CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

lunes, 28 de junio de 2010

EL PENSAMIENTO DE ROGER DE TIAZÉ

"En el siglo II, Ireneo, cristiano de la tercera generación, tiene la clara certeza de una comunión con Cristo. Escribe estas líneas: La gloria de Dios es que el hombre viva. La vida del hombre es la contemplación de Dios".

domingo, 27 de junio de 2010

sábado, 26 de junio de 2010

VOSOTROS ORAD ASÍ.........

En vacaciones,
somos hijos de Dios

   “Jesús, seis días antes de la pascua, se retiró a Betania,
donde estaba Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos”.
Juan 12,1.

*Himno.

Jesús, llena mi alma de tu espíritu y de tu vida.
        penetra todo mi ser y toma posesión de él,
        de tal manera que mi vida no sea en adelante
sino una irradiación de la tuya.

Quédate en mi corazón con una unión tan íntima,
que quienes tengan contacto conmigo
puedan sentir en mí tu presencia,
y que al mirarme
        olviden que yo existo,
y no piensen sino en ti.

Quédate conmigo. Así  podré convertirme en luz
        para los otros...

Déjame predicar tu nombre con palabras o sin ellas...
        Con mi vida, con la fuerza de tu atracción,
con la fuerza evidente del amor que mi corazón siente por ti.

*Liturgia de la Palabra.
Deuteronomio 30,15-18.20
Mira, yo pongo hoy delante de ti la vida y la felicidad, la muerte y la desgracia. Si obedeces los mandamientos del Señor, tu Dios, que yo te prescribo hoy; si le amas, si sigues sus caminos, si guardas sus mandamientos, sus leyes y sus preceptos, vivirás y te multiplicarás y él te bendecirá en la tierra que vas a ocupar. Pero si tu corazón se desvía, si no obedeces y te dejas arrastrar postrándote ante otros dioses y dándoles culto, yo os declaro hoy formalmente que moriréis. Elige la vida, para que vivas tú y tu descendencia, amando al Señor, tu Dios, obedeciéndole y estando unido a él.                                                                                                     Palabra de Dios.

Salmo 8(7)
(*)Señor, Dios nuestro.
Que admirable es tu nombre en toda la tierra.
¡Oh Dios, Señor nuestro,
qué admirable es tu nombre por toda la tierra,
tu majestad se asienta encima de los cielos!(*)
Cuando veo los cielos, obra de tus manos,
la luna y las estrellas que creaste,
¿qué es el hombre para que te acuerdes de él,
el ser humano para que de él te preocupes?(*)
Apenas inferior a un dios lo hiciste,
lo coronaste de gloria y dignidad;
le diste el señorío de la obra de tus manos,
bajo sus pies todo lo pusiste.(*)
ovejas y bueyes, todos juntos,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo y los peces del mar,
cuanto surca las sendas de las aguas.(*)

+Juan 3,14-21.
Como levantó Moisés la serpiente en el desierto, así será levantado el hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna». «Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo único, para que quien crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Pues Dios no envió a su hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el hijo único de Dios. La causa de la condenación consiste en que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz porque sus obras eran malas. En efecto, el que obra mal odia la luz y no va a la luz, para que no se descubran sus obras. Pero el que practica la verdad va a la luz, para que se vean sus obras, que están hechas como Dios quiere».                                                                                                                                    Palabra del Señor

*Reflexión a la luz de las escrituras.
Verdaderamente que de la misma manera que Jesús de vez en cuando se retiraba a hablar con Dios o a descansar, el hombre de hoy siente la necesidad imperiosa de tomar vacaciones acogiéndose a una gran variedad de pretextos. Exceso de trabajo o responsabilidades, estrés o agotamiento, cansancio de la rutina, ocio. Todo retiro es bueno si es sanamente deseable y para el bien propio y de la comunidad. Tengamos en cuenta que el cristiano no puede quitarse la etiqueta de hijo de Dios y colgarla de una percha hasta que se incorpore a la vida común y rutinaria. En la primera lectura se nos pide que al igual que los primeros hebreos optemos por la vida según Dios sin dejarlo de lado. Disfrutemos de todas las maravillas que Dios nos expone ante nuestros ojos para el bien de todos y para el mejor aprovechamiento posible. Como en el salmo, demos sinceras gracias por lo que a diario recibimos y que no merecemos. Y sobre todo tengamos en cuenta nuestro permanente compromiso como hijos de Dios. No nos perdamos de la casa de Dios en vacaciones porque Jesús no se entrego en la cruz de septiembre a Junio. Eucaristía y Palabra tienen que ir de nuestra mano en tiempo de ocio, porque el evangelio de Jesús no tiene necesidad de ser justificado, hay que tomarlo o dejarlo. Esta es la realidad.

-¿Eres hijo/a de Dios las 24 horas del día?
-¿Abandonas en vacaciones la casa del Padre?
-¿Eres hijo/a permanente de Dios o estas sujeto a...?
-¿cómo de fundamentada está tu fe?

*Leemos y pensamos un poco.

La vuelta a casa

Volver cada día a tu regazo.
Marchar y volver, volver y marchar.
Nuestra vida es un continuo abandono de tu casa
y de tu compañía.
Tomamos la hacienda y nos vamos,
y la malgastamos ha cambio de necios placeres.
Malgastamos el tiempo y la vida, la inteligencia,
las fuerzas, el dinero.
Malgastamos el amor...
Y no labramos continuamente tus campos,
y no cultivamos la hacienda, tuya y nuestra,
y pasamos hambre...
El hambre nos trae tu recuerdo.
¡Que vergüenza que sea precisamente el hambre,
la soledad, la falta de dinero para volver a malgastarlo!
Estómago, corazón y cartera...
Pero volvemos y te damos un abrazo apretado.
Y tú estás contento muy contento,
aunque sepas que volvemos por el hambre.
Y pones música y una buena mesa,
la fiesta de la familia,
eucaristía de retornos, abrazos y aleluyas.
¿mañana nos iremos otra vez?

