CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

domingo, 20 de mayo de 2012

INMA, SE TU NUESTRO CIELO


Inma, sé tú nuestro cielo

Mi muy estimada familia y amigos, paz y bien.

Escribo estas letras al término de un momento de oración. Me ha llevado a ese momento, la tremenda noticia que me comunican hace un rato, y que me da vértigo escribir.
Vuestra Inma, no ha podido superar las tremendas dificultades de salud que tenia, y ha dejado de vivir para este mundo material. Un océano de lágrimas, no bastarán para mitigar el dolor.

Sinceramente, escribo por la necesidad de compartir este pensamiento mío. Es de cristianos compartir. Ni siquiera se, si os enviaré estas letras, pues no tengo necesidad de quedar bien con nadie. Tengo ahora una profundísima tristeza, pues añoro ya la ausencia de Inma en las vidas de cada una de las personas, que de cerca o de lejos, compartimos momentos de la vida con ella.

Cuando tengo que hacer preguntas difíciles a Dios, suelo salir al campo a hablarle desde el viento y los pájaros. Acabo de regresar con un pensamiento. Con un único pensamiento.

La vida de Inma, ha sido como una buena primavera. Fecunda, hermosa, llena de vitalidad, comprometida con su entorno, y por todo ello breve.

Me unían cosas a ella. La misma generación, el compañerismo escolar junto a Carlos y ella misma, la amistad con la familia Martín, el ser hermana de mi muy querida Mª Carmen. Y entre lo más hermoso, el compartir junto a ella durante muchos años, el servicio al evangelio desde la catequesis.

Si por mí fuera, el día en que la llevemos a la iglesia de San Sebastián, pondría encima de su féretro el libro del evangelio, como merecen ser despedidos los servidores del evangelio. Ha sido una persona de fe fecunda, cimentada. Para muchas personas, la vida de esta joven mujer ha sido un cielo aquí en la tierra. Un cielo fecundo, arraigado en su marido y en su hija, a la que quizás más tarde contaremos entre todos, el nivel humano y cristiano que tenía su madre, y que a buen seguro palpita en cada una de sus pequeñas células.

“Para quien no espera nada el final, los logros, los gozos, los éxitos de la vida son tristes, porque acaban mal. Para quien cree que esta vida está secretamente abierta a la vida definitiva, los logros, los trabajos, los sufrimientos y gozos son anhelo y anuncio, búsqueda de la felicidad final” (J.Ant.Pagola) Nosotros creemos en el anhelo final de la felicidad. Tras el duelo, quizás entendamos que la mejor manera de hacer fecunda la vida extinguida, es continuar evangelizando, dando testimonio y abrazando fraternalmente; para que en cada rescoldo de la vida de los que apreciamos a Inma, podamos apreciar su sonrisa en la comisura de sus labios.

Hoy es domingo de la Ascensión del Señor, de su exaltación. No necesita Jesús ser exaltado de otra manera, que desde la vida de sus hijos e hijas. En Inma, esa ha sido una realidad. Y este, creo que puede ser el camino. Duro al comienzo, agotador casi hasta la extenuación. Pero con el abrazo, el apoyo y la ayuda de los que son familiares o nos consideramos amigos, lograremos inmortalizar a Inma en la vida de cada uno.

Esa es mi oración hoy: “Inma, sé tú nuestro cielo”.

Abrazos fortísimos, en este duro trance. Todo sea por ella y su memoria. Laus Deo.

La Salada, Vísperas a 19 de Mayo de 2012.

Fdo. Florencio Salvador Díaz Fernández

Estudiante de Teología Cristiana

viernes, 18 de mayo de 2012

NO NOS RINDAMOS ANTE EL DESAMOR


Fatigoso día, el que casi concluye. Fatigoso, por el continuo afán de trabajar desde antes de que el sol naciera hoy. ¡Gracias al creador por el trabajo, y a los clientes por su confianza! Además, hace días me lesioné una costilla en una tremenda caída con la bicicleta y al no poder descansar, estoy muy cansado hoy.

Pero bueno, llegará el asueto, y las buenas lecturas y las reflexiones y cosas de ese estilo. Por mi parte, la liturgia de las horas en la tarde, es como cada viernes muy penitencial.

Perdóname Señor, perdonadme personas que junto a mí convivís. No me dedico a la perfección de una manera sobre valorada. En ese caso soy modesto. Aun así, el oficio de lectura hoy recomienda desde la carta de Juan (3,11-17) que nos amemos los unos a los otros. El amor es el origen de la relación de Dios con los hombres.

No me resigno a una vida de amor, fraternal, pasional, sensible cuidado, sexual…etc.

Sea como fuere es amor, y con eso basta y de Dios nos proviene, para compartirlo, para su disfrute y para expandirlo.

