CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

miércoles, 15 de agosto de 2012

LA ASUNCIÓN, ¿UNA VIRGEN CON PAPELES?


La Asunción, ¿una Virgen con papeles?

Nuevamente en el ecuador de la etapa vacacional por antonomasia, el verano nos propone la fiesta de la Asunción como festiva, o la fiesta de la virgen de Agosto, como se nombra en muchos pueblo y zonas.

Celebrada con fervor en muchos sitios, con indiferencia en otros y con respeto y otras actitudes determinadas, por cada una de las personas. Yo amanezco hoy temprano, en un fresco día que me trae trabajo floral. ¡¡Bendito sea el trabajo!!

Aunque esta jornada sea medio laborable, celebro con alegría esta fiesta de la Asunción, y saco mi propia conclusión de la onomástica dogmática. Y mi reflexión de hoy, se acompaña del dolor sentido cuando esta mañana temprano escuchando la radio, atendía al testimonio de un inmigrante sin papeles, que manifestaba su desamparo y desconcierto, al saber de la retirada de la tarjeta sanitaria a los transeúntes, por parte del gobierno de España.

Convendrán conmigo, en que aunque por un lado celebramos la Asunción, hay muy poco que celebrar por parte de algunas personas. Sobre todo, aquellas llamadas “SIN PAPELES”. Al uso de este pensamiento, mi mente pregunta al viento, ¿tenía la Virgen María papeles? Hoy la celebramos como Asunta, le rezamos y la incensamos; pero que sería de ella sin papeles en nuestra España de hoy que la celebra como nación muy católica y tradicional.

Como persona humana que fue, la verdad es que María de Nazaret no tiene muchos papeles que digamos. Desde el plano dogmático, es mucho lo escrito y manifestado como revelado. Fijamos por ejemplo en el fundamento del dogma “Asuntino” que data del siglo pasado.

Por eso …para gloria de Dios omnipotente que otorgó su particular benevolencia a la Virgen María, para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte, para aumento de la gloria misma augusta Madre, y gozo y regocijo de toda la Iglesia, por la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y nuestra, proclamamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado: Que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial.

Por eso, si alguno, lo que Dios no permita, se atreviese a negar o voluntariamente poner en duda lo que por Nos ha sido definido, sepa que se ha apartado totalmente de la fe divina y católica.” (Constitución Apostólica “Munificentissimus Deus”, 1 Nov  1950. Pío XII Pontífice)

Aunque no fue la primera vez que se alude al misterio de la muerte de la Virgen María, ya que en el año 1169, S.S. Alejandro III, escribe una carta titulada “Ex litteris tuis” al sultán residente en Iconio; al cual le expone los fundamentos de la fe, incluyendo esta máxima mariana: “María, […] concibió ciertamente sin deshonor, dio a luz sin dolor, emigró de aquí sin corrupción en conformidad con la palabra del ángel”

Ni que decir tiene, que por boca de Pío XII parece que estoy apartado del catolicismo pues confirmo que la Asunción de la virgen, no la entiendo como tal, sino como encumbramiento imaginativo de su figura, por lo mucho que la queremos.

En la actualidad, en que debemos se buscar y descifrar el rostro de Jesús entre la sociedad que nos reclama a testimoniar nuestro cristianismo, bien debiéramos de buscar y descifrar igualmente el rostro de la Virgen María, pues fue prototipo de cumplimento del Evangelio y la Palabra de su hijo Jesús.

Esta, María, quería aquello que anhelaba su hijo, pues siendo madre, pasó a ser discípula y luego apóstol del Reino con el que ella colaboró íntimamente. Siendo Jesús, carne de la carne de José y de María, sin dudas ellos se impregnaron de la sensibilidad de su hijo para con los necesitados, los infelices, los enfermos. Consideraron que el mayor favor que a Jesús podemos hacer, es tratar con humanidad a las personas, para ser igualmente tratados, pues vaso de agua que demos, es a Jesús a quien lo damos.

¿Qué estamos haciendo, por lo tanto, quizás callando, quizás siendo cómplices de esta ruptura de la solidaridad universal que la sanidad española contemplaba?


“Porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedaste” Mt 25 35. ¿En qué estado dejamos esta enseñanza de Jesús? ¿Nos conformaremos con la letanía de peticiones de la misa, en la cual pedimos trabajo y salud para la gente? Es de un alto valor humano el recordar a los necesitados, pues demostramos sensibilidad. Pero hay que poner en marcha acciones oportunas para ejecutar y ser solidariamente efectivos. Porque si no, nada tiene sentido. Solo son palabras y más palabras, como las aquí escritas.

En el magníficat de hoy, leemos que “a los hambrientos los colma de bienes”. Un ambriento en el mundo, lo único que quiere es que le sacien el estomago, y luego que que le hablen de lo que sea. Pero antes, paliar la necesidad humana.

Flaco favor le hacemos a la Virgen María si la ensalzamos por un lado, y le quitamos su dignidad por el otro lado, negando derechos a los más desfavorecidos, en los cuales se revela el rostro de Jesús.

Por ello, con Jesús Burgaleta, me atrevo a elevar al cielo esta plegaria, por el Padre del Cielo, por su Hijo, por los amigos de su Hijo, por María Asunta al cielo, y por todos los que deben de ver en nuestra acogida, respeto y solidaridad, un nuevo cielo en la tierra.

Padre, levantamos las manos con los dedos en señal de victoria, para bendecirte en este día en que celebramos el triunfo de María.

Sí, Padre, en ella has levantado un monumento a los pobres, a los explotados, a los hijos del proletariado de la ciudades y a los trabajadores del campo.

No son monumentos para hombres montados a caballo, ni con espadas en alto, ni con frentes arrogantes coronadas de Gracias o despojos.

Ni dedicas las calles a los especuladores legales, ni a los conquistadores, ni a los caudillos, ni a los embaucadores con ideologías.

Tú exaltas a los hijos del pueblo; a los que a pesar del trabajo humillante, de la represión, el despojo y la incultura hacen un esfuerzo sobrehumano para amar y para cambiar este mundo con la fuerza del amor airado.

Tú magnificas, Padre, a los esclavos rebeldes, a los trabajadores revolucionarios, a los creyentes contestatarios, a los sacerdotes sin altar –sólo apoyados en el testimonio de su vida-.

Miles de voces, las de todas las manifestaciones del orbe, te aclaman; y sus gritos, unidos a tu nombre, son el canto de la libertad y de la exaltación del pueblo, que te lo agradece, diciendo aquella oración que nos hace efectivamente humanos… PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN EL CIELO…

Con voces ahogadas por el gozo aclamamos a Jesús, el primero de los cautivos liberados, el humillado que fue exaltado, el reprimido rebelde, el censurado, cuyo evangelio se proclama en alto.

Ha llegado a se el primero porque conquistó el último puesto y desde allí, recuperó la dignidad humana hasta llegar a ser el hombre perfecto.

Hoy lo proclamamos símbolo de la humanidad y primogénito de todas las conciencias despiertas; y nos alegramos con Jesús afirmando nuestra solidaridad con su mismo estilo de vida.

Nos sentimos participes de su Espíritu y a El nos remitimos, en esta vida, para excitar la esperanza en el triunfo y simbolizar la comunión fraternal de los que se reúnen en nombre de Jesús, bien para compartir una mesa, o degustar la Palabra auténticamente revelada.

Padre, al recordar a tu hijo Jesús nacido de María y de José con la asistencia de tu santo Espíritu, hacemos el memorial de su exaltación, pues quisieron asesinarlo y borrar de la tierra su recuerdo.

La calidad de la vida de Jesús y de su madre, perdura para siempre grabada en nosotros.

Y hacemos esta fiesta como símbolo de la adhesión a su camino.

Esperamos que junto con Jesús, viviremos en la tierra nueva de la libertad y el amor donde te daremos gloria por los siglos de los siglos. Amén.
(variación de la plegaria 41 "Victoria". Jesús Burgaleta, Oraciones eucaristícas)

Buen día, y buena semana.
Atte. Desde Andalucía, Floren de Estepa. (Estudiante de teología cristiana)

sábado, 11 de agosto de 2012

PLEGARIA POETICA DEL SENDERO


Asun Poudereux
SOLO ANDAR
Los pies desplazan los cuerpos
En la senda desnuda
Que acoge la vida
Atrayendo energía
En vibraciones y ondas.

Haces de luz se unifican
Y penetran la mirada
En un espacio que surge
Del adentro de las almas
Donde los yoes no están.