*Padre nuestro con las manos apretadas.
*Oración final.(improvisada) 

Oración creada por la Delegación de Liturgia y Catequesis de la Parroquia  de  San  Sebastián en el año 2005.


miércoles, 23 de junio de 2010

COMUNICADO DEL CONSEJO DE APOSTOLADO SEGLAR DE LA ARCHIDIÓCESIS DE SEVILLA

 Solidaridad en tiempos de crisis

Reunidos en Asamblea los responsables y presidentes de los movimientos y asociaciones laicales de la Archidiócesis de Sevilla en comunión con el Santo Padre Benedicto XVI y con nuestro pastor Mons. Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla, queremos manifestar:

1. Nuestro compromiso en seguir fortaleciendo nuestra comunión eclesial. Nos sentimos diversos, pero unidos a una misma raíz, en una sola fe, en el seno de nuestra Iglesia de Sevilla, de nuestra Iglesia Universal.

2. Conocemos las dificultades que a nuestro alrededor se están generando por la crisis económica y financiera en curso. Agradecemos el esfuerzo que  desde organismos e instituciones se realiza para paliar y superar situaciones diversas de tantas personas. La nueva realidad económica y social nos tiene que llevar a tener unas vidas más austeras y solidarias, así como, empeñarnos en remover los obstáculos económicos y sociales que en nuestro campo de acción podamos transformar. Tenemos que reconocer que nuestra única esperanza de lograr una respuesta a largo plazo a la crisis actual, radica en un compromiso renovado con la solidaridad y la cooperación a escala mundial, tanto a nivel colectivo como individual. No podemos estar ajenos a los cambios sociales, nuestra vocación nos impulsa a servir a la sociedad a través de iniciativas y de nuestra presencia pública, activa y comprometida. 

3. Valoramos y agradecemos el trabajo que cada día realizan sacerdotes y diáconos a los largo y ancho de nuestra Archidiócesis. Venimos observando con tristeza las informaciones que aparecen en los medios de comunicación debidas a actuaciones irregulares de determinados sacerdotes sobre todo a nivel internacional. Sin embargo, sabemos que la gran mayoría de los presbíteros y diáconos desarrollan una vida entregada, empeñados en acercar a todos el mensaje siempre nuevo de Jesucristo. Sabemos que los futuros sacerdotes saldrán de familias, y comunidades que ponen en el centro de sus intereses la vocación cristiana de todo bautizado. El lugar del sacerdote es insustituible en la Iglesia, por ello es necesario que en medio del Pueblo de Dios se susciten vocaciones a este servicio tan importante para todos.

4. Reconocemos que el valor supremo de la vida es la base de toda comunidad humana. Desde hace años se vienen introduciendo en nuestra sociedad posturas que se contradicen con nuestra forma de ver la vida, su origen, relaciones y finalidad. Somos conscientes que nuestra sociedad de hoy es más diversa y multicultural que en otras épocas, pero no podemos renunciar a repetir ante quien sea necesario, que la vida humana desde su inicio hasta su fin, es la base de nuestro modelo social, la que nos ha hecho progresar a nivel familiar y como sociedad. Somos partidarios de la vida, por eso no entendemos que el aborto sea una solución, que la eutanasia nos  ayude a progresar como sociedad. Queremos hacer llegar a nuestros conciudadanos un mensaje de esperanza, toda vida humana tiene derecho a nacer y vivir hasta el final de sus días atendida adecuadamente. No queremos imponer nuestras ideas, pero tenemos que defender la dignidad de toda vida humana y por ello alzamos nuestra voz ante legislaciones y normativas que entendemos injustas. Nosotros apostamos por una sociedad más humana, más solidaria y más comprometida con nuestro futuro común y el de las próximas generaciones. 

5. En medio de nuestros conciudadanos nos sentimos parte de una sociedad que avanza, que aprovecha los nuevos descubrimientos que a nivel científico y social se producen. Estamos muy agradecidos por los avances en el mundo de la ciencia y de las transformaciones sociales, pero sin renunciar a nuestras raíces cristianas sabemos que nuestro mundo puede mejorar, investigando más, esforzándose más. Si miramos a nuestro alrededor vemos que la sociedad del bienestar, alumbrada al abrigo de un modelo económico que hoy se encuentra en una difícil situación, empieza a sufrir duros ajustes, quizás porque muchos pensamos más en “vivir bien” que en construir una sociedad más justa y solidaria. Nos esperan tiempos recios, que a los cristianos nos tienen que ayudar a ser más fieles y a construir una sociedad más responsable, donde la educación de las nuevas generaciones se sitúe con urgencia en el centro de nuestras preocupaciones. Es nuestra misión irrenunciable transmitir los valores fundamentales de nuestra fe a nuestros hijos e hijas, es un derecho y una nueva oportunidad para presentar a muchos el mensaje siempre antiguo y siempre nuevo que nos anima cada día a seguir viviendo en plenitud. 

