CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

lunes, 25 de noviembre de 2013

NO ES UN DÍA CUALQUIERA… 25 DE NOVIEMBRE Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

ECLESALIA, 25/11/13.- «Libre te quiero, como arroyo que brinca de peña en peña. Pero no mía. Grande te quiero, como monte preñado de primavera. Pero no mía. Buena te quiero, como pan que no sabe su masa buena. 

Pero no mía. Alta te quiero, como chopo que en el cielo se despereza. Pero no mía. Blanca te quiero, como flor de azahares sobre la tierra. Pero no mía». García Calvo, en este poema, refleja como nadie el buen querer, ese querer que necesariamente se ha de vivir en y desde la libertad, construyendo relaciones igualitarias, lejos de toda opresión y violencia.
No puede ser de otra forma, es imposible mirar hacia otro lado; libertad frente a dominación, rebeldía frente a sumisión, autonomía frente a dependencia, valor frente a miedo, ruido frente a silencio, denuncia frente a encubrimiento; Hay que prevenir, educar, y la Iglesia debe estar a la altura y ser agente de cambio, visualizadora, implacable, contundente, garante. No hay resquicios, ni atajos, ni rendijas; No, No, No a la violencia ejercida contra las mujeres, en ningún escenario, en ningún contexto, bajo ninguna circunstancia.
Iguales ante la ley, iguales a la luz de la Palabra, sin hacer la menor concesión al que maltrata, al que asesina, al que justifica «Toda forma de discriminación en los derechos fundamentales de la persona, ya sea social o cultural, por motivo de sexo, raza, color, condición social, lengua o religión, debe ser superada y eliminada por ser contraria al plan de Dios»
(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

domingo, 24 de noviembre de 2013

¿Y SI NO SE ACUERDAN DE NOSOTROS? Reflexión sobre la Coordinación de la Solidaridad Colectiva en la Fiesta de Cristo Rey

¿Y si no se acuerdan de nosotros?

La perpetuidad, es el gran dilema que el ser humano no supera, ni superará jamás. Y en ocasiones nos afanamos en la omnisciencia -el Señor nos libre-, pues bastante tenemos con nuestro presente inmediato, como para pretender ser conocedores de todas y cada una de las realidades. 

Llego a esta reflexión de la mano del evangelio dominical de este domingo, en el que los cristianos celebramos a Cristo Rey. ¡Cuidado con lo que celebramos, la Realeza de Cristo! Es una fiesta importante por muchas cosas, y una de ellas es porque expira el año litúrgico que guía la vida cristiana y sus efemérides, y comienza un año nuevo litúrgico, que con su letra “A”, nos adentrará en la vida de Jesús de la mano del evangelista Mateo. Situaros por un momento. Tres hombres crucificados, sin demasiadas ganas de hablar pues están destrozados y descoyuntados. Aun así, el evangelista pone en boca de Jesús y de este buen ladrón, un diálogo que bien puede ser la clave de todos aquellos, que en algún momento de nuestra vida nos hemos querido comer el mundo. “Pero el otro (el buen ladrón) […] añadió: –Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino. Jesús le contestó: –Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.” (Lucas 23, 35-43) Este evangelio nos habla de seguridades, y nos puede sonar a esperanza, pues todos, no solo deseamos tener un buen abogado llegado el último momento, sino que deseamos ser recordados hasta por el acto más mínimo que hayamos hecho. Pero, ¿y si no se acuerdan de nosotros en el cielo? Menudo problema tenemos entonces. Aquí incluso podemos hablar o casi explayarnos sobre la salvación, su economía –que también la tiene aunque no monetaria- y el más allá. Como cristiano pragmático, no me preocupo demasiado de si el Señor se acordará de mí; casi que es cuestión suya. Más bien voy a la reflexión, que causa en el ser humano el desaforado intento por ser, estar, hacer, dominar, batallar, hablar, labrar nuestra propia parcela de reino de Dios…etc. Siempre en pro de algo, que acaba formando parte de un pequeño y particular sistema de adulación y posible descarado orgullo. Aunque sea en favor de los necesitados, pero ese es el vehículo que utilizamos incluso. Y para terminar, me centro en algo concreto sobre lo que deseo opinar al uso del tema y la colectividad por la que apuesto. Hace unos días, una persona conocida se refirió a la posibilidad de fundar él mismo con ayuda de otras personas, una iniciativa en pro de las necesidades básicas que acucian ciertos sectores de la población de Estepa. Siento esta iniciativa encomiable y dando mi ánimo a tal proyecto, opiné al respecto, que considero copada la existencia de movimientos determinados, dígase: -hermandades (operación kilo), amigos del pueblo Saharawi, ONGs como Cáritas, Cruz Roja, Manos Unidas, actuaciones particulares, comunidades religiosas, servicios sociales…etc. Cada una de estas iniciativas representa una labor encomiable y digna de reconocimiento, pues trabajan para que la vida de las personas sea todo lo digna posible, en condiciones optimas de salud y bienestar. Lo que quiero decir con toda la cautela posible para no ser malinterpretado, es que todos reconocemos cual es el fin de estas actuaciones, las personas. Y siendo así, creo que lo que autenticamente necesita nuestro pueblo, al igual que otras poblaciones cuyo caso conozco; es realizar una gran labor de coordinación, para todas juntas y desde las posibilidades de cada una de las iniciativas, establecer un punto estratégico de atención humanitaria. Es por ello, por lo que admito que la diáspora, la dispersión de actuaciones es grande y ello lleva consigo el que se ofrezca igual ayuda en algunos sitios, y no se cubran necesidades básicas en otros. Esto es solo una opinión aventurada, pues no conozco en profundidad todos los movimientos; pero creo sinceramente que si el fin de todos ellos es la persona humana y necesitada, se podría trabajar codo con codo, aunando esfuerzos y realizando una buena y gran tarea de coordinación de la solidaridad. Admito que sería inestimable ayuda del ayuntamiento de Estepa, que desde mi criterio debiera de tener la iniciativa al respecto. Volviendo a la gran coordinación de la solidaridad, entended el planteamiento que hago al comienzo. Todos los que colaboramos en alguno de esos movimientos u ONGs solidarios, tendríamos que renunciar a un poco de protagonismo. Tendríamos que hacer fiestas y festivales para colaborar con esa gran coordinación solidaria y no concentrar los actos en proyectos aislados –aunque necesarios-. Así todos saldrían beneficiados y sería dignificada la persona, aun más. 