El sonido del silencio,
Les descubre su verdad,
Un todo y nada que abraza.
El develo del Misterio,
Que se oculta en el pensar.

jueves, 9 de agosto de 2012

LA ORACIÓN I. 8. ORACIÓN DE CONCLUSIÓN


8. Oración de conclusión.

LA HUMILDAD, CAMINO DE ADVIENTO

Ayúdame, hermano, a ser humilde.

Ten misericordia de mí y muéstrame

lo que Dios va haciendo con tu vida.



Te prometo acoger y escuchar

tus pasos y tus caídas,

tus ternuras y tus rechazos,

tu alegría y tu dolor.



Quiero ser menos yo y más hermano,

porque quiero descender hasta donde

se encuentra lo más humano,

lo profundamente humano.

Me han dicho que allí se encuentra Dios.



Búscame cuando me pierda

y volveré a casa de tu mano,

a casa para servirte más

y compartir juntos el pan.



Cuando veas brillar en mis ojos

la soberbia y la altanería

y mi boca se llene de palabras vacías,

no apartes de mí tu mirada tierna pero vigorosa,

no dejes de comunicarme la esperanza.



Confía en mi que aprenderé de ti

Y suplicaré también por ti al Padre.

Te pido hermano que me ayudes

a ser humilde con tu ejemplo.

Yo también te lo ofrezco.



Señor Jesús, maestro de humildad,

haznos reconocer nuestra pequeñez,

nuestras vidas, su desnudez

y reconocer tu gratuidad



Padre de misericordia,

concédenos caminar en la humildad

para llegar a la eternidad.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

LAUS DEO

martes, 7 de agosto de 2012

EL BELLO HOMENAJE DE UN ATLETA A SU ABUELA

Sinceramente, me ha impresionado la ternura y la emoción de este atleta olimpico, al dedicarle su magno esfuerzo a la memoria de su abuela.
¿Ejemplo de santidad el de esta abuela? Seguramente, y como tantas y tantas personas, testimonios dignos del fulgor de las estrellas, por haber encendido el amor y la sensibilidad en el corazón de otros, por medio de su testimonio y su esfuerzo.
Me alegro mucho por Felix Sánchez, y hoy rezo por la memoria de su abuela y por la de todos los abuelos del mundo, que merecieron un lugar en el corazón de sus nietos.

fdo. Floren de Estepa.

Félix Sánchez: campeón olímpico emocionado
 al recordar a su abuela.

Uno de los momentos más emotivos de los Juegos Olímpicos de Londres han sido las lágrimas del dominicano Félix Sánchez tras proclamarse campeón olímpico en los 400 metros vallas. El atleta recuperaba el título que ya ganó en Atenas 2004, en una carrera en la que se impuso al estadounidense Michael Tinsley y al portorriqueño Javier Culson, y paró el crono 47,63, su mejor marca de la temporada. Tras la victoria, llegaron las lágrimas en recuerdo de su abuela.


"Mi abuela se llamaba Lilian Peña, murió cuando corrí la primera ronda en los Juegos de Pekín 2008, pero ahora está aquí", contaba a Efe hace días Súper Félix, que luce un tatuaje de Superman. "En mi habitación de la villa tengo una foto de nosotros dos juntos y su recuerdo me hace correr más rápido", explicó el atleta, que compite con una zapatillas decoradas con la palabra "abuela".

Viene de: http://www.huffingtonpost.es/2012/08/07/felix-sanchez-lagrimas_n_1750253.html

lunes, 6 de agosto de 2012

SIGNIFICADO BÍBLICO DEL CÍNGULO O ACCIÓN DE CEÑIRSE


Aunque me considero un apasionado de la interpretación veterotestamentaria, reconozco que por pereza diaria, no suelo reparar en las lecturas del T.O. que nos ofrece la liturgia y que anteceden al evangelio. Pero el lunes 30 de Julio, celebré la eucaristía en mi parroquia y me llamó poderosamente la atención la lectura de Jeremías, que a continuación se detalla:

1 El Señor me dijo: “Ve, cómprate un cinturón de lino y póntelo en la cintura, pero no lo mojes con agua.” 2 Yo compré el cinturón, como el Señor me había ordenado, y me lo puse en la cintura. 3 Entonces me habló de nuevo el Señor, y me dijo: 4 “Toma el cinturón que compraste y que llevas puesto, vete al río Éufrates y escóndelo allí, en la grieta de una roca.” 5 Fui entonces al río Éufrates y lo escondí, como el Señor me había ordenado.