6. Muchos cristianos que han sido bautizados, no están evangelizados, quizás nuestros medios y esfuerzos no han estado al nivel de las necesidades de nuestro pueblo, quizás no hemos sabido hacer llegar el mensaje de Jesús en toda su belleza y cercanía. Es hora que empecemos a poner los medios para consolidar un proceso de iniciación cristiana que ayude a entroncar con una formación permanente en una comunidad de referencia. Valoramos de forma muy positiva el Itinerario de Formación Cristiana que nuestro Arzobispo nos ofrece como medio fundamental de la formación de nuestras comunidades. En él ponemos nuestro interés para que en los próximos años podamos tener un laicado más formado y más comprometido con el Evangelio y con la sociedad.

7. Sabemos que no puede haber compromiso con la fe sin una presencia pública, activa y audaz de los cristianos en todos los ambientes de la sociedad. Por ello, la laicidad del Estado tiene que significar respeto y colaboración entre la sociedad civil y la Iglesia para el bien de todos. Es propio de los fieles laicos actuar a favor de un orden justo en la sociedad, por ello, la presencia de los cristianos en las cuestiones temporales mantiene alto el impulso de la sociedad en la búsqueda del bien común. Reconocemos la justa autonomía de la comunidad política, pero sabemos que no se pueden excluir las referencias éticas en unas relaciones de sana laicidad. Por ello, cuando se pretende subordinar la libertad religiosa a cualquier otro principio, se tiende a marginar o rechazar la dimensión o presencia social y pública de la fe. Así, entendemos que todas las administraciones públicas tienen que actuar como garantes de la libertad religiosa y con ello contribuirán a reforzar la dignidad de las personas, la igualdad y el propio derecho a la libertad.    

Sevilla 23 de junio de 2010

PERLAR DE PAGOLA PARA EL FINDE

SIN INSTALARSE NI MIRAR ATRAS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

Seguir a Jesús es el corazón de la vida cristiana. Lo esencial. Nada hay más importante o decisivo. Precisamente por eso, Lucas describe tres pequeñas escenas para que las comunidades que lean su evangelio, tomen conciencia de que, a los ojos de Jesús, nada puede haber más urgente e inaplazable.
Jesús emplea imágenes duras y escandalosas. Se ve que quiere sacudir las conciencias. No busca más seguidores, sino seguidores más comprometidos, que le sigan sin reservas, renunciando a falsas seguridades y asumiendo las rupturas necesarias. Sus palabras plantean en el fondo una sola cuestión: ¿qué relación queremos establecer con él quienes nos decimos seguidores suyos?
Primera escena. Uno de los que le acompañan se siente tan atraído por Jesús que, antes de que lo llame, él mismo toma la iniciativa: «Te seguiré adonde vayas». Jesús le hace tomar conciencia de lo que está diciendo: «Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros nido», pero él «no tiene dónde reclinar su cabeza».
Seguir a Jesús es toda una aventura. Él no ofrece a los suyos seguridad o bienestar. No ayuda a ganar dinero o adquirir poder. Seguir a Jesús es "vivir de camino", sin instalarnos en el bienestar y sin buscar un falso refugio en la religión. Una Iglesia menos poderosa y más vulnerable no es una desgracia. Es lo mejor que nos puede suceder para purificar nuestra fe y confiar más en Jesús.
Segunda escena. Otro está dispuesto a seguirle, pero le pide cumplir primero con la obligación sagrada de «enterrar a su padre». A ningún judío puede extrañar, pues se trata de una de las obligaciones religiosas más importantes. La respuesta de Jesús es desconcertante: «Deja que los muertos entierren a sus muertos: tú vete a anunciar el reino de Dios».
Abrir caminos al reino de Dios trabajando por una vida más humana es siempre la tarea más urgente. Nada ha de retrasar nuestra decisión. Nadie nos ha de retener o frenar. Los "muertos", que no viven al servicio del reino de la vida, ya se dedicarán a otras obligaciones religiosas menos apremiantes que el reino de Dios y su justicia.
Tercera escena. A un tercero que quiere despedir a su familia antes de seguirlo, Jesús le dice: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios». No es posible seguir a Jesús mirando hacia atrás. No es posible abrir caminos al reino de Dios quedándonos en el pasado. Trabajar en el proyecto del Padre pide dedicación total, confianza en el futuro de Dios y audacia para caminar tras los pasos de Jesús. 

 (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

lunes, 21 de junio de 2010

sábado, 19 de junio de 2010

EL CAMINO DEL GUERRERO

¿Sabes una cosa?
Cualquier cosa es un camino entre un millón de caminos.

Por tanto, un guerrero siempre debe tener presente que un camino es sólo un camino; si siente que no debería seguirlo, no debe permanecer en él bajo ninguna circunstancia.

Su decisión de mantenerse en ese camino o de abandonarlo debe estar libre de miedo o de ambición.
Debe observar cada camino de cerca y de manera deliberada.

Y hay una pregunta que un guerrero tiene que hacerse, obligatoria-mente. ¿Tiene corazón este camino?
Porque todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte.

Sin embargo, un camino sin corazón nunca es agradable.

En cambio, un camino con corazón resulta sencillo: a un guerrero no le cuesta tomarle gusto; el viaje se hace gozoso; mientras un hombre lo sigue, es uno con él.

Por lo tanto elige el camino de tu corazón.