No nos resignemos al amor, con las personas que merecen la pena. Lo demás no importa, porque seguro responde a fines determinados. No nos dejemos aun a pesar de la adversidad de los anónimos, de los contratiempos. Dios, desde la humanidad del hombre, es mucho más que los poderes los intereses y los paternalismos desaforados.

No os olvidéis, no os resignéis, no nos demos por vencidos.

Paz y bien en esta noche. Yo

Me marcho. Mañana trabajo desde las cinco de la mañana. ¡¡que madrugón, por favor!!

Para orar. A CUALQUIER HORA (recomendación de José Arregui en ATRIO)



Todo menos rendirnos, Señor.



Todo menos sentarnos,

desolados, a esperar la muerte en vida,

la mediocridad, la derrota.



Es solo que solos no podemos…

aunque a veces creamos tener la llave,

la rienda, el timón o la energía.



Es solo que si Tú no enciendes el horizonte

caminamos en círculo hacia ninguna parte.



Es solo que si Tú no incendias

el corazón y la entraña

las piernas no saben adónde ir.



Es solo que si Tú no lates en nosotros

falta el aliento…

… Y por eso no podemos rendirnos,

que Tú no desesperas de nosotros.



(José María Rodríguez Olaizola, SJ)

martes, 15 de mayo de 2012

EL ABRAZO DE LA MADRE TIERRA, CUANDO NOS ABRAZA NUTRE Y CUIDA



Maria me envió anoche este escrito, lo leí un poco de prisa, tenía sueño, y esta mañana según desperté volví a leerlo. Os habeis tendido en el suelo directamente a meditar????. No sabeis el bienestar que produce. Poco a poco casi se consigue oir el segundo latido. Un abrazo a todos y feliz dia de San Isidro.




La Madre Tierra nos abraza, nutre y cuida

El primer sonido que cualquier ser humano oye es el doble latido del corazón.
En el útero materno experimentamos una sensación de seguridad y un sentimiento de pertenecer a alguien porque oimos los latidos de nuestro corazón, y como si se tratara de un eco, los latidos de nuestra madre que nos llevará dentro durante nueve lunas. Cuando llegamos al Camino Terrenal a través del milagro del nacimiento, el segundo latido que oíamos desaparece. En el fondo los seres humanos notan que les falta algo y muchas veces pasan por la vida buscando ese latido que les falta.
Encontramos ese latido añorado cuando escuchamos a la madre tierra y entramos en el "Tiyoweh", LA QUIETUD.
En este lugar silencioso podemos oir  la pequeña y tímida voz dentro de nuestros corazones y mediante esta experiencia, podemos redescubrir la sensación de seguridad y pertenencia. El latido de la Madre Tierra nos recuerda que nunca estamos solos. Nuestra verdadera Madre, la Tierra, está siempre presente para nutrirnos y darnos reposo. Todo lo que nos pide es que nos paremos a escuchar el segundo latido...
Al encontrarlo, sabremos que nunca estaremos solos.
Jamie Sams

lunes, 14 de mayo de 2012

UN REGALO DE ENRIQUETA AL COMENZAR LA MAÑANA. NUEVO COMIENZO JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Ayer me enviaron este escrito, espero os guste. Un abrazo. Queta.




NUEVO COMIENZO
        
            Los evangelistas describen con diferentes lenguajes la misión que Jesús confía a sus seguidores. Según Mateo, han de "hacer discípulos" que aprendan a vivir como él les ha enseñado. Según Lucas, han de ser "testigos" de lo que han vivido junto él. Marcos lo resume todo diciendo que han de "proclamar el Evangelio a toda la creación".
         Quienes se acercan hoy a una comunidad cristiana no se encuentran directamente con el Evangelio. Lo que perciben es el funcionamiento de una religión envejecida, con graves signos de crisis. No pueden identificar con claridad en el interior de esa religión la Buena Noticia proveniente del impacto provocado por Jesús hace veinte siglos.
         Por otra parte, muchos cristianos no conocen directamente el Evangelio. Todo lo que saben de Jesús y su mensaje es lo que pueden reconstruir de manera parcial y fragmentaria escuchando a catequistas y predicadores. Viven su religión privados del contacto personal con el Evangelio.
         ¿Cómo podrán proclamarlo si no lo conocen en sus propias comunidades? El Concilio Vaticano II ha recordado algo demasiado olvidado en estos momentos: "El Evangelio es, en todos los tiempos, el principio de toda su vida para la Iglesia". Ha llegado el momento de entender y configurar la comunidad cristiana como un lugar donde lo primero es acoger el Evangelio de Jesús.
         Nada puede regenerar el tejido en crisis de nuestras comunidades  como la fuerza del Evangelio. Solo la experiencia directa e inmediata del Evangelio puede revitalizar a la Iglesia. Dentro de unos años, cuando la crisis nos obligue a centrarnos solo en lo esencial, veremos con claridad que nada es más importante hoy para los cristianos que reunirnos a leer, escuchar y compartir juntos los relatos evangélicos.
         Lo primero es creer en la fuerza regeneradora del Evangelio. Los relatos evangélicos enseñan a vivir la fe, no por obligación sino por atracción. Hacen vivir la vida cristiana, no como deber sino como irradiación y contagio. Es posible introducir ya en las parroquias una dinámica nueva. Reunidos en pequeños grupos, en contacto con el Evangelio, iremos recuperando nuestra verdadera identidad de seguidores de Jesús.
         Hemos de volver al Evangelio como nuevo comienzo. Ya no sirve cualquier programa o estrategia pastoral. Dentro de unos años, escuchar juntos el Evangelio de Jesús no será una actividad más entre otras, sino la matriz desde la que comenzará la regeneración de la fe cristiana en las pequeñas comunidades dispersas en medio de una sociedad secularizada.

José Antonio Pagola

viernes, 11 de mayo de 2012

¿ESPERAR? NADA


¿Esperar? Nada



Mis queridos amigos y amigas.

Os agradezco de corazón el ánimo demostrado en esta historia surrealista en la que estoy involucrado.

Hace días, os comunicaba que estaba triste. Sí, bastante.

Hoy estoy cansado del trabajo, pero el ánimo está muy robustecido.

Por ello, me decido a escribir unas líneas, con la seguridad de que de ellas solo debe extraerse el propio estado de ánimo del que escribe y la gratitud a todos los que de una manera u otra, en estos días me habéis mandado un abrazo cálido.

Se agradecen los abrazos, os lo aseguro. Sobre todo se agradecen porque por medio de ellos, tiene uno autentica conciencia de quienes somos comunidad. “No te sientas solo ni triste, en la lejanía sabes que mucha gente estamos contigo, te deseamos lo mejor y te deseamos que sepas vivir tu realidad con alegría, con paz, con todo el gozo del mundo. ¿Quién es quién para interponerse en nuestra vida?” (Ana Rodrígo)

Sabed, que soy consciente de que me observan. Eso está bien.

Será porque nuestra voz, la de los críticos en la iglesia, es escuchada en foros y medios de comunicación. Y en muchos casos mal utilizada y mal interpretada.

Solo deciros que la situación es muy complicada, y por el bien de muchas personas y la serenidad de mi comunidad, espero que no se materialice la represalia. “Haces bien en resistir asumiendo el dolor pero manteniéndote firme en tu fe y tu libertad. Al final tu dolor dará fruto. Otros a tu lado resucitarán”. (Antonio Duato)

Porque el ánimo de muchas personas respecto de nuestra iglesia, está en juego y pende de un hilo.

Ninguna institución o comunidad de personas, está en la actualidad más deslegitimada para denunciar escándalos, actitudes licenciosas o criticas impropias, que la Iglesia católica. Y siempre se puede poner los temas sobre la mesa, o discutir opciones, pero jamás decidir por otros, o dirimir cuestiones que afectan a las personas de una manera concreta.

Me dijo un amigo hace días: “Floren, que se nos note que nos duele la iglesia”.

Os aseguro que me duele la iglesia, porque me duele la gente.

Me duele que nos cueste tanto ver el testimonio, la justicia y la fraternidad desde los pulpitos.

Me duele, la desafección para con la iglesia de familias enteras, porque se le dio a alguno de sus miembros un trato desproporcionado.

Eso me duele. Me duelen las cuotas de poder, las calumnias y el párvulo que algunas personas dan a la información podrida de llega a tales sitios, de unos y otros.

¿Dónde queda el diálogo? ¿Dónde la corrección fraterna?

José María Castillo el teólogo me animaba ayer, a no negociar con mi libertad ni con mi dignidad. A mantenerme tranquilo, pues nada nos apartará de Jesús. Me advirtió que por sus muchas experiencias en historias como esta, mi piel se irá endureciendo hasta que estas cuestiones resbalen como el agua en un cristal.

Gracias pues a José María.

A todos pediros vuestra oración. Agradeceros el ánimo.

Y dejaros claro que, como esperar esperar, NO ESPERO NADA.

jueves, 10 de mayo de 2012

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - AL ESTILO DE JESÚS



AL ESTILO DE JESÚS
6 Pascua (B) Juan 15,9-17 - JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 09/05/12.- Jesús se está despidiendo de sus discípulos. Los ha querido apasionadamente. Los ha amado con el mismo amor con que lo ha amado el Padre. Ahora los tiene que dejar. Conoce su egoísmo. No saben quererse. Los ve discutiendo entre sí por obtener los primeros puestos. ¿Qué será de ellos?

Las palabras de Jesús adquieren un tono solemne. Han de quedar bien grabadas en todos: "Éste es mi mandato: que os améis unos a otros como yo os he amado". Jesús no quiere que su estilo de amar se pierda entre los suyos. Si un día lo olvidan, nadie los podrá reconocer como discípulos suyos.