Es algo complejo, pues nos gustan las batallitas de por libre y sobre todo que se nos reconozcan las cosas para luego decir todo lo que hemos hecho. Y está bien. Yo mismo he manifestado en más de una ocasión, que todos debiéramos decir lo que aportamos o trabajamos en pro de los demás, aunque sea por testimonio y sin perder el norte y el sentido de comunidad y colectividad que compartimos como humanos. Pues si el fundamento de todas estas actuaciones son la persona, debemos tener claro –sobre todo los cristianos-, que no existe realidad sobrenatural ni vida eterna, sino existió humanidad en nuestra vida y en nuestra tierra. Aun recuerdo las palabras que el viñetista cristiano Cortés, pone en boca de Dios en una de sus caricaturas: “-mientras siga habiendo viejos que buscan en la basura para poder comer, no quiero ni vuestros templos, ni vuestras misas, ni vuestros rezos”. ¿Seremos capaces de poner la persona humana, por delante de nuestros colores, proyectos e ideologías? ¡Al rincón de pensar! 

viernes, 22 de noviembre de 2013

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - ACUÉRDATE DE MÍ

Fiesta de Cristo Rey (C) Lucas 23, 35-43
ACUÉRDATE DE MÍ
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

Según el relato de Lucas, Jesús ha agonizado en medio de las burlas y desprecios de quienes lo rodean. Nadie parece haber entendido su vida. Nadie parece haber captado su entrega a los que sufren ni su perdón a los culpables. Nadie ha visto en su rostro la mirada compasiva de Dios. Nadie parece ahora intuir en aquella muerte misterio alguno. 

Las autoridades religiosas se burlan de él con gestos despectivos: ha pretendido salvar a otros; que se salve ahora a sí mismo. Si es el Mesías de Dios, el “Elegido” por él, ya vendrá Dios en su defensa.
También los soldados se suman a las burlas. Ellos no creen en ningún Enviado de Dios. Se ríen del letrero que Pilatos ha mandado colocar en la cruz: “Este es el rey de los judíos”. Es absurdo que alguien pueda reinar sin poder. Que demuestre su fuerza salvándose a sí mismo.
Jesús permanece callado, pero no desciende de la cruz. ¿Qué haríamos nosotros si el Enviado de Dios buscara su propia salvación escapando de esa cruz que lo une para siempre a todos los crucificados de la historia? ¿Cómo podríamos creer en un Dios que nos abandonara para siempre a nuestra suerte?
De pronto, en medio de tantas burlas y desprecios, una sorprendente invocación: “Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino”. No es un discípulo ni un seguidor de Jesús. Es un de los dos delincuentes crucificados junto a él. Lucas lo propone como un ejemplo admirable de fe en el Crucificado.
Este hombre, a punto de morir ajusticiado, sabe que Jesús es un hombre inocente, que no ha hecho más que bien a todos. Intuye en su vida un misterio que a él se le escapa, pero está convencido de que Jesús no va a ser derrotado por la muerte. De su corazón nace una súplica. Solo pide a Jesús que no lo olvide: algo podrá hacer por él.
Jesús le responde de inmediato: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”. Ahora están los dos unidos en la angustia y la impotencia, pero Jesús lo acoge como compañero inseparable. Morirán crucificados, pero entrarán juntos en el misterio de Dios.
En medio de la sociedad descreída de nuestros días, no pocos viven desconcertados. No saben si creen o no creen. Casi sin saberlo, llevan en su corazón una fe pequeña y frágil. A veces, sin saber por qué ni cómo, agobiados por el peso de la vida, invocan a Jesús a su manera. “Jesús, acuérdate de mí” y Jesús los escucha: “Tú estarás siempre conmigo”. Dios tiene sus caminos para encontrarse con cada persona y no siempre pasan por donde le indican los teólogos. Lo decisivo es tener un corazón que escucha la propia conciencia. 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia)

martes, 19 de noviembre de 2013

LA DEFENSA DE UN IDEAL

La defensa de un ideal
“El secreto de la existencia humana no sólo está en vivir, sino también en saber para qué  se vive” (Fiodor Dostoievski). Ayer me envió un amigo, un pequeño texto a modo de proverbio, en el cual se apreciaba la enseñanza de la libertad contra la resignación. 
Casi que resulta fácil imaginarse a ese elefante gigantón, que no hace nada por arrancar la estaca a la que está amarrado, aunque esta solo esté hincada superficialmente. Esa esclavitud forma parte de su vida, y el animal la acepta pues forma parte de su realidad y vida resignada. 

Al uso de la palabra resignación, recuerdo una conversación con una señora minusválida, que admitía conmigo que lo último es resignarse. Bien por ella, y por tantas personas que luchan en la vida, simplemente por ser ellas mismas y superar las dificultades. Personas integras y de bien. 
Yo he vivido la censura de la libertad en la sociedad. Aun recuerdo al compañero Alfonso Guerra, hablar de la dureza dictatorial del franquismo y como era cuestionable el dar un beso a la novia en público. Comprenda usted, que para muchos que deseaban vivir libremente su sexualidad, esa libertad ha sido real hace unos años, y muchas de esas personas, no habrán logrado superar la barrera del “qué dirán”. 
Lo cierto y verdadero es que hay verdades en la vida, absolutamente incuestionables, y una de ellas es la necesidad de ser libres. Nunca me ha gustado que me marquen el camino, ni que “sobredirijan” mis pasos, ni que piensen por mí. Siempre supe por mis padres que Dios es amor, tanto si tu piel es blanca como si es verde y crees en Él; y que este mismo Dios nos hizo libres y dignos. 
Siempre intenté hacer valer mi condición de persona digna, y por ello me es tan preciada la libertad. El reconocimiento personal de mi vida y de mi ideal, lo encontré en dos ideologías que tienen concepciones muy parecidas de la realidad actual; el cristianismo y el socialismo. No son antagónicas, pues se fundamentan básicamente en la atención y el servicio a lo público –laico relativo a pueblo- y los desfavorecidos, sin preguntarles a estos quienes son o si son productivos o rentables. 
Y es la defensa de estos ideales la que hoy por hoy colma mi ilusión, a sabiendas de que ambos caminos representan una continua progresión en la vida. Y sobre todo una actuación propia y comunitaria, que tiene que proyectarse en la vida de los otros, y que son los auténticos destinatarios de estos ideales y políticas. Suelo manifestar estas vivencias con una inusitada pasión, que en ocasiones me lleva a un ímpetu desaforado a la hora de escribir. 
Reconozco que este concepto de libertad a la hora de escribir, llevado por un impulso pasional de estos ideales, en ocasiones ha molestado a algunas personas. Sinceramente lo siento, pues mi intención no es molestar a nadie. Soy una persona que hoy por hoy solo aspira -siendo un currante que administra sus silencios-, a dar un testimonio más o menos contundente de lo que yo considero que es la autentica vivencia de los ideales que confieso. Y uno de esos ideales es el socialista. 
Admito que lo soy por convicción, ya que mi situación laboral no está sujeta al partido. Ser socialista para muchos conlleva el etiquetarte, con tal o cual líder de un tiempo determinado que hizo bien o mal, tal o cual cosa. Yo pido por favor, que no se me compare con los socialistas buenos ni con los socialistas malos; sino que se me compare con aquellas personas que se afanaron –con sus luces y sus sombras- en la vivencia de la socialdemocracia, como eje central de la existencia y el progreso de la humanidad y de nuestra sociedad, siendo libres y plurales. 
Y de esos socialistas que se afanan en vivir el ideal y defendedlo, hay muchas mujeres y hombres, con los que me enorgullezco en la actualidad de compartir el camino de este ideal político. Acabamos de dejar atrás la Conferencia Política del PSOE a nivel nacional, y en mi mente resuenan frases maravillosas junto a los textos de las ponencias a las que he dado lectura. 
“El Partido no es nuestro, es de los militantes y de los ciudadanos, que tienen nuestros valores y principios. El Partido es un instrumento para que los ciudadanos hagan realidad esos valores y esos principios” (Alfredo Pérez Rubalcaba). Y muchas otras declaraciones de intenciones en las que resuenan palabras tan maravillosas como PLURALIDAD, APERTURA, TRANSPARENCIA, REDES SOCIALES, MILITANCIA, PARTICIPACIÓN, JUVENTUD, LIBERTAD –que se da por hecho-…etc. 
Pensando en mi agrupación local, casi se me ocurre decir aquello de: ¿qué hay de lo mío? Tenemos que hacer PSOE. Debemos de hacer PSOE. Y no lo haremos estando separados. Dice la frase hecha que: “es más lo que nos une que lo que nos separa”. Tristemente admito que en mi PSOE de Estepa, lo que nos separa dista más que lo que nos puede unir. No se aprecia voluntad para evitar la diáspora. 