(Juan Castañeda)
-----o O o-----

viernes, 18 de junio de 2010

OBRIGADO, SR SARAMAGO

Puedo entender que usted se incomode si en el día de su deceso le dedico la frase con la que los cristianos despedimos a nuestros seres queridos: "Al paraíso te lleven los ángeles, a tu llegada te reciban los mártires y te conduzcan al regazo de Abrahám [...], recibid su alma y presentadla ante el altísimo. 
Quizás el romanticismo que prefigura la plegaria si sea de su agrado, porque bien que establece el protocolo para llegar al cielo. Por un lado somos llevados por unos, conducidos por otros y finalmente llegamos al trono real donde está el Señor. Pero bueno, como usted sabe este es el eterno afán de "nuestra amada e imperfecta iglesia" (S.Fco. Asís), por establecer clases sociales.
Aun a pesar del concepto que usted tuviera de Dios nuestro Señor, bastante peculiar pronostico; a usted se le deben unas de las definiciones mas sugerentes que sobre Dios se han planteado. Con su frase sobre un fondo de Picasso, me despido agradeciéndole su personalidad y aportación a las letras y al diálogo cultural. 
hasta siempre, Sr Saramago.
Obrigado.

jueves, 17 de junio de 2010

¡EVANGELIO, EVANGELIO, EVANGELIO!

Hace unos días un partido político celebro su centenario de la llegada a las Cortes españolas en la popular calle Carrera de San Jerónimo en la capital de España. Lo que resulto ser un cierre de filas frente al presidente de la fuerza política y frente a la crisis institucionalizada, concluyo con una declaración de uno de ellos admitiendo con contundencia que ante la crisis: ¡militancia, militancia y militancia!. Y en el preciso momento en que veía la noticia en el telediario de la noche, traspuse la frase del político por la de la cabecera de este escrito: ¡evangelio, evangelio, evangelio!.
Aunque reconozco que soy uno de los muchos españoles que está hasta la coronilla de escuchar hablar de la crisis y de datos que casi ni conozco, mercados, bolsa…etc; reconozco igualmente que la económica no es solamente la única crisis. Las hay de salud y muy numerosas, y estas son las más temidas. Las hay de pareja y cuantiosas. Igualmente las hay de fe y en una cantidad desmesurada y lastimosa. Mis padres como miembros de los E.N.S. realizaron hoy la llamada sentada, que no es otra cosa que la puesta en común del tema a tratar en la reunión próxima, así como el diálogo en la pareja de cuantas cosas acontezcan. No tenia la oreja puesta, pero escuche a mi madre reconocer que se encuentra con la fe un poco relajada, por decirlo de algún modo. Y consideraba que la ausencia a las practicas religiosas populares, favorecían la falta de fe. Respeto a mi madre pero no estoy de acuerdo con ella.
Aun así creo que la entiendo porque son legión todos los que han sufrido y han quedado descolocados ante la marea de escándalos en la Iglesia. Por todo ello creo que la situación actual de la iglesia y el sentido de comunidad que la caracteriza, solamente es sostenido por los laicos que formamos juntos las distintas comunidades. En cada una de ellas ejerce de pastor un presbítero o ministro ordenado o facultado al efecto, pero además de ese consejo del responsable de la comunidad, se me hace esencial el que cada uno pula, de brillo y mime su relación personal con Dios nuestro Padre, que en el mundo nos ama y nos busca, para llegarnos a ser autenticas personas de fe, “pues al que tiene se le dará más y tendrá de sobra; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará” (Mt 13,12).
Considero que para llegar a esta relación hay que tener los pies muy en el suelo y desde luego considerar varias posibilidades. La primera es la de sentirse persona libre y capacitada para obrar por sí misma sin perder el sentido de comunidad en la que vive.
“Esa libertad de pensar y hacer que la Asamblea Nacional Francesa otorga al hombre social como un derecho imprescindible de la naturaleza, es un derecho ilusorio porque, ¿no es contrario en si mismo a los derechos de la creación?”. Estas palabras fueron escritas por Giovanni A. Braschi en 1791 a los obispos franceses, para que supieran que tenían que decir ante la proclamación de los derechos del Hombre por parte de la Asamblea Nacional Francesa. Y la verdad o mi verdad, es que la libertad allí donde germinando ha crecido, lo ha hecho pagando un precio carísimo por ello. Todos los que desde la antigüedad han detentado sobre el hombre o la persona humana poder material, moral, espiritual o territorial, siempre se han negado a la concesión de libertades y oportunidades de desarrollo. ¿Por qué?. Esta claro, porque se pierde autoridad y poder sobre el otro.
Frente a estos planteamientos y vista la situación social, gubernamental y eclesial en la que nos encontramos, a mis treinta y dos años y quizás con una dosis proporcional de ímpetu, me pregunto: ¿quién está en situación de decirnos al pueblo, que es lo que tenemos que hacer?.  Interpreto Mt 9,15, y me niego a la tristeza y a la excesiva negatividad porque tenemos junto a nosotros a Jesús. La frase parece de un iluminado o de alguien que cobra demasiado y en su cuenta corriente no descansa su preocupación. ¡No es así desde luego!. Soy “mili€urista”, me veo celeste para pagar mi piso y veo como los clientes de mi negocio no compran con la misma alegría o efusividad de hace tres años. Soy consciente de la realidad del país, y por ello considero que los cristianos debemos de tomar como nuestro el evangelio e iluminar nuestra vida y la vida de los que podamos. No me cansaré de repetir aquella frase hecha: “tengamos en cuenta que nuestra vida, es el único evangelio que mucha gente leerá”. Por ello ¡evangelio, evangelio, evangelio!, lo que quiere decir igualmente testimoniar. De esto si que está necesitada la sociedad, de testimonios. Personas que aporten ideas mas que censuren. Personas que ofrezcan apoyos antes que sobre poner obstáculos. Personas que sonrían un poco a los que ya les resulta demasiado difícil sonreír. Testimonios de calle al fin y al cabo. Testimonios de Cristo y testimoniadotes de un rostro parecido al nuestro y que es el rostro de Dios. Un Dios que animó a otros en su día a ser testigos y anunciar. ¡Si ellos fueron capaces, porque no somos capaces nosotros en esta dura etapa en que a los cristianos la sociedad nos exige anunciar!.
Aunque soy joven, no ignoro los ejemplos de virtud y determinación que a lo largo de nuestra historia más reciente se han sucedido. Y por ello doy gracias a la vida, porque cuando uno siente el tambaleo de la crisis encima o nota un flaqueo en sus piernas ante el desastre de algunos, solo tiene que mirar en derredor o hacia atrás, y fortalecerse con el ejemplo de unos y otros. Quisiera haber escuchado con mis propios oídos a Dolores Ibarruri defender en las cortes los derechos de la mujer en aquella España del 77, y oírla gritar aquello del Che “mas vale morir de pié que vivir arrodillado”. Quisiera poder tener junto a mi a un pastor con la determinación de Oscar Romero, y gritar a los violentos e incluso ordenarles en una homilía publica, “¡…les suplico, les ordeno, que terminen con la represión al pueblo salvadoreño!. Y por pedir quisiera, tener una mirada baja y unas manos llenas de ternura como Teresa de Calcuta para poder dedicar al menos setenta y cinco años de mi vida a la entrega por los demás. Y tener capacidad de diálogo como Juan XXIII, cuando inauguro el Concilio vaticano segundo abriendo los brazos y gritando en publico: “Iglesia háblame”.

Gritemos ¡evangelio, evangelio, evangelio!, y seamos personas de verdad por encima de todo, y dejemos de lado la preocupación por el que dirán o el como lo interpretaran. ¡Y sea usted un testimonio vivo de lo que sea!. Pero si es de paz y fraternidad, los suyos le recordarán como una persona pacifica, educada y buena.  De eso no les quepa la menor duda. De no ser así quedará usted como alguien que ni pincho, ni corto, ni se mojo. Alguien que estuvo más preocupado de cubrir sus espaldas que de testimoniar.
Paz y bien a tod@s.

Florencio Salvador Díaz Fernández.
Estudiante de Teología Cristiana

miércoles, 16 de junio de 2010

UN ESPÍRITU DE ILUSIÓN

Bueno, solo deseo pensar en voz alta. Y es que, hace días vengo recabando información sobre el misterio de la “transustanciación”, y como se dá este fenómeno sobrenatural. Me interesa mucho pensar y meditar sobre la medida, cantidad o efectividad del Espíritu Santo sobre cosas o circunstancias. Y la transustanciación es un misterio en el que es Espíritu por decirlo de alguna manera, lo hace todo. 
La iglesia Católica desde antiguo –Concilio de Trento S.XV- afirma que es en el preciso momento en el que el sacerdote cubre con sus manos el pan y el vino, cuando estos alimentos dejan de ser lo que son y se trasponen en otra sustancia que por ser representativa del mismo Jesús, es considerada sagrada. Ahora bien, me pregunto yo: ¿se consagra por ser sacerdote o porque la intención de este hace que el Espíritu Santo acuda en mayor medida o efectividad?. 
Entiendo que los manjares Eucarísticos, -sin denostarlos para nada- fundamentalmente tienen la finalidad de reunirnos a los hijos de Dios para compartirlos entre nosotros. Y según los santos padres, es la comunidad reunida junto al sacerdote, la que hace que Dios, de muchas maneras y entre ellas por medio de su Espíritu Santo se haga presente y reconforte a los reunidos. 
No es mi intención –aunque pueda parecerlo- el manifestar que todos podemos consagrar. Pero es mi intención el afirmar que todos juntos, como comunidad podemos hacer presente a Dios y realizar una comun-unión en torno a cualquier cosa, mientras esta no nos aparte del sentido fraternal de comunidad cristiana.
Ríase usted si lo desea, pero llego a esta conclusión esta tarde cuando veo el fervor que une y hace brotar toda clase de ilusiones entre los que comparten una misma afición deportiva ante el futbol de la selección española, y por ello se ilusionan ante un final previsiblemente exitoso -. Son corazones que laten y se movilizan, por medio de alegrías o decepciones, y esos sentimientos tan a flor de piel, yo los considero parte de la humanidad del hombre y por ello reflejo del rostro de Dios en cada uno de nosotros.
De esta manera concluyo, que tengan unos la capacidad exclusiva de consagrar o bendecir, y aunque parezca que esto les otorga un determinado grado de superioridad ante e pueblo de Dios; nuestra preocupación o anhelo como cristianos, debe ser el hacer que cada momento sea litúrgico, ocioso o deportivo, lo vivamos con la necesidad de hacer presente a Aquel que nos trasciende y en el que creemos poner nuestras esperanzas, para sacramentalizar nuestra unión y legitimarnos como hijos.
A los que no lo vivan con un sentimiento cristiano, ojala les invada una deseable y humana colectividad, para hacer de cada comportamiento una oportunidad para dejar bien alta la condición de ser vivo y humano racional.

Buenas tardes… perdón por el rollo. 

ORACIÓN DEL DEPORTISTA

Señor Creador de todo mi ser,
desde el deporte quiero alabarte.
Ayúdame a no rehuir el esfuerzo,
la disciplina y las normas del juego.
Ayúdame a no dejarme llevar
por la trampa y el fraude.
Enséñame
a compartir más que competir,
a divertirme más
que buscar sólo el triunfo,
a hacer amigos más que a confrontar.
Dame la fuerza de todo mi equipo,
de mi familia y de mi país.
Dame tu corazón para buscar
llegar más lejos, alcanzar lo más alto
y dar toda mi fuerza.
Permíteme dar todo lo que pueda
y un poco más. Amén

LA ORACIÓN DE CADA DÍA

Amar a Dios es...

aunque te vayan golpeado el alma cada día,
una y otra vez, decirle:
contigo, puedo.

