CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

viernes, 10 de marzo de 2017

TUS CINCO MINUTOS PARA EL SEÑOR - DOMINGO II CUARESMA A

DOMINGO II CUARESMA A - La transfiguración

"Cada creyente que camina por el desierto cuaresmal, debe aspirar a vivir la Pascua como una eclosión de alegría donde se celebre a Cristo con la predisposición de los apóstoles"

Lectura del santo evangelio según san Mateo (17,1-9):

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.

Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Sí quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.» Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.» Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»

Palabra del Señor

REFLEXIÓN
La transfiguración del Señor es un acontecimiento de la vida de la primera comunidad creyente, en la cual experimenta la vivencia del resucitado. Es algo importante pues estos acontecimientos son expresiones de la culminación de una etapa, en la cual la maduración en la fe es fundamental. 
El Ejemplo más elocuente de ello es el de san Pablo, que no conoció al Señor físicamente. Sin embargo tuvo la experiencia del resucitado, por medio de una conversión de sus actitudes. 
Cada creyente que camina por el desierto cuaresmal, debe aspirar a vivir la Pascua como una eclosión de alegría donde se celebre a Cristo con la predisposición de los apóstoles. Y la cuaresma es el camino por medio del cual podemos alcanzar la perfección de nuestra vida cristiana y vocacional, trazándonos –al menos- una trayectoria a seguir con determinación. 
La prueba más hermosa de esta maduración en la fe es la de Abrán (Gn 12,1-4ª); representación de aquella primera comunidad que creyó en Dios y en Él puso su confianza. ¡Sal de tu tierra! invita el Señor a Abrán. 
Una comunidad creyente que maduró en la fe, cuyo simbolismo lo prefigura Dios cambiándole el nombre en Abraham; pues alcanzaron la plenitud a los ojos de Dios conformándose como autentica comunidad creyente. 
Por ello, Abraham también es ejemplo de caminar junto a Dios, aun a pesar de los posibles naufragios. No todo es fácil para la vida del creyente. Sin embargo, es vital confiar en Dios, ponerse en sus manos y anonadarse ante su bondad enorme y su amor sin medida
Esa fue la entrega de Jesús, la de su vida por la causa del Reino de Dios, su Padre y tu Padre. Ojalá lleguemos a confiar en Él, hasta el punto de sentirnos como obra suya, de sus manos. Para llegar a la plenitud de nuestras obras, por medio de la transfiguración de nuestro corazón, dando testimonio para sembrar por el mundo la paz y el bien.

fraternalmente, Floren



miércoles, 8 de marzo de 2017

8 MARZO DÍA DE LA MUJER Y SUS DERECHOS

Desde 1911 se ha venido celebrando el Día de la Mujer Trabajadora, pero no fue hasta 1975 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció como Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo. 

Que el Día Internacional de la Mujer se celebra el 8 de marzo viene a nuestra memoria cada vez que se acercan estas fechas y que es una jornada para visibilizar la desigualdad entre hombres y mujeres también. Sin embargo, pocos saben que se decidió que fuera en esta fecha y no otra para honrar la memoria de aquellas que lucharon por los derechos de todas. El 8 de marzo de dos años diferentes tuvieron lugar dos huelgas que marcaron la historia y la segunda acabó con 120 mujeres muertas devoradas por las llamas de la fábrica en la que trabajaban y en la que las habían encerrado.

Por ello, hoy no solo es un día de felicitación, también es un día de lucha reivindicativa por la Mujer y por el hombre. Por los derechos de la persona individual. 

Así que luchemos:
Por las mujeres que son mujeres y por las que no pueden serlo. 
Por las mujeres trabajadoras y por las paradas. 
Por las mal pagadas y valoradas. 
Por las que construyen el mundo y por las que destruyen las barreras que el mundo les impone. 
Por las mujeres que son madres y por las que no lo son. 
Por las que conciben sin ser madres y por las que deciden no concebir. 
Por las relegadas a un tercer término y por las que tienen responsabilidades mundiales. 
Por la vendidas y vilipendiadas y las injustamente tratadas. 
Por aquellas a las que la cultura africana les arrancó el placer a golpe de cuchilla y por aquellas a las que se les impone el marido o el “burka” en contra de su voluntad. 
Por aquellas que creen en Dios y aquellas que a Dios ignoran. 
Por las mujeres que se sienten hombres y viven su masculinidad, y por los hombres que se sienten mujeres y luchan por su dignidad. 
Por las mujeres que no son amadas.
Por las mujeres enfermas que luchan con coraje por su salud.
Por las mujeres que aman a otras mujeres, por aquellas que aman a los hombres y por aquellas que hacen del amor un signo fraterno y respetuoso para caminar por la vida.
Por las que ríen y por las que lloran. 
Por aquellas que se parten la cara por los derechos humanos y la atención a toda persona. 
Por aquellas que trabajan por la paz y el cuidado de la Naturaleza. 
Por las mujeres bellas y las que atesoran la belleza en su interior. 
Por las que no encuentran sentido a sus vidas. 
Por aquellas que saben que la libertad les puede costar la vida. 
Por las mujeres niñas y por las ancianas.
Por todas las mujeres del mundo... merece la pena luchar y trabajar, pues no son cosas, sino personas. Y cada una de ellas, sea cual sean sus capacidades, merecen una o un millón de oportunidades.
¿Nos animamos a destruir barreras?
¡¡¡ FELIZ DÍA DE LA MUJER !!!