6 Al cabo de mucho tiempo, el Señor me dijo: “Ve al río Éufrates y trae el cinturón que te ordené que escondieras allá.” 7 Fui al río Éufrates, busqué en la tierra y saqué el cinturón del sitio en que lo había escondido, pero ya estaba podrido y no servía para nada.

8 Entonces el Señor se dirigió a mí una vez más 9 y me dijo: “De esta misma manera destruiré el orgullo de Judá y Jerusalén. 10 Este pueblo malvado se niega a obedecer mis órdenes y sigue tercamente las inclinaciones de su corazón. Se ha ido tras otros dioses, para servirlos y adorarlos. Es como ese cinturón, que no sirve para nada. 11 Así como uno se aprieta el cinturón alrededor de la cintura, así tuve a todo el pueblo de Israel y a todo el pueblo de Judá muy unidos a mí, para que fueran mi pueblo y dieran a conocer mi nombre, y fueran mi honor y mi gloria. Pero no me obedecieron. Yo, el Señor, lo afirmo. (Jeremias 13)

No recuerdo exactamente en qué dirección versó la homilía del sacerdote, pero por las lecturas tanto de Jeremías como el evangelio de la levadura y el salmo, entendí que la liturgia nos proponía la productividad del sujeto creyente, para con el Reino de Dios. En resumen, hay que servir para el Reino si nos consideramos llamados, y hay que servir bien; sino como creyentes no tenemos sentido. Somos inútiles como un cíngulo que no ciñe, nos relata Jeremías en su parábola.

Llegado a este punto, pensé en la simbología del cíngulo o cinturón en la Biblia, así como el significado de la acción de ceñirse o estar ceñido. Y por ello, tras unos días de consultar mi biblioteca y pensar sobre el tema, me dispongo a poner a la luz pública estas líneas para quien pudiera interesar. Al menos ocupo mi tiempo en algo útil.


Significado bíblico del cíngulo o acción de ceñirse

Desde los primeros tiempos cuando la iglesia comenzó a estructurarse jerárquicamente y se establecieron de una manera institucionalizada los ministerios (aprox S.IV); la Iglesia Católica se apropió de la mayoría de los ropajes utilizados por los levitas de entonces, que servían el templo de Jerusalén, dándole un uso igualitario o cambiando algún matiz de los ropajes o símbolos o utilizándolos de distinto modo.

Así, tenemos por ejemplo la túnica de lino hebraica, que luego fue el alba blanca utilizada por los ministros católicos. De la cual dice nuestra iglesia: “la vestidura sagrada común para todos los ministros de cualquier grado es el alba, que se ciñe con el cíngulo a la cintura.” (MR, OG 298)

La mitra hacia el siglo X de nuestra era, es la evolución de la prenda hebrea llamada “Mitznefet”, con la que los sumos sacerdotes del templo se tocaban la cabeza en señal de su dignidad. Utilizándola con los picos paralelos a los hombros. Luego la Iglesia, cambió el rumbo de su utilización colocando los picos delante y detrás de la cabeza, y añadiéndole las ínfulas –otra prenda hebrea- en la parte trasera, que como pequeñas estolas simbolizan el poder del que porta la mitra. (Pontificalis ritus 21/06/1968)

Otra prenda hebrea muy significativa y que evolucionó a través de los siglos en la casulla sacerdotal que todos conocemos, fue el “efod” judío. Especie de escapulario ancho o de túnica corta sin mangas. Esta prenda evolucionó en dalmática antes y en casulla después, como elemento significativo de los sacerdotes.

Para dejar de irme por las ramas, me centro en el cíngulo, otra prenda significativa de los sacerdotes de antes y de los de ahora. Llamado en la antigüedad Abnêt o  cinturón (de la Vulgata, Balteus, Cingulum). Es el cinturón con que se ciñe la túnica de lino al cuerpo del sacerdote. Como mandaban las escrituras, era así mismo de lino, retorcido y polícromo –púrpura, violeta y rojo- y carmesí o blanco.

Ex 28, 4 “Las ropas que han de hacer son estas: el pectoral, el efod, la capa, la túnica bordada, el turbante de lino y el cinturón.”

