CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

lunes, 30 de marzo de 2020

ORACIÓN POR LA VIDA FRENTE AL COVID-19 CORONAVIRUS

Mantengamos viva la esperanza, continuemos sembrando amor en nuestro corazón, tengamos un corazón abierto y fraterno -aunque estemos en casa-; sintamos el dolor de la naturaleza herida, seamos responsables en nuestras actitudes, recordemos a quienes lo pasan mal y a quienes trabajan arriesgando su vida, recemos por quienes de una manera precipitada se han marchado de este mundo y busquemos la oportunidad para agradecer la vida.
Un abrazo para todos y todas.
Fraternalmente, Floren.

ORACIÓN A DIOS, POR LA VIDA Y POR LA GENTE
Dios y Padre bueno, que nos amas y nos buscas; ¡gracias por la vida!
En medio de la incertidumbre y el temor, te pedimos por todas las mujeres y hombres, ancianos y niños del mundo entero que se enfrentan al mal que amenaza nuestra salud.
Permite que al mirar el rostro de tu Hijo Jesús, sintamos la responsabilidad del buen obrar, la solidaridad con nuestro prójimo y el más profundo sentido de humanidad, que nos mueva a sabernos comunidad de personas que deben ser cirineos los unos para los otros.
Con tu ayuda, Padre bueno y con la fuerza del mismo Espíritu que habitó en nuestra Madre María Rocío de la gracia -que intercede por nosotros-, superaremos esta dura prueba y resucitaremos a una Pascua renovada, donde lo veremos todo con nuevos ojos.
Los ojos de quienes sabemos que en el camino de la vida solo hay una manera de andar, en paz, bien y fraternidad.
Te lo pedimos por tu Hijo Jesús que junto a su madre y todos los santos viven y reinan junto a Ti, por los siglos de los siglos. Amén.
PADRE NUESTRO…

jueves, 19 de marzo de 2020

SAN JOSÉ EN LA VIDA DE JESÚS.


“Salve, José amante y tierno padre.
Salve, guardián de nuestro redentor.
Esposo fiel de su bendita madre,
y salvador del mismo salvador” (Liturgia de las Horas)


Os aseguro que es una auténtica lástima que José haya sido borrado de un plumazo de las sagradas escrituras, simplemente porque desde tiempo inmemorial se le consideró un obstáculo difícil de resolver a la encarnación de la virgen María.

Algo que se sabe de la época en la que se configuraron las escrituras tal y como las conocemos hoy, más o menos durante los dos primeros siglos de nuestra era. A José bien se le puede aplicar aquello que en las cortes europeas se le denominaba, el manejo de los príncipes. O sea, se le da toda a autoridad y luego se le quita.

Más o menos, es lo que sucedió con José. Se le honra como lo que es, pero no se le acaba de reconocer todo su mérito junto a María, como “simples” padres de Jesús. Luego vuelvo sobre esto.

Solo comentar que desde los orígenes ha existido un interés primordial en ligar a Jesús con la casa real de David, rey de Israel. Es algo que Jesús no necesitaba, pues ciertamente como él admitió “su reino no es de este mundo”. Pero aun así, se establece una genealogía que no cuestiono sobre el parentesco putativo de José y Jesús, ya que según las escrituras José era su padrastro.

Cuidado sobre esto, que muchos somos de la opinión que se le escapa a San Pablo en su credo de la carta a los Romanos (1,3-4), en la cual afirma que la ascendencia real a Jesús se le confiere de manera carnal (Un judio marginal I, John P.Meier) con lo cual se puede interpretar que se deja una puerta abierta a la paternidad biológica de Jesús, sin menoscabo de la pureza inmaculada de su madre que de ninguna manera está ligada a la genitalidad; así como tampoco es en menoscabo de la acción del Espíritu que obra en todos y por todos.

Regreso sobre aquello de “simples padres” de Jesús.
Esta mañana temprano mientras reflexionaba sobre el evangelio de la fiesta de San José, me maravillo la reflexión de Julio Colomer Casanova (jesuita) sobre el papel de San José en la vida de Jesús. Partimos de la base de que Jesús en su crianza, no era un super niño ni nada por el estilo. En Jesús como crío hasta su vida adulta, se produjo un profundo proceso evolutivo en el cual fue asumiendo su vocación y posterior misión.

Pero es más que claro que ahí tuvo necesariamente que existir –y existió- una poderosa educación e influencia de unos padres José y María, que tuvieron la destreza de inculcar a Jesús; no la visión rígida que el judaísmo tiene de Dios. Sino que por el contrario, ellos supieron enseñar a su hijo Jesús una dimensión amable de Dios. 

Amable hasta el punto de hacerle considerar a Dios su propio Padre, así como a tratarlo con una familiaridad que a cualquier judío hubiera escandalizado, llamándole “papaíto” (abba). Pues así debía considerar Jesús a su padre José, como una persona llena de ternura, cariño y compasión.

“¿De donde aprendió Jesús esa visión tierna de Dios? Lo aprendió en Nazaret, en su casa, en el hogar de un carpintero que se llamaba José. Por la experiencia del padre que tenía, pudo y quiso Jesús hablar de Dios como Padre. José, su padre, fue una persona que impactó sobre Jesús. José, el justo, fue el hombre que le dio a Jesús la experiencia y los materiales para hablar de Dios como Padre.” (Julio Colomer reflexión de Mt 1,16.18-21.24a)


Permita la vida y la responsabilidad individual, que nos encontremos por la vida muchas personas con el talante de San José. Personas que creyentes o no creyentes, con fe o sin ella, apliquen la buena voluntad y la ternura a sus vidas. Personas que trabajen por el bien común y eduquen a los pequeños desde el respeto y la solidaridad coelctiva.