atte. Floren

ORACIÓN POR LAS MUJERES

Padre, Bueno y Santo, que nos amas y nos buscas.
En tu Madre María nos ofreces
un ejemplo culmen de ternura,
amor y entrega al mundo y a tu voluntad.
Pero ella fue una más,
entre todas las mujeres,
que no solo tiene la capacidad junto a ti
de dar a luz hijos para el mundo,
sino que sus vidas como mujeres,
son una oportunidad para el genero humano
de dignificarse y hacer grande tu nombre.
Permítenos Padre de Bondad,
que los que poblamos el mundo,
concedamos oportunidades reales
a las mujeres de nuestro tiempo.
Que admiremos a las que luchando por la fe,
los derechos humanos o la dignidad femenina
a causa de los golpes recibidos,
nos dejaron un ejemplo ecuánime e imprescindible,
para esta iglesia necesitada de testimonios contundentes.
Abre nuestros ojos, Padre de bondad,
para que asistidos por tu Santo Espíritu,
concedamos a la mujer la dignidad sacerdotal
al consagrar tu presencia en la realidad eucarística,
por medio de la reunión fraternal
de los que se aman en tu nombre.
Que todas sean ejemplo, porque todas son personas.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

sábado, 4 de marzo de 2017

TUS CINCO MINUTOS PARA EL SEÑOR - DOMINGO I CUARESMA A

DOMINGO I DE CUARESMA A
"Él, que te creó por amor porque te quiere con locura, sabrá –desde Jesús- ser camino verdad y vida."

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo (4,1-11):
En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre.
El tentador se le acercó y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes».

Pero él le contestó:
«Está escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”».
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”».
Jesús le dijo:
«También está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”».
De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le mostró los
reinos del mundo y su gloria, y le dijo:
«Todo esto te daré, si te postras y me adoras».
Entonces le dijo Jesús:
«Vete, Satanás, porque está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”».
Entonces lo dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.

PALABRA DEL SEÑOR

REFLEXIÓN

La liturgia de este domingo si algo nos enseña, es que cuando nos negamos a nosotros mismos defraudamos a Dios. La negación de sí mismo es algo a lo que el ser humano llega, cuando pierde el rumbo de su vida o la orientación de su proyecto. No cabe la menor duda de que cuando Dios crea a la persona desde el barro de la tierra, lo colma de vida y de vigor. Dios hace a la persona participe de su proyecto vital, por medio del cual se conforma el ciclo de la vida. Ahí estás tú, creado a imagen y semejanza de Dios, ¡que no es cualquier cosa! Lo fundamental del asunto son dos cosas primordiales. Dios te creo por amor y nada más. Te puso en el mundo participando de la vida y te dio la opción de decidir sobre tus opciones. Ahora bien, al crearte Dios te hizo partícipe de su propia dignidad, pues te asistió con su Santo Espíritu. Somos templos del Espíritu Santo, pues como Jesucristo tenemos la capacidad para llevar el mensaje del Reino de Dios allí donde nos lo propongamos. El problema es cuando nuestra opción no pasa por Jesús. Quizás la moda, los miles de colores de la vida, influencias determinadas o tantas y tantas cosas que nos apartan de Dios; son circunstancias que nos llevan a dejar de lado el don de Dios que nos da a través de su Espíritu, la GRACIA. La Biblia nos cuenta en muchos casos el desencuentro de Dios con el hombre y la mujer de cada tiempo. ¿Qué tal tu relación con Dios? Dios no se nos muestra lejano en nuestra vida, sino que desde Jesucristo se hace carne humana, se revela en nuestra condición; precisamente para mostrarnos un camino que nos llevará hacia Él. No es fácil, cierto. La vida está llena de circunstancias que nada tienen que ver con Dios, y en la mayoría de ellas no reina la felicidad sino la tribulación y el desconcierto. Revisa tu relación con Dios aspirando a la conversión. Las ocasiones en las que te has dejado llevar y le has retirado tu mirada. Él, que te creó por amor porque te quiere con locura, sabrá –desde Jesús- ser camino verdad y vida.
Buen domingo y buen camino, a través del desierto cuaresmal.

el autor autoriza la difusión indicando la procedencia.

