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jueves, 23 de junio de 2016

BREXIT O EL DESAMOR BRITÁNICO HACIA EUROPA

Brexit, o el desamor Británico hacia Europa
Lo primero que he hecho para opinar al respecto es informarme de lo que significa esa palabra que llevamos meses escuchando en prensa, radio y televisión; BREXIT. [1] Brexit es una abreviatura de dos palabras en inglés, Britain (Gran Bretaña) y exit (salida), que significa la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Se ha convertido en la palabra más pronunciada al hablar del referéndum, aunque solo se refiere a una de las dos opciones del mismo. La otra alternativa del sí, es BREMAIN (Britain y Remain: permanecer), pero no ha tenido el mismo éxito mediático. 

Desde un plano general y desde la perspectiva de un humilde y pequeño ciudadano, me pregunto muchas cosas al uso del referéndum de hoy, y una de ellas es a quien perjudica fundamentalmente la salida de Inglaterra de la Unión Europea. Porque es tanto lo que se nos ha argumentado sobre muchas cosas que en absoluto interfieren en la vida de los ciudadanos de a pié, que somos los que conformamos la Unión Europea; que hay ciertas cosas que ya es imposible de creer. Parto de la base de que respecto de Inglaterra y Cataluña, considero que estamos mejor juntos; pero igualmente admito la imposibilidad de que en el tiempo se eternice un anhelo que se modifica en conflicto y afecta a la convivencia de todo el estado. Quiero que Cataluña forme parte de España porque así lo siento, y creo que Inglaterra hace bien en estar en la Unión Europea (aunque sea a medias); pero si mayoritariamente quieren fracturar la permanencia, creo que es algo que no se puede evitar. Volviendo al Brexit, quiero anotar las enormes concesiones que Europa ha realizado para con Inglaterra, siempre que han amenazado con marcharse de la Unión Europea. La clave –como siempre- es Alemania y los dineros y divisas que se mueven a través de las ondas del canal de la mancha. ¿Cabe en cabeza alguna que se permita tanta concesión a Inglaterra cuando aun no tienen la moneda común, pues mantienen la Libra? José Luis Rodríguez Zapatero impulsó en la UE una iniciativa pionera que gravaba las transacciones económicas entre países con pingües beneficios para cada país por donde circulara el dinero. Esa tasa se llamó tasa TOBIN [2], o ITF (Impuesto a las transacciones financieras), que era un tipo de tasa que fue propuesta por el economista estadounidense James Tobin. La idea era muy simple: se aplicaría, en cada cambio de una moneda en otra, un pequeño impuesto -digamos un 0,5% del volumen de la transacción-. Lo que permitiría, digamos que un tributo de grandes fortunas a su paso por los distintos países. El primer país que puso el grito en el cielo fue el Reino Unido y Alemania, que son los principales beneficiados de los movimientos de dividendos y monedas. Respecto de Europa y dejando de lado la economía, ¿qué es lo que verdaderamente se juega Europa en este asunto? Europa tras las últimas políticas de refugiados nos ha dejado claro a muchos millones de €uropeos que el ser humano en sí mismo le importa un rábano. Pues se cierran las fronteras y se da millones de €uros a países no democráticos como Turquía, que en lugar de garantizar la dignidad humana de los que llaman a la puerta de Europa, se limitan a cerrarla, a enviarlos de vuelta tratándolos como ganado y encima quedándose en sus propios bolsillos con un reguero de millones de euros insoportable de digerir para una ciudadanía europea donde tanta tanta exclusión e injusticia hay. Acabo. Si Inglaterra no quiere ser Europa, Bruselas se tendrá que plantear dos cuestiones: 1. Que se ha dejado en el camino hacia la construcción de una gran potencia comunitaria (y fraterna). 2. Si la prioridad son las personas o los €uros.