Y ese desgarro además de estar presente, solo necesita de un tirón más por ambas partes para que la ruptura sea total. En estos tiempos difíciles ideológicamente hablando, y en los cuales cunde el desanimo de los ciudadanos en la clase política, a todos los que gustamos la política se nos pide altura de miras y sentido de partido, para aunar esfuerzos en ser dignos del ideal que defendemos, en primer lugar desde nuestras filas. Oigamos a la gente. 
Atendamos a los mensajes electorales que dan las urnas, sobre todo las de 2011. Y no bromeemos con teorías de bandos y trincheras, pues en estas lides solo puede haber un perdedor, el PSOE de Estepa. Y si pierde el PSOE, quiero entender que perdemos todos, pues se ralentiza el progreso, lo público y la continua ampliación de derechos. Solo una cosa merece la pena, la gente. ¿Entenderemos esto? 
Cautela.

Florencio Salvador Díaz Fernández.
Militante del PSOE, Agrupación Local de Estepa.

jueves, 14 de noviembre de 2013

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - TIEMPOS DE CRISIS

33 Tiempo ordinario (C) Lucas 21, 5-19
TIEMPOS DE CRISIS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

En los evangelios se recogen algunos textos de carácter apocalíptico en los que no es fácil diferenciar el mensaje que puede ser atribuido a Jesús y las preocupaciones de las primeras comunidades cristianas, envueltas en situaciones trágicas mientras esperan con angustia y en medio de persecuciones el final de los tiempos. 
Pintura destrucción Templo Jerusalén
Según el relato de Lucas, los tiempos difíciles no han de ser tiempos de lamentos y desaliento. No es tampoco la hora de la resignación o la huida. La idea de Jesús es otra. Precisamente en tiempos de crisis “tendréis ocasión de dar testimonio”. Es entonces cuando se nos ofrece la mejor ocasión de dar testimonio de nuestra adhesión a Jesús y a su proyecto.
Llevamos ya cinco años sufriendo una crisis que está golpeando duramente a muchos. Lo sucedido en este tiempo nos permite conocer ya con realismo el daño social y el sufrimiento que está generando. ¿No ha llegado el momento de plantearnos cómo estamos reaccionando?
Tal vez, lo primero es revisar nuestra actitud de fondo: ¿Nos hemos posicionado de manera responsable, despertando en nosotros un sentido básico de solidaridad, o estamos viviendo de espaldas a todo lo que puede turbar nuestra tranquilidad? ¿Qué hacemos desde nuestros grupos y comunidades cristianas? ¿Nos hemos marcado una línea de actuación generosa, o vivimos celebrando nuestra fe al margen de lo que está sucediendo?
La crisis está abriendo una fractura social injusta entre quienes podemos vivir sin miedo al futuro y aquellos que están quedando excluidos de la sociedad y privados de una salida digna. ¿No sentimos la llamada a introducir algunos “recortes” en nuestra vida para poder vivir los próximos años de manera más sobria y solidaria?
Poco a poco, vamos conociendo más de cerca a quienes se van quedando más indefensos y sin recursos (familias sin ingreso alguno, parados de larga duración, inmigrantes enfermos...) ¿Nos preocupamos de abrir los ojos para ver si podemos comprometernos en aliviar la situación de algunos? ¿Podemos pensar en alguna iniciativa realista desde las comunidades cristianas?
No hemos de olvidar que la crisis no solo crea empobrecimiento material. Genera, además, inseguridad, miedo, impotencia y experiencia de fracaso. Rompe proyectos, hunde familias, destruye la esperanza. ¿No hemos de recuperar la importancia de la ayuda entre familiares, el apoyo entre vecinos, la acogida y el acompañamiento desde la comunidad cristiana...? Pocas cosas pueden ser más nobles en estos momentos que el aprender a cuidarnos mutuamente. 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

viernes, 8 de noviembre de 2013

AFERRARNOS A LA PRESENCIA - Reflexión en el mes de los difuntos

Aferrarnos a la “Presencia”
Cuando escribo estas letras es día y mes de difuntos, y acabo de regresar de un largo paseo por el monte. Pienso en lo fútil que llega a ser la vida, y en la necesidad de exprimirla al máximo. “Carpe diem”, aprovecha el momento que dijeran los universitarios en otras épocas. Esta expresión cobra hoy un sentido muy particular en mi pequeña ciudad, pues un joven de veintidós años ha fallecido en un accidente de tráfico. 

