CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

viernes, 18 de noviembre de 2011

JESÚS DE NAZARET, EL PRIMER INDIGNADO

Es tarde, estoy molido de la jornada, pero guardo en mi cabeza las reflexiones de mi paseo de hoy por el campo, en contemplación. Y antes de colgar las reflexiones del fin de semana, me centro en el evangelio de hoy.

Jesús, en un arrebato de ira, y dejándose llevar por ella como humano que era a todos los efectos; arremete con los mercaderes del templo y los arroja fuera, increpándoles por hacer un negocio de la religión. ¡Vamos, casi como ahora!
Inmediatamente pienso, que Jesús fue el primer indignado oficial de la era cristiana, en cuanto que el reaccionó con una actitud determinante y de protesta.
¿Son tan incomprendidos los indignados del 15-M?
Recuerdo con una sonrisa en mi rostro, el titular de los titulares respecto del 15-M. la perla se la debemos al cardenal Cañizares: “el problema de los jóvenes del 15-M, es que se han olvidado de Dios”.

Y ante semejante disyuntiva yo me pregunto; ¿acaso el cardenal estará dispuesto a enseñara los jóvenes, la perspectiva de su Dios, aderezada con la sotana, el pectoral y las larguísimas ínfulas de su mitra de dos picos?

No, señor Cañizares, ese Dios suyo no interesa a los jóvenes del 15-M. Es más, casi me atrevo a decir que solo interesa a los chicos y chicas de la escuela concertada.

En fin, indignación. Indignación de Jesús al decir No, en mi nombre y en el de Dios.

Es lo que nos queda. Vivir el cristianismo con serenidad y responsabilidad. Admitiendo cada coma del evangelio, pero sin permitir interferencias de poderes o cláusulas canónicas, que solo buscan hacernos pasar por el ARO.
Solo eso, como mensaje de buenas noches solo deciros que, JESÚS DE NAZARET, FUE EL PRIMER INDIGNADO.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Y TÚ... ¿QUÉ HACES? - MENSAJE DOMINGO DE CRISTO REY

Mensaje de Editorial Verbo Divino para este Domingo:

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - LO DECISIVO

LO DECISIVO

Fiesta de Cristo Rey (A) Mateo 25, 31-46

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

 

El relato no es propiamente una parábola sino una evocación del juicio final de todos los pueblos. Toda la escena se concentra en un diálogo largo entre el Juez que no es otro que Jesús resucitado y dos grupos de personas: los que han aliviado el sufrimiento de los más necesitados y los que han vivido negándoles su ayuda.

A lo largo de los siglos los cristianos han visto en este diálogo fascinante "la mejor recapitulación del Evangelio", "el elogio absoluto del amor solidario" o "la advertencia más grave a quienes viven refugiados falsamente en la religión". Vamos a señalar las afirmaciones básicas.

Todos los hombres y mujeres sin excepción serán juzgados por el mismo criterio. Lo que da un valor imperecedero a la vida no es la condición social, el talento personal o el éxito logrado a lo largo de los años. Lo decisivo es el amor práctico y solidario a los necesitados de ayuda.

Este amor se traduce en hechos muy concretos. Por ejemplo, «dar de comer», «dar de beber», «acoger al inmigrante», «vestir al desnudo», «visitar al enfermo o encarcelado». Lo decisivo ante Dios no son las acciones religiosas, sino estos gestos humanos de ayuda a los necesitados. Pueden brotar de una persona creyente o del corazón de un agnóstico que piensa en los que sufren.

El grupo de los que han ayudado a los necesitados que han ido encontrando en su camino, no lo han hecho por motivos religiosos. No han pensado en Dios ni en Jesucristo. Sencillamente han buscado aliviar un poco el sufrimiento que hay en el mundo. Ahora, invitados por Jesús, entran en el reino de Dios como "benditos del Padre".

¿Por qué es tan decisivo ayudar a los necesitados y tan condenable negarles la ayuda? Porque, según revela el Juez, lo que se hace o se deja de hacer a ellos, se le está haciendo o dejando de hacer al mismo Dios encarnado en Cristo. Cuando abandonamos a un necesitado, estamos abandonando a Dios. Cuando aliviamos su sufrimiento, lo estamos haciendo con Dios.

Este sorprendente mensaje nos pone a todos mirando a los que sufren. No hay religión verdadera, no hay política progresista, no hay proclamación responsable de los derechos humanos si no es defendiendo a los más necesitados, aliviando su sufrimiento y restaurando su dignidad.

En cada persona que sufre Jesús sale a nuestro encuentro, nos mira, nos interroga y nos suplica. Nada nos acerca más a él que aprender a mirar detenidamente el rostro de los que sufren con compasión. En ningún lugar podremos reconocer con más verdad el rostro de Jesús. 

 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia). 

 


lunes, 14 de noviembre de 2011

¿HACIA EL CISMA DE LOS LAICOS?