[1] http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-36484790
[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Tasa_Tobin

martes, 12 de abril de 2016

EL SEGUNDO DESTROZO DE EUROPA - JOSÉ MARÍA CASTILLO, TEÓLOGO

EL SEGUNDO DESTROZO DE EUROPA

                                     José M. Castillo


        No sé si todos somos conscientes de que, tal como se han puesto las cosas, tenemos motivos suficientes para afirmar que estamos viviendo el segundo destrozo de Europa. El primero se produjo con el trágico final de la segunda guerra mundial. El segundo, ahora; cuando aún no ha transcurrido un siglo de aquel primer desastre. La diferencia, entre un destrozo y otro está en que el de la segunda guerra mundial fue un destrozo material. El de ahora es el destrozo humano. El año 1945, la desolación  se ponía de manifiesto en las ciudades destrozadas y los millones de víctimas de aquella violencia brutal. Ahora, la desolación la estamos viendo y viviendo cuando nos enteramos de que jamás hubo tantos multimillonarios más corruptos que nunca, al tiempo que jamás hubo tampoco, coincidiendo con la abundancia enloquecida de unos cuantos, la carencia de millones de criaturas que claman en nuestras fronteras cortantes, punzantes, humillantes, gentes que huyen de la muerte y sólo encuentran resistencia, rechazo y desesperación. Y todo esto, al tiempo que la convivencia entre nosotros, los ciudadanos de la culta y vieja Europa, resulta cada día más complicada, más problemática y con un futuro más incierto. 

        Y es que está visto que, con la política, la economía y el derecho que tenemos, no salimos del pozo en que nos vemos metidos. Nuestros conocimientos y nuestras instituciones no dan más de sí. Porque el problema no está en cambiar unos políticos por otros, ni unas instituciones por otras. El problema está en que cambiemos nosotros mismos. Es urgente modificar nuestras “convicciones”. Y esto es lo que me produce más miedo y más desorientación. Porque, en realidad, lo que se palpa es que cada cual da la impresión de estar más firmemente afianzado en aquello de lo que está convencido. Queremos que cambien los demás, pero nadie consiente poner en cuestión sus propios convencimientos.

        Por lo menos, ¿no podríamos coincidir en que lo más urgente y lo que no puede esperar es que, en Europa o a las pertas de Europa, siga habiendo tantas familias destrozadas, tanta hambre, tanto abandono para los últimos, tanto sufrimiento  que soportan gentes que han perdido la esperanza?


        No me quita el sueño el futuro que nos espera en Europa. Lo que me angustia es el presente. El dolor, la desesperación que se ven obligados a soportar, tantas criaturas que no le ven futuro a sus vidas, al tiempo que quienes tenemos casa y comida andamos interesados con la pregunta de si el gobernante de turno será ahora el que a mí me gusta o el que le interesa al otro.    

jueves, 1 de mayo de 2014

PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES PARA TRABAJOS BASURA - 1 MAYO DÍA DEL TRABAJO DIGNO

Prevención de riesgos laborales para trabajos basura

Si, el titulo es más que elocuente en el momento en el que vivimos. Cuando una persona accede a un trabajo, lo primero que tiene que hacer es un curso sobre riesgos laborales. Está bien sí, pero se da la paradoja de que el propio trabajo obtenido y la retribución que conlleva, pueden ser ya un riesgo en sí mismos sin necesidad de que el trabajador sufra un accidente. 

Hoy 1 de Mayo es el día del trabajo según lo estableció la Segunda Internacional Socialista. Es día de manifestaciones por el trabajo y la dignidad de trabajadores y trabajadoras. Y no solo por estos, sino también por aquellos que buscan un trabajo y por los que lo han perdido. Es un día que yo particularmente dedico de una manera especial a esta causa, dedicándome a la lectura sobre el tema y a la reflexión y el estudio. Si uno abre los diarios escritos o los de internet, se degustará de un baile de titulares y de cifras que oscilan entre la dicotomía de ver la botella medio vacía o medio llena, en función de si los medios consultados son progresistas o conservadores respectivamente. 

"Hay que votar para exigir luego. Hay que votar, porque el voto es el grito silencioso de los inconformistas"