Su familia le recordará siempre, como cada cual recuerda a aquellos antepasados que nos precedieron en la vida y que ya no viven para este mundo. Paralelo a este pensamiento, me impresiona la variabilidad de tradiciones respecto del día de los difuntos, y como se rinde culto con alegría y generosidad, a los muertos en muchas partes del mundo. Nosotros estamos en otra onda. La generalidad nos enseña que, se llora a los muertos, e incluso en muchos casos se niegan las personas a que el dolor se mitigue, y se dé paso a otra perspectiva distinta. ¿Masoquismo? Sí, quizás también un poco, sobre todo lo detecto en aquellas muertes causadas por la lacra del terrorismo y otras calamidades similares. De ninguna manera admito que no sea reconocido su dolor, eso es otro tema. En cualquier caso, es la “Ausencia” de aquel ser la que nos llena de congoja, nos entristece y nos lleva a evocar con añoranza tiempos pasados. Quien escribe, tiene una ausencia muy reciente. Una ausencia que aun lloro, y por la que siento una gran tristeza. Mi abuelo Salvador. Recordándolo hoy de manera especial, he marchado al monte “Hacho”, aquí en La Salada, y he caminado por el mismo camino por el que lo hicimos los dos junto a mis perros, durante muchos años. El se quedaba embelesado con la naturaleza y con el medio que nos rodea. Admirábamos la maravilla de la tecnología, viendo el AVE pasar por la campiña en lontananza…etc. Llegados a un lugar en el que nace el tomillo, arrancábamos unos tallitos de tomillo fresco, y tras refregárnoslo por las manos lo respirábamos hasta que nos dolía la nariz, y nos llenábamos de la frescura del tomillo y de la grandeza de la madre naturaleza. No voy a decir la palabra “casi”, porque le sentí allí. Fue un momento se sentimientos encontrados, pero llegué a preguntarme a mí mismo, el porqué nos aferramos a la “Ausencia” y no la dejamos de lado, para aferrarnos a la “Presencia”. Si la “Presencia”. El sentido de estar, de ese ser ausente que ya no vive físicamente en nuestro mundo, pero que vive en otra dimensión relativa al Espíritu. Y cuando digo Espíritu lo digo con mayúsculas, pues no me refiero al alma particular de la persona, que exhala al morir y cuyo peso los científicos estiman en unos veintidós gramos. Me refiero al Espíritu de Dios, a la esencia misma de la vida. Me refiero al gran olvidado y al gran manipulado por las grandes variantes del cristianismo, católico y ortodoxo. Ambas creencias, lo dejan siempre en tercer lugar, aun cuando luego le conceden una significación principal, al considerar estas religiones que este Espíritu de Dios puede subir o bajar, como facultad explicita de los presbíteros al imponer las manos. Una autentica burla y una pobreza teológica, que pretende reducir la acción del Espíritu al uso de los sacerdotes, llevándolo a la manipulación sobre la comunidad de los creyentes, que poseen este mismo Espíritu desde el momento de su bautismo –y su nacimiento-, y que al mismo Espíritu convocan por el propio sentido de la comunidad. El Espíritu es la propia vida. Profundizar en Él, es hacer un viaje al interior de la persona y en cada una de sus dimensiones, tanto material como inmaterial. 

Por ello, cabe aquí solicitar al lector la experiencia de realizar la “Presencia”, desde el recuerdo de aquel ser querido que –decimos- se marchó a la casa del Padre, o que dejó la materia física, la carne, para existir desde la dimensión espiritual e inmaterial de la “Presencia”. Espíritu en hebreo es “Ruah” y el griego es “Pneuma”, por ello el concepto de Pneumatología relativo al estudio del Espíritu. Ambos términos no son oposiciones a la vida como tal, sino que aluden a la sustancia viva que esta presente en todas las cosas. En la biblia, “Ruah” (Espíritu) es relativo a la animación de un cuerpo, teniendo en cuenta que no se opone a cuerpo aunque si a carne. Por ello podemos admitir que una de la dimensiones esenciales de la persona humana, la revitalizamos y animamos por medio de la presencia. Es por ello, que estando en el mes de los difuntos, debiéramos de aferrarnos a la presencia porque esta nos puede llevar a afrontar las ausencias de manera esperanzada y quizás incluso animosa. Aferrarnos a la presencia, fundamentalmente de aquellos que se fueron de nuestra vida, pero que no dejaron de existir. Es importante que revitalicemos su existencia en nosotros, en la vivencia real de nuestros corazones, llevando a cabo –por ejemplo- aquellas acciones que para ellos eran sagradas. Desarrollando los valores propios que les hicieron ser queridos, apreciados y estimados –a modo de memorial-. Debemos tener una conciencia clara, de que en el ciclo de la vida donde Dios habita por medio de su Espíritu; estos ausentes habitan y permanecen junto a nosotros, siendo vida desde cada partícula de la vida. En los otros, que nos llaman al servicio cristiano, en las relaciones fraternas donde podemos ser reflejo de los que nos precedieron; en la naturaleza con cuyo ciclo vital contribuimos y al de debemos respetar. Si nos centramos en la ausencia, desplegamos con énfasis el sentido de orgullo y de pertenencia. Si nos aferramos a la presencia, es que entendemos el proceso humano y vital, y deseamos contribuir con solicitud, desprendimiento y generosidad.

Florencio Salvador Díaz Fernández.

Bachiller en Teología Cristiana.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - DECISIÓN DE CADA UNO

32 Tiempo ordinario (C) Lucas 20, 27-38
DECISIÓN DE CADA UNO
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, sAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 06/11/13.- Jesús no se dedicó a hablar mucho de la vida eterna. No pretende engañar a nadie haciendo descripciones fantasiosas de la vida más allá de la muerte. Sin embargo, su vida entera despierta esperanza. Vive aliviando el sufrimiento y liberando del miedo a la gente. Contagia una confianza total en Dios. Su pasión es hacer la vida más humana y dichosa para todos, tal como la quiere el Padre de todos. 

Solo cuando un grupo de saduceos se le acerca con la idea de ridiculizar la fe en la resurrección, a Jesús le brota de su corazón creyente la convicción que sostiene y alienta su vida entera: Dios “no es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos son vivos”.
Su fe es sencilla. Es verdad que nosotros lloramos a nuestros seres queridos porque, al morir, los hemos perdido aquí en la tierra, pero Jesús no puede ni imaginarse que a Dios se le vayan muriendo esos hijos suyos a los que tanto ama. No puede ser. Dios está compartiendo su vida con ellos porque los ha acogido en su amor insondable.
El rasgo más preocupante de nuestro tiempo es la crisis de esperanza. Hemos perdido el horizonte de un Futuro último y las pequeñas esperanzas de esta vida no terminan de consolarnos. Este vacío de esperanza está generando en bastantes la pérdida de confianza en la vida. Nada merece la pena. Es fácil entonces el nihilismo total.
Estos tiempos de desesperanza, ¿no nos están pidiendo a todos, creyentes y no creyentes, hacernos las preguntas más radicales que llevamos dentro? Ese Dios del que muchos dudan, al que bastantes han abandonado y por el que muchos siguen preguntando, ¿no será el fundamento último en el que podemos apoyar nuestra confianza radical en la vida? Al final de todos los caminos, en el fondo de todos nuestros anhelos, en el interior de nuestros interrogantes y luchas, ¿no estará Dios como Misterio último de la salvación que andamos buscando?
La fe se nos está quedando ahí, arrinconada en algún lugar de nuestro interior, como algo poco importante, que no merece la pena cuidar ya en estos tiempos. ¿Será así? Ciertamente no es fácil creer, y es difícil no creer. Mientras tanto, el misterio último de la vida nos está pidiendo una respuesta lúcida y responsable.
Esta respuesta es decisión de cada uno. ¿Quiero borrar de mi vida toda esperanza última más allá de la muerte como una falsa ilusión que no nos ayuda a vivir? ¿Quiero permanecer abierto al Misterio último de la existencia confiando que ahí encontraremos la respuesta, la acogida y la plenitud que andamos buscando ya desde ahora? 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

sábado, 2 de noviembre de 2013

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - PARA JESÚS NO HAY CASOS PERDIDOS

31 Tiempo ordinario (C) Lucas, 19 1-10
PARA JESÚS NO HAY CASOS PERDIDOS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

Jesús alerta con frecuencia sobre el riesgo de quedar atrapados por la atracción irresistible del dinero. El deseo insaciable de bienestar material puede echar a perder la vida de una persona. No hace falta ser muy rico. Quien vive esclavo del dinero termina encerrado en sí mismo. Los demás no cuentan. Según Jesús, “donde esté vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón. 