Ex 28, 39 “Haz la túnica bordada y de lino, y haz también de lino el turbante. El cinturón ha de ser bordado artísticamente.”

Ex 39, 29 El cinturón de lino torcido, tela morada, tela de púrpura y tela roja, fue bordado artísticamente, tal como el Señor se lo había ordenado a Moisés.”

Lev 8, 7 “Después puso la túnica a Aarón, le ajustó el cinturón y le vistió con la capa; luego le puso encima el efod y se lo ajustó bien con la misma cinta del efod.”

Lev 8, 13 “Hizo también que los hijos de Aarón se acercaran, y los vistió con las túnicas, les ajustó los cinturones.”

Lev 16, 4 “Irá vestido con la túnica de lino consagrada, cubierto su cuerpo con calzones de lino, y ceñido con el cinturón y el turbante de lino. Esta es ropa consagrada, así que, antes de ponérsela, deberá él lavarse con agua.”

Pero, para llegar al significado intimo del cíngulo en la prenda ministerial, y teniendo claro que sirve para sujetar y apretar, se entiende otra interpretación no casuística, que procede del mismo origen de las filacterias. Las filacterias (en hebreo “tôtâfôt”, señal o recuerdo), consiste en una cajita que porta dentro dos pasajes de la Torá (Ley judía), el del Ex 13,1-10.16 y Dt 6,4-9.11,13-21; y de la cual salen dos correas para ceñirlas una en la frente y la otra en el brazo izquierdo.

Su significado es de atar, de unir, de ceñir de por vida, la persona al precepto o a aquello en lo que se cree o vive. Lejos la interpretación del cíngulo como recuerdo de la castidad, pues es utilizado por ministros no célibes o ministros ordenados presbiteralmente en otras iglesias cristianas.

Por ello, su significado litúrgico es el de recordar permanentemente por medio de su utilización, la dependencia vital que se tiene con el Señor y las enseñanzas de su Reino. En la época veterotestamentaria, era interpretado como explicita sumisión a la ley. Tras la llegada de Jesús, que nos muestra el autentico rostro de Dios amoroso y todo-bondadoso, podemos ver en el cíngulo un signo de pertenencia, de vínculo de unión a Dios y a su Espíritu.

“Por lo tanto, ceñíos los lomos de vuestro espíritu […] poned toda vuestra esperanza en la gracia que os llegará mediante la revelación de Jesucristo” (1Pe 1,13)

“Ceñir es prepararse, pues los orientales llevaban túnicas sueltas, que al emprender un viaje las ceñían para poder andar”. (Bill h. Reeves)

Sin lugar a dudas como hace Pedro en su primera carta, la acción de ceñirse indica independencia y libertad del sujeto para adherirse a unos principios concretos. Para vivirlos y ejercitarlos en beneficio de la comunidad y de uno mismo, por fidelidad a Dios y a su Reino.

Autor: Floren de Estepa.

Bibliografía:
Biblia de Jerusalén, Ed. Descleé
Diccionario de Lirutgia, D. Sartore, Ed.S.Pablo
Enchiridion, Heinrich Denzinger. Ed. Herder
Enciclipedia Bíblica, M. Balagué. Ed.Garrigá.

sábado, 4 de agosto de 2012

LA PALABRA DE UN VISTAZO - PAN=LEY / PALABRA=VIDA


PAN = LEY / PALABRA = VIDA

"En la plenitud de los tiempos, llegó Jesús, el renovador y el revelador del autentico y humanizado rostro del padre; en él se hace posible el cumplimiento de la palabra, que es medio de vida para el cristiano, como para cualquier persona un trozo de pan tostado."

Me refiero brevemente, a la Palabra propuesta por la liturgia para este domingo.

Es demasiado fácil interpretar los textos como un alegato en favor de la eucaristía, aunque no es imposible, sino plausible. La relación de cada persona con Dios, es un autentico misterio, y cada cual debe orientarla según sus posibilidades y entendimiento, desde la responsable interpretación de los textos.

Pero entiendo que cuando se nos habla en Ex 16 del alimento bajado del cielo por Dios en favor de su pueblo, bien podemos entender que lo que se nos expresa es el convencimiento comunitario de aquellos, al sentirse sostenidos por Dios que les proporciona una ley, que será la médula espinal de su pueblo y sostén para sus vidas.

