CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

miércoles, 9 de junio de 2010

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - Insondable


NO APARTAR A NADIE DE JESÚS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA-SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

 11 Tiempo ordinario (C) Lucas 7, 36-8,3


Según el relato de Lucas, un fariseo llamado Simón está muy interesado en invitar a Jesús a su mesa. Probablemente, quiere aprovechar la comida para debatir algunas cuestiones con aquel galileo que está adquiriendo fama de profeta entre la gente. Jesús acepta la invitación: a todos ha de llegar la Buena Noticia de Dios.

Durante el banquete sucede algo que Simón no ha previsto. Una prostituta de la localidad interrumpe la sobremesa, se echa a los pies de Jesús y rompe a llorar. No sabe cómo agradecerle el amor que muestra hacia quienes, como ella, viven marcadas por el desprecio general. Ante la sorpresa de todos, besa una y otra vez los pies de Jesús y los unge con un perfume precioso.

Simón contempla la escena horrorizado. ¡Una mujer pecadora tocando a Jesús en su propia casa! No lo puede soportar: aquel hombre es un inconsciente, no un profeta de Dios. A aquella mujer impura habría que apartar rápidamente de Jesús.

Sin embargo, Jesús se deja tocar y querer por la mujer. Ella le necesita más que nadie. Con ternura especial le ofrece el perdón de Dios, luego le invita a descubrir dentro de su corazón una fe humilde que la está salvando. Jesús sólo le desea que viva en paz: «Tus pecados te son perdonados... Tu fe te ha salvado. Vete en paz».

Todos los evangelios destacan la acogida y comprensión de Jesús a los sectores más excluidos por casi todos de la bendición de Dios: prostitutas, recaudadores, leprosos... Su mensaje es escandaloso: los despreciados por los hombres más religiosos tienen un lugar privilegiado en el corazón de Dios. La razón es sólo una: son los más necesitados de acogida, dignidad y amor.

Algún día tendremos que revisar, a la luz de este comportamiento de Jesús, cuál es nuestra actitud en las comunidades cristianas ante ciertos colectivos como las mujeres que viven de la prostitución o los homosexuales y lesbianas cuyos problemas, sufrimientos y luchas preferimos casi siempre ignorar y silenciar en el seno de la Iglesia como si para nosotros no existieran.

No son pocas las preguntas que nos podemos hacer: ¿dónde pueden encontrar entre nosotros una acogida parecida a la de Jesús? ¿a quién le pueden escuchar una palabra que les hable de Dios como hablaba él? ¿qué ayuda pueden encontrar entre nosotros para vivir su condición sexual desde una actitud responsable y creyente? ¿con quiénes pueden compartir su fe en Jesús con paz y dignidad? ¿quién es capaz de intuir el amor insondable de Dios a los olvidados por todas las religiones?

 




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martes, 8 de junio de 2010

sábado, 5 de junio de 2010

LA OPINIÓN DEL CARTUJO

SEAMOS CHEF DE DIOS

Es curioso como en la primera lectura se denota la importancia –en aquella época-, de dar el diezmo al Señor. Oh sea, dar una de diez, o aquello minimo con lo que se puede vivir y el mínimo como limosna al que tiene bastante. En cualquier caso este Domingo es Domingo de pan. De pan y mucho mas. Es domingo para meterse en la cocina y cocinar para los hijos e hijas de Dios, tanto para los que sabes y se creen hijos e hijas, como para los que estando bajo el amparo de Dios, desconocen su dimensión paternal. Es en cualquier caso, el Domingo en el que se nos invita a ponernos manos a la obra. De meter los puños en la masa y realizar esa sustancia que conforma el pan, que bendecimo al reunirnos en la Eucaristía “Sacramento de la Fraternidad”. De esta manera entiendo yo la eucaristía, como mesa en la cual se comparte, lo poco o lo mucho, la alegría y la pena, la esperanza y la zozobra. Benditos seamos todos los que –además de orar y adorar- nos proponemos como Jesús, realizar obras dignas de hijos de un mismo Padre y hermanos entre sí. Un vez más y perdón por repetirme, seamos conscientes de que auténticamente somos hijos e hijas de Dios. Y tengamos en cuenta que nuestras obras y vida cristianas es el único Evangelio que mucha gente leerá en su vida. Por lo tanto, demos también nosotros de comer.
¡Feliz Domingo!