viernes, 3 de marzo de 2017

EL SUEÑO DE LA DISCÍPULA

A las once y media revisó por última vez los wasapps del móvil y lo dejó en la mesilla de noche. Se sentó en el borde de su cama mirando de lejos la ropa negra que acababa de quitarse y que dejó en la silla frente al balcón. Su marido dormía desde hacía rato. Se restregó la mano por los ojos, se tendió y pensó en el día que terminaba; lleno de emociones y tristeza. No tardó en quedarse dormida cayendo en un profundo sueño. 
De pronto su realidad se deformó y se halló en un panorama desconocido. Algo le escocía en la cara, ¿arena? Si. Estaba en lo que parecía una playa pero no había mar, no. Era el desierto. ¿Pero cómo he llegado hasta aquí? se preguntó. Movió los brazos ante ella para diluir la realidad que vivía y que comenzaba a angustiarle, cuando sin saber el motivo se puso a caminar. Caminó y caminó sin rumbo aparente, pues no sabía dónde estaba ni dónde ir. 
Llevaba caminado un buen trecho, cuando advirtió que se le venía encima una especie de tormenta de arena. Se tapó los ojos pero vio que la arena no se le acercaba del todo. Luego aquella tormenta giró sobre sí misma y giró y giró formando un enorme remolino, hasta convertirse en un gran gigante de arena. 
Ella intentó escapar horrorizada pero una enorme mano la agarró y la sostuvo en alto, sin dañarla. 
El gigante le pregunto: -¿qué te pasa? 
Ante el mutismo de ella volvió a decirle: 
-¿quieres hacer el favor de decirme que te ocurre? 
A ella le llamó la atención la cadencia de la voz de aquel gigante que ahora parecía amable. Miró hacia abajo –señal de su modestia- y le dijo al gigante: -estoy cansada. ¿Cansada? Le dijo el gigante. 
¿Cansada de qué? ¿Sé sincera? 
Ella se lo pensó un poco, pero contesto sinceramente pues sintió la necesidad de abrir su corazón al gigante amable. 
Estoy cansada de amar, dijo la mujer. 
El gigante le sonrió y le dijo. 
-Sí, lo sé, hasta el amor cansa. Sobre todo cuando se ama con las manos curando y aliviando. Cuando se ama velando y cuidando. Cansa el amar trabajando por la dignidad de las personas. Cansa hasta el ser en el mundo las manos amorosas de quien te ama y te cuida y que no se cansa de amarte.
En aquel momento ella sintió que en su corazón florecía algo. Se miró el pecho y notó como un rallo de luz se abría paso de manera indolora a través de su esternón, llenándolo todo de luz. La luz la cegó. 
Cuando pudo recuperarse se encontró en un sendero empedrado que cruzaba una aldea llena de árboles, estaba tendida en las piedras y un hombre joven junto a ella le tendía una mano para ayudarla. Se levantó acogiendo la mano del hombre y le señaló con el dedo. 
¡Te conozco! Le dijo ella. 

No era una pregunta, era una certeza. 
-Sí, le dijo el hombre. Llevas muchos años conociéndome, y yo llevo ocho años viviendo contigo. He sentido cada una de tus caricias amables. He sentido tu cariño y lo que es más importante, tu misericordia. 
Continuó diciéndole el hombre: -hace muchos muchos años yo caminé por este mismo camino con dos amigos atribulados. Ellos no sabían quién era yo, no supieron reconocerme. Quiero agradecerte que tu si lo hicieras. Que me reconocieras sin verme hace tantos años. Que me reconocieras en aquel que me necesitaba y que encontró en ti la reencarnación de mis manos y el amor de Quien nos ha creado. Y en verdad te digo mujer, que mi Reino tendrá vida, futuro y esperanza mientras en el mundo haya personas capaces de seguir mis huellas como tú lo hiciste y lo harás. 
Una lágrima de emoción surcó el rostro de la mujer y Él se la enjugó con la mano. 
¿A dónde va este camino, Señor? Preguntó ella. 
El hombre le sonrió y le dijo: a EMAÚS.

Dedico este escrito que me ha salido del alma, a mi muy querida amiga Manoli Galvez, por ser mujer humana, justa, amable, discípula y Cristo vivo en la vida de tantas personas, sobre todo en la vida que desde hoy ya descansa para el Señor. Verdaderamente eres ejemplo y eres un orgullo para la raza humana, querida Manoli.

Fraternalmente, tu amigo Floren.

EL RESPETO A LA PALABRA DE DIOS


(*) Una de las cosas que más me ha fascinado desde que estudio y escudriño las escrituras, es la gran significación que tiene para otras religiones las palabras sagradas o escritas, valga el magno ejemplo de los judíos. Es impecable el trato que dispensan a las escrituras Sagradas –Sagrada Torah-, a las cuales se les rinde culto, siendo uno de los elementos más significativos para ellos. Cada judío aproximadamente a la edad de doce años alcanza la condición de “Benei Mitzvá” (hijos de los mandamientos), por la cual pueden asistir a la proclamación de las escrituras en la sinagoga. 