Hoy más que nunca hace falta este tipo de educación. Valores que en la difícil situación en la que vive la humanidad, nos haga sentirnos parte de esta gran comunidad de personas que juntas tiene que soportar el ataque de esta amenaza microscópica llamada “conoravirus”.

Una educación que no se fundamente en ideales radicales y fanáticos que separan, sino en el sentido más fraterno que conocemos de la palabra humanidad. Una palabra que es el eje de la vida y obras de Jesús de Nazaret, el cual rescató a los perdidos del camino de la vida y devolvió la dignidad a las personas a quienes la sociedad se la había arrebatado.

Bendito sea Jesús, su madre María y San José. Este anónimo personaje a quién María amó y de cuyo amor nació Jesús. Un hombre bueno que puede ser prefiguración de todos los hombres buenos que conocemos y que viven cerca de nosotros.

Por mi parte, tengo la familia plagada de “Joses”. Papá, hermano, sobrino y otros que no son “Joses” pero son padres. En mi padre, admito que veo una bondad sin límite. Pues si Dios tiene rostro, seguro que se parece a mi papá. El mejor hombre que parió madre.

Ánimo para todos y todas en los difíciles momentos que vivimos.

Cuidaros mucho, sobre todo los mayores y enfermos. Ahora toca estar en casa, ya hablaremos eso de que la feria en Septiembre dure veinte días… jajajaja; es broma.
Besos mil. Para todos y todas. Paz y bien.

Fraternalmente, Floren.

martes, 18 de febrero de 2020

RECUERDOS DE UN FATÍDICO FEBRERO DE 2019


"Si Cristo vino a abrazar, como se justifica el poner a un hijo de Dios en la puerta de la calle."

Me encanta esta imagen por lo mucho que expresa.
Es mi breviario o libro de oración. Siii, soy un concejal que reza -por ello no soy mejor ni peor que usted-. 

Hoy he recordado Febrero de 2019 del año pasado, cuando fui a entrevistarme con el Arzobispo de Sevilla por el castigo al que me sometió sin explicación alguna, prohibiéndome el revestirme de blanco en misa en las iglesias de Estepa.

Allí se rompió un vinculo que jamás se recuperará tras años y años y años de servicio catequético, pastoral y litúrgico.

Me sorprendió la falta de transparencia de este señor, su mutismo, su negativa a darme la cara. Él sabía que el interlocutor que tenía delante era duro. Sabía de mi formación y mis argumentos fueron tan contundentes que no pudo rebatirlos. 

Si Cristo vino a abrazar, como se justifica el poner a un hijo de Dios en la puerta de la calle.

Hoy, a un año vistas aun estoy esperando su disculpa aunque sé que un obispo es incapaz de pedir perdón. Estoy esperando sentado como comprenderéis.
Noo, en serio, no necesito su perdón. Salí de su despacho convencido de que la jerarquía -los que mandan- son una cosa, y los que viven la iglesia, comparten el pan y trabajan desde el servicio son otra cosa distinta.

Yo me quedo con lo segundo, y acompañaré siempre a toda persona que desde el respeto ame a Dios Padre y a su hijo Jesucristo, en su casa en su familia -sea la que sea-, en su hermandad o grupo jóven...etc. Le dije al Sr. Asenjo que "no olvidara que mi fe es como la torre que está detrás de usted, la Giralda. Y una fe así, no se puede tronchar".

Ahí está mi libro de oración, PALABRA DE DIOS, y esos lazos que me acompañan en la oración y que al ponerlos ante Dios, pongo la vida, el amor y la libertad MÍOS Y DE CADA UNO DE USTEDES, no os quepa la menor duda.
En la educación y el respeto me encontraréis.

Siempre vuestro, Floren.

P.D. Sr. Arzobispo, sigo sin olvidar -y no olvidaré- las lágrimas de mis padres.

domingo, 12 de enero de 2020

EL BAUTISMO DE JESÚS, UN BAUTISMO DE HUMANIDAD


Hoy domingo y cuando acaba la Navidad, los cristianos celebramos el bautismo de Jesús. Uno de los curiosos acontecimientos en la vida del nazareno, un episodio que tiene algunas connotaciones importantes que desgrano brevemente para no robaros mucho tiempo.
Siempre me ha llamado la atención la influencia que Jesús tenía de su primo Juan el bautista, el último de los profetas –si a Jesús no lo consideramos como tal-. Hay muchísimos aspectos de la vida de Jesús que nos hacen saber que si no era esenio, simpatizaba absolutamente con esta secta ascética a la cual pertenecía Juan el hijo de Isabel y Zacarías, secta en la cual se cultivaba la cultura, la limpieza el dominio de sí y la espiritualidad.