Amar a Dios es...
no dar un buen consejo, sino amar
un poquito a quien necesita.

Amar a Dios es...
decirle cada día
dame fuerza para seguir.

Amar a Dios es...
descubrir que el tiempo es
demasiado importante,
para desperdiciarlo.
Amar a Dios es...
oír gritar silenciosamente,
como los demás piden amor.
Amar a Dios es...
Descubrir al mundo
que la mejor medicina es amar.
Y la mejor terapia el perdón.
Amar a Dios es...
Aprender a ser feliz,
a través del sufrimiento.

Amar a Dios es...
comprender que la distancia
entre un "si pero".
y un "si quiero"
es estar comprometidamente
enamorado.

Charo Sánchez

PERLAR DE PAGOLA PARA EL FINDE - AUDACIA



JOSÉ ANTONIO PAGOLA, -SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

Las primeras generaciones cristianas conservaron el recuerdo de este episodio evangélico como un relato de importancia vital para los seguidores de Jesús. Su intuición era certera. Sabían que la Iglesia de Jesús debería escuchar una y otra vez la pregunta que un día hizo Jesús a sus discípulos en las cercanías de Cesarea de Filipo: «Vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Si en las comunidades cristianas dejamos apagar nuestra fe en Jesús, perderemos nuestra identidad. No acertaremos a vivir con audacia creadora la misión que Jesús nos confió; no nos atreveremos a enfrentarnos al momento actual, abiertos a la novedad de su Espíritu; nos asfixiaremos en nuestra mediocridad.
No son tiempos fáciles los nuestros. Si no volvemos a Jesús con más verdad y fidelidad, la desorientación nos irá paralizando; nuestras grandes palabras seguirán perdiendo credibilidad. Jesús es la clave, el fundamento y la fuente de todo lo que somos, decimos y hacemos. ¿Quién es hoy Jesús para los cristianos?
Nosotros confesamos, como Pedro, que Jesús es el "Mesías de Dios", el Enviado del Padre. Es cierto: Dios ha amado tanto al mundo que nos ha regalado a Jesús. ¿Sabemos los cristianos acoger, cuidar, disfrutar y celebrar este gran regalo de Dios? ¿Es Jesús el centro de nuestras celebraciones, encuentros y reuniones?
Lo confesamos también "Hijo de Dios". Él nos puede enseñar a conocer mejor a Dios, a confiar más en su bondad de Padre, a escuchar con más fe su llamada a construir un mundo más fraterno y justo para todos. ¿Estamos descubriendo en nuestras comunidades el verdadero rostro de Dios encarnado en Jesús? ¿Sabemos anunciarlo y comunicarlo como una gran noticia para todos?
Llamamos a Jesús "Salvador" porque tiene fuerza para humanizar nuestras vidas, liberar nuestras personas y encaminar la historia humana hacia su verdadera y definitiva salvación. ¿Es ésta la esperanza que se respira entre nosotros? ¿Es ésta la paz que se contagia desde nuestras comunidades?
Confesamos a Jesús como nuestro único "Señor". No queremos tener otros señores ni someternos a ídolos falsos. Pero, ¿ocupa Jesús realmente el centro de nuestras vidas? ¿le damos primacía absoluta en nuestras comunidades? ¿lo ponemos por encima de todo y de todos? ¿Somos de Jesús? ¿Es él quien nos anima y hace vivir?
La gran tarea de los cristianos es hoy aunar fuerzas y abrir caminos para reafirmar mucho más la centralidad de Jesús en su Iglesia. Todo lo demás viene después. 

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


martes, 15 de junio de 2010

EL SERVIDOR ATENTO

S.I.R. Georg Gänswein -Prelado de Honor de SS. Benedicto XVI-

Georg Gänswein nacio el 30 de julio de 1956, Riedern am Wald, Waldshut, Baden-Württemberg; es un sacerdote alemán de la Iglesia Católica, y el secretario personal del Papa Benedicto XVI. Conocido por los italianos como el Padre Georg o Bel Giorgio (Bello Jorge) debido a su atractiva figura.

Gänswein nació en un pequeño pueblo alemán, es el mayor de cinco hermanos e hijo de un herrero de séptima generación. En su juventud fue instructor de esquí, ávido deportista, futbolista, tenista y cartero. Estudiante de teología, fue ordenado sacerdote en 1984.
Desde su ordenación, Gänswein se dedicó con rigor a actividades académicas. Fue coadjutor de la catedral de Friburgo.
Recibió su doctorado en Derecho Canónico en la Universidad Ludwig Maximilians en Múnich en 1993.
Ese mismo año llegó a Roma, y en 1995 se convirtió en oficial de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
En 1996 fue transferido a la Congregación para la Doctrina de la Fe por pedido del Cardenal Joseph Ratzinger obteniendo una cátedra de derecho canónico en la Pontificia Università della Santa Croce perteneciente al Opus Dei.

Desde 2003 es asistente personal del cardenal Ratzinger, cargo que se reconfirma el 19 de abril de 2005 cuando asume como Papa Benedicto XVI.
Recibe el título de Monseñor al ser honrado con el título de prelado de honor de Su Santidad en marzo de 2006.
El 14 de noviembre de 2006 protesta por la sátira de programas de televisión italianos donde se lo imita irreverentemente.
Donatella Versace inspiró su coleccion 2007 en la figura del padre Gänswein, y la revista Vanity Fair lo apodó Monseñor George Clooney.