De Jesús quedó un recuerdo imborrable. Las primeras generaciones resumían así su vida: "Pasó por todas partes haciendo el bien". Era bueno encontrarse con él. Buscaba siempre el bien de las personas. Ayudaba a vivir. Su vida fue una Buena Noticia. Se podía descubrir en él la cercanía buena de Dios.

Jesús tiene un estilo de amar inconfundible. Es muy sensible al sufrimiento de la gente. No puede pasar de largo ante quien está sufriendo. Al entrar un día en la pequeña aldea de Naín, se encuentra con un entierro: una viuda se dirige a dar tierra a su hijo único. A Jesús le sale desde dentro su amor hacia aquella desconocida: "Mujer, no llores". Quien ama como Jesús, vive aliviando el sufrimiento y secando lágrimas.

Los evangelios recuerdan en diversas ocasiones cómo Jesús captaba con su mirada el sufrimiento de la gente. Los miraba y se conmovía: los veía sufriendo, o abatidos o como ovejas sin pastor. Rápidamente, se ponía a curar a los más enfermos o a alimentarlos con sus palabras. Quien ama como Jesús, aprende a mirar los rostros de las personas con compasión.

Es admirable la disponibilidad de Jesús para hacer el bien. No piensa en sí mismo. Está atento a cualquier llamada, dispuesto siempre a hacer lo que pueda. A un mendigo ciego que le pide compasión mientras va de camino, lo acoge con estas palabras: "¿Qué quieres que haga por ti?". Con esta actitud anda por la vida quien ama como Jesús.

Jesús sabe estar junto a los más desvalidos. No hace falta que se lo pidan. Hace lo que puede por curar sus dolencias, liberar sus conciencias o contagiar confianza en Dios. Pero no puede resolver todos los problemas de aquellas gentes.

Entonces se dedica a hacer gestos de bondad: abraza a los niños de la calle: no quiere que nadie se sienta huérfano; bendice a los enfermos: no quiere que se sientan olvidados por Dios; acaricia la piel de los leprosos: no quiere que se vean excluidos. Así son los gestos de quien ama como Jesús.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

EL ACOMPAÑAMIENTO FRATERNAL DE UNOS AMIGOS

Querido Amigo y Hermano en la fe, FLOREN

Después de nuestra conversación telefónica y de tu artículo en ATRIO. He querido dejar pasar unos días, para enviarte esta sencillas lineas de afecto y acompañamiento en estos momentos que juntos todos estamos viviendo contigo.

No te puedo decir más de lo que te he dicho, cuando hemos hablado por teléfono. Estas palabras son simplemente para decirte que no estás sólo, que desde [...], te tengo presente en mi pensamiento y en mis oraciones.

Floren, el evangelio de mañana nos recuerda el mandamiento de Jesús:"que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos....."

Así fue el amor de Jesús. Nunca pretendió poseer, ni dominar, ni aprovecharse. Tuvo libertad para decirles a los discípulos los fallos en que caían. Pues los Obispos que tanto se le llena la boca al recordarnos a nosotros que son los sucesores de los Apóstoles, que acepten los consejos y críticas de los que también forman parte de la Iglesia, desde la misma libertad que Cristo nos dejó.

Recuerda el evangelio de próximo domingo, PERMANECER EN MI AMOR, esto es lo que nos debe de preocupar permanecer en el amor de Cristo.

Saludos y ánimo.       

martes, 8 de mayo de 2012

VOSOTROS ORAD ASÍ EN LA TRISTEZA

"Que no haya en ustedes angustia ni miedo"
(Jn 14,27b)
Ahora en cambio… estoy triste.
Sí, y no tiene remedio esta tristeza. La vida es azarosa, y dosifica las circunstancias emocionales en función de los acontecimientos.

Mi tristeza es pasajera, desde luego. Pero ahora, no deja de ser tristeza. ¿Qué o quienes la causan? ¿Quiénes se adolecerán junto a mí?
Difícil respuesta. Fundamentalmente por querer o pretender –que no es igual- segundas o terceras personas, coaccionar tú libertad cuando ésta es el fundamento de la fe cristiana, pues en tu libertad percibes y degustamos a Dios.

En cualquier caso, nos queda el Espíritu. Presento en esta tarde noche, toda mi vida ante Él, como epiclesis para que me asista. Para que por su medio, se pueda recuperar el ánimo, el sendero de la libertad responsable y el sentido de comunidad del que tan faltos estamos, sobre todo en nuestra católica iglesia.

Ahora en cambio… estoy triste.


AHORA EN CAMBIO...

Hubiera entregado el Dios que no poseo
hubiera aprendido tres o cuatro signos,
y así desalentado,
así fiel, ceniciento,
invariable como un recuerdo atroz,
me hubiera respondido,
me hubiera transformado en ademanes,
me hubiera convencido como todos,
refugiado en el hambre universal,
salvado para siempre y para nada.