Para aclamarla visten el “Talit gadol”, manto de oración del que con total seguridad se deriva la casulla sacerdotal utilizada por los cristianos. Colocan la Palabra en los dinteles de sus casas (Mezuzá), la estudian, besan con devoción y la procesionan. Si bien es cierto que estos no reconocen la llegada del hijo de Dios en carne mortal, a los ojos del mismo Dios al que llamamos Padre, no son menos dignos que los cristianos pues no en balde los llamo Juan Pablo II, “nuestros hermanos mayores en la fe”. 
Y es que cuando decimos Palabra de Dios o Sagradas Escrituras, debiéramos de asumir la enormidad de lo que nombramos y su significancia en la vida de un creyente. Cuando una persona da su palabra, se da a sí mismo. La palabra, en sí misma es un elemento sobre el que poder fiar una actitud o una circunstancia determinada, pues si está dada tu palabra, está presente la voluntad del sujeto aunque este se ausente. 
Dios, en su gran misericordia consideró legarnos su Palabra como un elemento en el que poder escudriñar los distintos episodios y épocas de la vida, en las cuales el hombre y la mujer de cada tiempo se han relacionado con Él. Eso es la Biblia. Es la misma historia de la salvación, por medio de la cual y a través del tiempo y de la historia Dios se ha revelado a la humanidad desde la creación del mundo. El primer testimonio escrito que dio lugar al primer libro de la Biblia no fue el Génesis. El Génesis es el libro primero según el ordenamiento del Canon católico, y fue escrito en el destierro de Babilonia. 
El primer libro escrito de la Biblia fue probablemente el libro de Job (1400 a.C. aprox). Pero si bien es cierto que la Biblia es en su conjunto la Palabra de Dios revelada a los hagiógrafos para nuestro conocimiento; en el episodio del Monte Horeb (Exodo 20,1-17) tenemos la primera iniciativa por parte de Dios para dejarnos su palabra escrita, los famosos diez mandamientos. Las segundas copias de las tablas de piedra junto a una dalmática de Josué, fueron guardadas –por voluntad de Dios- en un arca, a la cual se le rendía culto desde una tienda llamada “del encuentro” (Exodo 25,10ss). 
Por ello, no cabe la menor duda de que Dios siempre ha deseado que no solo observemos su Palabra, sino que la admiremos y le rindamos culto, como elemento fundamental de su presencia entre nosotros, junto a otros elementos sagrados y semejantes a este como es la sagrada Eucaristía. Dios desea que asumamos su Palabra como vida propia nuestra, «meteré mi ley en su pecho, la escribiré en su corazón» (1Reyes 31,33). 

Pero vueltos a la realidad actual, la Palabra de Dios es un elemento que no interesa a los creyentes –practicantes o no-; sino que más bien llega a ser un elemento decorativo que sirve para llenar un espacio de nuestras celebraciones rituales. Si en la actualidad nuestra iglesia tiene serios problemas para hacer atrayente el mensaje y obra de Jesús de Nazaret, no digamos ya la tarea titánica de saber crear entre los creyentes la iniciativa particular o comunitaria de escudriñar y discernir las escrituras para beneficio de la vida del creyente y de la comunidad. “Lámpara es tu Palabra para mis pasos, luz en mi sendero. Lo he jurado y he de cumplirlo” (Salmo 118,105-106), dice el autor de este Salmo, el cual elabora una gran plegaria de alabanza y súplica a Dios y a su ley. 
Quizás no debiéramos de perder de vista, el uso que muchos antes que nosotros han hecho de la Palabra de Dios. Ella es testimonio vivo de la presencia de Dios entre nosotros, como palabra inspirada y hecha vida desde el mismo Jesús de Nazaret, palabra hecha camino verdad y vida. Me fascina un relato del libro del Génesis que quiero compartir al uso del tema (28,10-13): “Jacob salió de Berbeba y fue a Jarán. Llegando a cierto lugar, se dispuso a hacer noche allí, porque ya se había puesto el sol. Tomó una de las piedras del lugar, se la puso por cabezal y se acostó en aquel lugar. Y tuvo un sueño: soñó con una escalera apoyada en tierra y cuya cima tocaba los cielos, y los ángeles de Dios subían y bajaban por ella. Y vio que Dios estaba sobre ella[…]”

Las claves simbólicas son claras y nos pueden enseñar más sobre la relación con Dios, que cualquier predicador o teología concreta. Ese Jacob somos cada uno de nosotros y se nos ofrece un medio para comunicarnos con Dios. Es posible la comunicación entre nuestra tierra y la dimensión celestial de Dios –el Trascendente-, pues la simboliza el subir y el bajar de los ángeles por la escalera; mensajeros de Dios. Por ello, desde tiempo inmemorial Dios se nos ha revelado a través de la historia y su Palabra como un Padre comunicativo que desea encontrarnos en la vida, cercano y accesible. 
¿En qué lugar de culto o templo tiene lugar esta experiencia religiosa de Jacob? En ningún lugar sagrado. El sitio es la propia vida sencilla y vivida y además en la oscuridad del sueño, cuando la persona es más vulnerable. Solo basta esperar en Dios y en querer asumir su palabra de vida: «Dios mío, lo quiero, llevo tu ley en las entrañas» (Sal 40,9). 
Como he dicho son muchos los elementos sagrados que nos llevan a Dios y por medio de los cuales asimilamos su voluntad y nuestra condición de Hijos. En un lugar primordial de nuestra vida de creyentes, debe estar la Palabra de Dios. Significada y dignificada como testimonio de la vida y obra de un Dios, que por amor nos creó. Se nos reveló en la vida y en Jesucristo, y que desea por encima de todo que lleguemos a la salvación de nuestra vida por la propia observancia de Su Palabra. 
Sin mengua de la verdad y de la santidad de Dios, la sagrada Escritura nos muestra la admirable condescendencia de Dios, “para que aprendamos su amor inefable y cómo adapta su lenguaje a nuestra naturaleza con su providencia solícita” (S.Juan Crisóstomo S.IV). 
Hermanos y hermanas de la hermandad del Dulce Nombre, la cuaresma es un tiempo más que oportuno para hacer desierto. No debemos de perder la oportunidad de hacer silencio, de encontrarnos con Dios desde la realidad de nuestro propio yo –con sus luces y sus sombras-. ¿Qué puede obrar la Palabra de Dios en el mundo, si Dios no cuenta con las obras de tus manos? Seamos merecedores de su amor asumiendo su Palabra, rindiéndole culto, considerándole un trato sagrado y oportuno. Ojalá nos lleguemos a decir de una forma plenamente consciente, que para nosotros: “lo mejor es estar junto a Dios” (Salmo 73,28). Buen camino a través del desierto cuaresmal. Un saludo fraterno en Jesús, que es Palabra, camino, verdad y vida.