¿Hacia el cisma de los laicos?
Nada sabía de los “lolardos”, hasta que comencé el libro que me he regalado para mi 34 cumpleaños. “La comerciante de libros” de Brenda Vantrease. Según revela la novela y da fe la historia, los “lolardos” fueron considerados herejes en el siglo XIV por la iglesia católica, por aspirar a la traducción de la Palabra de Dios y su llegada a todas las manos; así como su aspiración a la reforma. Fueron condenados, porque su iniciativa se consideró cismática, y por ello condenatoria.
El cisma, como concepto es creado por la iglesia desde que esta, siente la necesidad de defender el uso de su única verdad, a costa de lo que sea. Cismático es el que desobedece a la autoridad eclesiástica, pero mantiene la unidad de la fe. Como ejemplo cito la carta “Adeone te” al obispo Juan, a comienzos del año 559, por manifestar su disparidad de pensamiento con el papa Pelagio I; “¿Hasta que punto te falló la verdad de la madre católica, que no te consideraste inmediatamente cismático, al apartarte de las sedes apostólicas?” No abriré aquí un insulso debate sobre la autoridad y la posesión de la verdad aderezada con el tema de las llaves de Pedro, no se trata se eso. Pero se tratan estas letras de la cercanía o lejanía, que los fieles o bautizados mantenemos con la iglesia.
Yo no aliento un cisma, aunque en mi juventud me sorprendo de que no estallara en los tiempos que corren. Lo que advierto es que el cisma esta presente, aunque aun este larvado en la sociedad cristiana. Mi tienda es lugar de paso y de conversación para amigos y ajenos. La semana pasada, la conversación con una mujer y madre de familia nos llevó a hablar de la fe. ¡Figuraos, en el mostrador de una tienda! La señora manifestó con claridad su hartazgo, “sobre aquellos que solo condenan posturas llamadas antinaturales, cuando luego disuelven un matrimonio canónico previo pago de su importe. Aquellos que un domingo te hablan de Dios y de la justicia y la paz del evangelio, y al siguiente Domingo te aconsejan educadamente a quien votar. Aquellos que piden por Dios pero no dan ni por la virgen”, -dijo la mujer ante mí-. Palabras duras, de acuerdo; como dura es la realidad de la vida.
Sinceramente me adolecí, pues este testimonio no es de una encuesta demoscópica, pero es reflejo del sentimiento generalizado que sienten muchas personas.
Que conste que me adolecí, no por “aquellos” que nombraba la señora y que todos sabemos quienes son; sino por la mujer y su herida sensibilidad. Porque en este tiempo más que nunca, puede ser la fe, la salvaguarda para mantener el ánimo esperanzador y el empuje necesario para continuar hacia delante. Pero la gente esta cansada de que se les diga que vayan a misa los domingos, pues eso y las obras de misericordia, agradan a Dios. No justifico estas palabras, pues la vivencia de la fe puede ser una cosa y la practica de la religión otra distinta aunque conexas.
Y esta señora y su planteamiento no son exclusivos. Tras ella, esta el esposo, y los hijos y familiares, dispuestos a la influencia de sus vivencias y pensamientos. Ella es portadora de este nuevo sentir hacia la practica de la fe, y probablemente sean de los que solo vemos en las iglesias para acontecimientos culturales.
¿Quiénes llenan las iglesias en este momento? ¿Quiénes son hoy la esperanza de la Iglesia? Salvo Comunión y Liberación, Opus Dey, los Kikos y catorce mil ramas católicas de pensamiento ultra conservador en este continente y aquel; una gran mayoría de las personas bautizadas pasan olímpicamente de la iglesia, -permítaseme la expresión-. ¿Dónde dejamos el capitulo de la libertad de pensamiento en nuestra comunidad cristiana? Porque, si eres laico y no estas comprometido, quizás ni se dignen mirarte los obispos; pero como estés consagrado u ordenado, prepárate para hacer uso de tu libertad pues te freirán como a san Lorenzo.
¿Quién se adolece de la exclaustración del apreciado franciscano Arregui, salvo los libre pensadores? Aquellos que no ven solo una isla en el horizonte, sino una miríada de ellas para ponerse a su resguardo y desde tal o cual isla, contemplar a Dios y el mundo. ¡Porque, no solo existe la isla vaticana! El teólogo Castillo, es otro que en la madurez de su vida manifiesta su salida de lo clerical, para poder tener autentica libertad de expresión y de pensamiento.
De los curas casados ya no hablamos, pues tienen la boca seca de hablar de estos asuntos. Y los laicos progresistas y críticos, que algún día estaremos aunque sea en la clase baja de la teología, ¿que será de nosotros? ¿Nos enviarán un “monituns” a casa con un rollo de precinto del gordo, para que nos lo pongamos en la boca? Lejos quedaron aquellas palabras del cardenal Tarancón citadas por Miret Magdalena, cuando decía sobre la critica que: “es improcedente para la mayoría de obispos, sacerdotes y cristianos piadosos, y sin embargo, la critica no sólo es conveniente, sino necesaria en la Iglesia; […] para despertar a los dormidos y para estimular a losa cobardes”.
Pienso que el cambio está presente, es inevitable. Será doloroso, pasará por la cruz; pero será efectivo. Lo que ocurre es que a excepción de los grandes cismas, las grandes separaciones; la separación actual es mas desgarradora pues hace que muchas personas cuya fe se cimienta –en parte- en la estructura clerical, le fallen los cimientos de la misma y vean poco a poco caer el edificio mental que tienen como Iglesia católica.
Los matrimonios cristianos no canónicos –heterosexuales u homosexuales-, celebrados en comunidad con ausencia del sacerdote, son ya una realidad. Hay personas a las que no les importa que en un libro de la parroquia digan que están casados. Unión civil a efectos legales, unión cristiana ante los ojos de Dios y la comunidad, pues ya sabemos que el sacerdote es testigo de la iglesia, ya que son los esposos los que se administran mutuamente el sacramento. No entro en discusión sobre la procedencia o improcedencia de estos acontecimientos dados en comunidades, pero lo que seguro no haré es condenarlos.