El paro actual en España es de 5.933.300 personas demandando empleo, y aun que desciende de manera muy suave y casi imperceptible, el empleo que se crea es precario, está mal retribuido y no es empleo fijo en la mayoría de las contrataciones. Pero como soy amigo de dejar de lado las cifras llamadas “macro…tal”, o “macro…cual”, les invito a que vayamos a la vida a nuestra vida, para reflexionar con conocimiento de causa. Ayer realizaba yo un trabajo floral en una hermandad cristiana y de raíces obreras. Mire usted por dónde, mientras yo realizaba los centros de flores varias personas estaban enzarzados en una tertulia sobre trabajo. Hablaron de despidos recientes en el pueblo y como se les hecha a la calle a la gente como un plato de agua. Hablaron de tal y de cual, pero me llamó la atención la mención que una persona hizo, lamentándose porque le habían ofrecido un trabajo en la construcción pagándole la hora a 5€uros. ¡5,00€! Si una mujer limpiando en la calle cobra sobre 8 €uros la hora, podemos deducir que hay empresarios que se aprovechan de la situación límite de muchos, para encontrar obreros que se venden por dos cuartos a la desesperada. En mi opinión esta situación habría que perseguirla y penalizarla, pues solo conduce a que la clase obrera quede absolutamente vilipendiada y desprestigiada, pues está claro que la políticas de hoy en España favorecen al que crea empleo por muy precario que este sea. Es catastrófico el índice de 34,94% de parados en nuestra Andalucía. Y si bien es verdad que es la comunidad con mayor población, creo que es la comunidad que tiene más derecho a pedir al gobierno de la nación un plan determinante para el empleo en las zonas rurales, que son las más deprimidas. Igualmente a esto, se necesita una apuesta determinante en Europa por el empleo juvenil. Necesitamos ya que se impulse –con la determinación que se impulsa la inyección de millones de €uros a los bancos- ese cacareado plan “GARANTIA JUVENIL” para apostar por el empleo juvenil en Europa.

"La oferta de trabajo precario habría que perseguirla y penalizarla, pues solo conduce a que la clase obrera quede absolutamente vilipendiada y desprestigiada"

Necesitamos que la mujer esa equiparada totalmente en sus derechos laborales respecto de los hombres. Necesitamos un plan para ayudar a los millones de familias europeas que tiene todos sus miembros en paro, y para ello necesitamos impulsar una “Renta Básica”, con la que hacer frente a lo más básico la comida, pues los pobres crecen en nuestra vieja Europa como las setas en los bosques. Siempre ha habido problemas y conflictos en el plano laboral, sino el libro Bíblico del Deuteronomio no recogería máximas como esta: "No explotarás al jornalero pobre y necesitado, ya sea uno de tus compatriotas, o un extranjero que vive en alguna de las ciudades de tu país. Págale su jornal ese mismo día, antes que se ponga el sol, porque está necesitado, y su vida depende de su jornal" (Dt 24). Y por elocuente que sea o por muy de moda que esté, también el papa Francisco ha dejado ya perlas en este sentido al admitir que: “Donde no hay trabajo, falta la dignidad. Y esto (…) es consecuencia de una elección mundial, de un sistema económico que lleva a esta tragedia; un sistema económico que tiene en el centro un ídolo, que se llama dinero.” (Encuentro con el mundo del trabajo en Cagliari, 22-9-2013) Pero no puede ser así, de ninguna de las maneras. En más de una ocasión he reivindicado la rebeldía ante los mercados, el consumismo y esta cultura de la intolerancia a los derechos de los ciudadanos. Es importante prestar la voz y la intención de voto para revertir las políticas que dejan de lado a los desfavorecidos. Como dije en otra ocasión, es importante poder decir alto y claro “NO” en mi nombre, y apostar por ideologías que opten de una manera clara y concisa por los derechos de los ciudadanos de a pié y la prevalencia de lo público como garantía del estado del bienestar o más bien del Digno Estado de Vida. Un Digno Estado de Vida, que bombardean constantemente los gobiernos que se atreven a pedir más sacrificios a las clases bajas o medias que más sufren los envites de la crisis. Estemos unidos pues, en este día. Estemos atentos, sopesemos las políticas y su orientación pues pronto deberemos de optar por la gobernanza europea y desentenderse hoy, es ser cómplice del desastre del mundo. Hay que votar para exigir luego. Hay que votar, porque el voto es el grito silencioso de los inconformistas. Feliz día del trabajo.

jueves, 6 de marzo de 2014

UNA EUROPA ENTRE VACAS Y DESEMPLEADOS

Una Europa entre vacas y desempleados
Del 22 al 25 de Mayo del presente año, los 500 millones de ciudadan@s de la Unión Europea podemos ejercer nuestro derecho a la elección de la Eurocámara. Esta institución europea, está integrada por 751 parlamentarios eurodiputados, que representan a los 28 estados miembros que componen la unidad europea, la UE. Hay quienes dicen de nuestro continente “la vieja Europa”, y quizás dicen bien, aunque muchos de nosotros no nos resignemos a la sensación olorosa de la naftalina que conlleva este apelativo, y que se escapa en ocasiones por las puertas de la eurocámara. 