Florencio Salvador Díaz Fernández

(Estudiante de Teología y Sagrada Biblia)

(*) Publicado en la revista cuaresmal "BLANCA Y COLORÁ" nº 14 Cuaresma 2017.

miércoles, 1 de marzo de 2017

DIOS NO SE ENFADA - Alusión a la actuación de la Drag queen Sethlas

Dios no se enfada
Es cierto, amigos y amigas. Dios no se enfada[1], aunque en el A.Testamento se le achacara los males del pueblo. Si por algo le llamamos los teólogos El Trascendente, es porque supera y trasciende la capacidad y el entendimiento humano. Por ello Dios no se expresa como nosotros lo hacemos. No necesita hacerlo, pues su propia esencia embarga todo aquello que es vida o energía vital manifestada en sí mismo. 

Estando ya en cuaresma, es indudable que el Señor no nos pide que hagamos prácticamente nada extraordinario de nuestro vivir cotidiano, respecto de gestualidad. Incluso relativiza nuestras prácticas religiosas y devociones si dejamos de lado lo fundamental[2]. Por muy respetable que sea la intención de abstenerse de carne, continuas confesiones…etc; son cosas que pueden ayudar a la edificación personal de sujeto, pero no nos garantizan el Reino de Dios en absoluto[3]. La intención de nuestro corazón, esa si le importa a Dios. 
Por eso nos anima –desde Su Palabra inspirada- a que en este tiempo nos prestemos fundamentalmente a la compasión y el aliviar los malestares de los demás. Creo poder decir que los católicos –metámonos todos en el saco- estábamos dispuestos a adentrarnos en la cuaresma de manera sosegada y pacifica dispuestos a cubrirnos de sayal de ceniza; hasta que el Drag-queen canario llamado artísticamente “Sethlas”, protagonizó un numero artístico disfrazado de virgen María que se transforma en Cristo. 
Quiero decir dos cosas claras y rotundas. 
1ª: Particularmente me parece algo de mal gusto, aunque quizás lo sea en parte por la distancia cultural que hay entre islas y península y a la inversa, sin considerar a nadie mejor que nadie. Yo no me he escandalizado ni me he cabreado, sinceramente. Quién sabe si este Drag-queen entiende a Jesús y la virgen, como espectáculo y alegría desproporcionada y por ello los ha representado. Creo que su intención era hacer algo nunca visto, y lo ha logrado. Vaya que sí. Pero creo que también hay que considerar a las personas que tienen en la representación de las imágenes de Jesús y María, el vivo reflejo de Dios y su amparo. Y este chico tiene que entenderlo igualmente. Es una ridiculización aunque sea en el marco de los carnavales, pero es una mofa. Lo es. Pongo un ejemplo elocuente. Este chico Drag-queen, ¿haría semejante espectáculo ridiculizando a su madre, o a un familiar muy querido que está fallecido? No sé si usted pensará que estoy sacando la cosa de contexto, pero teniendo en cuenta los sentimientos de las personas, todo es respetable aunque no todo se pueda llegar a entender. 
2ª: Me maravilla la respuesta airada de muchas personas que incluso quieren llevar a los tribunales a este chico. Desde luego y en función de lo que dije antes, solo se pueden argumentar aquí causas personales pues nadie debe demandar a nadie en nombre de Dios, porque Dios no se enfada. Creo que es desproporcionada la respuesta del obispado de allí, organizando una misa de desagravio, como para pedir disculpas a Dios. ¿Hará el mismo obispado un comunicado para que por canarias no circule ese horrendo autobús propiedad de una organización ultra-católica, en contra de los niños transexuales argumentando “su verdad”? Probablemente no. 
Por ello, y entendiendo el cabreo ocasionado, animo a que todos nos desprendamos de hipocresías innecesarias y vivamos la vida desde la sinceridad. La mejor ofrenda que podemos hacer a Dios es ser dignos de su Reino y su justicia. Y eso no pasa por hacer con este chico un auto de fe al uso de la antigua inquisición. ¿Cuál será la hondura del corazón de este chico Drag-queen? Pues quien sabe si nos pilla la delantera a los ojos de Dios[4]. Atentos, y feliz y serena cuaresma.