Es por ello que el rio Jordán como el mar muerto u otros afluentes cercanos eran el sitio ideal para que los esenios se asentaran, y es en el río donde Juan Bautista pregona la llegada de todo lo nuevo que representa Jesús.
Evidentemente Jesús no necesita ser bautizado como tal y nadie necesita en sí mismo ser bautizado para ser considerado hija e hijo de Dios, ya que por el mero hecho de nacer a la vida, es entendido que Dios Padre nos otorga su propia dignidad.
Además el bautismo no salva como tal, nos salvamos en la tierra. O sea, lo diré más claro. El bautismo no es un comodín que se puede utilizar para ir al cielo si en la tierra hemos sido unos calaveras, no. Llegaremos a la plenitud de la vida en la resurrección tanto si estamos bautizados como si no. Y esto es así porque Dios en su ternura no hace acepción de personas. Quienes le adoran con el nombre de Alah o creen en Él antes que los cristianos, también alcanzarán su salvación.
El bautismo, por lo tanto, es solo un ritual por el cual su simbología nos enseña la posibilidad de nacer de nuevo, que quedar limpios de todo aquellos que nos dificulta para ser buenas personas, los apegos materiales, nuestra autosuficiencia, los egoísmos, la falta de humanidad y sensibilidad, nuestra negación al amor, nuestro exiguo respeto hacia los otros…etc.
Si dejamos atrás todo lo que nos lastra negativamente y nacemos a una nueva vida, seremos recién nacidos a la vida de Cristo y desde ahí podremos caminar junto Él, tengamos o no tengamos una partida de bautismo.
Otra cosa significativa es que Jesús llega al Jordán siendo bastante desconocido. Es por ello que el se acerca a su primo y establece un diálogo con él, pues Jesús aprovecha la coyuntura popular que asiste al bautista. Juan era considerado profeta, muy respetado incluso por el rey Herodes. El hecho de que Jesús llegue y Juan le reconozca de tal manera era importante para Jesús, que se presta a un bautismo simbólico al cual Él mismo le da completa verosimilitud.
La última cuestión que reseño es la entrada de Jesús en el barro del Jordán, en aquella rivera del río en la cual algunas personas hemos tenido la dicha de estar.
Es algo muy significativo pues Jesús entro como barro, masa moldeable en las manos del creador (Is 64,7), humano por excelencia y completamente sensible a las realidades de cada tiempo. Se prestó a ser uno más, para testimoniar con la verdad y con las obras de sus manos.
Sus palabras, modificaron el latir de los corazones de aquellos presentes y por ello le siguieron. De aquellas aguas Jesús salió como nuevo engendro, “tú eres mi hijo yo te he engendrado hoy” (Sal 2,7). Como una nueva criatura que de forma ilusionante -con la asistencia del Espíritu Santo- fue prototipo para todas las mujeres y hombres que vendrían tras él y que llegamos hasta nuestros días. Este Jesús, aquel Jesús de hoy y de siempre, solo desea que nos enfanguemos. Que nos metamos en el barro, de donde procede la vida.
Que bajemos hasta allí abajo, donde la humildad, la intransigencia o quizás la falta de higiene, hace preciso la presencia de una voz que revitalice la voz de Jesús al decir “bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios” (Mt 5,8).
Cuando testimoniemos y solo entonces –a ver si nos enteramos-, ofreceremos a quien esté a nuestro lado una razón contundente para ponerse en marcha, para vivir su bautismo de fe y decir “SI” estoy dispuesto.
A ponernos en camino, para construir junto al Espíritu de Jesús, la Cristiana Humanidad de los que nos reunimos en su nombre. Buena receta para este año.
Feliz domingo y continúo deseándoos un feliz año 2020.
Fraternalmente, Floren.

HIMNO DEL AMOR – Pedro Casaldáliga, Obispo.
Si yo tuviese en mí todas las emisoras
y todos los tablados de rock del mundo entero
y los altares y cátedras y los parlamentos todos,
mas no tuviese Amor,
yo sería ruido sólo, ruido en el ruido.

Si yo tuviese el don de adivinar
y el don de llenar estadios
y el don de hacer curaciones
y una supuesta fe, capaz de trasportar cualquier montaña,
mas no tuviese Amor,
yo sólo sería un circo religioso.

Si yo distribuyese
los bienes que gané mal – quién sabe, quién no sabe-
en cestas de Navidad
y en aireados gestos caritativos
y fuese capaz de dar mi salud
en prisas y eficacias
más no tuviese Amor,
yo sólo sería imagen entre imágenes.

Paciente es el amor y predispuesto, como regazo materno.
No tiene envidia ni se vanagloria.
No busca el interés como hacen los bancos:
sabe ser gratuito y solidario, como la mesa de Pascua.
No pacta nunca con la injusticia, nunca.
Hace fiesta de la Verdad.
Sabe esperar, forzando con coraje las puertas del futuro.
El Amor no pasará, pasando todo lo que no sea él.
En la tarde de esta vida nos juzgará el Amor.

Inmadura es la ciencia y gateando,
inmadura la ley, juguete el dogma.
El Amor ya tiene la edad sin edad de Dios.
Ahora es un espejo la luz que contemplamos,
un día será el Rostro, cara a cara.
Veremos y amaremos como Él nos ve, como nos ama.