Lo seguro es que para estos y otros muchos, el sacerdote hoy en día no es ni representación ni garantía de la presencia de Jesús. Es uno más entre los presentes, admiten estos.
Desde luego, lo que tengo claro es que me niego a marcharme de la Iglesia de Jesús. Y quien me invite a ello, tendrá frente a él la determinación de una persona que antepone el amor, la fraternidad y el respeto ante cualquier ley o disposición concreta.
El pueblo es sabio, en el reside el germen de lo laico en el cual se introdujo Jesús, al bajar al lodazar de la rivera del Jordán.
Vivamos expectantes este proceso continuo de cambios, desde la serenidad y desde la contemplación. Confirmemos continuamente nuestra fe, abrazados a los hermanos y dispongamos los corazones, para ayudar a quien nos precise. Los formulismos y protocolos vienen solos, pero el evangelio es vida y la vida nos corresponde vivirla a nosotros, con la ayuda de Dios y la asistencia de su Espíritu.
Atentos pues.

Ideas convencionales, prejuicios y el soplo del Espíritu

IDEAS CONVENCIONALES, PREJUICIOS Y EL SOPLO DEL ESPÍRITU

LEIRE QUINTANA AYALA, leirearmenteira@gmail.com ARMENTEIRA (PONTEVEDRA).

 

Hace ya muchos años que empecé a percibir en mí un "feeling"especial, una atracción hacia la vida de silencio y contemplación. Esta sintonía era tan evidente que muchas veces pensé en la posibilidad de dedicar a ello mi vida, concretamente dentro de un monasterio de monjas contemplativas. Sin embargo en seguida chocaba con una pared invisible pero muy poderosa. 

Me parecía que las monjas estaban ancladas en una religiosidad dogmática con la que yo sabía no sintonizaría. Por otro lado esa opción de vida suponía una ruptura con un estilo de vida flexible y autónomo en el que yo me encontraba muy a gusto.

La verdad es que las razones parecían sólidas y suficientes para una decisión aparentemente sensata: esa vida no es para mí.

Pero la cosa no es tan sencilla. Los prejuicios, incluso las ideas convencionales socialmente aceptadas, nos pueden llegar a esclavizar, a estrujar como personas si conciernen algo directamente relacionado con el ser, con el verdadero yo. 

Y son siempre una elaboración egóica.

Hace año y medio la casualidad quiso que en un retiro de oración contemplativa celebrado en el centro de San Juan de la Cruz en Segovia, me encontrara con una monja cisterciense a la que ya conocía y admiraba. El resto vino rodado.

En diciembre de 2010 inicié una nueva etapa en mi vida en el Monasterio Cisterciense de Armenteira en Pontevedra. 

De alguna manera este nuevo paso supone un sí a la acogida de un anhelo profundo, sí a una vida de silencio habitado, sí a una vida de alabanza y canto, sí a una vida sencilla y responsable, sí a una vida de escucha atenta de la Palabra, sí a una vida dinámica y creativa, sí a una vida comunitaria de servicio, sí a un vida en plenitud, consciente y amplia. Sí a la confianza.

Ahora me doy cuenta de cómo los estereotipos en torno a la vida monástica femenina perjudican. Estos prejuicios están vivos en la mente colectiva, con mayor o menor arraigo. Oigo a menudo a mujeres decir que les gustaría ser monjes pero no monjas. 

"Porque las monjas son otra cosa". Observo que implícitamente estos y otros comentarios parecidos demuestran una falta de autoestima por el hecho de ser mujer. Las monjas no son otra cosa que mujeres. Sin embargo la vida monástica femenina es una vida bella, profunda, que humaniza y da vigor, que es amable con la creación, que invita a la unidad en la diversidad, que aviva las facultades y que está sin completar, está en proceso y por tanto viva. 


(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Las mujeres tenemos que encontrar nuestra identidad propia y manifestarla con dignidad y amor.

La vida de una mujer, la vida de una monja es formidable.

Para más información: http://www.monasteriodearmenteira.org

 

sábado, 12 de noviembre de 2011

34 Y SUBIENDO

Bueno si, 34. ¡¡uf...!! casi le doy bocados a los 40, ¿no?
Si, perece exagerado. En cualquier caso en la misa conventual de esta mañana, daba gracias a Dios por todo lo que me ha permitido vivir, la amistad, el sentido de familia, la fraternidad, el amor y el desamor. Como dice el libro del Eclesiastes hay un tiempo para todo (capitulo 3) y creo que el tiempo que vivo es pleno en muchos sentidos.
Estoy soltero y así debo de seguir, según los consejos de los que me aman y respetan de manera más inmediata.  Creo que de momento será así. Mis estudios poco a poco progresan y pronto estaré situado como dije a mi amigo y teólogo Antonio Duato, en la clase baja de la teología.
Intento ponerme en forma deportivamente y disfruto con ello. Realizo colaboraciones literarias y de opinión, creo que soy feliz, mis animales gozan de excelente salud y además hoy comienzo un libro apasionante, LA COMERCIANTE DE LIBROS.
Por todo esto y por mucho más, solicito tu oración o tus buenos deseos, ambas cosas son las mismas y son efectos propios de los llamados humanamente personas.
De retiro voy, como casi siempre.
Desde luego con los talentos.
¡ojo!