Esta visión del peligro deshumanizador del dinero no es un recurso del Profeta indignado de Galilea. Diferentes estudios analizan el poder del dinero como una fuerza ligada a pulsiones profundas de autoprotección, búsqueda de seguridad y miedo a la caducidad de nuestra existencia.
Sin embargo, para Jesús, la atracción del dinero no es una especie de enfermedad incurable. Es posible liberarse de su esclavitud y empezar una vida más sana. El rico no es “un caso perdido”. Es muy esclarecedor el relato de Lucas sobre el encuentro de Jesús con un hombre rico de Jericó.
Al atravesar la ciudad, Jesús se encuentra con una escena curiosa. Un hombre de pequeña estatura ha subido a una higuera para poder verlo de cerca. No es desconocido. Se trata de un rico, poderoso “jefe de recaudadores”. Para la gente de Jericó, un ser despreciable, un recaudador corrupto y sin escrúpulos como casi todos. Para los sectores religiosos, “un pecador” sin conversión posible, excluido de toda salvación.
Sin embargo, Jesús le hace una propuesta sorprendente: “Zaqueo, baja en seguida porque tengo que alojarme en tu casa”. Jesús quiere ser acogido en su casa de pecador, en el mundo de dinero y de poder de este hombre despreciado por todos. Zaqueo bajó en seguida y lo recibió con alegría. No tiene miedo de dejar entrar en su vida al Defensor de los pobres.
Lucas no explica lo que sucedió en aquella casa. Sólo dice que el contacto con Jesús transforma radicalmente al rico Zaqueo. Su compromiso es firme. En adelante pensará en los pobres: compartirá con ellos sus bienes. Recordará también a las víctimas de las que ha abusado: les devolverá con creces lo robado. Jesús ha introducido en su vida justicia y amor solidario.
El relato concluye con unas palabras admirables de Jesús: “Hoy ha entrado la salvación en esta casa. También este es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido”. También los ricos se pueden convertir. Con Jesús todo es posible. No lo hemos de olvidar nadie. El ha venido para buscar y salvar lo que nosotros podemos estar echando a perder. Para Jesús no hay casos perdidos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

jueves, 24 de octubre de 2013

Fwd: Por el derecho efectivo a una educación pública de calidad

POR EL DERECHO EFECTIVO A UNA EDUCACIÓN PÚBLICA DE CALIDAD

Comunicado de movimientos de Acción Católica especializada ante la convocatoria de huelga general educativa del 24 de octubre

JUVENTUD ESTUDIANTE CATÓLICA, JUVENTUD OBRERA CRISTIANA, MOVIMIENTO DE JÓVENES RURALES CRISTIANOS, FRATER ESPAÑA, PROFESIONALES CRISTIANOS, MOVIMIENTO RURAL CRISTIANO, HERMANDAD OBRERA DE ACCIÓN CATÓLICA, difusion@hoac.es 

ESPAÑA.

 

ECLESALIA, 24/10/13.- La jornada de movilización del jueves será la segunda huelga general de la comunidad educativa en menos de un año. Estudiantes, profesores, padres y madres y organizaciones sociales y sindicales han acordado convocar una jornada de protesta en todas las etapas del sistema educativo, desde infantil a la Universidad, en contra de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, aprobada recientemente.

Ante este hecho, como militantes cristianos, los jóvenes, hombres y mujeres que formamos parte de movimientos de la Acción Católica especializada, estamos convencidos de la importancia de la educación para el desarrollo integral de las personas, así como para la construcción de una sociedad integradora y compensadora de las desigualdades sociales, económicas y culturales, acorde con los principios universales del Evangelio. Como creyentes y seguidores de Jesús de Nazaret no podemos hacer oídos sordos al clamor de los débiles. (Éx. 3,7-10).

Creemos que una educación pública que permita el acceso de todas y todos, y especialmente de los más necesitados, a todos y cada uno de sus niveles y recursos, es la única garantía que la sociedad ofrece de que todos sus habitantes van a poder desarrollarse y disfrutar de las mismas oportunidades, independientemente de sus capacidades y de sus propios recursos sociales, económicos y culturales.

La nueva ley, ya desde su introducción, define la educación como "el motor que promueve la economía". Antepone, de esta manera, los intereses de los mercados al desarrollo personal y social del alumnado, que es lo que una ley de educación debe promover. Realmente, ¿queremos que la educación sea esto?

Porque las cosas se pueden plantear de forma bien distinta. La Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis plantea así el sentido de la escuela: «La escuela no puede renunciar a su condición de ser un lugar señalado para la formación integral de la persona»; Juan Pablo II afirmaba que: «La educación consiste en ser la persona cada vez más persona; en que pueda ser más y no solamente que pueda tener más".

Según la perspectiva que se tome, los acentos y la orientación de la educación que resultan son muy distintos: economicismo o humanismo.

En el contexto social en el que nos encontramos, con una población en situación de exclusión social que crece cada día, necesitamos más que nunca una ley educativa que promueva la justicia social y que asegure en las aulas la igualdad que en las calles está cada vez más lejana.

Como movimientos de Acción Católica especializada apostamos por una educación:

- En valores: que nos hagan ser críticos con la manera de vivir imperante. Que nos hagan pensar por nosotros mismos y buscar nuestro lugar en la sociedad que nos merecemos. No en el ser más que los demás, el querer trepar a toda costa, el querer destacar sin importar por qué…

- En nuevas formas de vivir: más solidarias, respetuosas con nuestros semejantes, con la naturaleza, con las generaciones que aún no han nacido… No en modelos que fomentan las desigualdades, el egoísmo y el pensar que las cosas son así y yo no puedo cambiarlas.

- En el desarrollo de la persona: que fomente la vocación, el desarrollo de ideas, la originalidad… no sólo que nos prepare para ser un eslabón más de la cadena de producción.

- En la autonomía: que nos haga protagonistas de nuestras vidas, que nos dé herramientas para la toma de decisiones, que nos ayude a encontrar nuestra vocación, nuestro lugar en el mundo. Modelos educativos que posibiliten una participación real y activa en la vida social y pública.

Tampoco nos podemos olvidar del contexto económico y social en el que se produce esta nueva reforma educativa.

Llevamos años de aplicación de políticas de recortes de derechos y prestaciones sociales que afectan fundamentalmente a las capas más desfavorecidas de nuestra sociedad, y a las que antes no lo eran y ahora lo van siendo por causa de la situación y del efecto de esas mismas medidas.