Ahora están las tres:
la fe, que es noche oscura,
la pequeña esperanza, tan persistente;
y él, el Amor, que es el mayor.
Un día, para siempre,
lejos de toda noche y toda espera,
ya sólo será el Amor.

martes, 7 de enero de 2020

NUEVO GOBIERNO PROGRESISTA EN ESPAÑA

Os voy a decir una cosa con el sentido del respeto que me caracteriza.
Pablo Iglesias (PODEMOS) no ha sido santo de mi devoción, por decirlo de manera coloquial. Es así.
Ahora bien, en este debate de investidura ha estado en vergüenza y educación muy por encima de oradores nuevos de ultra derecha en la cámara e incluso por encima del señor líder del PP Casado, que tiene perdido el collar y el perro pues bastante tiene con intentar que la ultra-derecha no les coma los calcetines por los talones. Ese es su principal problema.
Vuelvo a Pablo Iglesias, sí.
Este señor con coleta que es una de las personas más insultadas de la cámara baja aun a pesar de que él no ha insultado a nadie en el hemiciclo, es así.
Pues este señor, que a usted como a mí nos gustará más o menos, ha dicho en la cámara cosas tales como que con este gobierno HAY QUE BLINDAR LAS PENSIONES, sobre todo las pequeñas pues muchos pensionistas son los garantes de la economía familiar.
Ha dicho que con este gobierno ESTÁ SALVAGUARDADA LA DIGNIDAD Y EL CUIDO DE LOS MAYORES en nuestra sociedad.
Ha dicho que con este gobierno los gays y las lesbianas vamos a poder seguir libremente AMANDO A QUIÉN NOS DÉ LA GANA y vamos a poder organizar nuestra familia como queramos.
Ha dicho que este gobierno va a seguir DEFENDIENDO LA VIOLENCIA ESPECÍFICA que hay hacia las mujeres solo por ser mujeres. Es así.
Ha dicho que NO HAY LIBERTAD SI NO SE LLEGA A FIN DE MES. Y otras cosas de las cuales usted –que lee estas letras- se beneficiará aunque no esté de acuerdo con este señor con coleta.
Yo a mis 42 años he andado caminos los cuales no estoy dispuesto a desandar, pero si Pablo Iglesias esta a la altura de lo que ha dicho y estás son sus intenciones –que lo son-; reconozco que le doy un voto de confianza pues muchas de las cosas que ha propuesto son elementos que benefician no solo mi vida, sino la vida de muchas personas que las pasan canutas y cuya libertad se puede ver seriamente afectada. Y a cada cual le interesa lo suyo, hipocresía a parte.
Espero y deseo que se calmen los anhelos de crispación y que el sentido del respeto impere por todos lados.
Un saludo. Floren.

viernes, 3 de enero de 2020

EL NOMBRE DE JESÚS


Nombre sobre todo nombre.
Jesús, delicia del Padre,

saboreo de su cielo
y de sus eternidades.

Jesús, gozo del Espíritu,
que por Él su luz expande
y embellece con su gloria
los espacios siderales.

Nombre sobre todo nombre.
Jesús, asombro del ángel,
embeleso de José,
amor de la Virgen Madre.

Jesús, Mesías divino,
Palabra clave, mensaje
que dice al hombre en la tierra
la voz que del cielo trae.

Nombre sobre todo nombre.
Jesús, lo más deseable,
hambre del hombre saciada,
que da deliciosa hambre.

Jesús, fuerza del humilde,
salvación en nuestros males,
aliento del corazón,
sola verdad de verdades.

Nombre sobre todo nombre.
Todos los seres lo canten,
animados del Espíritu,
en la presencia del Padre. Amén.

En el versículo treinta y uno del capítulo primero del evangelio de Lucas, queda claro que el mismo Gabriel de parte de Dios, le comunica a María que a su hijo ha de ponerle Jesús. Ante el gran proyecto en el que María se adentraba, con sus pros y sus contras, probablemente la joven Nazarena no presto importancia a la exigencia de Dios, de que su hijo se llamara de tal forma.