viernes, 11 de noviembre de 2011

TALENTOS PARA ORAR

Os propongo para este finde, una oración propicia para este tiempo de "pre-adviento". Versa sobre los talentos, y la realizamos hace años con muy buena acogida. Desde luego eran tiempos en los que todavía nos reuníamos para orar, en comunidad y sin muchos protocolos y artificios.
Esta oración, esta pensada para la gente de la calle, los cristianos normales y corrientes. Puede coordinarla quien quiers y tenga aptitudes para ello.
Basta tener la eucaristía presente, o la Palabra, o la luz o el agua o nuestra sola presencia. Lo importante es que oremos, que nos movamos, que nos queramos y seamos conscientes de que, a la vuelta de la esquina, esta Él. Besos y abrazos. atte. Floren.

Oración contemplativa
“Así dice el Señor: Aguardará Yahvé para haceros gracias, y así se levantará para compadeceros, porque Dios es Yahvé: ¡Dichosos todos los que esperan en él!(Is30,18)

*HIMNO.       ANDO POR MI CAMINO PASAJERO
         Ando por mi camino, pasajero,
         Y a veces creo que voy sin compañía,
         hasta que siento el paso que me guía,
         al compás de mi andar, de otro viajero.

No lo veo, pero está. Si voy ligero,
Él apresura el paso; se diría
que quiere ir a mi lado todo el día,
invisible y seguro el compañero.

Al llegar a terreno solitario,
él me presta valor para que siga,
y, si descanso, junto a mí reposa.

Y, cuando hay que subir al monte (Calvario
lo llama el), siento en su mano amiga,
que me ayuda, una llaga dolorosa.
(José María Souviron)

*LITURGIA DE LA PALABRA.
Provervios.31,10-13.19-20.30-31.

Leemos todos el “Salmo de corazón abierto.”
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo.
por ti, que me llamas de nuevo a la existencia,
por ti, que animas mi vida y la despiertas.
por ti, que abres mi corazón a la luz
y lo llamas a estar atento, vigilante.
Por ti, que me quieres presente, unificado,
todo entero y en armonía.

Tú me das razón para existir. Tu vida
es el sentido de mi existencia.
Tu lealtad vale más que la vida.
Tu amistad, más que todos los triunfos.
Quiero saciarme de tu presencia.
Quiero llenarme de tu Santo Espíritu.
Quiero sentirme en plenitud de tu gracia.

Mi corazón se alegra contigo, Dios mío
porque mi vida te pertenece.
Mi corazón se alegra contigo, Dios mío,
porque tu Vida me pertenece.

Oh Dios, por ti siempre estoy despierto,
por ti, me mantengo en pie, en vela,
por ti espero cuando mi vida se sume en la tiniebla;
se que eres un Dios y Padre al que no hay que temer
sino querer y confiar como nos quieres Tu.

Evangelio según S. Mateo 25,14-30. Los talentos.

CONFESIÓN PENITENCIAL 
(No para que te confieses en plan arrepentido del todo, sino para que te sientas interpelado por la Palabra, sientas tu corresponsabilidad cristiana en el mundo, y seas consciente de que Dios sin tí, poco puede hacer por los hombres y las mujeres de tu mundo. Pero rectifica)

Lect: Dios creador;
         al infundirnos tu propia vida
         nos diste el don de la vida,
         nos has puesto en esta tierra,
         con sus montañas y valles,
         con sus flores y frutos,
         con sus criaturas hermosas de gracia y belleza,
         y nos has encomendado cuidar de ella.
         Hoy nos llamas y nos preguntas:
         ¿dónde estás?, ¿qué has hecho?(peq silencio)

Lect: Nos escondemos avergonzados,
        porque estamos desnudos,
        hemos saqueado la tierra y la hemos explotado.
        Nos negamos a repartir sus recursos.
        Intentamos poseer lo que no es nuestro,
        sino tuyo y de todos.
        
Todos: Perdónanos, Dios creador,
        y reconcílianos con tu creación.

Lect: Dios del amor,
        nos has dado el don de los diferentes pueblos,
        con sus culturas y tradiciones,
        para hacer radiante nuestra vida.
        Nos preguntamos hoy:
        ¿dónde están tu hermano y tu hermana?(peq silencio)

 Lect: Nos escondemos con vergüenza y con miedo.
        La pobreza, el hambre, el odio y la guerra
        dominan la tierra.
        Los refugiados, los oprimidos y los pobres
        claman hacia ti.
        
Todos: Perdónanos, Dios del amor,
        y reconcílianos contigo y con nuestro prójimo.
        Enséñanos, Dios creador,
        que la tierra y su plenitud,
        y los que en ella moran, te pertenecen.
        Llámanos de nuevo con tu voz
        para que seamos responsables
        del don de la vida. Amén.
Puesta en común del pensamiento de pre-adviento que posee esta oración. Comentamos nuestros pensamientos. Hacemos un gesto (?). Creamos comunidad. 

GRACIAS, PORQUE AL FIN DEL DÍA

                        Gracias, porque al fin del día
                        podemos agradecerte
                        los méritos de tu muerte,
                        y el pan de la eucaristía,
                        la plenitud de alegría
                        de haber vivido tu alianza,
                        la fe, el amor, la esperanza
                        y esta bondad en tu empeño
                        de convertir nuestro sueño
                        en una humilde alabanza.
                        Gloria al Padre, gloria al Hijo,
                        gloria al Espíritu Santo,
                        por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN CONCLUSIVA

            Señor Dios, creador de la humanidad, que de tal manera has amado a este mundo que entregaste a tu Hijo para redimirnos, infunde en nosotros amor filial y fe viva para que busquemos la justicia del reino en todas nuestras obras, Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

*DESPEDIDA.
Oración realizada por la Delegación de Liturgia y Catequesis de la Parroquia de San Sebastián el Lunes 18 de Noviembre de 2002

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - MIEDO AL RIESGO

MIEDO AL RIESGO

33 Tiempo ordinario (A) Mateo 25,14-30

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

 

La parábola de los talentos es muy conocida entre los cristianos. Según el relato, antes de salir de viaje, un señor confía la gestión de sus bienes a tres empleados. A uno le deja cinco talentos, a otro dos y a un tercero un talento: «a cada cual según su capacidad». De todos espera una respuesta digna.


Los dos primeros se ponen «enseguida» a negociar con sus talentos. Se les ve trabajar con decisión, identificados con el proyecto de su señor. No temen correr riesgos. Cuando llega el señor le entregan con orgullo los frutos: han logrado duplicar los talentos recibidos.


La reacción del tercer empleado es extraña. Lo único que se le ocurre es «esconder bajo tierra» el talento recibido para conservarlo seguro. Cuando vuelve su señor, se justifica con estas palabras: «Señor, sabía que eras exigente y siegas donde no siembras... Por eso, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo». El señor lo condena como empleado «negligente».


En realidad, la raíz de su comportamiento es más profunda. Este empleado tiene una imagen falsa del señor. Lo imagina egoísta, injusto y arbitrario. Es exigente y no admite errores. No se puede uno fiar. Lo mejor es defenderse de él.


Esta idea mezquina de su señor lo paraliza. No se atreve a correr riesgo alguno. El miedo lo tiene bloqueado. No es libre para responder de manera creativa a la responsabilidad que se le ha confiado. Lo más seguro es «conservar» el talento. Con eso basta.


Probablemente, los cristianos de las primeras generaciones captaban mejor que nosotros la fuerza interpeladora de la parábola. Jesús ha dejado en nuestras manos el Proyecto del Padre de hacer un mundo más justo y humano. Nos ha dejado en herencia el mandato del amor. Nos ha confiado la gran Noticia de un Dios amigo del ser humano. ¿Cómo estamos respondiendo hoy los seguidores de Jesús?


Cuando no se vive la fe cristiana desde la confianza sino desde el miedo, todo se desvirtúa. La fe se conserva pero no se contagia. La religión se convierte en deber. El evangelio es sustituido por la observancia. La celebración queda dominada por la preocupación ritual.


Sería un error presentarnos un día ante el Señor con la actitud del tercer empleado: "Aquí tienes lo tuyo. Aquí está tu Evangelio, aquí está el proyecto de tu reino y tu mensaje de amor a los que sufren. Lo hemos conservado fielmente. Lo hemos predicado correctamente. No ha servido mucho para transformar nuestra vida. Tampoco para abrir caminos de justicia a tu reino. Pero aquí lo tienes intacto".

 

http://www.eclesalia.net


jueves, 10 de noviembre de 2011

NOS BASTARÁ

NOS BASTARÁ
Nos debería de bastar un poco de agua; para junto a la medida de harina, amasar juntos en fraternidad.

Nos debería de bastar, subir al moderno metro de Madrid; para advertir rostros sumidos en el desanimo y la adversidad.

Nos debería de bastar, la visión de un vertido petrolífero o un anónimo papel arrojado en el suelo; para ser conscientes de la necesidad de respeto hacia la ecología y la biodiversidad.

Nos debería de bastar un poco de ruido “discotequero”, o estruendo de coches; para ansiar el silencio y la soledad.

Nos debería bastar, con el ansia insaciable de consumo; para anhelar el principio de la responsable libertad.

Nos debería bastar, una lágrima en un rostro humano; para ser en el otro de Dios la ternura y la sensibilidad.

Nos debería de bastar, una sola mujer maltratada; para juntos gritar ¡¡basta ya!!

Nos debería de bastar, un momento de vida contemplativa; para degustar la grandeza de Dios en el todo de nuestra vida.

Nos debería de bastar, un abrazo grande, apretado y generoso; para satisfacer nuestro afán de comunidad.

Nos debería bastar, la injusticia de tantos muertos y desaparecidos; para juntos enterrar el terrorismo y toda su maldad.

Nos debería bastar, un resto de lentejas en un plato; para ser conscientes de las hambres que en mundo hay que mitigar.

Nos debería bastar, el beso apasionado de dos hombres; para conocer que los limites del amor de extienden mas allá del amor heterosexual.

Nos debería bastar, una sonrisa anónima en mitad de un campamento de refugiados; para saber que es posible la esperanza y la caridad.

Nos debería bastar, el que toda mujer pueda votar libremente; para saber que esta concluido un cambio de mentalidad.

Nos debería bastar, el amor y el respeto a nosotros mismo; para desde ya comenzar a respetar.

Nos debería bastar un Dios apasionado; que en mundo siempre nos ama, y en el otro nos buscará.

lunes, 7 de noviembre de 2011

TU VOTO, MI VOTO, EL VOTO. ELECCIONES EL 20-N

Tu voto, mi voto, el voto.


"No coartemos la libertad de nadie ni le juzguemos de ante mano, pues nadie esta en posesión de la verdad plena. Esta verdad la construiremos entre todos"

Como comprenderán, no estoy conjugando ninguna declinación verbal ni nada por el estilo. Se me ocurre este titulo, para referirme en esta tarde de pre-debate electoral a la campaña y política de nuestro país. De manera muy general, desde luego.

Esta noche tenemos enfrentados en televisión al los lideres del socialismo y el conservadurismo, aspirantes al gobierno de España respectivamente. Aunque parece cantado el resultado de los comicios el 20-N. Quizás debiéramos de ser más inteligentes y ahorrarnos el presupuesto de la campaña electoral, en “pastillas para el dolor ajeno” de Médicos sin fronteras, en favor de proyectos de desarrollo en países subdesarrollados. Puede que nos fuera mejor.
Pero la vida democrática marca sus pautas, y es lo que toca en este momento en la sociedad española. Bendita democracia, la cual aliento y bendigo desde mis escuetas posibilidades laicales.

Pero en esta tarde, quizás lo que pretendo desde este blog es referirme –con total serenidad-, a las dosis de crispación que unos y otros aportamos a la campaña electoral. Esta debiera ser pacifica en términos generales, pues se ejerce un derecho por parte de la ciudadanía, que vota a sus gobernantes.
Pero desde hace días, tanto unos como otros, recibimos y enviamos una sarta de correos electrónicos y “recachendes” electorales, que parece fuéramos a influir efectivamente en la orientación del voto de algún sujeto.

La mayoría de los emails que nos enviamos, no están arengados desde ninguna fuerza política definida, sino a través de asociaciones de ideas congéneres a cada uno de los partidos, sean de derechas o de izquierdas. El centro, políticamente hablando ya sabemos que no existe.
Llegado a este punto, opino que para algunas personas, algo muy ocurrente para defender la orientación del voto es la religión. La religión o mejor dicho, la moral religiosa que cada cual contemple, puesto que el fin de la religión no es otro que conectarnos con el Ser Transcendente al que llamamos Dios.
Pero la moralidad es orientativa y casi malévola –me atrevo a decir-, ya que en la mayoría de los casos no está definida sobre la coherencia responsable, sino sobre la base de nuestra conciencia, la cual puede cambiar aunque sea con un simple resfriado. En una losa de 20x20 se da un sujeto la vuelta, y donde dije digo, digo Diego, y lo antes blanco ahora es negro y etc.

Desde mi punto de vista, ¿qué debe influir auténticamente en el sentido u orientación de nuestro voto? ¿Las promesas electorales de los postulados a gobernar? José Luis Rodríguez Zapatero lleva años apostando por la reducción del paro, y salvo algún altibajo esperanzador, baja y baja hasta los casi cinco millones de parados. Mariano Rajoy Brey admite que lo bajará, pero sus políticas una vez en el poder se reducirán a la actitud de Cameron en Inglaterra: -“no me es posible cumplir mis propósitos electorales, pues el estado esta peor de lo que esperábamos”


Y entonces, llegado a este punto casi se me ocurre que seguiremos como estamos, hasta que de una manera global la crisis evolucione positivamente.
Nuestra iglesia, en su afán maternal y por boca de sus pastores, igualmente nos marca un sendero para nuestro voto. Y creo poder decir tras la lectura del documento, que lo hacen de manera muy clara y concisa. De manera libre desde luego, se puede atender a la voz de los sacerdotes o desatenderla. Cada cual obre en conciencia, aunque la iglesia, tiene ciertas cosas, más que claras.

Por ejemplo, la Iglesia determina desde tiempo inmemorial, la separación de los poderes civil y religioso. “Dios, ha distribuido el gobierno del género humano entre dos potestades, a saber: la eclesiástica y la civil; una esta al frente de las cosas divinas; otra, al frente de las humanas. […]Dios providentísimo, que ha establecido las dos, debe igualmente haberlas ordenado convenientemente entre sí; […]tal coordinación no sin razón es comparada a la del alma y del cuerpo en el hombre.” (Immortale Dei, León XIII. 1/Noviembre/1885) 


Por otro lado, sabemos que la iglesia desde el comienzo de su existencia, se ha dejado la piel por tres cosas fundamentales. 1ª, su supervivencia. 2ª, el poder sobre el otro. Y 3ª, la evangelización. Por ello, en una carta del papa Félix II al emperador Zenón, el 1 de Agosto del 484, este deja claro que “la iglesia –desde sus sacerdotes-, tiene el poder y la autoridad para ocuparse de lo divino y de las cosas del alma.”
Pero, frente a todas estas actitudes o frentes ideológicos y de pensamiento, al final, creo que estamos solos cada uno y consigo mismo.

Y desde luego, considero un error dedicarnos a predicar o arengar de manera sistémica, ciertas políticas en contra de otras políticas, que puede resuelvan problemas o hagan la vida más fácil a algunos ciudadanos.
Les pongo el ejemplo de la familia, que desde su aparición se manifestó en contra de la píldora del día después, hasta que su hija la utilizó tras una noche fatal. Desde entonces, sobre el tema no saben o no contestan.

Lo que quiero dar a entender, es que la vida es demasiado larga o demasiado corta, para partirnos el pecho con fundamentos que son cuestionables desde variados puntos de vista, por muy refrendados que estén por políticos de altura o el mismo papa de Roma.
Inseminación “invitro”, aborto sí o aborto no. Matrimonios a la carta, heterosexual, homosexual. Métodos de prevención sexual…etc. 


Cada cual sobre estos temas, tenemos una conciencia determinada. Y seguro que más de uno estaremos dispuestos desde cada una de las orientaciones, a coger una pancarta y manifestarnos públicamente. Pero cojan el Catecismo de la Iglesia Católica y la “Nueva moral sexual” del amigo y teólogo Benjamín Forcano; y verán como definitivo en este mundo, es solamente el aire que respiramos.

Espero que entiendan a donde quiero llegar, pues no ahondaré más en el tema.
Los españoles y españolas tenemos una cita el 20 de Noviembre. Debemos elegir con generosidad y visión de futuro. Creo deseable el elegir una opción que nos mueva a la esperanza y no tal opción para castigar a tal o cual. Y desde luego, miremos el futuro y miremos a nuestros hijos y pequeños.

La evolución del mundo es imparable. La carrera por los derechos esta casi ganada.
Apostemos con una conciencia clara y responsable.

No coartemos la libertad de nadie ni le juzguemos de ante mano, pues nadie esta en posesión de la verdad plena. Esta verdad la construiremos entre todos.
Así que, por encima de todo y cueste lo que nos cueste, votemos el 20 de Noviembre.

QUE NOS PUEDE FALTAR?

SAN FLORENCIO

Bueno, hoy día de mi santa onomástica.
Florencios hay pocos, aunque todos desde luego somos buenísimos. Fuera broma -pues cada cual tiene su alma en su armario-, Florencio es un nombre bastante común en mi pequeña ciudad de Estepa. 
Por parte familiar, soy de la tercera generación que lleva el nombre de este santo. Florencio fue mi bisabuelo, mi abuelo materno y un servidor, llamado Florencio Salvador. Y hay otros en la localidad.
En cualquier caso, es un nombre que resulta afable y conocido en este pueblo de Estepa.

Hoy muy temprano en misa conventual, escuchábamos la lectura del libro de la Sabiduría. Permita Dios nuestro padre, que nos ama y nos busca; que nos asista su santo espíritu para gozar de la sabiduría, y de la responsabilidad suficiente, para ser por medio de nuestras palabras y obras, auténticos hijos de Dios. Con ayuda de San Florencio lo conseguiremos.
Buen día. Laus Deo.

Transcrito de: (Novísimo año cristiano, Don Ramón Muñoz y Andrade. Tomo Noviembre, año de 1855)

San Florencio. 7 de Noviembre

Nació Florencio en Escocia siendo de noble cuna. En su juventud abandona los placeres del mundo, abraza una vida de humildad y de pobreza, y emprende una larga peregrinación acompañado de tres santos varones, Arbogasto, Teodato é Hildulfo, con los que llegó a Francia. Dagoberto, su rey, lo recibió como un don del cielo, y nombró a Argobasto, obispo de Strasburgo. Teodato é Hildulfo lo acompañaron. Florencio se despidió de ellos y se retiro a una selva llamada Asle en el monte Vozago.

Se consagro allí a una vida eremita, de oración y penitencia, labrando la tierra con sus propias manos. Venían las reses y las fieras del monte a destruir las legumbres cultivadas. Pero el santo solitario Florencio, les mando en nombre de Dios que se detuviesen a su puerta sin hacerles destrozos en el trabajo de sus manos.
Obedecieron los animales. Dagoberto se hallaba en su palacio de Kirchesmense cerca de aquel bosque para una gran cacería. Salieron muy de mañana los cazadores con sus traíllas de perros, y en vano dieron vuelta por los montes y selvas cercanas  para encontrar caza. Llegaron fatigados al albergue de Florencio, donde vieron muchísimos ciervos y reses paradas a su puerta y cual si un poderoso encanto los sujetase. Llamaron a Florencio desconociendo su santidad, y creyéndolo un hechicero lo maltrataron y fueron a dar con él a dar parte al rey.

Apenas habían andado un pequeño trozo del camino, al llegar a una laguna por donde debían de pasar, se pararon de repente los caballos, quedando insensibles a las espuelas con que en vano los estimulaban a andar. Reconocieron su error, volvieron atrás, pidieron perdón al santo solitario Florencio, recibieron su bendición y los caballos no volvieron a  pararse más.

Informado el rey Dagoberto de este prodigio, mando buscar a Florencio con un rico sequito de acompañamiento. Florencio rehúsa humildemente el acompañamiento fastuoso en honor de su humildad y de dirige a pié a visitar al rey. Al llegar a palacio, una hija del rey Dagoberto ciega y muda de nacimiento, recobró de repente la vista y el habla, llamando a Florencio por su nombre, el que todos ignoraban. Asombrado el rey por tan gran milagro, hizo al santo donación de aquella selva y de las villas y aldeas inmediatas para que levantase, con la suntuosidad y magnificencia propia de un rey, en el sitio donde tenía su retiro, un monasterio que aun hoy se conserva y se llama el monasterio de Asle.