AL MÁS GRANDE

Conocido animal: por ser para los tuyos el más grande fuiste Máximo, y por ello máximamente te añoran y recuerdan. ¿Sabes algo?, no me cabe duda de que en el mismo cielo prometido a las personas, nos encontraremos con todos los que como tu, fuisteis compañeros de alegrías e infortunios. ¡No puede ser de otra manera!. Si El que da la vida, nos promete un cielo a todos, incluso a los que dejamos demasiado baja la condición humana; ¿cómo os negará a vosotros un trozo de este cielo, cuando es tan reconocida vuestra vida y dejáis tan grande huella?. Algunos de vosotros salváis vidas humanas en catástrofes, otros con encomiable fidelidad guiáis a los invidentes por las calles, fidelidad que llega hasta la muerte…etc. En tu caso, como mi muy querida Ebra o mi fiel Marco Falco, fuisteis imprescindibles para los que en bastantes ocasiones vivimos la suerte o la desdicha –en ocasiones- de vivir en soledad. La fuerza de vuestras caricias, los ladridos de bienvenida, la sonrisa y viveza en vuestros ojos, siempre nos hicieron conscientes de vuestro cariño. Y por ello te añoramos. Cuando llegamos a tu casa eras considerado dueño y parte de ella… y ahora que físicamente no estás, puedes tener la seguridad de que Rocío y el niño siempre esperaran a que con tu paso torpe por los muchos años acudas a tomar el trozo de pan para comerlo poco a poco, o a “golismear” en el montón de gusanitos del paquete del niño derramado por el suelo. ¡¡Hasta siempre amigo!!, siempre nos tratamos con distancias. El olor contenido en mis pantalones era testigo de que en mi vida existen otros animales. Aun así, por ser como eres, por el respeto de tus muchos años y sobre todo por el cariño que mutuamente os profesabais tu dueña y tu, me despido con un hasta siempre. Descansa en paz, Maximo. Dale un ladrido de afecto a los muchos que como tú, se fueron al cielo de los animales, dejando en nuestros corazones una huella imborrable.
 
Poema a un perro
No temas mi señor: estoy alerta
Mientras tú de la tierra te desligas
Y, con el sueño tu dolor mitigas,
Dejando el alma a la esperanza abierta.

Vendrá la aurora y te diré: “despierta,
Huyeron ya las sombras enemigas.
Soy compañero fiel de tus fatigas
Y celoso guardián junto a tu puerta.
  
Te avisaré del rondador nocturno,
Del amigo traidor, del lobo fiero
Que siempre anhelan encontrarte inerme.
  
Y si llega con paso taciturno
La muerte, con mi aullido lastimero
También te avisaré... ¡descansa y duerme!

lunes, 14 de junio de 2010

miércoles, 9 de junio de 2010

¿Hasta cuándo el nacionalcatolicismo?