Sin embargo, “el nombre de una persona era, para los judíos, un asunto mucho más importante de lo que es para nosotros. No era la mera designación de la persona. Para los israelitas, el nombre de una persona expresaba lo que en realidad era aquella persona, su misión y su destino en la vida” (J.Mª.Castillo). Como todo en la biblia o -mejor dicho- como corresponde al criterio del creador; Dios le puso a su hijo el nombre de Jesús con un sobrado fundamento.
“El nombre de Jesucristo, ha venido a ser piedra angular, […] pues no se nos ha dado a los hombres ningún otro nombre debajo del cielo para salvarnos". (Hch 4,10-12) Aun a pesar de estas palabras, el nombre de Jesús era de uso corriente entre los judíos de entonces, que conservaron este nombre común hasta mediados del siglo II.de C. Sabemos este dato por las crónicas conservadas de Flavio Josefo, historiador judío nacido en el año 37 d.C, que anota en sus escritos al menos a veinte hombres con los nombres de Josué o Jesús.
El nombre de Jesús es una derivación hebrea del nombre de Josué –personaje histórico que acompaño a Moisés en la liberación de Israel en torno al 1370 a.C- y como tal significa lo mismo. “Yosue”, “Yeshúa”, “Yeshú”, Jesús. En su origen etimológico original significa “Yavhé ayuda” o “Yavhé ayude”, aunque la etimología popular de la biblia lo reinterpreto por “Yhavé salva” o “Dios salva”.
Este mensaje quedo igualmente plasmado en la comunicación del ángel a José, cuando en sueños le advirtió que Jesús sería el salvador de su pueblo (Mt 1,21). Desde esta perspectiva, es fácil entender que tanto Jesús como sus familiares, son bíblicamente asimilados por aquellos otros que conformaron el grupo por medio del cual Israel se salvo de la opresión.
En aquellos entonces se salvaron unos, y ahora son otros los salvados aunque del pecado. Y en esta nueva etapa inaugurada por Jesucristo, encontramos que hasta el siglo doce no tiene el nombre de Jesús, una evocación particular y establecida en la vida de la comunidad cristiana. Fue nuestro seráfico padre Francisco de Asís (s.XIII), el que comenzó la representación de los portales de Belén y así mismo, fue el precursor de la celebración del nombre de Jesús en la iglesia católica.
Aunque en las comunidades cristianas se veneraba el nombre de Jesús de manera común y privada, esta celebración llega a establecerse en la litúrgica católica en el 1530, cuando SS. Clemente VII concede por vez primera a la orden de frailes menores la celebración del Oficio propio del Santísimo Nombre de Jesús, los días tres del mes de Enero. Un nombre para celebrar que nos sabe a dulce.
Un nombre que pertenece a una insigne persona que si por algo llamo la atención de sus contemporáneos, fue precisamente por no ser insigne ni digno judío ni persona a considerar salvo por la revolución del amor; planteada como columna vertebral del Reino de Dios. Aun así, hijo predilecto y de Dios, ni más ni menos. Desde los orígenes de Jesús, se advierte la transformación a llevar a cabo por este en el judaísmo de entonces. Jesús advierte, te salvaras si amas y no si cumples la ley como anteriormente.
Jesús llama a Dios papá, y lo hace con una sensibilidad de hijo que está patente en las escrituras. Todas estas singularidades y muchísimas otras, hacían de Jesús una persona extraordinaria. Repito, una persona. Y como toda persona por su nombre se le conocía, junto al sobrenombre del origen del nacimiento que en el caso de Jesús fue la aldea de Nazaret.
Nadie llamaba a Jesús con títulos celestiales o estrafalarios. Jesús, ven o Jesús adiós. Era un hombre. Y para los que vivieron junto a él, una persona; excepcional, pero una persona. Sin embargo, lo que para nosotros hoy en día es corriente, respecto de la humanidad de Jesús –aunque nos cueste un poquito situarnos-, en otras épocas tuvo su controversia, ya que fueron muchos los que argumentaron en los primeros tiempos la única naturaleza divina de Jesús.
En el siglo V, nació el monofisismo; corriente absolutista en la iglesia que defendía el único origen divino de Jesús el hijo de Dios. El monje Eutiques fue el principal de sus impulsores, que llego a recibir personalmente y sus discípulos posteriormente, varios anatemas y escritos reprobando sus tesis absolutistas. Jesús es Hijo de Dios, pero vino al mundo como hombre en todos los sentidos excepto en el pecado original. Y esta dualidad “divinohumana”, es la que confesamos desde el concilio de Calcedonia (451 d.C), que sentó las bases del credo de Nicea.
El trece de Junio del año 449, se dicta una carta conciliar contra el monofisismo, enviada a Juliano de Cos en la cual se argumenta: “aunque fue concebido y nació sin concupiscencia, su carne -non alterius tamen naturae erat eius caro quam nostrae- no era de naturaleza distinta a la nuestra”. Por ello aquí nos podemos preguntar, al mirar los ojos de esa persona que alberga el Dulce Nombre; ¿qué me separa de ti, buen Jesús?, ¿qué dificultad encuentran mis oídos para que el susurro de tu palabra llegué a mí? ¿Acaso como el monje Eutiques me afano en mirar al cielo para pedir iluminación desde arriba, cuando tú estás cansado de pasar junto a mi lado, en esta humanidad que junto a nosotros compartes?
Mis muy queridos hermanos y hermanas, os aseguro que Jesús no nos dijo en balde aquello de: “el que dé de beber a uno de estos pequeñuelos tan sólo un vaso de agua fresca […], os aseguro que no perderá su recompensa" (Mt 10,42). Hagámonos dignos del nombre de Jesús.
Abrámonos a un nombre que “resuena en nuestro oídos como misericordia, perdón, porque su voz es dulce y su rostro bello. Es fundamento de la fe mediante el cual somos constituidos hijos de Dios” (San Bernardino de Siena, sermón 49).
Este nombre de Jesús nos crea compromiso, nos planta en un mundo en el que como cristianos seremos los ojos y manos de Dios ante muchos, que en nosotros debieran ver el rostro del Padre y el sentido fraternal, de aquella excelente persona que reina en los corazones y cuyo nombre sabe a dulce, ¡Jesús!.

domingo, 13 de octubre de 2019

EL COÑAZO DE VOTAR


"seamos merecedores de la democracia que tenemos. Debemos merecerla y por ello utilizarla"

Hace unos días estaba en una espera para que me atendieran y como es habitual me dediqué a leer para no perder el tiempo. Cuando leo me suelo sustraer de lo que acontece a mí alrededor –es un defecto que tengo-, pero hubo una expresión en una conversación cercana que llamó mi atención. Deduje que estaban hablando de las nuevas elecciones que tendremos el 10 de noviembre próximo, porque una persona le dijo a la otra con énfasis esa expresión de: “¡que coñazo de votar!”