[1] Joel 2, 13b: “Porque Dios es compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en amor”
[2] Mateo 5,24: “deja tu ofrenda allí mismo delante del altar y ve primero a ponerte en paz con tu hermano
[3] Mateo 7,21ss: “No todos los que me dicen ‘Señor, Señor’ entrarán en el reino de los cielos…”
[4] Mateo 21, 31b. No cito esto en alusión a la Drag-queen y su comportamiento, sino como significación de la necesidad de no juzgar a nadie a la ligera.

martes, 28 de febrero de 2017

TUS CINCO MINUTOS PARA EL SEÑOR - MIÉRCOLES DE CENIZA CUARESMA

Hoy que sé que mi vida es un desierto,

en el que nunca nacerá una flor,
vengo a pedirte, Cristo jardinero,
por el desierto de mi corazón.
.Para que nunca la amargura sea
en mi vida más fuerte que el amor,
pon, Señor, una fuente de alegría
en el desierto de mi corazón.
.Para que nunca ahoguen los fracasos
mis ansias de seguir siempre tu voz,
pon, Señor, una fuente de esperanza
en el desierto de mi corazón.
.Para que nunca busque recompensa
al dar mi mano o al pedir perdón,
pon, Señor, una fuente de amor puro
en el desierto de mi corazón.
.
Para que no me busque a mí cuando te busco
y no sea egoísta mi oración,
pon tu cuerpo, Señor, y tu palabra
en el desierto de mi corazón.

Lectura de la profecía de Joel (2,12-18)
"convertíos a mí de todo corazón [...]rasgad vuestros corazones, no vuestros vestidos"
Salmo 50,3-4.5-6a.12-13.14.17
"Oh, Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme"
Lectura del santo Evangelio según san Mateo (6,1-6.16-18)
"Sed sinceros, auténticos, misericordiosos y sencillos; y siendo así vuestro Padre del cielos, os lo premiará"

REFLEXIÓN
“El valor de la vida no depende de la aprobación de los demás o del éxito, sino de cuanto tenemos dentro” (Papa Francisco)

Como todos los años, la cuaresma llega a nuestras vidas con las connotaciones propias del tiempo que antecede a la semana santa, algo muy celebrado por muchas personas, desde el punto de vista festivo. Sin embargo, para el creyente es una poderosa llamada de atención fundamentalmente para ponerse en camino, para realizar un éxodo personal que culminará en la Pascua. 
Para algunos creyentes una cuaresma más puede llegar a ser irrelevante. Es fundamental que tanto si eres joven como adulto, tengas conciencia del paso del tiempo pues el Señor no deja de llamarnos la atención sobre la necesidad de no perder el tiempo, para ser participes del Reino de Dios. Es por eso que nos llama al cuidado, nos da un toque de atención sobre las actitudes que nos precipitan lejos de su mirada. Si se vive una vida normal, no es preciso privarse de nada, pues lo que al Señor importa en que tengamos un corazón humano, sensible, justo y fraterno.
Es fundamental que descubramos nuestro “ser” en el mundo con Jesucristo. Por eso Jesús nos invita a ser nosotros mismos, “se tú” el que hagas del evangelio una vivencia que acoja, abrigue y abrace fraternalmente. Se tú el que sirvió, pacificó y dio testimonio. Sin alardes ni vanidades, solo con un profundo sentimiento de fraternidad comunitaria, que te llevará como María la hermana de Lázaro, a descubrir algo que uno se afana en no perder. Para estas actitudes es fundamental la interiorización. 
Hemos dicho camino, ponerse en marcha, desprenderse e interiorizar. Durante ese camino hay que ser Cristo mismo dándose a los demás. Y eso hay que llevarlo a cabo desde el desierto personal por medio del silencio, la oración y la interiorización de la Palabra de Dios –elemento clave en la cuaresma-. ¿Quién no se arregla para un evento concreto? Trajes, alguna joya, maquillaje. ¿Y tu interior? ¿Lo prepararas para la Pascua? No olvides que Cristo cuenta contigo con la hondura de tu corazón  y no le debes de fallar. Feliz camino a través del desierto cuaresmal.
.
ORACIÓN FINAL
Oh Dios, Y Padre nuestro que nos amas y nos buscas:
Tú sabes con qué frecuencia intentamos caminar por nuestros senderos egoístas.
No nos permitas vivir y morir sólo para nosotros mismos
o cerrar nuestros corazones a los otros.

Que nos afanemos en nuestra vida sencilla.
Ayúdanos a vernos a nosotros mismos y a la vida como dones tuyos.
Haznos receptivos de tu palabra y de tu vida y haznos crecer en la mentalidad y actitudes
de Jesucristo nuestro Señor, que pasó por el mundo haciendo el bien.

Así sea.

miércoles, 22 de febrero de 2017

EX CÁTEDRA, LA VOCACIÓN DE TESTIMONIAR

Ex cátedra, la vocación de testimoniar
Cátedra significa asiento o sede, desde el cual se imparte una determinada enseñanza o ejemplo; y también lugar del que emana una determinada autoridad y desde el que se gobierna. Sin ir más lejos, el arca de la alianza era la sede de Dios. Un cajón de madera donde residía el poder de Dios y donde nadie se podía sentar. 