Ahora en cambio, estoy un poco solo,
de veras un poco solo y solo.
Mi tristeza es un vaso de oraciones
que se derraman sobre el césped
y desde el césped nace Dios
y está también un poco solo,
de veras un poco solo y solo.

Mas yo le ayudo a conocer las aves
y en toda su extensión la herejía vegetal,
los corazones de sus alegres huérfanos,
la tierra que es la palma de su mano.

(MARIO BENEDETTI, Solo mientras tanto 1948-1950)

LA FE, ¿QUÉ FE?

José Arregui - Teologo.

¿Qué es la fe sino ese consuelo que te permite pisar la tierra, como suelo sagrado, y dar un paso hacia tu hermano? Hablo de fe, no de creencias. Hablo de fe, no de religiones.

Cuando digo”fe,” digo esa llamita que chispea sin cesar en todos los corazones, también en el tuyo, aunque a veces la sientas apagada. Es el mismo fuego que arde en el corazón de la Tierra y de las estrellas, de los átomos y de las galaxias. Es la llama de la Vida. Y la llama de la Vida es el Corazón del Universo, y late en cada una de tus células y neuronas.

Eso es la fe, y no tiene que ver con religiones ni creencias, sino con el latido libre y universal de la Vida. Esa fue la fe de Jesús, más allá de sus creencias. A esa Vida poderosa y tierna llamaba él “Dios” y la invocaba tiernamente como abbá. Por esa Vida se sentía feliz y libre, y por su causa arriesgó la vida.

El cristianismo –católico en nuestro caso– como sistema de creencias, ritos y normas morales, como organización jerárquica, como estructura de poder, como entramado de complejos y a veces turbios intereses… eso es otra historia. No es lo de Jesús.

Cuando 70 obispos españoles se reúnen en Asamblea Plenaria, eso es el sistema que necesita funcionar, y no digo que esté mal: depende de que para qué quieren que siga funcionando el sistema.

Cuando el presidente de la Conferencia Episcopal española, el cardenal Rouco, ante la dramática situación de la crisis y del paro creciente, y ante las medidas del Gobierno que empobrecen más a los más pobres, se limita a apelar vagamente a la fe y a la caridad, me digo que eso no es la fe que animaba al corazón de Jesús.

Cuando el Gobierno de Rajoy acaba de aprobar un decreto que niega a los inmigrantes en situación irregular el derecho a ser atendidos por un médico o un hospital, y Mons. Rouco no ha alzado la voz ni ha exigido a toda la Asamblea que se ponga en pie y grite NO contra este decreto en nombre de Jesús y del Evangelio, entonces me digo que ellos están en otra cosa: que el Evangelio de Jesús no les interesa, que a ellos les importan las creencias y el mantenimiento del sistema, pero no los dolores de la pobre gente, no la llamita del corazón, no la Vida.

Cuando Mons. Rouco ha repetido por enésima vez la obsesiva y errónea consigna del papa actual: “sin fe no puede haber verdadera caridad”, identifica la fe con creencias, y así profesa una gran mentira. Basta abrir el Evangelio y leer la parábola del buen samaritano o del buen increyente. Basta mirar la historia: ¿qué guerra, tortura, explotación y dictadura no ha sido legitimada por la jerarquía católica con todas sus creencias? Hace justo 75 años, Gernika fue bombardeada por un caudillo católico creyente y practicante que contaba con el beneplácito y la bendición de todos los obispos españoles (solo uno, Mateo Múgica, alzó la voz y fue desterrado).

Seas o no creyente, cuida la fe: esa llama profunda y secreta, pues de ella depende el brillo de tu sonrisa y el futuro de la Tierra. Cuida el corazón de tu vida, el corazón de la Vida. No dejes de palpitar y de sentir. No dejes de respirar, de sentirte libre y de tender la mano a la Vida que, muy cerca de ti, reclama cuidado.

¿Y las creencias? Están bien si te hacen más bueno y feliz. Están bien, si no te aferras demasiado a ellas. Si te aferras demasiado a ellas, acabarán impidiéndote ser más bueno y feliz.

Viene de: http://www.atrio.org/2012/05/la-fe-%c2%bfque-fe/comment-page-1/#comment-56566

jueves, 3 de mayo de 2012

¡¡¡ FIN DE EXAMENES !!!


Bueno, se acabaron los exámenes.

Y la verdad, es que el camino ha sido arduo. En este instituto, he podido aprender y refrescar la memoria sobre los fundamentos del cristianismo, la humanidad de Dios y su hijo Jesús, las fuentes de la moralidad. El gran conglomerado de la iglesia.

La verdad, ha merecido la pena. No por el título, sino por el logro y la enseñanza asimilada.

A lo largo de estos dos años, he tenido lugar de estudiar largamente y desarrollar los más de cincuenta temas del gran ciclo formativo teológico. Es de sobra conocido, que para muchos todos los estudios que no se desprendes de las facultades propiamente dichas o los seminarios católicos, pues que como que no cuentan.