Hay un retroceso claro en los derechos laborales y sociales de personas y familias, mientras que los causantes de la crisis no están pagando la enorme deuda que tienen con la sociedad y continúan enriqueciéndose mientras los pobres lo son cada vez más. Estos procesos están llevando a una sociedad cada vez más desigual y el sistema educativo no está quedando, ni mucho menos, al margen de eso.

La educación pública es una conquista histórica de las trabajadores y trabajadoras y pensamos que los recortes en profesorado, becas, libros, comedores, los incrementos de ratios, la disminución de recursos para la atención a la diversidad, para la integración de los inmigrantes, para la Formación Profesional, los aumentos de tasas universitarias y tantas cosas más, van encaminadas a un mismo objetivo: acabar con la igualdad de oportunidades, sobre todo para quienes más la necesitan.

Tristemente se siguen tomando medidas sin la participación de todos los agentes implicados en el proceso educativo. Por todo lo expuesto, queremos manifestar nuestro desacuerdo con el proceso de elaboración y aprobación de la LOMCE y expresar que creemos justa esta convocatoria de huelga.

Sólo desde el diálogo social que necesita tiempo, condiciones y voluntad se podrán responder a estas cuestiones y se podrán poner en marcha medidas legislativas que pongan en el centro y como objetivo a la persona humana, su desarrollo y promoción integral, su crecimiento en humanidad, sin anteponer otro tipo de intereses.

Hacemos un llamamiento a la reflexión de la ciudadanía en general y de nuestras comunidades cristianas en particular, en torno a la educación y lo que ésta debería ser. 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).  

lunes, 14 de octubre de 2013

Fwd: Creer sin agradecer


 

28 Tiempo ordinario (C) Lucas, 17, 11-19

CREER SIN AGRADECER

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).


El relato comienza narrando la curación de un grupo de diez leprosos en las cercanías de Samaría. Pero, esta vez, no se detiene Lucas en los detalles de la curación, sino en la reacción de uno de los leprosos al verse curado. El evangelista describe cuidadosamente todos sus pasos, pues quiere sacudir la fe rutinaria de no pocos cristianos.

Jesús ha pedido a los leprosos que se presenten a los sacerdotes para obtener la autorización que los permita integrarse en la sociedad. Pero uno de ellos, de origen samaritano, al ver que está curado, en vez de ir a los sacerdotes, se vuelve para buscar a Jesús. Siente que para él comienza una vida nueva. En adelante, todo será diferente: podrá vivir de manera más digna y dichosa. Sabe a quién se lo debe. Necesita encontrarse con Jesús.

Vuelve "alabando a Dios a grandes gritos". Sabe que la fuerza salvadora de Jesús solo puede tener su origen en Dios. Ahora siente algo nuevo por ese Padre Bueno del que habla Jesús. No lo olvidará jamás. En adelante vivirá dando gracias a Dios. Lo alabará gritando con todas sus fuerzas. Todos han de saber que se siente amado por él.

Al encontrarse con Jesús, "se echa a sus pies dándole gracias". Sus compañeros han seguido su camino para encontrarse con los sacerdotes, pero él sabe que Jesús es su único Salvador. Por eso está aquí junto a él dándole gracias. En Jesús ha encontrado el mejor regalo de Dios.

Al concluir el relato, Jesús toma la palabra y hace tres preguntas expresando su sorpresa y tristeza ante lo ocurrido. No están dirigidas al samaritano que tiene a sus pies. Recogen el mensaje que Lucas quiere que se escuche en las comunidades cristianas.

"¿No han quedado limpios los diez?".¿No se han curado todos? ¿Por qué no reconocen lo que han recibido de Jesús? "Los otros nueve, ¿dónde están?". ¿Por qué no están allí? ¿Por qué hay tantos cristianos que viven sin dar gracias a Dios casi nunca? ¿Por qué no sienten un agradecimiento especial hacia Jesús? ¿No lo conocen? ¿No significa nada nuevo para ellos?

"¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?". ¿Por qué hay personas alejadas de la práctica religiosa que sienten verdadera admiración y agradecimiento hacia Jesús, mientras algunos cristianos no sienten nada especial por él? Benedicto XVI advertía hace unos años que un agnóstico en búsqueda puede estar más cerca de Dios que un cristiano rutinario que lo es solo por tradición o herencia. Una fe que no genera en los creyentes alegría y agradecimiento es una fe enferma. 


(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia). 

 


viernes, 4 de octubre de 2013

CARICIAS DE TERNURA

Caricias de ternura


He visto durante un rato, al papa Francisco en la ciudad de Asís, la ciudad de San Francisco. Entre los actos previstos, el papa ha visitado un centro de atención a personas con graves discapacidades; y las ha saludado una por una junto a sus cuidadores. 
Ha sido un andar pausado. El tiempo no lo ha movido el protocolo, ni el programa pontificio; el tiempo lo ha marcado la ternura. No era un despachar, para que se haga la foto y vamos al siguiente; sino que se ha entregado y las imágenes han sido sobrecogedoras. 
Francisco sabe que pisa terreno seráfico, como seráfica es la ciudad cuyas calles vieron a San Francisco en pleno siglo XII, despojándose de su ropa, renunciando a la clase noble y besando en las mejillas a un leproso. La suprema pobreza. Y la suprema revolución de la entrega y del amor. 
Al ver hoy a Francisco tocando a los enfermos, imponiéndoles las manos suavemente mientras su pensamiento sobrevolaba allende las alturas, acariciándoles la cara a cada uno de ellos con ternura y sensibilidad; -digo que- he llegado a la conclusión de que el mundo está necesitado de ternura y de caricias. 
Hoy me fijo en el papa y le pongo de ejemplo, pero igualmente pudiera aquí nombrar a tantos cooperantes de ONGs internacionales, que por esa misma ternura y sensibilidad, se dejaron la piel por la humanidad. Los tiempos que vivimos son duros, y si se es cristiano o musulmán o taoísta, o lo que sea; no debemos de olvidar el valor de una caricia y el valor de la ternura que acompaña al consuelo. 
Por ello, pienso que debiéramos de acariciarnos más, con ternura y con afecto. Como se suele decir a los matrimonios de edad, “como si fuera la primera vez”. 