La expresión en si misma me llevó a preguntarme cuantas cosas en la vida  de usted y mía, son un autentico coñazo. Un coñazo puede ser tener quince bodas al año y que alguna de ellas sea familiar, por aquello de estirazar el sobre. 
Un coñazo puede ser tener que decir varias veces con tinte de cabreo “queeeé….”, ante un requerimiento que no se acaba. Un coñazo puede ser someterse a la diaria rutina -que aunque precisa-, nos hace hacer las mismas cosas durante cada día. Un coñazo es que la tostada, siempre se caiga por el lado de la mantequilla. Un coñazo es ir tarde al supermercado por un producto y que esté agotado. 
Un coñazo es… cualquier cosa se hacemos sin gana. 
Pero señoras y señores, votar no es un coñazo de ninguna de las maneras. Gustará más o gustará menos en función de las expectativas que cada cual tenga sobre la fuerza política con la que simpatiza, pero en absoluto debería –repito debería- ser un coñazo votar. Sobre todo porque en cada elección es mucho lo que se pone en juego. A mí particularmente me hubiera gustado que Pedro Sánchez fuera presidente de España a todos los efectos, pero no ha sido posible. 
Yo no sé de quién es la culpa, pues Carmen Calvo dejó claro que se les pidió el gobierno por parte de los supuestos socios de gobierno. No hablemos de culpas, sino de responsabilidades. Lo cierto y verdadero es que en la cámara baja –Congreso de los Diputados- lo que cuentan para aprobar leyes y presupuestos así como la investidura, son los votos. 
Y sin una mayoría absoluta o suficiente, no se puede gobernar. Por eso vamos a votar el día diez de noviembre y meteremos el voto en la urna, no con más ganas ni con menos pues creo que no se trata de eso. Se trata de dignidad. La de usted y la mía. Tenemos una democracia joven, sí. Joven pero llena de salud. Creo que si en algo somos todos los ciudadanos iguales es en la dignidad de otorgar nuestro voto a quien nos parezca oportuno. Pues el voto del noble significa lo mismo que el voto del que tiene poco o nada. 
Por tanto, seamos merecedores de la democracia que tenemos. Debemos merecerla y por ello utilizarla. Ejercerla por la memoria de quienes lucharon para que sea hoy España un país libre donde hombres y mujeres independientemente de lo que sean, en lo que crean, estén afilados o independientemente de a quien amen, puedan caminar por la calle sin que ello suponga un riesgo para sus vidas. Esto me enorgullece como ciudadano. 
Eso sí, me inquieta mucho las políticas de tinte fascista que asoman mal justificadas en un patriotismo que no es patrimonio de nadie pues España es un país que lo engloba y se construye desde cada una de las personas que vivimos en él, incluso con el aporte de aquellos que vengan y hagan con nosotros país y fraternidad. 
¿Qué será de los derechos de las mujeres y sus conquistas, aun cuando hay partidos que justifican absolutamente la condición de mujer florero, que limpia y pare y da esplendor a la familia? 
¿Qué será de los trabajadores y las conquistas sociales logradas para llegar al actual punto más alto del salario mínimo interprofesional así como de las prestaciones y ayudas al desempleo? 
¿Qué sería de toda esa España que se ve negra para llegar a fin de mes y cuyo flotador es la paga de los abuelos? 
¿Qué sería de esa España arco iris, referencia de libertades sociales por todo el mundo y donde la vida de los mayores y su atención están protegidas por ley? 
No sé que sería –aunque me lo imagino-, pero todo esto es mucho más importante que si la bandera roja y gualda ondea por allí u ondea por aquí. Me quedo perplejo ante quienes hoy se rasgan la camisa por la bandera española, siendo sus padres y abuelos –en muchos casos- negacionistas de nuestra constitución, la libertad y las prestaciones públicas. 
Por ello creo que es importante que el día diez salgamos todos a la calle a hacer cosas que hacemos cada domingo y que pueden ser un coñazo. Pero ejerzamos nuestro derecho al voto por el desarrollo de nuestra tierra. Por nuestros derechos y de quienes no pueden ejercerlos. 
Por la LIBERTAD con mayúsculas. 
Por el sentido coherente y político que muchos ignoran, pues se cambian de ideales en función del por donde ondea el viento o los ceros de su cuenta corriente. Votemos por la España plural donde cabemos todos, incluso aquellos con los que no compartimos ideas o creencias –religiosas y/o territoriales- pero a los que respetamos dentro del marco constitucional. 
En definitiva y como he dicho, SEAMOS MERECEDORES DE LA DEMOCRACIA. Por nosotros y por los que vendrán.
Fraternalmente, Floren.

viernes, 4 de octubre de 2019

¿SE PODRÁ REPARAR LA IGLESIA?