Pero esa no es mi preocupación. Mi preocupación radica en saber poner en pié mi fe y mi formación teolgógica, en el momento en el que pongo un pié en la calle. Es en ese momento en el que se me puede exigir mostrar el rostro de Jesús. Quizás incluso tenga yo que escudriñarlo entre mis conciudadanos y advertir su presencia.

Todo es un misterio. Vivido desde la felicidad y la serenidad, es un misterio aun más apetecible.

Doy gracias a Dios, por estos años de estudio. Todo aprobado con sobresaliente y el último ciclo no tiene por qué ser peor.

El lunes, comienzo mi especialización en pneumatología. El material me lo ha aconsejado un teólogo amigo. El autor del material, el gran Y.Congar, de la nueva teología francesa. Primero anatematizado por la católica iglesia y luego condecorado.

En fin, aquí lo dejo sino escribiré más de la cuenta, jajajajajaja.

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - CONTACTO PERSONAL

 

CONTACTO PERSONAL


5 Pascua (B) Juan 15, 1-8

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

 

Según el relato evangélico de Juan, en vísperas de su muerte, Jesús revela a sus discípulos su deseo más profundo: "Permaneced en mí". Conoce su cobardía y mediocridad. En muchas ocasiones les ha recriminado su poca fe. Si no se mantienen vitalmente unidos a él no podrán subsistir.

Las palabras de Jesús no pueden ser más claras y expresivas: "Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí". Si no se mantienen firmes en lo que han aprendido y vivido junto a él, su vida será estéril. Si no viven de su Espíritu, lo iniciado por él se extinguirá.

Jesús emplea un lenguaje rotundo: "Yo soy la vid y vosotros los sarmientos". En los discípulos ha de correr la savia que proviene de Jesús. No lo han de olvidar nunca. "El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante, porque sin mí no podéis hacer nada". Separados de Jesús, sus discípulos no podemos nada.

Jesús no solo les pide que permanezcan en él. Les dice también que "sus palabras permanezcan en ellos". Que no las olviden. Que vivan de su Evangelio. Esa es la fuente de la que han de beber. Ya se lo había dicho en otra ocasión: "Las palabras que os he dicho son espíritu y vida".

El Espíritu del Resucitado permanece hoy vivo y operante en su Iglesia de múltiples formas, pero su presencia invisible y callada adquiere rasgos visibles y voz concreta gracias al recuerdo guardado en los relatos evangélicos por quienes lo conocieron de cerca y le siguieron. En los evangelios nos ponemos en contacto con su mensaje, su estilo de vida y su proyecto del reino de Dios.

Por eso, en los evangelios se encierra la fuerza más poderosa que poseen las comunidades cristianas para regenerar su vida. La energía que necesitamos para recuperar nuestra identidad de seguidores de Jesús. El Evangelio de Jesús es el instrumento pastoral más importante para renovar hoy a la Iglesia.

Muchos cristianos buenos de nuestras comunidades solo conocen los evangelios "de segunda mano". Todo lo que saben de Jesús y de su mensaje proviene de lo que han podido reconstruir a partir de las palabras de los predicadores y catequistas. Viven su fe sin tener un contacto personal con "las palabras de Jesús".

Es difícil imaginar una "nueva evangelización" sin facilitar a las personas un contacto más directo e inmediato con los evangelios. Nada tiene más fuerza evangelizadora que la experiencia de escuchar juntos el Evangelio de Jesús desde las preguntas, los problemas, sufrimientos y esperanzas de nuestros tiempos.

 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

 

 
 
 

lunes, 30 de abril de 2012

DE VUELTA VOY

“DE VUELTA VOY”

Discretamente sordo a los agudos,
nuevas me llegan las vivencias graves:
los cantos de la paz, los llantos mudos,
el vuelo independiente de las aves,


la trama del pecado y su reverso,
la soledad de todos tan cercana,
la síntesis del mundo como un verso,
la voz de Dios más otra y más humana.

Suelta la crin y la ternura suelta,
la libertad por brida entre los dientes,
ya en la recta final, estoy de vuelta
de ciertas cabalgadas impacientes.

No he de colgar la lira ni la espada,
no negaré mi brazo a quien lo quiera,
pero se pone el sol en la calzada
y abro de par en par la antigua espera.

(Pedro Casaldáliga)

INTRÍNSECAMENTE OVEJAS



Intrínsecamente ovejas

La Salada (Vísperas). Bueno, domingo de ovejas y de pastores, y bella liturgia que sin lugar a dudas tiene muchas lecturas y vertientes para mirar. Podemos comenzar por la pregunta del millón: ¿Quiénes son ovejas y quienes son pastores? ¡Cuidado! Pastores, respecto de la humildad y la entrega de un trabajo de pobres e indignos, a cambio de casi nada. Este evangelio no va por el camino de pastor que pastorea, dirige, encamina, guía aconseja…etc. Porque eso nos lleva directamente al ministerio del presbiterado como sucesores estos de la labor de pastoreo, y de presbíteros y sacerdotes Jesús de Nazaret sabía poco, o quizás no quería saber nada en absoluto.