La iglesia católica llevó la cátedra al culmen de su celebración, al considerarla el elemento más significativo de la autoridad del pontífice. El cual,  “cuando habla ex cathedra, por la asistencia divina que le fue prometida en la persona del bienaventurado Pedro, goza de aquella infalibilidad de que el Redentor divino quiso que estuviera provista su Iglesia en la definición de la doctrina sobre la fe y las costumbres; y, por tanto, que las definiciones del Romano Pontífice son irreformables por sí mismas y no por el consentimiento de la Iglesia. Y si alguno tuviere la osadía, lo que Dios no lo permita, de contradecir a esta nuestra definición, sea anatema.” Este texto pertenece al capítulo 4º de la 1ª Constitución dogmática vaticana “Pastor aeternus” del 18 de Julio de 1870. 
En resumidas cuentas, el origen de esta fiesta es señalar la autoridad de los papas. Lo que ocurre es que aun en este siglo en el que vivimos, el progreso y la inquietud de la mente de la persona que viva su existencia con coherencia, nos lleva a observar ejemplos que contextualizan o actualizan ciertas actitudes o circunstancias, hasta llegar al origen de aquello en lo que fue o pudo ser. 

"ojalá en esta fiesta de la cátedra de san Pedro y lejos de celebrar la autoridad papal que Francisco ha diluido con humanidad y fraternidad, celebremos junto al papa y todos los creyentes la posibilidad de compartir con Pedro y sus sucesores la capacidad vocacional de ser testigos"

Me explico. El papa es una autoridad influyente e indiscutible en el mundo. Puede que sea hoy superado por el señor Trump y sus despropósitos de gobernante déspota. Pero en Francisco hemos visto un cambio radical en lo que supone la vocación del obispo de Roma y su condición de “siervo de los siervos de Dios”. 
Esto no quiere decir que el Papa prescinda de seguridad y del protocolo propio que se deriva de su responsabilidad; pero son notables los ejemplos de desprendimiento, llaneza y humildad y sobre todo fraternidad, con los que este hombre se mueve por el mundo. Puede que no todo sea maravilloso y bueno a los ojos de todas las personas. 

No olvidemos que la iglesia es una institución que se mueve a paso de caracol, pues para avanzar requiere del peso de la historia y del magisterio, que en ocasiones hace imposible la evolución de dogmas o principios. 
En el momento de la historia en el que vivimos, reniego de esta fiesta de la cátedra de Pedro como fiesta de la autoridad papal. Dios nuestro Padre, que nos ama y nos busca, no nos ha dado más autoridad a cada uno de los hijos e hijas de Dios, que el poder de testimoniar la Palabra de Dios en el mundo; para llegar por medio de nuestras obras, a la transformación de los corazones. 
No debe ser óbice de este planteamiento, ni la fiesta litúrgica en sí, ni las celebraciones que por tradición se hagan y que no perjudican a nadie. Pero no debe perderse de vista que la vocación –no el ministerio- de Pedro y los apóstoles, es una vocación de la que todos participamos sin menoscabo de la responsabilidad –no autoridad- que todos tenemos, no ya en la Iglesia, sino en cualquier asociación de personas y en la sociedad en sí misma. 
¿Qué es eso de curas y personas que se comportan al uso de lo que dicta su voluntad e imponiendola, considerándose a sí mismos como portavoces de Dios? Solo faltaba eso. “Te daré las llaves del cielo”, dice Jesús en tres ocasiones en los sinópticos. Una a Pedro, otra a los apóstoles y la última a todos los creyentes. 
Visto lo cual, ¿quién tiene más derecho a tener las lleves del cielo? Pues toda persona que haga de su vida un evangelio vivo, una buena noticia allí donde vaya. Esa persona estará caracterizada por la prudencia, la amorosidad, la capacidad de ser justa, fraterna y comprensible. Será espiritual sino mística y la columna vertebral de su vida, será la Palabra de Dios. Acabo fijándome brevemente en un ejemplo del antiguo testamento. 

La profetisa Débora, juez de Israel (Jueves 4-5). Era mujer de Lappidôt y una mujer que por aclamación gobernó Israel tras la época de Josué. Su cátedra era una palmera bajo la cual se sentaba a administrar justicia y atender las numerosas cuestiones que le planteaba el pueblo. No llegó a este cargo por designación de ningún poderoso, sino por aclamación popular en honor a sus virtudes. No en balde era proclamada “madre de Israel” (Ju5,7b).
 Por lo tanto, ojalá en esta fiesta de la cátedra de san Pedro y lejos de celebrar la autoridad papal que Francisco ha diluido con humanidad y fraternidad, celebremos junto al papa y todos los creyentes la posibilidad de compartir con Pedro y sus sucesores la capacidad vocacional de ser testigos, ejemplos virtuosos y proclamadores de vida, paz y justicia en el nombre de Jesús resucitado que viene a nosotros en el silencio de nuestra vida. Descifremos su rostro decididamente.

¿No oíste sus pasos silenciosos?
Él viene, viene, viene siempre.
En cada instante y en cada edad,
todos los días y todas las noches,
Él viene, viene, viene siempre.
He cantado en muchas ocasiones y de mil maneras;
pero siempre decían sus notas:
Él viene, viene, viene siempre.
En los días fragantes del soleado abril,
por la vereda del bosque,
Él viene, viene, viene siempre.
En la oscura angustia lluviosa de las noches de julio,
sobre el carro atronador de las nubes,
Él viene, viene, viene siempre.
De pena en pena mía,
son sus pasos los que oprimen mi corazón,
y el dorado roce de sus pies
es lo que hace brillar mi alegría.