Un método para vivir la vida, que hace de su cumplimiento la perpetuación de la persona, haciéndola fecunda en medio de su pueblo como un grano de trigo. No hay mejor comparación posible que el citado cereal- (Sal 77, 3-54)

Y esta perpetuación en la comunidad, bien debiera el creyente de afrontarla como servicio pleno y desinteresado hacia los demás, que demandad el favor de Dios desde las posibilidades de nuestras manos. ¿Somos acaso dioses? No, pero el que nos Trasciende solo puede valerse de las obras de nuestras manos, para mostrar su rostro auténticamente misericordioso entre los hijos de su pueblo. De cada uno de sus pueblo.

Por ello la segunda lectura dedicada por Pablo a las gentes de Éfeso (4,17.20-24) nos anima a vivir nuestra relación con Dios, partiendo de la relación con los hermanos, haciendo fecunda nuestra vida en el servicio a sus vidas. Siendo así seremos personas renovadas, dignas de la luz que irradia el Señor, que tiene la capacidad de transformar el corazón endurecido y alentar al que navega en la desesperanza

"Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo." Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de este pan." Jesús les contestó: "Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed."

La afirmación de Jesús en el evangelio, nos confirma lo anteriormente dicho. Todo lo que el pueblo de Dios -Israel antes y ahora la Iglesia y la comunidad de los creyentes- han recibido por parte de los profetas, era originario del creador que ama a su pueblo y desea su perfección. En la plenitud de los tiempos, llegó Jesús, el renovador y el revelador del autentico y humanizado rostro del padre; para constatar que en él se hace posible el cumplimiento de la palabra, que es sustento y medio de vida para el cristiano, como para cualquier persona un trozo de pan tostado.

Buen Domingo, sed felices y refrescaos.

Atte. Floren de Estepa.

LA ORACIÓN I. 7.3 LA RESPONSABILIDAD DE ORAR

7. ¿Cómo reza usted?

7.3 La responsabilidad de orar.

De esta manera al poner en nuestra boca el nombre de Jesús, debemos ser responsables de lo que le pedimos. Nos llegaremos al desengaño si esperamos de Dios una respuesta inmediata a nuestros ruegos.

Esta respuesta si fuera dada por Dios de esta manera seria paternalismo puro, y Dios es un padre que enseña pero deja vía libre al hombre para que camine (no somos hijos de papa, ni siquiera de papa Dios). Él nos ayudará, en cambio, dándonos su Espíritu, que, como ya experimentamos en la vida diaria es la fuerza de nuestra fuerza”.

No debemos de caer en la tentación romana de “FATIGARE DEOS”/cansar a los dioses para conseguir los logros necesarios. Esto nos llevaría a realizar un trueque con Dios, algo inaceptable en una persona de fundada fe.

“la voluntad divina tampoco se determina a querer, por las palabras del hombre, lo que antes no quería […] La oración dirigida a Dios es necesaria por causa del mismo hombre que ora, a fin […] de que se haga idóneo para recibir” (S. Tomás de Aquino)

En Génesis 18,23-32, tenemos el reflejo de lo que nos explica antes santo Tomás, según el episodio cuenta la intercesión de Abraham ante Sodoma y Gomorra. El patriarca entiende que Dios esta equivocado y considera que en su regateo le ayuda a este, a Dios a recapacitar y considerar la salvación de cada vez, menos justos:

“Se le acercó y le dijo: "¿Vas a destruir al justo juntamente con el pecador? Quizá haya cincuenta justos en la ciudad. ¿Vas a destruir la ciudad? ¿No la perdonarás en consideración a los cincuenta justos que hay en ella? […]  Abrahán volvió a decir: "No se irrite mi Señor. Voy a hablar por última vez. A lo mejor sólo hay diez". Y el Señor respondió: "No la destruiré en consideración a esos diez".

El final de la historia es claro, desde el principio sabía Dios cuales eran los justos y cual era el destino de las ciudades, y nos preguntamos por ello: ¿no sirvió para nada la oración de intercesión de Abraham?. Sí, para mucho. Para que cuandos e cumpliera la voluntad de bDios, comprendiera que esta era justa y pudiera aceptarla y aprender de lo sucedido. La oración no es para cambiar a Dios, sino a nosotros que somos los capaces –con su ayuda- de cambiar el mundo. La oración no es para adaptar la voluntad de Dios a la nuestra, sino la nuestra a la voluntad de Dios:

“padre mío, si es posible, que pase de mí este trago; pero que no sea como yo quiero, sino como quieras tú” (Mt26,39)

Ninguna oración muestra mejor este fin que la del Hermano Carlos de Foucauld que dicen los jesuitas al terminar el día y reposar:

         Padre,

me pongo en tus manos.