Hoy es un día bonito que celebro desde la más absoluta modestia, porque Francisco de Asís me evoca tiempos pasados, amistades de gente muy querida, inquietudes vocacionales de cuanto tenia flequillo y sobre todo el amor a todas las criaturas –madre naturaleza- y el ejemplo de vida de un santo del siglo XIII que es de plena actualidad. “Francisco, repara mi iglesia”, manifestaba el santo de Asís que le dijo Cristo en una aparición en la iglesia de San Damián. Francisco sintió la necesidad de fundar un nuevo estilo de vida a través de una orden mendicante, para contrarrestar la vida disoluta y de escándalos que llevaba allá por el año 1205 la jerarquía católica. 
Este artículo lo escribo como persona creyente y cristiana que durante mucho tiempo se ha sentido en comunión con la iglesia, institución a la que respeto y por la que trabajé en los mejores años de mi juventud.
Dicho lo cual, considero que la reparación que aplicó Francisco de Asís en aquella época al encauzamiento del sentido evangélico de la vida cristiana, es de plena actualidad en unos momentos en los que la sociedad entiende que –por ejemplo- la justicia divina no está por encima de la justicia humana, y que para ser anunciadora del mensaje del Reino de Dios, reino de justicia y de paz; la Iglesia tiene que ser escrupulosamente justa, humana, pobre y debe permitir el libre ejercicio de la libertad sin ambages ni cortapisas.
Estoy convencido de que esta reparación es posible porque el pueblo de Dios -la gente corriente-, está mayoritariamente comprometida con los valores que Jesús de Nazaret explicitó en su mensaje. Pero la Iglesia ni quiere ni sabe dar oportunidades reales a la gente sencilla para que sean anunciadores del Reino de Dios en sus comunidades, pues todo se somete al “ordinis” a la jerarquía establecida al efecto y cuyo punto de partida es el ministerio del presbiterado, o sea los curas.
Algo que no ayuda en absoluto es la decepción que muchas personas tienen con el papa Francisco, pues ha realizado gestos maravillosos y de un formidable contenido humano; pero aun no ha realizado -ni realizará- ningún  cambio sustancial en la Iglesia que permita la renovación tan necesaria que convierta a la Iglesia en una comunidad efectivamente fraterna, PORQUE AUN NO LO ES. Existe acepción de personas.
Aun somos los homosexuales tachados de enfermos y se nos niega por parte del papa el acceso al orden y la consagración. Aun está esperando la mujer el acceso al ministerio de orden, y es mentira que Jesús quisiera solo hombres sacerdotes pues Jesús no quería ni hombres ni mujeres sacerdotes. Los/as divorciados/as pueden esperar sentados a que las anulaciones eclesiásticas sean fáciles, gratuitas y se les permita el acceso a los sacramentos. Los sacerdotes lo tienen complicado para casarse, aun cuando se acogen en la iglesia católica a pastores anglicanos, coptos o maronitas con sus mujeres y sus hijos.
¿Alguien entiende esto? El papa se la juega muy próximamente en el Sínodo del Amazonas. Una enorme extensión de terreno donde hay sacerdotes que necesariamente tienen que estar casados –y están fuera del orden- y donde urge la ordenación de mujeres como diaconas y sacerdotisas pienso yo, para ser lo mejor de sí mismas al servicio del evangelio.
Hay quien dice que al Papa no le dejan hacer. Pues si a usted no le dejan hacer, con la fuerza del Espíritu Santo se va usted a su casa y que entre savia nueva con fuerza suficiente para llevar a flote una barca que se le parece muy poco a aquella barca de Pedro por la que tanto cantamos: “tú, que has venido a la orilla”.
No sé la deriva que esto lleva, la verdad. Me entristece la estampida de personas que se alejan cada vez más. Me preocupa y mucho la pastoral de la obligatoriedad que se lleva a cabo a través de la centralización de las parroquias. Cunde el desaliento y personas cercanas me comentan que las hermandades y cofradías a las cuales considero en la actualidad salvavidas de la iglesia –en cuanto a la atracción de personas sobre todo jóvenes-, no están pasando por un buen momento.
¿Soy el único que  piensa que el Reino de Dios se le está escapando a la iglesia por entre los dedos? Si, lo creo. Empezando porque los valores del Reino de Dios anunciado por Jesús, no son patrimonio de nadie ni mucho menos del catolicismo. Y es una realidad incontestable el hecho de que aunque una persona no se denomine practicante de tal o cual religión, si es buena, fraterna y respetuosa en sus relaciones en el mundo, ESTÁ HACIENDO REINO DE DIOS aun sin saberlo. Y como a Dios le da igual las etiquetas, pues perfecto.
No olvidemos que aun hay por ahí individuos admitiendo que la religión verdadera es la católica, aun cuando nuestra religión es un refrito del judaísmo y este a su vez de otras culturas egipcias y mesopotámicas. Por eso Dios no es propiedad de nadie, pues tiene tantas perspectivas y nombres como personas pueblan el mundo.
Sea como fuere, ojalá atendamos todos –yo el primero- a testimonios tan formidables como el de Francisco de Asís, el cual nos llama a la vida desde las acciones humildes. Desde el servicio la entrega y el amor a la criaturas. Un coctel complicado de llevar a cabo es el sopor de vida que llevamos, pero cuya receta franciscana nos haría a todos desprendernos de lo vacio que llevamos dentro, encontrar nuestra perla deseada y vivir de una vez la vida en PAZ y BIEN.
Con mis mejores deseo en Estepa, 4 de Octubre de 2019.
Fraternalmente, Floren.

martes, 1 de octubre de 2019

DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS MAYORES

¡Haz, pues, que tu padre y tu madre se sientan felices y orgullosos!
(Proverbios 23,25) 

En los años 90 la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el día de hoy como DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS DE EDAD. 

Dice la resolución de la Naciones Unidas que “las personas mayores siempre han desempeñado un papel importante en la sociedad como líderes, cuidadores y custodios de la tradición. 