Este evangelio nos habla de cosas bastante profundas, y que a buen seguro no se escucharán de una manera plena en las iglesias a las que vamos a misa. De manera barnizada, quizás. Aquello de todos somos hermanos y miembros del mismo rebaño, pero esta copla sabemos demasiadas personas que ya no se la creen ni los mismos que la entonan. Como digo, este evangelio de hoy, trata temas de tal calibre humano, que solo desde la humanidad entiendo –desde mi punto de vista- es posible sacarle todo su autentico jugo.

En primer lugar nos habla de tres actitudes imprescindibles en la comunidad. La actitud de la entrega, desde el fango del Jordán al que se adentró Jesús en la humanidad del hombre, para ponerse al nivel de las personas. Dando el tipo, como dice la gente joven. No dedicándose a su supervivencia, persiguiendo el bienestar de sí mismo, privilegios y la solvencia económica del negocio. Para entregarse, hay que dejarse cosas en el camino. Esa es una condición imprescindible de la entrega.

La segunda actitud es en la que Jesús se pone así mismo como ejemplo de persona que se implica de manera directa en la vida de las personas, actuando con determinación. No de manera pasajera. No se trata de administrar la vida con los demás ni la vida de los demás, con símbolos puntuales y concretos a los cuales podemos llamar rituales de sacramentos, no. Sacramental es la propia vida de cada persona, que en los avatares de cada momento experimentan la experiencia negativa o positiva de la relación con Jesús, sin que para ello tenga que mediar otra persona con más o menos facultades. En la vida de cada uno, solo debería de establecerse la jerarquía del amor y no la jerarquía de la superioridad.

En tercer lugar y desde mi punto de vista más importante, es la acogida del rebaño que hace Jesús para con todas las gentes. “Tengo otras ovejas que no son de este corral […] también a estas tengo que hablar y acogerlas”  (Jn 10,11-18). Todas las personas tienen cabida en el corazón y el Ser de Dios, pues él busca a la persona. El se hizo carne (Sarx en hebréo), demostrando su filiación total con lo humano y lo laico. ¿Por qué entonces continuamos escuchando a personas decir que hay excluidos, que hay amor de primera y amor de segunda, que tu eres licito, el otro desordenado, tu natural y el otro antinatural? ¿Dónde queda aquí el sentido de comunidad?

Hoy nos enteramos que la Iglesia Católica inglesa, pide el apoyo de los judíos ingleses y Anglicanos, para pedir al gobierno de Gran Bretaña que no otorgue derechos a los homosexuales en ese país, para poder legalizar su situación como parejas o matrimonios si lo desean. ¿Esto no es pastoral de exclusión? ¿No son estos los que pueden equivocadamente considerarse pastores del rebaño del pueblo de Dios y herederos del misterio de Jesucristo? Si los judíos se adhieren a esta propuesta deleznable de la jerarquía católica inglesa, considero que nunca más podrán colocarse en el exclusivo papel de victimas en el holocausto, pues ahora serán igualmente verdugos al negar unos derechos de libertad a una parte de la sociedad inglesa.

Creo que los jerarcas y ministros católicos del presbiterado, “están cometiendo la insensatez de rebajar el evangelio a la altura de un programa político más” (R.J.García Avilés). Y desde luego, de este modo se van a estrellar si impulsan la llamada nueva evangelización de Europa. Porque la católica iglesia, no desea evangelizar, sino dogmatizar. Lo vemos cada día y a cada momento, incluso en la vida de las personas que tenemos cerca.

El diálogo con la iglesia, en demasiadas ocasiones termina en imponer una norma y modo de vida, y “de imposiciones Jesús de Nazaret nunca habló” (J.A.Pagola). Que le hablen de evangelización y de acogida comunitaria dentro de la iglesia, a esa mujer profesora de religión –Resurrección Galera- a la cual despidió el obispado de Almería por estar según ellos, en pecado al vivir con un divorciado bajo un matrimonio no canónico. Aquí no se evaluó la situación personal de la mujer, ni económica, ni laboral, ni social. No vive conforme al derecho canónico y no es lícita para enseñar pues no está en comunión con la iglesia. ¡¡No, este no es el camino!!

Por ello, bien debiéramos de impulsar todos, el regreso a los orígenes del pensamiento de Jesús y el Kerigma de su Evangelio. Amor, fraternidad, respeto. Todo en general. Muchos gritaran protestando: ¡y el amor libre! ¿Y, qué? Solo quien conoce la libertad de amar, sabe de su grandeza. Y desde luego, por simple aritmética, lo que no perjudica a una persona le beneficia. Y el amor, no puede ser malo (1Cor).

