloran en nosotros unos sentimientos que pueden ser igual a la persona que llora; y hoy me han conmovido –y mucho- las lágrimas de esperanza.

Por mi trabajo de florista profesional estoy acostumbrado a estar con difuntos, verlos, acudir al tanatorio y –de alguna manera- estar o pertenecer a ese mundo, pues tanto los vivos como los difuntos precisan de flores, gracias a Dios.

Pero no acaba de acostumbrarse uno al dolor ajeno de quienes se adolecen por la pérdida de un ser querido. Hoy como de costumbre he acudido al tanatorio a llevar unas flores a una difunta.

En este momento en el que escribo, tengo retenida en mi mente la situación vivida. Un frío ataúd de madera con una cruz en el centro. Algunas flores de la compañía, un lindo centro y una corona de flores que yo llevaba con rosas rojas y un mensaje que lo decía todo: “UN BESO ETERNO. TE QUEREMOS”. Tras colgar la corona en el soporte miré a los familiares a través del cristal del túmulo funerario y me encontré con la mirada rota de Esperanza, que por Esperanza –su madre- lloraba.

Y es que lo más duro que hay en la vida es decir adiós a un ser querido. Si es una madre, pocas cosas se le pueden comparar. En las circunstancias excepcionales en las que estamos, es aun más duro despedir a un ser querido pues incluso por responsabilidad debemos negarnos al contacto físico y las muestras de cariño de personas que queriendo a los familiares, se tienen que mantener alejados y no abrazar, ni besar ni coger de la mano.

Escribo estas palabras en nombre de mi tía Mari Carmen Díaz, la cual a través de la vida, campañas de mantecados y diversos momentos vividos; siempre ha mantenido una estrecha amistad con Esperanza, la hija de Esperanza cuyo entierro ha tenido hoy lugar.

Hoy he visto el pesar de las dos, cada cual en su lugar y puedo decir que aunque las personas no nos veamos ni nos toquemos, hay una magia especial que nos hace estar unidos; a través de la oración, del amor o del sentimiento profundo y sincero de la amistad.

Ojalá, Esperanza, Dios nuestro Señor te ayude a mitigar el dolor por la pérdida de tu madre. Ojalá te recompense la vida –junto a tu familia-, por haber podido superar la dureza de la ancianidad de una madre, la disparidad de caracteres y las complicaciones que conlleva la avanzada edad.

Ojalá recobres la paz y tus lágrimas se tornen en alegría de saberla querida junto a vuestro padre. Ojalá puedas descansar tranquila, hasta el punto de sentir en tus sueños tus caricias y su amparo desde ese cielo donde están las personas que se convierten en luz.

A Esperanza que ya vive junto al Padre le deseamos paz y descanso eterno, para que vele por los suyos desde el cielo.

A Esperanza que vive junto a nosotros y a su familia, deseamos que los desvelos por su madre se tornen en recompensa en tranquilidad y reposo ante la satisfacción de la tarea cumplida. Esperanza, aunque no todo haya sido fácil, que por los besos y la ternura hacia tu madre, la vida te bendiga siempre y encuentres la dicha de la paz y la felicidad sin fin.

Eres una mujer de un porrazo y eres una amiga para siempre. Y eso vale como el oro.

Un beso enorme de tu amiga Mª Carmen Pérez. Y otro de quién escribe, Floren.

ORACIÓN POR ESPERANZA Y POR TODOS LOS QUE COMO ELLA, LLORAN A SUS SERES QUERIDOS.

Oh, Dios y Padre bueno que nos amas y nos buscas.
¡Bendito seas por la vida de aquellos a los que amamos!
Ellos nos precedieron, dándonos la vida junto a ti. 
Educándonos, dándonos calor y cariño 
y abriendo para nosotros el camino de la vida.
Te pedimos por ellos y por su eterno descanso.
Especialmente por Esperanza y su familia 
que a su madre -Esperanza- lloran.
Guarda en tu paz a tus hijos e hijas difuntos,
especialmente a quienes fallecen en estos tiempos díficiles
para que su recuerdo no apague en nosotros
el amor y el cariño que nos profesamos en vida.
Reconforta, Dios de bondad a las personas
que no pueden despedirse de sus difuntos debidamente.
Ayúdales a recomponer su maltrecho corazón,
devolviéndoles en paz y serenidad toda su ternura.
Que siempre vivamos manteniendo la esperanza
de construir entre todos un mundo mejor.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Padre nuestro que estás en el cielo...
Ave María, llena eres de gracia...
Gloria al Padre...