Porque aun a pesar de la edad, del cansancio o de la monotonía; la suavidad de unas manos sobre la piel de los esposos, el ungüento puesto al enfermo con suavidad y caricia, el tacto en la mejilla del hijo enojado, el abrazo prieto y eterno de aquellos que lograron llegar a la reconciliación, esa mano que enjuga la lágrima de la ausencia y el abandono, ese contacto al preguntar al otro simplemente –como estas? 
Todas estas cosas, nos hacen personas y nos realizan como personas. Porque nos ponen en la vía de la humanidad. Y si yo, que soy cristiano, creo que Jesús de Nazaret fue humano antes que nada en el mundo, humano como tú y como yo; no tengo más remedio que ampliar el efecto de sus manos transformadoras y hacerlas ternura, amor, caricia. 
Dejando de lado la impronta que siempre nos apabulla, del qué dirán los demás. 
¿Por qué no ser nosotros mismos? 
¿Por qué mi Iglesia no deja de lado los protocolos y rituales que subyugan a la persona, junto a las pastorales legalistas que atemorizan? 
¿Por qué no nos planteamos una pastoral evangelizadora que se base en la ternura y en las caricias? 
Puede que los frutos no sean tan numerosos como los de ahora, pero es que lo de ahora, no son frutos. Un ejército de jóvenes prestos a confirmarse, basándose su experiencia cristiana en la pastoral del adoctrinamiento y del temor, es un simple dato que engordará una estadística; pero es algo que no sirve para el propósito del Reino de Dios y su justicia. 
Hace días me dijo una madre, que la maestra de religión le ha dicho a su hijo que los homosexuales van al infierno. Solo pude sonreírme y exclamar: ¡¡pobre maestra!! ¡Ella sí que está perdida! 
En fin, Francisco de Asís es ejemplo siempre, y el papa Francisco es hoy en día un ejemplo revitalizador y ejemplarizante, de ternura y de entrega. 
Aquí lo dejo. Sabiendo algo muy importante, y es que el día en que dejamos de acariciar y de ser tiernos, nos vamos a la cama con una asignatura pendiente. Hoy tenemos el ejemplo del papa Francisco y otros miles de ejemplos hay en el mundo. 
¡Seamos nosotros también ejemplo, y seamos tiernos por amor de Dios!


Paz y bien, en día del seráfico padre Francisco de Asís.

Florencio Salvador Díaz Fernández.

jueves, 3 de octubre de 2013

EL POBRE DE ASÍS

Francisco de Asís, sobrevuela hoy el corazón de la Iglesia y de aquellos que nos amparamos bajo la consecución de su carisma. Nos dejoe enseñanzas maravillosas, y sobre todo el testimonio más contundente de amor a la pobreza, según el ejemplo de Cristo. En su carta a todos los fieles, este nos pide: 

“Yo, el hermano Francisco, vuestro menor siervo, os ruego y suplico, en la caridad, que es Dios, y con el deseo de besaros los pies, que os sintáis obligados a acoger, poner por obra y guardar con humildad y amor estas palabras y las demás de nuestro Señor Jesucristo”.

Feliz día franciscanos y franciscanas. Feliz día Papa Francisco, el Señor y el espíritu de Asís, esté con usted. Felicidades amigos y amigas que os amparáis bajo su nombre, y hoy celebráis vuestra santa onomástica. Permita Dios que se acrecienten los hijos de Francisco, pues el mundo excepcionalmente ahora en esta etapa, necesita ejemplos de vida y sencillez. Solo el espíritu franciscano nos puede ayudar a humanizar y globalizar la paz y el bien.
Abrazos.

Una reflexión de hace años:
¿Su trono es la cruz?

Sí, es una de las paradojas, que hasta el final de su vida nos planteo Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios y el rey del amor.
Otra pregunta recurrente, ¿qué reino?. Pues el Reino de Jesús es universal, pero se realiza –o puede realizarse- en la historia y vida de cada persona que puebla el mundo. (Mc 14,58) 

La dinámica propia del reino de Jesús es el amor preferencial por los pobres o desfavorecidos. Jesús formula este mensaje a través de obras humanas y de misericordia, porque lo que para él importa de una manera primordial es el hombre y la mujer de cada tiempo en situación de sufrimiento y opresión. (Lc 8,43) 


Lo que ocurre, es que no son los pobres precisamente los que se sienten cómodos en nuestras asambleas y misas. Y sin embargo llegados a este punto, de San Francisco de Asís quizás podemos aprender el carácter excepcional de la suprema alegría, el que por tus obras y tu desprendimiento, lleguen a considerarte pobre con los pobres.

Si hay quienes creen que los que participamos en la Eucaristía somos los privilegiados de la sociedad, son unos ignorantes, sin ánimo de faltar. ¿Acaso se puede dejar de lado las palabras del evangelio de hoy, en las cuales nuestro rey en paradójica circunstancia es insultado y vejado?

Lc 23, 35-43, “Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros.».

No permitamos que la enseñanza que nos propone la liturgia de la Palabra para este Domingo, nos pase de largo sin haberle sacado el máximo de fruto. 
Cuando salgamos de la asamblea o de nuestro momento de oración, que en tu corazón reine la misericordia, y la grandeza de saberte utilizado por Dios para hacer el bien. Siendo capaz de anunciar a Jesús de igual a igual, no considerándote heraldo ni pregonero, ¡no!
Jesús no era de pregones. Por el contrario para llevar esta tarea del Reino de Dios a cabo, tendrás que pedir cada día un corazón misericordioso. Más de una vez sentirás su dureza de piedra, y puede incluso que llegues a avergonzarte de ti mismo, al realizar obras que no dignifican a tu prójimo. Llegado ese caso humíllate ante la persona y como David póstrate en tierra. 

¡Que tu suplica de perdón sea autentica!. 

Poco a poco, milagro de Dios, ninguna persona te resultará indiferente pues te quedará la duda de si en ella, se te está presentando Dios.

miércoles, 2 de octubre de 2013

DEBERÍA ESTAR ENCANTADO DE PAGAR IMPUESTOS

¡Debería estar encantado de pagar impuestos!