Haz de mí lo que quieras.

Sea lo que sea, te doy gracias.



Estoy dispuesto a todo;

lo acepto todo

con tal de que tu voluntad

se cumpla en mí

y en todas tus criaturas.

No deseo ninguna otra cosa, Padre.



Te ofrezco mi vida.

Te la doy con todo el amor

de que soy capaz.

Porque te amo

y necesito darme:

ponerme en tus manos,

sin medida,

con una infinita confianza.

Porque Tú eres mi Padre.



Por ello, al considerar lo dicho, debemos tener en cuenta que para que nuestra voluntad se ponga de acuerdo con la de Dios, mas que hablarle será apropiado escucharle. Así invitaba Unamuno a la oración: “¡silencio, silencio, para oír al Señor!”.

En este silencio encontraremos el equilibrio, el susurro, la palabra oportuna, el acontecimiento clave para interpretar… silencio.

Así hacia Samuel cuando comprendió y se puso en sus manos.

         “habla Señor, que tu siervo escucha” (1Sam3,1-20)


Autor: Florencio Salvador Díaz Fernández.
Estudiante de Teología Cristiana.
(Este material puede ser difundido o utilizado, indicando su autoría y procedencia)

LA ORACIÓN I. 7.2 ¿QUÉ ESPERAR DE LA ORACIÓN?

7. ¿Cómo reza usted?

7.2 ¿Qué esperar de la oración?

Los que hemos tenido oportunidad de catequizar durante décadas, observamos la ingenuidad de los críos al rezar a Dios. Estos en su corta edad siempre se colocan desde el papel de necesitados, pidiendo cosas curiosísimas:

         -señor, que sea alta que de los bajos todos se ríen.

-señor, que no me toquen mi amigo otra vez la espalda que la tengo quemada, te lo pedí ayer y hoy me la ha vuelto a tocar y me duele.

Y es que cada persona pide a Dios, según la imagen que de Dios se tenga. El Dios de la infancia es el “Deux ex machina”, pero nosotros en nuestra madurez tenemos que tener en cuenta aquello de Tomás de Aquino; “no hay que esperar de Dios algo menor que Él mismo”.

En contraste con la oración de los niños podemos observar la oración de una adolescente de 15 años que admite que; “antes pedía a Dios para salir bien de los exámenes; hasta que me propuse adelgazar por mis medios y lo logré. No se lo pedí a Dios, lo logré con mi fuerza de voluntad. Entonces comprendí que con los exámenes pasaba igual, así que poco a poco deje de rezar pues no le encontré sentido”.

Esta actitud parece adulta e incluso nos puede parecer responsable, pero, ¿no nos llevaría a prescindir de Dios?. Y por otra parte no nos dice Jesús:

Mateo 7,7

"Pedid y se os dará; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá. 7,8 Porque todo el que pide recibe, y el que busca encuentra y al que llama se le abre. 7,9 ¿O quién de vosotros si su hijo le pide pan le dará una piedra? 7,10 O si le pide un pez, ¿le dará una serpiente? 7,11 Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar a vuestros hijos cosas buenas, ¡cuánto más vuestro Padre celestial dará cosas buenas a quien se las pida!"
Podría dar la impresión de que Jesús nos ofrece aquí, en este pasaje un cheque en blanco para que pidamos sin desfallecer y con convicción de recibir, y más aun cuando dice; Todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré” (Jn14,13). Pero reconozcamos que esto puede resultar contradictorio con la experiencia diaria.

No podemos interpretar correctamente este pasaje sin compararlo con la versión mucho mas teológica de Lucas, que nos dice cuáles son esas “cosas buenas” que podemos esperar de Dios. He aquí el final de Lucas: “…¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan! (Lc11,13).

Autor: Florencio Salvador Díaz Fernández.
Estudiante de Teología Cristiana.
(Este material puede ser difundido o utilizado, indicando su autoría y procedencia)

miércoles, 1 de agosto de 2012

NO TENGÁIS MIEDO

Me apunto a esta teoria del amigo Castillo. Y le agradezco como siempre sus reflexiones en "Teología sin censuras" y "Atrio".

No tengáis miedo



La crisis económica que padecemos se puede definir, con toda razón, como la crisis del miedo. El miedo es el instrumento más eficaz que utiliza el poder para someter a la gente. En este asunto, los hombres de la religión somos expertos. A fin de cuentas, en la experiencia religiosa, el miedo ha sido siempre determinante. Con razón, el historiador J. Delumeau ha escrito un estudio monumental sobre “El pecado y el miedo”. Dos grandes volúmenes que no son sino un análisis de textos tomados de los sermonarios de predicadores eclesiásticos de los ss. XIII al XVIII.
Pues bien, los políticos, sea cuales sean sus creencias (si es que las tienen), han salido buenos discípulos de los curas. Antiguamente, cuando la gente llenaba las iglesias, los propagandistas del miedo y de la sumisión eran los clérigos. Ahora, cuando el centro de las preocupaciones se ha desplazado de los templos a los bancos, los portavoces del miedo y del sometimiento son los políticos. Y la consecuencia lógica de este cambio a la vista está. Si antes, liderados por las sotanas, no sabíamos a dónde íbamos, ahora, liderados por nuestros parlamentarios, ya sabemos a dónde vamos: derechos a un precipicio sin fondo.

¿Tiene esto remedio? ¿Qué se puede hacer? Lo primero, por supuesto, no seguir por donde vamos. Porque si con la política de antes y la economía de antes hemos acabado donde estamos, ¿somos tan estúpidos como para pensar que, siguiendo con la misma política y la misma economía, vamos a salir del pozo en el que esa política y esa economía nos han metido? Hemos cambiado de “políticos”, pero no hemos cambiado de “política”. Antes eran los del PSOE, ahora son los del PP.

Pero, el fondo del asunto es el mismo. Porque, en definitiva, lo que está en juego, en la mentalidad de muchos políticos, no es el “bien común” de todos los ciudadanos, sino el “triunfo” de un partido sobre el otro. Por eso, yo me pregunto si, en una situación de emergencia grave, como la que estamos viviendo, no sería lo más lógico tomar soluciones de emergencia. Quiero decir, dejarse de diferencias partidistas y unirnos todos en un mismo proyecto.

Lo que nos va a sacar de esta situación no va a ser el poder de unos que se impone a la debilidad de los otros, sino unir las aportaciones de unos y otros para que todos podamos superar la angustia en que vivimos. ¿Que hay que modificar la Constitución, en lo que sea necesario?. Se modifica. Y se hace lo más rápido posible. No se hizo al hombre para someterse a las leyes, sino que son las leyes las que deben asegurar y defender los derechos fundamentales del hombre. Con las leyes que tenemos, hemos acabado donde estamos. Pues, que se cambien las leyes. Al ritmo que van las cosas, este país no aguanta hasta final de año.

Y que nadie nos venga metiendo miedo con la amenaza de los mercados, de la prima de riesgo, etc, etc. El Gobierno sabe cuáles son las necesidades básicas que todos los ciudadanos tienen derecho a cubrir: alimentación, vivienda, sanidad, educación. En este país hay dinero para garantizar que todos los ciudadanos tengan esos derechos cubiertos. Lo que pasa es que el dinero hay que sacarlo de donde está. El Gobierno tiene medios para enterarse de dónde está. Y puede dar leyes para que ese dinero cumpla la función que tiene que cumplir, que no es acallar el miedo de unos o la codicia de otros, sino los derechos fundamentales de todos.

Yo sé que más de uno, al leer estas cosas, dirá que no tengo ni idea de política o de economía. ¿De qué política? ¿de qué economía? ¿de las que nos han metido donde estamos? De todo eso, prefiero no saber nada. Y en cualquier caso, por favor, ¡que no nos metan más miedo! El Evangelio, que, antes que un libro de religión es un proyecto de vida, repite de principio a fin: “¡No tengáis miedo!” (Mt 10, 26. 28. 31; Mc 5, 36; Lc 5, 10; Lc 12, 15; Mc 6, 50; Mt 17, 7; 28, 5. 10). El miedo genera esclavos y parásitos. El día que superemos el miedo, superamos la crisis.

Viene de: http://www.atrio.org/2012/08/no-tengais-miedo/