En su visita de mañana al Vaticano, lo que tendría que plantear Zapatero es revisar los Acuerdos de 1979. Esto es lo que viene a decir Juan José Tamayo en este artículo que publica hoy en EL PAÍS y que nos ha enviado expresamente para su difusión y comentarios en ATRIO
En su visita al Vaticano, mañana día 10, el presidente del Gobierno español llega como un alumno aplicado con los deberes religiosos hechos, las promesas cumplidas y la cartera presidencial repleta de privilegios para la Iglesia católica (IC): económicos, políticos, educativos, culturales, fiscales, jurídicos e incluso militares. Es posible que comunique al Papa que no va a denunciar los Acuerdos de 1979 entre el Gobierno español y la Santa Sede y que la futura Ley de Libertad Religiosa y de Conciencia no va a cambiar el trato de favor del que disfruta la Iglesia católica en España.
Lejos quedan en el imaginario social los tiempos en que los dirigentes eclesiásticos del Vaticano y del catolicismo español acusaban al Gobierno socialista de “laicismo agresivo” y “fundamentalista laicista” (cardenal Julián Herranz). O calificaban su política de “fobia religiosa” y declaraban sin rubor que el objetivo del Ejecutivo del PSOE era “desterrar los valores de la cultura católica de los corazones y de las mentes de las nuevas generaciones” y la “suplantación cultural del humanismo cristiano por un humanismo cívico y materialista que, bajo un ropaje democrático, oculta su totalitarismo de origen” (Juan del Río, hoy vicario general castrense).
De entonces para acá, el Gobierno socialista ha dado muestras de debilidad en materia religiosa, que la Santa Sede y los obispos católicos españoles han aprovechado para mantener intactos no pocos de los favores de la época del nacionalcatolicismo. Han conseguido mantener la oferta obligatoria de la religión y la moral católicas en todos los centros de enseñanza escolar, públicos y privados, subvencionados o no con fondos públicos, y el pago a los profesores y profesoras de catolicismo. Con la anuencia del Ministerio de Educación han adaptado la asignatura laica de Educación para la Ciudadanía al ideario de centro, convirtiéndola en una clase de religión católica bis.
El Gobierno ha movido ficha en todos los terrenos y ha hecho no pocas concesiones a la Iglesia católica. Esta, empero, no ha cumplido algunos de los compromisos adquiridos solemnemente en los Acuerdos de 1979. Por ejemplo, el de la autofinanciación que aparece en el Acuerdo Ecuménico: “La Iglesia católica declara su propósito de lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades. Cuando fuera conseguido este propósito, ambas partes se pondrán de acuerdo para sustituir los sistemas de colaboración financiera expresada en los párrafos anteriores de este artículo, por otros campos y formas de colaboración económica entre la Iglesia católica y el Estado” (artículo 2).
Han pasado 31 años de tan solemne compromiso, y ni la Iglesia ha logrado la autofinanciación, ni el Gobierno socialista la ha urgido a conseguirla. Todo lo contrario. En un intercambio de notas entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Nunciatura Apostólica se incrementó el coeficiente del IRPF en la asignación tributaria a la Iglesia católica del 0,52% al 0,70%, con carácter estable. Bueno es recordarlo en el tramo final de la declaración de la renta para visibilizar la discriminación a que se ven sometidas las demás religiones en un Estado no confesional. ¿O acaso España no es teóricamente un Estado no confesional, aunque es evidente que en la práctica conserva no pocos restos del multisecular nacionalcatolicismo? Si la dependencia económica de la Iglesia católica del erario público es un signo de minoría de edad de aquella, es también prueba de debilidad y de falta de coherencia por parte del Estado, que se convierte en recaudador de impuestos para la jerarquía y el clero católicos sin contraprestación alguna.
Para terminar, me gustaría mostrar a Rodríguez Zapatero dos contradicciones en las que, a mi juicio, está instalado el Gobierno que preside en su modo de proceder en materia religiosa.
1. Justifica la elaboración de una nueva Ley de Libertad de Religiosa y de Conciencia, 30 años después de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980, atendiendo a las profundas transformaciones sociorreligiosas producidas durante ese tiempo en la sociedad española. Si esa justificación es correcta, y lo es, me pregunto ¿por qué no aplica el mismo criterio para revisar los Acuerdos de 1979 con la Santa Sede? ¿O es que esas transformaciones en nada afectan a la Iglesia católica? Claro que la afectan, y mucho. Así lo demuestran el fenómeno creciente de las apostasías, el descenso de la práctica religiosa católica, la pérdida de credibilidad de los dirigentes eclesiásticos en la sociedad española, el significativo descenso de la fe en la juventud española, hoy por debajo del 50%, etcétera, etcétera.
2. El Gobierno y otros cargos políticos han expresado en reiteradas ocasiones su voluntad de avanzar hacia la igualdad de todas las religiones eliminando las discriminaciones que todavía existen hoy. Sin embargo, la práctica política parece ir en dirección contraria, al dejar incólumes los privilegios de la Iglesia católica e incluso profundizar todavía más las diferencias en las materias antes indicadas. Es lo más parecido a la cuadratura del círculo. ¿O es que no hay voluntad de caminar hacia el Estado laico? En cuyo caso, ¿qué sentido tiene la futura Ley de Libertad Religiosa y de Conciencia?
Juan José Tamayo-Acosta es director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones en la Universidad Carlos III de Madrid.

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - Insondable


NO APARTAR A NADIE DE JESÚS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA-SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

 11 Tiempo ordinario (C) Lucas 7, 36-8,3


Según el relato de Lucas, un fariseo llamado Simón está muy interesado en invitar a Jesús a su mesa. Probablemente, quiere aprovechar la comida para debatir algunas cuestiones con aquel galileo que está adquiriendo fama de profeta entre la gente. Jesús acepta la invitación: a todos ha de llegar la Buena Noticia de Dios.

Durante el banquete sucede algo que Simón no ha previsto. Una prostituta de la localidad interrumpe la sobremesa, se echa a los pies de Jesús y rompe a llorar. No sabe cómo agradecerle el amor que muestra hacia quienes, como ella, viven marcadas por el desprecio general. Ante la sorpresa de todos, besa una y otra vez los pies de Jesús y los unge con un perfume precioso.

Simón contempla la escena horrorizado. ¡Una mujer pecadora tocando a Jesús en su propia casa! No lo puede soportar: aquel hombre es un inconsciente, no un profeta de Dios. A aquella mujer impura habría que apartar rápidamente de Jesús.

Sin embargo, Jesús se deja tocar y querer por la mujer. Ella le necesita más que nadie. Con ternura especial le ofrece el perdón de Dios, luego le invita a descubrir dentro de su corazón una fe humilde que la está salvando. Jesús sólo le desea que viva en paz: «Tus pecados te son perdonados... Tu fe te ha salvado. Vete en paz».

Todos los evangelios destacan la acogida y comprensión de Jesús a los sectores más excluidos por casi todos de la bendición de Dios: prostitutas, recaudadores, leprosos... Su mensaje es escandaloso: los despreciados por los hombres más religiosos tienen un lugar privilegiado en el corazón de Dios. La razón es sólo una: son los más necesitados de acogida, dignidad y amor.

Algún día tendremos que revisar, a la luz de este comportamiento de Jesús, cuál es nuestra actitud en las comunidades cristianas ante ciertos colectivos como las mujeres que viven de la prostitución o los homosexuales y lesbianas cuyos problemas, sufrimientos y luchas preferimos casi siempre ignorar y silenciar en el seno de la Iglesia como si para nosotros no existieran.

No son pocas las preguntas que nos podemos hacer: ¿dónde pueden encontrar entre nosotros una acogida parecida a la de Jesús? ¿a quién le pueden escuchar una palabra que les hable de Dios como hablaba él? ¿qué ayuda pueden encontrar entre nosotros para vivir su condición sexual desde una actitud responsable y creyente? ¿con quiénes pueden compartir su fe en Jesús con paz y dignidad? ¿quién es capaz de intuir el amor insondable de Dios a los olvidados por todas las religiones?

 




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