Sin embargo, también son muy vulnerables, y muchos caen en la pobreza, quedan discapacitados o sufren discriminación. A medida que mejora la atención médica, la población de personas mayores está creciendo, al igual que crecen sus necesidades y, por supuesto, sus contribuciones al mundo. 

El Día Internacional de las Personas de Edad es una ocasión perfecta para destacar las importantes aportaciones que nuestros mayores hacen a la sociedad y crear conciencia sobre las oportunidades y los desafíos del envejecimiento en el mundo de hoy.”  

Hermosas palabras que podrán ser del conocimiento –o no- de la sociedad, pero que en ocasiones no tienen la efectividad precisa, pues es una certeza que muchos mayores son abandonados, se sienten solos o son mal cuidados. 

Es cierto que somos de donde hemos venido, pero no debemos perder la perspectiva de hacia dónde vamos. Sé que este planteamiento puede ser egoísta, pues plantea la cuestión particular de que quiero que los mayores sean cuidados para ser cuidado yo cuando me llegue la hora.

Es cierto que el día de mañana nos preocupa a todos, pero no es esa la intencionalidad de quien escribe, no. Lejos de eso, no deseo perder la perspectiva de una sociedad en la que vivo y que cuida a sus mayores y hasta los venera de una manera mayoritaria. Una sociedad como la española que tiene como joya de la corona la Ley de la Dependencia, por cuya aprobación ya mereció la pena –y mucho- el gobierno del compañero Zapatero.  
José Luis entendió que la protección a la mujer, la ley de Matrimonio gay y esta ley de la Dependencia, era algo que necesitaba nuestra sociedad para equipararla no solo a la moderna Europa, sino para blindar el sentido de HUMANIDAD que debe adornar a toda la comunidad que se ampara bajo unos valores, los cuales descansan sobre una sabiduría que nos ha llegado –en muchos casos- a través del esfuerzo, la enseñanza, el testimonio –en muchos casos hasta la sangre- y dedicación de muchas personas mayores que por la sana convivencia, los derechos y la cultura; de una manera notoria o callada aportaron los mejor de sí mismos al mundo.

Ojalá les devolvamos en enseñanza, en ética y moral lo mejor que ellos nos enseñaron pero multiplicado por cuatro. Esta sociedad de la que formamos parte es una sociedad que corre el riesgo de ir por la vida mirando la pantalla de un dispositivo móvil, sin atender a las demandas que el mundo pone en nuestro camino.

Los mayores deben ser nuestra prioridad, en primer lugar para llegarnos cada cual a la perfección de nosotros mismos, cuidando y atendiendo a nuestros mayores o a los mayores de otros; sin tener miedo a las arrugas, las canas o la posible senilidad.

Todos los grandes libros de la humanidad se han hecho eco de la necesaria atención a los mayores. La Biblia, Palabra de Dios. Naciones Unidas, Constitución española…etc. Demos lo mejor de nosotros, insisto. Eduquemos en ternura y enseñemos a nuestros pequeños el valor de una caricia a un anciano, antes que a darle a la tecla del móvil. 
El móvil nos busca la hamburguesería, pero no nos calentará jamás el corazón ni nunca será el detonante de una caricia que inflame el alma hasta hacerlo rebosar de gozo, por el trabajo hecho y el beso dado.

Todo sea por nuestros mayores, y su dignidad.
Fraternalmente, Floren.

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[1] Biblia de Jerusalén Libro de los Proverbios capítulo 23,25.
[1] Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia. Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero PSOE. 

viernes, 6 de septiembre de 2019

El PAPA FRANCISCO, ¿PASTOR O GOBERNANTE?

Papa Francisco: "Un homosexual no puede ser sacerdote ni consagrado"

Con todo respeto.
Dice el papa Francisco que "parece que la homosexualidad está de moda". No santo padre, no está de moda. Siempre ha existido, forma parte de la naturaleza humana y el hecho de que nunca haya sido tratada debidamente por la Iglesia, no quiere decir que sea algo que está de moda como usted publica en su libro.
Lo que sucede es que las personas se sienten hoy más libres que ayer. Y en esa libertad también está Dios que nos hizo libres y libres nos quiere.

Y por cierto, un homosexual que quiera ser sacerdote NO es un problema para usted ni para la Iglesia.
Imagínese si no es un problema, habida cuenta de que un homosexual es tan capaz como otra persona de ser célibe si se lo propone.
SI es un problema para usted la cantidad de sacerdotes -sea el porcentaje que sea- que viven su homosexualidad reprimida y estando amargados y amargando a quienes tienen a su lado. Ese sí es SU problema, y el problema de los hijos e hijas de Dios que sufren las consecuencias de quienes viven mal.
Lo único que pasa con estas afirmaciones del papa es que la juventud -en gran medida- se siente cada vez más alejada de una Iglesia que NO acaba de abrazar, ni dar oportunidades reales a las Mujeres, ni de ser nazarena y evangelizadora.
Yo lo tengo claro desde hace tiempo.
Busco al Señor en la persona que desde el plano que sea, personal o político me necesita. Ahí está la llamada del señor que nos quiere atentos al servicio, humanos y fraternos. A esa Iglesia me apunto. De otra manera, me niego a desandar el camino.

Al hilo de: https://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-un-homosexual-no-puede-ser-sacerdote-ni-consagrado-89755?fbclid=IwAR198vYzoCHuTkfABQoni-cBqrpj1hWLYGAKXw-ao5NZmsfQggZpfhpP-c8