No se le puede a una persona hablar de la libertad, y acto seguido cerrarle el camino bajo el argumento de una vida intrínsecamente desordenada. No es digno de personas responsables, poner en sus bocas la humildad, la entrega la caridad y todas esas cosas buenas y luego ir por esos pulpitos de Dios, admitiendo nuevas patologías y otras hiervas. Porque luego nos piden a todos la X. Y desde luego, para caritas, médicos sin fronteras y cruz roja lo que sea, pero para los Men in Black, es como para pensárselo.

Saludos de esta intrínseca oveja. Beeeee… pero desde mi opción y dignidad personal.

domingo, 29 de abril de 2012

PREGÓN PASCUAL PARA ESTOS DIAS

PREGÓN PASCUAL PARA ESTOS DÍAS

ANDRÉS MUÑOZ, GETAFE (MADRID).

 

"Os anuncio una buena noticia: una nueva vida está surgiendo. Ya es primavera. La pascua se hace florida ¿No lo notáis? Jesús ha reinaugurado la vida. ¡Aleluya!

La tierra estaba triste, la humanidad sedienta; pero la nueva vida pascual de Jesús, - camino, verdad, vida-, embarazó la creación y parió la esperanza.

La muerte anunciada quedó vencida y un clamor gozoso inundó valles y montes de frescura y calidad. El planeta se resiste a perder la hermosura inicial recreativa. La culpa es de la ternura del buen Dios, al que aplauden los árboles silvestres.

Os comunico con gozo que en estos tiempos de crisis se rearma la utopía, si confiamos en el resucitado. No es fantasía vana pensar que todavía es posible ver al lobo y al cordero pastar juntos y al león y al buen comer paja.

No es imposible un mundo con otro sistema. Está ya eclosionando el mundo sistema-red, que se alimenta de valores y de sueños de gentes como nosotros que seguimos pensando en ese otro mundo posible y necesario

Porque, sí, lo decimos fuerte y con orgullo, somos utópicos, idealistas, ingenuos, que no hacemos mas que soñar. Y qué. ¿No es preferible soñar a quedarnos con los brazos cruzados mientras se nos estrella el mundo?

Alegrémonos porque hay brotes nuevos de esperanza y de bonanza en el corazón humano. Muchos hombres y mujeres soñadores estamos desaprendiendo, desenseñando y dehaciendo modelos fundamentalistas culturales, políticos, religiosos, financieros, aunque los ricos, los listos, los tecnócratas y los masterizados nos califiquen de ridículos, ilegales e irreales. Habrá que recordarles que si no nos dejan soñar, no les vamos a dejar dormir.

Gritemos nuestras risas, porque lo cotidiano, lo experimental, la creatividad, la innovación, el alumbramiento de lo humano está ganando terreno al pensamiento único y a los dogmas.

Abramos las puertas al gozo porque en los sistemas operativos de los corruptos se está infiltrando el virus de la honestidad y las hipotecas, los préstamos, los minicréditos se les están escapando a su control y poco a poco llegarán en buenas condiciones al desahuciado, al comerciante del barrio, a la mujer guaraní o al estudiante.

¡Aleluya! porque Jesús se ha bajado de la cruz, está entre nosotros repartiendo resurrección que nos pringa a borbotones de fuerza. Mirad, los calvarios humanos se han quedado vacíos. Jesús se ha bajado consigo a todos los crucificados: parias, hambrientos, niños de la guerra, mujeres maltratadas… Es más, ha recogido todas las cruces y las ha roto: paro, manuales de economía capitalista, catecismos fanáticos, las armas, el miedo.

Llenemos nuestras gargantas de músicas y cantos, porque las mujeres, motores de la vida, piden cada día con más insistencia pan y rosas, igualdad y dignidad. Su grito va haciendo eco en el discurso social y se va clavando en las conciencias. Con su razón y su coraje se van asentando en sus puestos de origen de equilibrio creativo y sentando a la cabecera de la mesa de la fraternidad para celebrar y repartir el buen sabor del pan y el perfume de las rosas, advirtiendo a machos y jerarcas: aunque cortéis todas las flores, no podréis detener nuestra primavera.

Dancemos, bailemos, brinquemos, porque se nos va pasando la borrachera de la abundancia y nos damos cuenta de que con menos podemos ser igual de felices. Nuestro producto interior bruto es amor y paz; nuestro fondo de inversión, misericordia y solidaridad y nuestra prima de riesgo está a cero, porque nos sostiene la fe en Jesús.

Vamos superando el miedo a despeñarnos las garras abajo del consumismo, como marionetas sin hilos. La recensión mundial de la justicia, la honradez, la verdad no la va a solucionar la alta y sofisticada tecnología, sino nuestra sensatez, nuestra sensibilidad y nuestro empeño personal y colectivo por producir más humanidad. Y es que en el fondo todo se lubrica con la humedad del corazón, el calor del abrazo y la luz de la mirada".

 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

FELICES PASCUAS

(Pascua 2012. La Torre de la Horadada) 

clesalia.net