Debería de estarlo, pero no lo estoy. Y no porque me sobre el dinero, sino porque si pago impuestos, entiendo que contribuyo a que la ciudadanía tenga ciertos servicios públicos garantizados. Lejos de esa realidad, nuestro país, nuestra comunidad autónoma y nuestra ciudad de Estepa; van poco a poco adelgazando los servicios públicos hasta el punto de prestar los esencialmente imprescindibles, haciendo muy complicada la vida a muchas personas. 
"¿Ha contemplado el alcalde una rebaja drástica de impuestos, para los hogares con todos sus miembros en paro?"
La política de becas del gobierno de España es demagógica. El copago sanitario asoma por las dos mangas de la chaqueta de la ministra Mato –la pobrecita que no sabía que tenía un coche de alta gama en el garaje de casa-. Nos suben la luz un 3,2%, subida que representara el 45% a los hogares que dejen el bono social, y la bombona de butano alcanza su máximo histórico de 17,53€. A este paso, veremos si no hacemos cenizas la cómoda de la abuela y el butacón de madera de olivo, que dejó en recuerdo el tío Eduardo de Barcelona. Bueno, pues este es el panorama que tenemos. Pero estimado lector o lectora, dejo lo mejor para el final. Porque muchos de estos asuntos, nos afectarán más o menos en función de las políticas autonómicas, que en Andalucía resisten en favor de los ciudadanos en temas de sanidad y en temas de ayudas con los libros del cole…etc. 
"¿Acaso nuestra subida del 14% de los tributos locales, va acompañada de una bajada testimonial de los sueldos del equipo de gobierno?"
Pero hoy llega a casa el primo Hipólito –tan solicito como siempre y con su característico andar-,  y se anuncia así mismo como agorero al dejar los recibos de la contribución. ¡Menuda papeleta, señor alcalde de Estepa y equipo de gobierno! ¡Menuda subida que le han dado a la contribución! Habrá siempre un espabilado económicamente poderoso, que diga que si se paga es porque se tiene. Pero para quien tenga una vivienda de 80, 90 o 100 m3, no le habrá hecho ninguna gracia la subida del 14% con respecto del año pasado. ¡Que no es moco de pavo. Vamos que aquí, casi es imposible argumentar la subida con aquello de la herencia y otras cábalas. Lo que más me sorprende, es que tras la nefasta política de despidos de este gobierno municipal, se oprima de esta manera a los ciudadanos, sobre todo a aquellos más desfavorecidos. ¿Ha contemplado el alcalde una rebaja drástica de impuestos, para los hogares con todos sus miembros en paro? ¿Se ha pensado en una reducción de la cuota de basuras y otros servicios, a aquellos hogares que no superen los 5000,00€ de ingresos netos al año? Otros municipios hacen gestos aunque sean mínimos, pero repercuten en los bolsillos, y lo que es igualmente importante, en el ánimo de la gente. En Antequera se subvencionan los impuestos a las familias más desfavorecidas, con reducciones de hasta un 50%, y el ayuntamiento ha bajado el IBI para el año que viene y así reducir las cuotas. En Alameda (Málaga), aunque sea de manera testimonial se ayuda con dotación económica a aquellos estudiantes que gracias al ministro Wert, no tienen acceso a las becas. ¿Qué se hace en Estepa, a este respecto? Porque para muchos ciudadanos, la simple solicitud de un servicio municipal les supone una peregrinación a la casa consistorial. ¿Acaso nuestra subida del 14% de los tributos locales, va acompañada de una bajada testimonial de los sueldos del equipo de gobierno? Espero al menos, que de una manera seria y sin demasiada propaganda electoralista, se nos explique a los ciudadanos en qué repercutirá la subida de impuestos en el progreso de nuestra ciudad. Eso estaría bien. Y si en los plenos municipales, unos y otros dejan los insultos, el “inútil tú e inútil yo”, el cabrero y la papeleta para el recreo, igualmente lo agradeceremos los ciudadanos. Gobierno y oposición, ¡os debéis a Estepa, a su gente y a su progreso! ¡Estepa, se merece más!  

viernes, 20 de septiembre de 2013

Fwd: La lección de teología de Margarita Barrientos



LA LECCIÓN DE TEOLOGÍA DE MARGARITA BARRIENTOS

PATRICIA PAZ, ppaz1954@gmail.com

BUENOS AIRES (ARGENTINA).

 

ECLESALIA, 20/09/13.- En su charla de TEDx Río de la Plata, Margarita Barrientos nos da una lección de teología. La charla se titula: "Quién es Dios para mí" y termina con la siguiente anécdota que les transcribo más o menos con sus palabras:

Mi mamá dejaba todos los días un plato servido en el centro de la mesa como un florero y un día yo le pregunté por qué quedaba esa comida y si no la podíamos comer y ella me dijo que no entonces le pregunté por qué y ella me respondió "si viene Dios a pedirte comida qué le vas a dar" y yo esperaba que viniera Dios. Un día vuelvo corriendo a casa de cuidar los chivos y veo a un hombre que está comiendo la comida, entonces voy corriendo y le digo a Mamá, él no es Dios, entonces ella me preguntó, ¿lo conocés a Dios? y yo le dije que no y ella me contestó, entonces él es Dios. Por eso será que a toda persona que llega al comedor todos los días no le preguntamos de dónde viene, porque yo siempre digo que es Dios que viene a comer.

Margarita Barrientos, para los que no la conocen es la que fundó y dirige hasta hoy el comedor Los Piletones que da de comer a 1500 personas todos los días. Esto también está en la charla que vale la pena escuchar para conocer a esta persona increíble.

Volviendo a la lección de teología me viene a la memoria las palabras de Jesús, "Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes y se las has revelado a pequeños" ( Mt 11, 2526). Yo no sé si la mamá de Margarita Barrientos sabía leer, pero de lo que estoy segura es que no leía la Biblia, simplemente porque en aquél tiempo la Biblia no se leía como ahora. Tampoco sé cuántas veces por año llegaría algún sacerdote a celebrar misa en el monte santiagueño donde vivía. Por eso no sé si ella habrá escuchado las palabras de Jesús en Mateo 25. Pero lo que sí sé es que en su sencillez y su vulnerabilidad, ella comprendió perfectamente el mensaje del Evangelio. Puedo ver también que con su vida ella hizo crecer el Reino y además evangelizó a sus hijos para que hicieran lo mismo. Al menos lo hizo con Margarita.

Y esto me lleva a pensar en nuestra Iglesia tantas veces preocupada por imponer doctrinas, normas y ritos, más que en poner en práctica las palabras y las acciones de Jesús. Y en contrapartida la sencillez de esta mujer que engloba en una acción toda la teología. Porque, ¿qué más podemos decir de Dios? Y si reconocemos que Dios está en cada una de las personas con las que me encuentro a diario, y las recibo como lo recibiría a Dios, ¿hace falta algo más para que el mundo se convierta en Reino?

Además desde la teología de Margarita Barrientos y su mamá podemos encontrarnos todas las religiones y juntas aprender a vivir como hermanos. No tenemos que preguntarle a nadie de dónde viene o en qué Dios cree, porque reconoceremos a todos como encarnación del único Dios. Y entonces los trataremos con respeto y veneración reconociendo en cada uno la presencia de un mismo Padre/Madre que nos creó para que juntos construyéramos una historia donde a nadie le falte lugar en la mesa.

Si Margarita Barrientos en su precariedad, le puede dar de comer a 1500, ¿qué pasa en el mundo que todavía hay tantos que tienen hambre? ¿Adónde estamos los cristianos que sí leímos Mateo 25 y que además tenemos muchos más recursos económicos que ella? Algunos están entre las personas que hacen posible que su comedor funcione. Pero la pregunta que debemos hacernos es por qué hay tantos que no tienen lo suficiente para vivir, porque si todos los que nos consideramos discípulos de Jesús realmente viviéramos como él nos enseñó, a nadie le faltaría el pan.

Escucharla a Margarita me interpela profundamente y me demuestra que con voluntad y mucho amor se puede hacer realidad un mundo distinto. Y por eso me digo y les digo, sobre todo a mis compatriotas argentinos, que dejemos de quejarnos y de enfrentarnos entre nosotros y pongamos manos a la obra. Que hay mucha gente que necesita de nuestra mirada amorosa y de nuestras acciones solidarias, que no se agotan en hacer donaciones frente a alguna tragedia, si no en construir todos los días, todos juntos, una nueva Argentina. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).