Laus Deo.


Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,11b-17):

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar al gentío del reino de Dios y curó a los que lo necesitaban. Caía la tarde, y los Doce se le acercaron a decirle: «Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado.» 
Él les contestó: «Dadles vosotros de comer.» 
Ellos replicaron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío.» Porque eran unos cinco mil hombres. 
Jesús dijo a sus discípulos: «Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta.» Lo hicieron así, y todos se echaron. 
Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos.

Palabra del Señor

jueves, 3 de junio de 2010

LA OPINIÓN DE MI AMIGO RAFA - CORPUS CHRISTI

Corpus Christi o Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, es una fiesta de la Iglesia Católica destinada a celebrar la Eucaristía. Su principal finalidad es proclamar y aumentar la fe de la Iglesia Católica en Jesucristo presente en el Santísimo Sacramento. Esta celebración se lleva a cabo el siguiente jueves de la celebración de la Santísima Trinidad. Hace algunos años que el Corpus no es fiesta oficial en España, por este motivo la Iglesia Católica decidió trasladar la celebración al domingo siguiente. Por eso, el próximo domingo día 6 celebraremos esta fiesta del Corpus Christi.
 
Mi reflexión va destinada a la primera fuente viva de adoración de la Presencia Real de Cristo, que es la Eucaristía, es decir la Misa y especialmente nuestra Misa dominical.
 
Es notorio, como los cristianos estamos abandonando la misa dominical, como estamos dejando que la misa " se pierda " sin que esto provoque ninguna reacción entre nosotros. Y la verdad, es que no lo entiendo, pues ¿ no es la eucaristía el centro de la vida cristiana ?. ¿ Cómo podemos permanecer pasivos, sin capacidad de tomar iniciativa alguna ?. ¿ Por qué la jerarquía permanece tan callada e inmóvil ?.
 
Por eso, en está semana de abundantes actos " eucarísticos ", conciertos, pregones, exposiciones, etc... Yo quisiera plantear las siguientes preguntas:
 
- ¿ No necesita la Iglesia una experiencia más viva de la Eucaristía, que la que ofrece la liturgia actual ?.
 
- ¿ Es la liturgia que venimos repitiendo desde siglos la que mejor puede ayudar en estos tiempos a los creyentes a vivir lo que vivó Jesús, y recapitular para que vivó y murió ?
 
- ¿ Estamos seguros de estar haciendo hoy bien lo que Jesús quiso que hiciéramos en memoria suya ?
 
Pues lógicamente, no puedo entender como podemos adorar al Santísimo Sacramento en la procesión del Corpus Christi y no participar de su fuente de adoración en la Eucaristía.
 
R.G.M.

 


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miércoles, 2 de junio de 2010

LA ORACIÓN DE CADA DÍA




"La oración es nostalgia de nuestro verdadero hogar. 
Déjate conducir."

SEMBRAR FLORES EN LA OSCURIDAD

SOLO HACED CILC EN EL ESPACIO NEGRO.



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PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - Proyecto


Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (C) 1 Corintios 11, 23-26

HACER MEMORIA DE JESÚS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net

SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

 

Al narrar la última Cena de Jesús con sus discípulos, las primeras generaciones cristianas recordaban el deseo expresado de manera solemne por su Maestro: «Haced esto en memoria mía». Así lo recogen el evangelista Lucas y Pablo, el evangelizador de los gentiles.

Desde su origen, la Cena del Señor ha sido celebrada por los cristianos para hacer memoria de Jesús, actualizar su presencia viva en medio de nosotros y alimentar nuestra fe en él, en su mensaje y en su vida entregada por nosotros hasta la muerte. Recordemos cuatro momentos significativos en la estructura actual de la misa. Los hemos de vivir desde dentro y en comunidad.

La escucha del Evangelio. Hacemos memoria de Jesús cuando escuchamos en los evangelios el relato de su vida y su mensaje. Los evangelios han sido escritos, precisamente, para guardar el recuerdo de Jesús alimentando así la fe y el seguimiento de sus discípulos.

Del relato evangélico no aprendemos doctrina sino, sobre todo, la manera de ser y de actuar de Jesús, que ha de inspirar y modelar nuestra vida. Por eso, lo hemos de escuchar en actitud de discípulos que quieren aprender a pensar, sentir, amar y vivir como él.

La memoria de la Cena. Hacemos memoria de la acción salvadora de Jesús escuchando con fe sus palabras: "Esto es mi cuerpo. Vedme en estos trozos de pan entregándome por vosotros hasta la muerte... Éste es el cáliz de mi sangre. La he derramado para el perdón de vuestros pecados. Así me recordaréis siempre. Os he amado hasta el extremo".

En este momento confesamos nuestra fe en Jesucristo haciendo una síntesis del misterio de nuestra salvación: "Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. Ven, Señor Jesús". Nos sentimos salvados por Cristo nuestro Señor.

La oración de Jesús. Antes de comulgar, pronunciamos la oración que nos enseñó Jesús. Primero, nos identificamos con los tres grandes deseos que llevaba en su corazón: el respeto absoluto a Dios, la venida de su reino de justicia y el cumplimiento de su voluntad de Padre. Luego, con sus cuatro peticiones al Padre: pan para todos, perdón y misericordia, superación de la tentación y liberación de todo mal.

La comunión con Jesús. Nos acercamos como pobres, con la mano tendida; tomamos el Pan de la vida; comulgamos haciendo un acto de fe; acogemos en silencio a Jesús en nuestro corazón y en nuestra vida: "Señor, quiero comulgar contigo, seguir tus pasos, vivir animado con tu espíritu y colaborar en tu proyecto de hacer un mundo más humano". 


(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 




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lunes, 31 de mayo de 2010

CONTEMPLATIVO ANTE EL DOLOR

Soy incapaz de retirarme hoy, sin dar libertad a mi pensamiento y meditar en voz alta sobre el dolor. Indudablemente dolor es mucho más, que la tremenda indisposición que causa durante dos meses la alergia en el cuerpo, causando estragos sobre las disposiciones cotidianas de cada uno. Hoy no es un día gris, respecto de que no es un día sombrío. Sin embargo termino el libro “Lo que esconde tu nombre” (Clara Sánchez), y de veras que en sus líneas aprecia uno el estrago del dolor causado a millones de personas por medio de la represión de los nazis. Fue muerte para muchos, pero… fue vida para otros. 

Mi abuela Concha –que en gloria esté-, decía que una pena muerta es mejor que una pena viva. Entiéndase que la muerte acaba con el dolor mientras que a muchas personas, como al protagonista de este libro, el dolor se le inculca no solo en su cuerpo sino en su personalidad como si de un traje ajustado se tratara, un traje que nunca jamás te podrás quitar. Frente al acontecimiento histórico real que cuenta el libro, aunque la mayoría de sus protagonistas sean seres ficticios, hoy una amiga mayor con lagrimas en sus ojos me confiesa que su hijo se separa de su mujer. Y al acontecimiento doloroso de la separación se le suma la manipulación que sobre los hijos del matrimonio –que fue-, realizan unos y otros. Los niños sufren, el exmarido sufre, la exmujer igualmente y los abuelos por medio con el corazón partido. ¿Qué espera una persona que por una causa u otra tiene en su haber un dolor tan concreto y acentuado?. 

Hay quien dice que se aprende del dolor. ¡Ojo!, pienso que se aprende en cuanto que, como barrera que la vida propone a la persona viviente, solo puedes colocarte a un lado u otro de ella. Si te quedas delante, ya estás vencido antes incluso de intentar superarte. Si la pasas o intentas sobrepasarla, se encuentra uno con la facultad del coraje de la lucha que es beneficiosa a toda aquella persona que se aferra a la vida con unas y dientes. Y superando esta barrera se crece como persona. Hasta este punto de acuerdo. Pero, creo que nadie tiene que sufrir voluntariamente ni gozarse con el dolor, ni aun menos pasar de largo ante el dolor de los demás. Frente al dolor considero que la mejor arma es la globalización de la solidaridad. Se que es largo así decirlo, pero si todos… todos fuéramos solidarios, el dolor menguaría en el mundo puesto que algo imprescindible para enfrentarse a él, es tener donde agarrarse. Cuando la agarradera es un corazón que late y es sensible a nuestras carencias o anhelos, entonces es lo mejor que nos puede pasar. 

Por ello, hoy pido a la vida –que es Dios Padre- que no me permita pasar de largo ante el dolor y mucho menos provocarlo. Es mezquino como humanos prestarnos al dolor de otros, cuando como cristianos debemos esperar una medida igual a la proporcionada. Por ello además de esto, ruego estar a la altura de lo que el mundo demanda de mi persona. 

Ayer fue un día grande. Fue un día que yo celebré como contemplativo. Como persona que se informa y se duele o alegra de lo que ocurre en el mundo. Que pide, que da ante una catástrofe. Y que está dispuesto a sentir en su vida el dolor de aquellos injustamente represaliados y cuyas almas ya gozan del viento, y el llanto de aquella madre por el amor roto del hijo. De todo tenemos que aprender, pero seamos conscientes del dolor que por medio de nuestros actos, somos capaces de mitigar en busca de la esperanza. Buenas noches.

jueves, 27 de mayo de 2010

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - Santa

Fiesta de la Trinidad (C) Juan 16, 12-15

ABRIRNOS AL MISTERIO DE DIOS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

 

ECLESALIA, 26/05/10.


lo largo de los siglos, los teólogos han realizado un gran esfuerzo por acercarse al misterio de Dios formulando con diferentes construcciones conceptuales las relaciones que vinculan y diferencian a las personas divinas en el seno de la Trinidad. Esfuerzo, sin duda, legítimo, nacido del amor y el deseo de Dios.

Jesús, sin embargo, no sigue ese camino. Desde su propia experiencia de Dios, invita a sus seguidores a relacionarse de manera confiada con Dios Padre, a seguir fielmente sus pasos de Hijo de Dios encarnado, y a dejarnos guiar y alentar por el Espíritu Santo. Nos enseña así a abrirnos al misterio santo de Dios.

Antes que nada, Jesús invita a sus seguidores a vivir como hijos e hijas de un Dios cercano, bueno y entrañable, al que todos podemos invocar como Padre querido. Lo que caracteriza a este Padre no es su poder y su fuerza, sino su bondad y su compasión infinita. Nadie está solo. Todos tenemos un Dios Padre que nos comprende, nos quiere y nos perdona como nadie.

Jesús nos descubre que este Padre tiene un proyecto nacido de su corazón: construir con todos sus hijos e hijas un mundo más humano y fraterno, más justo y solidario. Jesús lo llama "reino de Dios" e invita a todos a entrar en ese proyecto del Padre buscando una vida más justa y digna para todos empezando por sus hijos más pobres, indefensos y necesitados.

Al mismo tiempo, Jesús invita a sus seguidores a que confíen también en él: "No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios; creed también en mí". Él es el Hijo de Dios, imagen viva de su Padre. Sus palabras y sus gestos nos descubren cómo nos quiere el Padre de todos. Por eso, invita a todos a seguirlo. El nos enseñará a vivir con confianza y docilidad al servicio del proyecto del Padre.

Con su grupo de seguidores, Jesús quiere formar una familia nueva donde todos busquen "cumplir la voluntad del Padre". Ésta es la herencia que quiere dejar en la tierra: un movimiento de hermanos y hermanas al servicio de los más pequeños y desvalidos. Esa familia será símbolo y germen del nuevo mundo querido por el Padre.

Para esto necesitan acoger al Espíritu que alienta al Padre y a su Hijo Jesús: "Vosotros recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros y así seréis mis testigos". Éste Espíritu es el amor de Dios, el aliento que comparten el Padre y su Hijo Jesús, la fuerza, el impulso y la energía vital que hará de los seguidores de Jesús sus testigos y colaboradores al servicio del gran proyecto de la Trinidad santa. 


(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 




Los cochazos de los famosos Patrick Dempsey, Tom Cruise o Michael Douglas presumen de automóvil

miércoles, 26 de mayo de 2010

SANTÍSIMA TRINIDAD - GUIÓN DE LA ORACIÓN

La Trinidad Misericordiosa
(Esta oración puede realizarse en casa en familia o en comunidad. Es preciso tener impreso el dibujo de la Trinidad de C.Muller, así como encender alguna luz y tener presente la Biblia, como elementos fundamentales para invocar la presencia. Se recomienda una música o melodía tenue que ayuda entrar en el ambiente orante)

“... y el hombre está en el centro; al centro de toda la atención llena de ternura y de misericordia de Dios.”

*BIENVENIDA AL ENCUENTRO DE ORACIÓN.
         Hermanas y hermanos todos en el Señor, sed bienvenidos a esta oración en la que hoy Solemnidad de la Santísima Trinidad nos reunimos para presente hacer a Jesucristo en medio de nosotros.
         Hermanos/as, el Dios de Jesucristo, nuestro Señor, no es un Dios lejano, solitario y encerrado en sí mismo. Dios es vida compartida, comunión de personas que se aman. Es tan cercano a nosotros que “en Él vivimos, nos movemos y existimos”. Creer en la Trinidad es aceptar que el origen, el camino y el destino de la vida Trinidad, es el amor compartido. No celebramos esta fiesta para entender racionalmente el misterio y mucho menos para explicarlo con imágenes humanas, geométricas o vegetales. 
En el Evangelio de Juan se nos dice que es el Espíritu el que nos llevará a la verdad plena. En nombre de la Trinidad hemos nacido a la vida de fe y en su nombre hacemos la señal de la cruz mil veces.
         Pero; ¿somos conscientes del lugar que ocupo yo frente al misterio de la Trinidad?. Bondad del Padre hacia nosotros que nos ha creado y situado en el mundo en el cual nos guía y orienta, bondad del Hijo venido al mundo en carne humana y dado a nosotros en la cruz como ejemplo de sumo amor, bondad de un Espíritu que se nos ha dado para que nos mantengamos en la unidad bajo el vínculo de la paz.
         Estas tres bondades se proyectan hacia el hombre para que este experimente la gracia de ser amado y guiado por el buen camino. “Yo soy el camino la verdad y la vida; nadie va al padre si no es por mí”. Por eso, el camino para conocer a la Trinidad es la experiencia de la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo. Tres mismos proyectos de amor que proyectados hacia el hombre pretenden que nuestro cristianismo verdaderamente vivido y constantemente renovado, sea un sacramento de vida y amor realizado por el hombre y en los hombres para dar verdadera gloria a Dios. -“No sólo el que me dice ¡Señor, Señor! entrará en el reino de los cielos; si no el que me alaba por medio de la fe y de las obras”, dice Jesús.

*INTRODUCCIÓN AL HIMNO “DESBORDAMIENTO”.
“Kejaritomene”, dijo el ángel a la Virgen cuando se le apareció, esto es: llena de gracia. Cuando ofreces agua a alguien que te ha pedido un vaso lleno, seguro que lleno no lo ofreces porque se te derrama, siempre queda un vacío para evitar precisamente el derramamiento. Sin embargo, así estaba María repleta de la gracia de Dios, ya no cabía mas gracia. Nosotros hoy aquí, podemos y debemos de respirar hondo y llenarnos de Dios porque el nos ama, podemos estar convencidos de ello. Hoy aquí no cabe lugar para el agorero o pesimista, celebramos con gozo, celebramos con alegría y celebramos con la esperanza de ser mejores y ser merecedores de este desbordamiento de amor que sufre Dios hacia nosotros. Leemos todos...

*HIMNO (todos)
Desbordamiento

Dios, Amor y Palabra eternamente pronunciada,
canción y sinfonía.
Padre e Hijo se contemplan risueños y se admiran
en el espejo Santo del Espíritu.
Encuentro, vibración y sintonía,
Comunión trinitaria que trasciende
en éxtasis, oh Dios, que se renueva,
que desborda.
Desbordan el Amor y la Palabra,
llegando hasta nosotros los ecos y latidos.
Hay signos de presencia trinitaria
en la profundidad del ser, de toda vida.
Somos eco y latido desbordado
de ese Dios que dialoga y que nos ama,
llenaremos el mundo con la música
que late trinitaria
en las entrañas.
Unamos a los hombres y los pueblos
con lazos entrañables del Espíritu,
con la “lengua común”, que es del Espíritu
y con el “beso santo”, su toque delicado.

*ACTO PENITENCIAL
Hermanos al comienzo de nuestra celebración, nos ponemos en manos de Dios nuestro Padre, y le pedimos humildemente que abra nuestros corazones a la fuerza de su Espíritu Santo, para que la escucha de su Palabra y el desarrollo de esta celebración, nos hagan sentirnos verdaderamente llenos de Dios.
        

Soy yo el que ofendí, y tú el ofendido,
         aunque tú eres el Señor, y yo criatura:
         yo soy el mal siervo, y tú el mas servido.
         Tú eres mi hacedor, y yo tu hechura:
         yo soy el barro, tú el alfarero:
         tú el poderoso, yo una vil basura.
         Yo soy, Señor, quien te dejó primero,
y eres tú quien primero me buscaste,
y yo el que ahora se vuelve a ti postrero.
Tú eres quien mil veces me llamaste:
yo soy quien te cerró otras mil puertas,
y tú eres quien tras ellas te quedaste.
Yo soy, Señor, quien tiene el alma muerta:
tú eres vida en quien podrá valerse;
yo soy el dormido, y tú quien lo despierta.
Oh, si un “pequé” bastase, y un dolerse,
para que me perdonases mi pecado,
¡que gloria a quien tal pudiera verse!
Dios mío, heme aquí, yo he pecado,
Señor, con tu gran ira no me asombres;
levanta al que a tus pies se ha derrocado.
(Pierre Malon de Chaide)
*ORACIÓN COLECTA (d.manuel)
Oremos; Cumple, Señor, en nosotros tu promesa:
derrama tu Espíritu Santo
a los que nos alegramos en la Solemnidad
de la Santísima Trinidad
para que nos haga ante el mundo
testigos valientes del evangelio de Jesucristo,
que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

*LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del Eclesiástico 2,1-11a. 

            Hijo, si te decides a servir al Señor,
prepara tu alma para la prueba.
Endereza tu corazón y mantente firme,
en tiempo de infortunio no te inquietes.
Pégate al él y no te alejes,
para que tengas buen éxito en tus últimos días.
Todo cuanto te sobrevenga acéptalo,
y en los reveses de la prueba sé paciente.
Porque en el fuego se prueba el oro,
y los elegidos del Señor en el horno de la humillación.
Confía en él y él te acogerá,
endereza tus caminos y espera en él.
Los que teméis al Señor esperad en su misericordia,
no os desviéis para que no caigáis.
Los que teméis al Señor esperad sus bienes,
la alegría perpetua y la misericordia.
Volved los ojos a las generaciones pasadas y ved.
¿Quién confió en el Señor y fue defraudado,
o quién confió en su temor y fue abandonado,
o quién lo invocó y fue despreciado.
Porque el Señor es compasivo
y misericordioso.

Palabra de Dios

Lectura del Salmo 40. (gilena)
Guárdanos Señor, en tu amor y misericordia.

En el Señor he puesto toda mi esperanza,
él se inclinó hacia mí y escucho mi grito;
puso mis pies sobre la roca,
aseguró mis pasos.

Guárdanos Señor, en tu amor y misericordia

Dichoso el hombre que en el Señor
ha puesto toda su confianza,
y no se ha ido con los arrogantes
ni con los que se pierden en engaños.

Guárdanos Señor, en tu amor y misericordia

No he dejado de hablar de tu justicia,
he proclamado tu lealtad y tu salvación,
no he ocultado tu amor
y tu fidelidad a la gran asamblea.

Guárdanos Señor, en tu amor y misericordia

Que se alegren y se regocijen en ti
todos los que te buscan;
que no dejen de decir:
“¡¡Dios es grande!!”