(El viene, viene, viene siempre. Rabindranath Tagore)

lunes, 20 de febrero de 2017

RENOVAR LA PRESENCIA DE LA IGLESIA EN LA SOCIEDAD - José María Castillo - Teólogo

¿QUÉ URGE MÁS RESOLVER EN LA IGLESIA?
José M. Castillo

Los problemas, que hoy más preocupan a clérigos y laicos que actualmente se interesan por los asuntos de la Iglesia, ¿son los problemas más graves que tiene le Iglesia en este momento? ¿son esos los problemas que hay que afrontar cuanto antes?

Creo que es urgente afrontar estas preguntas porque no sé si lo más apremiante, en este momento, es aclarar si los divorciados vueltos a casar pueden o no pueden recibir la comunión. Como tampoco sé si no admite espera posible el hecho de que cuatro cardenales (y algunos grupos integristas) estén en desacuerdo con el papa Francisco. Por supuesto, es un asunto muy grave la cantidad abrumadora de abusos de menores, el hecho de que el Vaticano ni ha firmado, ni pone en práctica, los derechos humanos. Ni los puede poner mientras siga en vigor el actual Derecho Canónico. Con las enormes consecuencias que todo esto entraña.
No sé si estoy en lo cierto al plantear estas preguntas y estas dudas. En cualquier caso, a mí me parece que, debajo de estas cuestiones, hay un problema de fondo que nos asusta. Y nos asusta de verdad. Me refiero a la relación que tiene, mantiene y vive esta Iglesia, que tenemos, con el Evangelio de Jesús.
No estoy dudado de si la Iglesia cree o no cree en el Evangelio. Eso, por supuesto, está fuera de duda. Es más, si el Evangelio ha llegado hasta nosotros, eso se lo debemos a la Iglesia, que lo ha creído y lo ha enseñado a lo largo de los siglos. Pero es que el problema no está en si la Iglesia cree o no cree en el Evangelio. El problema está en si la Iglesia vive o no vive el Evangelio. Más en concreto, a mí me parece que el problema está en si la Iglesia, tal como la vemos y la vivimos, “sigue” o “no sigue” a Jesús. Porque no olvidemos esto nunca: el problema más grave, que planteó Jesús (según los evangelios) fue el problema del “seguimiento”. De manera que incluso la fe, en Dios y en Jesús, se hace imposible cuando se divorcia y se desentiende del seguimiento de Jesús. Y lo que yo veo, tanto en la Jerarquía como en los fieles, es que la Iglesia vive preocupada por la fidelidad de los cristianos a la fe. La fidelidad al seguimiento de Jesús no le quita el sueño a nadie. Y conste que, concretamente en los evangelios sinópticos, mientras que la fe se menciona 36 veces, del seguimiento se habla 57 veces.
Y es que la fe, como conjunto de creencias y prácticas religiosas, se puede reducir fácilmente a un asunto privado y a una serie de costumbres que integramos en nuestra vida sin demasiados problemas. Mientras que el seguimiento de Jesús, si nos atenemos a los relatos de los evangelios que lo explican, exige – como punto de partida – fiarse de Jesús hasta tal punto, que se renuncia a lo más fundamental (familia, trabajo, dinero, seguridad, proyectos…) porque asumir la forma de vida de Jesús es más determinante que todo lo demás.

¿No estamos haciendo en la Iglesia una especie de componenda entre fe y seguimiento, que termina no siendo ni lo uno ni lo otro? Me temo que estamos – y vamos a seguir – angustiados por temas marginales, mientras que, al problema capital de la Iglesia, nunca nos atrevemos a hincarle el diente. Y así, nos interesan una serie de asuntos secundarios, al tiempo que la relación de fondo entre la Iglesia y el Evangelio, ahí está. Y seguirá estando hasta que el “ser o no ser” obligue a tomar en serio el problema que de verdad nos urge. Como urge un salvavidas al que se está ahogando.   

jueves, 16 de febrero de 2017

BIENAVENTURANZAS DE LA BONDAD

Dichosos los que son lo suficientemente humildes como para aceptar ser juzgados.
Dichosos los que tienen bastante delicadeza para llevar el sufrimiento como si fuera el suyo.

Dichosos los que son lo suficientemente abiertos para buscar un camino nuevo, diferente de la agresiva afirmación de uno mismo.
Dichosos los que se esfuerzan por vivir realmente en la gracia. No juzgarán precipitadamente y no serán lentos en perdonar.
Dichosos los hombres y mujeres íntegros, que se oponen a la injusticia engendrada por un ejercicio sutil del poder.
Dichosos los que son conscientes de ser responsables de la paz.
Dichosos aquellos que están dispuestos a aceptar la persecución que espera a los hombres íntegros, que, en presencia de un poder implacable, se comprometen con la justicia y la paz.
¡Llenos de alegría, vamos por el camino del Señor!
Señor, bendícenos ahora, porque tenemos el deseo de vivir a tu manera en medio de los conflictos de hoy!
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Anónimo
P.D. ofrecidas por el Hno. Nando en Facebook.