Al morir Arbogaste, obligó el rey Dagoberto a Florencio a que fuese sucesor de su santo amigo . doce años goberno pastoralmente San Florencio la iglesia de Strasburgo, retirándose muchas veces a su monasterio de Asle donde después de su muerte en el año 675, fue colocado su cuerpo, en el mismo lugar en que se había fabricado él mismo su primera habitación como eremita, ilustrando el Señor su sepulcro con numerosos milagros.


jueves, 3 de noviembre de 2011

José María Castillo publica "La religión de Jesús" (Desclée) Evangelio 2011/12

Me atrevo a aconsejar la compra de un libro concreto. Es cierto que usted lector, hará lo que le venga en gana. Lo cual es sugerente, pues es señal de que usted se administra su libertad. Pero leer cada día el Evangelio, de la mano del amigo y conocido José María Castillo, es un regalo que nos proporciona un deleite especial.
El deleite de advertir, que la Palabra de Dios es universal, y por ende es de todos y todas. No se la puede encadenar si dogmatizar, ni vapulear. Por ello, Castillo ofrece una reflexión realista, fresca, humanizada y coherente sobre todo lo que Jesús nos quiso decir en su vida. Muchas de esas cosas la Iglesia nunca nos las dijo, por temor a liberalizar nuestra mente y pensamiento. Ella -la Iglesia- nos ama, pero antes debemos de amarnos nosotros a nosotros mismos, pues "nadie puede amar, sino se respeta y ama a sí mismo".

José María Castillo publica "La religión de Jesús" (Desclée)

Con el objetivo de poner el Evangelio en el centro de la vida cristiana

El teólogo José María Castillo estrena libro. Un libro muy especial en su amplia colección. Se titula "La religión de Jesús" y es un comentario al evangelio diario del ciclo B (2011-2012). Una obra, publicada porDesclée, en la que al autor pone su capacidad divulgativa a funcionar. Y el resultado es un libro redondo, profundamente anclado en la realidad, escrito desde la libertad y con un único objetivo: poner el Evangelio en el centro de la vida cristiana.

Este es el texto de la contraportada
Los evangelios cuentan la historia de un conflicto mortal: el conflicto de Jesús con los dirigentes oficiales de la religión. Los sacerdotes del templo, y quienes pensaban como ellos, no pudieron soportar el Evangelio. Mientras este hecho asombroso estuvo vivo, la Iglesia fue admirada y creció.
La Iglesia fue así esperanza para los que sufren. Hasta el día en que los "hombres de Iglesia" pensaron que era mejor hacer del cristianismo una religión: "la religión que el divino apóstol Pedro enseñó a los romanos" (Código de Teodosio [emperador], 16, 1, 2. Año 380).
Así, la institución eclesiástica subvirtió el cristianismo, volviendo la espalda a la vida y al destino de Jesús, aunque el Evangelio se siga leyendo en todas las misas.
Desde entonces, el Evangelio resulta incomprensible. Y hay quienes piensan que ni cuenta la verdad, ni lo que dice sirve para la vida. Por supuesto, no sirve para la vida que llevamos los que repasamos con más interés los números de la cuenta corriente del banco que el sentido que pueden tener ahora mismo las palabras de Jesús.
PRESENTACIÓN
Es un hecho que, en la práctica diaria de la vida de la Iglesia y de la vida de los cristianos, se le concede más importancia al Catecismo que al Evangelio. Y prueba de ello es que a los cristianos -especialmente a los católicos- se les reconoce y se les identifica más por las ideas y las costumbres que han aprendido en el Catecismo, que por las convicciones, valores y pautas de conducta que puede deducir del Evangelio quien lo toma en serio y organiza su vida de acuerdo con sus exigencias.
Los niños, en la escuela, aprenden antes el Catecismo que el Evangelio. Y si un sacerdote enseña a sus feligreses cosas que no están de acuerdo con
el Catecismo, seguramente recibirá una reprimenda del obispado. Pero si la vida de ese sacerdote tiene poco que ver con lo que dijo Jesús en el Sermón del Monte, lo más probable es que nadie le llame la atención.
Este libro no pretende quitarle importancia al Catecismo. Lo que pretende es ayudar a los creyentes en Jesús a que se den cuenta -y
saquen las consecuencias que de ello se siguen- de que el Evangelio es central en el cristianismo. Porque en el Evangelio es donde descubrimos y aprendemos dónde está, lo que es y lo que representa el centro
mismo de la Iglesia y de la fe. Ese centro no es Dios.
Ni es la religión. Ni la fe. No hay más centro que Jesús mismo. Porque en Jesús, tal como lo descubrimos en el Evangelio de cada día, es donde encontramos a Dios, donde nos enteramos de cómo es Dios y de lo que Dios quiere.
Hay que decirlo sin miedo: la Iglesia pierde credibilidad, pierde fieles, pierde sacerdotes y vocaciones, pierde importancia. La Iglesia pierde
tantas cosas porque en la Iglesia se le tiene miedo al Evangelio. Es importante estudiar el Evangelio. Pero más apremiante es vivirlo. Ayudar a vivirlo es lo que pretende la breve reflexión que aquí se propone
sobre el relato evangélico de cada día.