Votar considero que es un derecho y moralmente un deber, pues opino que si no ejerces tu derecho al voto, ¿a quién vas a exigirle las políticas que afectan a tu medio o a tu persona? 
Pero lo que yo piense es insignificante, en comparación con la sensación mayoritaria que tiene el conjunto de los ciudadanos europeos, que se encuentran hastiados y desconfían de la política en muchos casos. Citando a la Cadena Ser en un sondeo reciente, para “el 60% de los encuestados la Unión Europea se ha convertido en una organización sobredimensionada, ineficiente y costosa. También más de la mitad piensa que defiende, sobre todo, los intereses de los países más poderosos, como Alemania y que a los españoles ahora mismo ya no nos beneficia formar parte de la UE”. 

"Merecemos una Europa mejor, y merecemos una política que moralmente sea merecedora de la confianza de los ciudadanos. ¡¡Vamos a intentarlo!! Por Europa y por la gente"

Aun así, “los ciudadanos sí que reconocen que si no hubiéramos pertenecido a la Unión Europea seríamos un país menos moderno, menos rico, menos solidario y con una democracia de peor calidad. Así lo cree el 46% de los encuestados aunque, piensa que no, una nada despreciable cifra del 35%”. Lo cierto y verdadero es que afrontamos los comicios europeos con la sombra de la abstención en ciernes, y con una clase política despreciada por la mayoría de los ciudadanos. Son clamorosos los casos, en los cuales la diplomacia no ha podido agilizarse y ha sido imposible actuar en conflictos bélicos que se saldan con miles de vidas humanas ya perdidas. 
Es inaguantable la magnificencia de los casos de corrupción que afectan a políticos en toda Europa, y en instituciones respaldadas por Europa como las monarquías constitucionales. 

Si se me permite el jocoso símil, es imposible estar atentos a diario al refriado de la presidenta de Alemania, la Sra. Merkel, para estar pendientes y con el alma en vilo, ante la posible subida de la prima de riesgo y los tipos de interés. 
Cuando se tratan estos temas de tanta altura y de tantas proporciones, ¿en qué estrato de la sociedad europea dejamos a los pobres, los mal alimentados, los devorados por las hipotecas, los desempleados, los usurpados de sus casas por la voracidad de bancos que presumen hoy ya de beneficios, los continuamente vilipendiados por su sexo, los que aun lloran a sus víctimas de conflictos pasados clamando justicia, los que continuamente ven en Europa y en sus fronteras una esperanza a su malograda vida, las mujeres a las que se les recorta derechos, los traicionados y los cabreados? 
¿Qué ofrece Europa a estos, que son el grueso y el grito de la sociedad de nuestro continente? Ante esta suerte calamitosa de situaciones reales y de carne y hueso –no cito lo anterior por demagogia, que conste-, los ciudadanos debemos tomarnos la molestia de buscar oportunidades, para que merezca la pena votar el Europarlamento. 
Sí. Lo creo firmemente, quizás porque aun soy joven y espero demasiado de la gente. Y si me permite usted, le voy a poner por delante un tremendo titular de Salvatore Nigro, gestor de relaciones de la Educación para Fundaciones de Empleo en Europa, que confirma las desigualdades existentes en nuestro continente. 
Dice así: “la Unión Europea invierte en vacas, diez veces más que en la gente joven”
Hay que reconocer que el titular es demoledor, pero no menos demoledor que la actualidad que se refleja a ojos vistas en nuestra Europa y nuestro mundo. 6.000 millones se prometió adelantar la Unión Europea en 2014 y 2015 para luchar contra el paro juvenil. Una cantidad bastante generosa, aunque mermada cuando se piensa en su reparto entre 28 países en siete años. España obtendrá unos 1.900 millones, o lo que es lo mismo, menos de 2.000 euros por joven parado, lo que obligará al Gobierno a obrar el milagro de los panes y los peces para atender a estas necesidades. 
Cifras por cierto, incomparables a los millones gastados en el rescate de bancos europeos, cuyos beneficios no sirven hoy día para aliviar las cargas hipotecarias de los endeudados hasta el cuello. Según el Eurostat, una vaca recibe de la UE la media de 12,7 €uros, mientras que en un joven la UE se gasta escasamente 1,26 €uros. La Garantía Juvenil es una medida estrella de la Unión Europea, que trata de garantizar que ningún joven de hasta 25 años se quede más de cuatro meses sin trabajo, formación o periodo de prácticas. Para financiarla apropiadamente la Organización Internacional del Trabajo estima que se necesitarán unos 21.000 millones de €uros. 
Con lo cual, si nos fijamos en que los miles de millones adelantados a los gobiernos para luchar contra el paro son 6.000 entre 28 países y para siete años, es fácil que caigamos en el desánimo y que en lugar de votar el 25 de Mayo, pretendamos leer bajo la sombra de un árbol si el sol acompaña. 