Guárdanos Señor, en tu amor y misericordia

*PREPARACIÓN A LA LECTURA EVANGELICA
         Hermanos y hermanas, hoy nos vamos enfrentar a un texto del Evangelio de Lucas. 
Lucas es llamado el “evangelista de la misericordia de Dios”.
         Dios y el Espíritu Santo, en la persona de Jesús es el salvador y nos salva – no desde el poder, o el tener; sino desde la misericordia. Jesús salva desde la misericordia pero ¿dónde podemos encontrar a este Jesús?. Existen en el evangelio de Lucas dos narraciones que nos explican lugares en los que de una manera más genuina podemos encontrarnos personalmente con el Dios de la misericordia y la ternura. Una de ellas es “los discípulos de Emaús” donde es descubierta la presencia de Jesús en la eucaristía (fracción del pan), otra es la parábola del “Buen samaritano” donde se nos indica que nos encontramos con Dios cada vez nos acercamos al dolor de los hermanos, y nos alejamos del mismo si evadimos el mismo dolor. (...) Hacemos un momento de silencio y le rogamos a Dios, nuestro Padre, que abra nuestros corazones para entender y saber discernir su palabra. (...)
           
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas.10,25-37.

En esto se levantó un jurista y le preguntó
para ponerlo a prueba:
-Maestro,
¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?
El le dijo:
-¿Qué está escrito en la ley?
¿Cómo es eso que recitas?
El jurista contestó:
-“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,
con toda tu alma,
con todas tus fuerzas y con toda tu mente.
Y a tu prójimo como a ti mismo”.
El le dijo:
-Bien contestado. Haz eso y tendrás vida.
Pero el otro, queriendo justificarse, preguntó a Jesús:
-Y ¿quién es mi prójimo?
Jesús le contestó:
-Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó
y lo asaltaron unos bandidos; lo desnudaron,
lo molieron a palos y se marcharon
dejándolo medio muerto.
Coincidió que bajaba un sacerdote por aquel camino;
al verlo, dio un rodeo y pasó de largo.
Lo mismo hizo un clérigo que llegó a aquel sitio;
al verlo dio un rodeo y pasó de largo.
Pero un samaritano, que iba de viaje,
llegó a donde estaba el hombre y,
al verlo, le dio lastima;
se acercó a él y le vendó las heridas,
echándoles aceite y vino;
luego lo montó en su propia cabalgadura,
lo llevó a una posada y lo cuidó.
Al día siguiente sacó unas monedas y,
dándoselos al posadero, le dijo:
-“Cuida de él, y los que gastes de más
te lo pagaré a la vuelta”.
Dijo Jesús:
-¿Que te parece?
¿Cuál de estos tres se hizo prójimo del que cayó
en manos de los bandidos?
El letrado contestó:
-El que tuvo misericordia de él.
Jesús le dijo:
-Pues anda, haz tú lo mismo.

Palabra del Señor

(después de la proclamación del evangelio debes de leerlo de una manera interiorizada)
*Explicación del dibujo “Trinidad Misericordiosa”.
Panel realizado en arcilla por Sr. Caritas Müller.

*Reflexión a la luz de la Trinidad y el Evangelio.
            -El hombre está en el centro del amor de Dios. 
En el centro, para Dios, está el hombre, débil, pequeño, que no ha encontrado todavía su estatura de hombre. Es lo que Jesús nos ha revelado: durante toda su vida pone en el centro de su vida y de su acción a los hombres más pobres, los más débiles, los que no cuentan para nada, los desechados. Los que sufren y los pecadores. El hombre, cada uno personalmente, cuenta tanto a los ojos de Dios que lo coloca en el centro de sus preocupaciones. Toda la atención de Dios está centrada sobre su criatura. Se nos dice en el libro del Profeta Isaías:
“Yo te he llamado por tu nombre, tu eres mío... Eres precioso a mis ojos, eres estimado y yo te amo”. (Is 43, 1-5)


-El Padre en el Hijo (por el Espíritu Santo) se preocupan del hombre.
¿Quién es el Padre Creador, quién es el Hijo, Jesucristo?. Su intención es idéntica. Actitudes y gestos lo demuestran: una misma atención, un mismo amor apasionado los estimulan hacia el hombre. Un mismo amor hacia el hombre anima a la Santísima Trinidad. Se nos dice en el evangelio de Juan:
“El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Yo no hago nada fuera del Padre.” (Jn 14,9-11)


-Padre e Hijo se preocupan por el hombre, creado del barro de la tierra.
El hombre, en el centro, es la figura más oscura de todas. Color de tierra es su color. Un ser creado por Dios, y que estaría sin vida, si esta no se la hubiese dado el Creador. Canta el salmista:
“Que es el hombre para que te acuerdes de él, para que te preocupes de él. Lo hiciste poco inferior a los ángeles” (Sal 8) Y se nos dice en el libro del Génesis: “Dios insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente”. (Gén 2,7)
                Es lo que recuerda el personaje de la derecha: un beso, un soplo de vida... Dios quiere tener al hombre, un ser viviente, como interlocutor, un hombre capaz de responder a su llamada a la vida. Desea un ser viviente, capaz de amar y asemejarle.


El hombre, imagen de Dios, llamado a responder y cooperar en el Reino de Dios llegado hasta nosotros
            “El Reino de Dios está en medio de vosotros” (lc 4,16-21). La venida del Reino de Dios en medio de nosotros, Jesús lo ha manifestado en toda su vida: “He venido a liberar a los cautivos, a devolver la vista a los ciegos” (lc14,16-21). Y nuestra vocación como cristianos es continuar la obra de Dios en el mundo: “Si yo, el Señor y Maestro, os he lavo los piés, también vosotros debéis hacer lo mismo. Bienaventurados si lo hacéis” (Jn13,14).
            En Iglesia, en un mismo amor, poner al pobre en el centro, al otro, devolverle su dignidad, darle la oportunidad de vivir el paso de la servidumbre al servicio.
 
¿Sirvo a la Trinidad, o soy servido por la Trinidad?
Cuando consigas ser consciente de que as sido sacado/a de las manos y amor de Dios, quizás entonces te empeñes en serle fiel y llegues a  ser todo vivencia y servicio de Dios. Con su ayuda y la de los hermanos llegaras algún día a estar tan absorbido por Dios que todo tu serás Él mismo. Leemos todos...

*Para compartir   
Mi fuerza y mi fracaso eres Tú, mi herencia y mi pobreza.
                Tú mi justicia, Jesús. Mi guerra y mi paz,
¡mi libre libertad! Mi muerte y mi vida, Tú.
Palabra de mis gritos, silencio de mi espera,
testigo de mis sueños, ¡Cruz de mi cruz!
Causa de mi amargura, perdón de mi egoísmo,
crimen de mi proceso, juez de mi pobre llanto,
razón de mi esperanza; ¡Tú!
Mi tierra prometida, eres Tú...
La pascua de mi Pascua, la eterna Navidad de mi vida,
¡nuestra gloria por siempre, Señor Jesús!


(guionista) Ahora vamos a compartir con el grupo nuestros pensamientos

*Clausura de la oración. (a 2 coros)

Salmo de corazón abierto.”
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo.
por ti, que me llamas de nuevo a la existencia,
por ti, que animas mi vida y la despiertas.
por ti, que abres mi corazón a la luz
y lo llamas a estar atento, vigilante.
Por ti, que me quieres presente, unificado,
todo entero y en armonía.

Tú me das razón para existir.
Tu vida; es el sentido de mi existencia.
Tu lealtad vale más que la vida.
Tu amistad, más que todos los triunfos.
Quiero saciarme de tu presencia.
Quiero llenarme de tu Santo Espíritu.
Quiero sentirme en plenitud de tu gracia.

Mi corazón se alegra contigo, Dios mío
porque mi vida te pertenece.
Mi corazón se alegra contigo, Dios mío,
porque tu Vida me pertenece.

Oh Dios, por ti siempre estoy despierto,
por ti, me mantengo en pie, en vela,
por ti espero cuando mi vida se sume en la tiniebla;
se que eres un Dios y Padre al que no hay que temer
sino querer y confiar como nos quieres Tu.
Orar a pié descalzo

*ORACIÓN FINAL
Oremos.
Te pedimos, Padre de bondad,
que continúes favoreciendo a estos hijos tuyos
enviados al mundo como heraldos del mensaje de Jesús
haz que, superando las dificultades de la vida,
y bajo la efusión de tu Espíritu Santo
alegren con su santidad a la Iglesia
y, por medio de sus obras y de su amor,
la hagan crecer en el mundo.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.