Pero no puede ser así, de ninguna de las maneras. En más de una ocasión he reivindicado la rebeldía ante los mercados, el consumismo y esta cultura de la intolerancia a los derechos de los ciudadanos. 
Es importante poder decir alto y claro “NO” en mi nombre, y apostar por ideologías que opten de una manera clara y concisa por los derechos de los ciudadanos de a pié y la prevalencia de lo público como garantía del estado del bienestar o más bien del Digno Estado de Vida. Un Digno Estado de Vida, que bombardean constantemente gobiernos conservadores y de derechas; pues son a las clases bajas y medias a las que se les piden más sacrificios para salir de la crisis. 
¡Y aunque lo crean no nos engañan, no! España es un ejemplo fiel de que con el pretexto de la crisis, se cambian las políticas de todo lo público, para sondear la privatización. Se merman prestaciones básicas, se recorta en sanidad en educación, se apuesta por una justicia que cuesta dinero, y encima se benefician mayoritariamente la patronal CEOE y todos los que supuestamente para el gobierno, crean empleo. ¡Cuando esto suceda claro! 
Es imprescindible que los ciudadanos votemos por una Europa laica, en la cual quepan todas las posibles creencias religiosas que no sean lesivas para la comunidad y no interfieran en las directrices políticas de los gobiernos. Es necesario votar con energía y hacer campaña con determinación, para que partidos de extrema derecha que nacen en países de centro Europa como el de la francesa Marine Le Pen, tengan un freno en sus ideologías extremistas. 
En imprescindible que la UE apueste por relacionarse efectivamente, solo con aquellos países que respeten todos los derechos ciudadanos, los raciales y sexuales incluidos. Necesitamos una Europa configurada desde su norte al sur, para que los estudiantes tengan las mismas posibilidades en todo el continente, y para que los programas educativos sean compatibles. 
Ahora más que nunca, es necesaria la solidaridad entre países, para equilibrar con equidad el reparto de los recursos financieros de Europa, para equilibrar la balanza en políticas que atiendan a necesidades básicas de los ciudadanos que están ante el umbral de la pobreza. Y que quedo diciendo …etc. Bueno, pues todos estos ideales se encuentran en la ideología SOCIALDEMÓCRATA.
Una ideología que apuesta por las energías renovables, el impulso de la mujer en todos los flancos de la sociedad, lo público como garantías del Digno Estado de Vida; y el reparto equitativo de los recursos y ayudas. Quien más tiene, nunca puede recibir lo mismo que el que tiene poco o nada. Y factores como este –desde la generalidad-, diferencian en muchos casos la orientación de la Unión Europea. Reconozco por mi parte, que el partido que aúna de una manera más clara el conjunto de la Europa que yo quiero, es el Partido Socialista de Europa, en el cual se incluye el PSOE de España. Es por ello que voy a votar por este partido, por mi partido. Al decir mi partido no entienda usted la obviedad. Los socialistas somos libres y plurales, somos socialdemócratas y por ello podemos optar por nosotros mismos, aunque algunos nos acusen de indisciplinados, cuando la moral de nuestro partido se desplaza hacia el centro ideológico. 
Merecemos una Europa mejor, y merecemos una política que moralmente sea merecedora de la confianza de los ciudadanos. ¡¡Vamos a intentarlo!! Por Europa y por la gente.

Florencio Salvador Díaz Fernandez.
Afiliado del PSOE, Agrupación Local de Estepa

Recomiendo estas webs, para cerciorarse de la importancia de las votaciones Europeas: