CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

viernes, 1 de agosto de 2014

EL CARDENAL CAÑIZARES Y "SU" DELGADA LINEA ROJA

El Cardenal Cañizares y "SU" delgada línea roja
Bueno, personalmente creía que el poder de asombrarnos estaba ya agotado para el cardenal Cañizares, pero por lo que nos cuenta religióndigital nada de eso. 

El caso es que aun a pesar de los muchos esfuerzos que se hacen en muchos sitios por parte de los sacerdotes y los agentes de pastoral para acercar la eucaristía a las personas, siempre estarán en guardia sobre posibles concesiones a la dureza del rito de la misa, aquellos que se empeñan en delimitar una delgada línea roja que delimita los espacios; haciendo de la eucaristía una celebración con actores determinados y diferenciados. 

"lo más triste es que la celebración sigue cerrada a la comunidad pues sin el cura no hay misa, lo cual proporciona una pobreza que el Espíritu no se merece"

Desde luego planteamientos hay para todos los gustos, pues somos muchos los que nos hemos manifestado abierta y respetuosamente por un rito eucarístico abierto a todos y de todos, en el cual prime el compartir y la actitud de servicio antes que la importancia de quien preside, celebra o consagra –pues se consagra con la presencia comunitaria ya que en todos reside el Espíritu-. 
Hago aquí mención de una opinión del “Cartujo con licencia propia” en la cual discernía sobre la conveniencia de cambiar la materia –el alimento- en la eucaristía, sin menoscabo de la significancia sacramental:  http://cartujoconlicencia.blogspot.com.es/2011/06/si-en-lugar-de-pan-fueran-naranjas.html
El caso es que el cardenal Cañizares Pide que se mantenga el rito, pero sin "el canto de la paz". Alerta el prelado contra algunos "abusos" en el rito eucarístico de la paz. Y lo más desconcertante es que ordena que el cura no baje del altar y que los fieles no se desplacen. 

O sea –si se me permite la frivolidad-, como no pagas la entrada no hace falta ni que te muevas. El cura ya te va diciendo lo que tienes que responder. No pienses, no cuestiones nada. Di a todo amén o roguemos al Señor, y se bondadoso en la colecta pues eso –sobre todo- si que agrada al Señor. 
Sinceramente y dejando la sorna a un lado, me parece increíble que este hombre piense que con estas actitudes se le hace un favor a Cristo. 
Me parece aun más lamentable que a esto se reduzca la misión evangelizadora de un señor que será cardenal de la Iglesia, pero como dijo el papa Francisco a los obispos, tiene necesidad de impregnarse del olor de las ovejas y relacionarse con el pueblo. 
Particularmente considero agotado el rito de la misa en la actualidad. Fallece una señora mayor y nadie ocupa su lugar. Los sacerdotes continúan predicando desde la perspectiva paternalista haciéndonos a todos conscientes de las muchas faltas que tenemos, en primer lugar; y lo más triste es que la celebración sigue cerrada a la comunidad pues sin el cura no hay misa, lo cual proporciona una pobreza que el Espíritu no se merece. 
Mientras tanto, seguiremos asistiendo a misa y haciendo comunidad de corazón. Pero también seguiremos haciendo eucaristía con la gente, compartiendo el pan, el vino y las patatas fritas. Pero lo que compartamos lo haremos en nombre de Jesucristo y en nombre de la amistad, el servicio y la fraternidad. 
A esto y solo esto, se reduce la vida de un cristiano hoy día. Todo lo demás es relativo como decía Casaldáliga, menos el hambre. Por ello, seamos consecuentes con lo que verdaderamente merece la pena. 
Saludos calurosos desde Andalucía. Atte. Floren.

jueves, 17 de julio de 2014

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - IMPORTANCIA DE LO PEQUEÑO

16 Tiempo ordinario (A) Mateo 13, 24-43
IMPORTANCIA DE LO PEQUEÑO 

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 16/07/14.- Al cristianismo le ha hecho mucho daño a lo largo de los siglos el triunfalismo, la sed de poder y el afán de imponerse a sus adversarios. Todavía hay cristianos que añoran un Iglesia poderosa que llene los templos, conquiste las calles e imponga su religión a la sociedad entera.
Hemos de volver a leer dos pequeñas parábolas en las que Jesús deja claro que la tarea de sus seguidores no es construir una religión poderosa, sino ponerse al servicio del proyecto humanizador del Padre (el reino de Dios), sembrando pequeñas “semillas” de Evangelio e introduciéndose en la sociedad como pequeño “fermento” de vida humana.
La primera parábola habla de un grano de mostaza que se siembra en la huerta. ¿Qué tiene de especial esta semilla? Que es la más pequeña de todas, pero, cuando crece, se convierte en un arbusto mayor que las hortalizas. El proyecto del Padre tiene unos comienzos muy humildes, pero su fuerza transformadora no la podemos ahora ni imaginar.
La actividad de Jesús en Galilea sembrando gestos de bondad y de justicia no es nada grandioso y espectacular: ni en Roma ni en el Templo de Jerusalén son conscientes de lo que está sucediendo. El trabajo que realizamos hoy sus seguidores es insignificante: los centros de poder lo ignoran.
Incluso, los mismos cristianos podemos pensar que es inútil trabajar por un mundo mejor: el ser humano vuelve una y otra vez a cometer los mismos horrores de siempre. No somos capaces de captar el lento crecimiento del reino de Dios.

La segunda parábola habla de una mujer que introduce un poco de levadura en una masa grande de harina. Sin que nadie sepa cómo, la levadura va trabajando silenciosamente la masa hasta fermentarla enteramente.
Así sucede con el proyecto humanizador de Dios. Una vez que es introducido en el mundo, va transformando calladamente la historia humana. Dios no actúa imponiéndose desde fuera. Humaniza el mundo atrayendo las conciencias de sus hijos hacia una vida más digna, justa y fraterna.
Hemos de confiar en Jesús. El reino de Dios siempre es algo humilde y pequeño en sus comienzos, pero Dios está ya trabajando entre nosotros promoviendo la solidaridad, el deseo de verdad y de justicia, el anhelo de un mundo más dichoso. Hemos de colaborar con él siguiendo a Jesús.
Una Iglesia menos poderosa, más desprovista de privilegios, más pobre y más cercana a los pobres, siempre será una Iglesia más libre para sembrar semillas de Evangelio, y más humilde para vivir en medio de la gente como fermento de una vida más digna y fraterna.

miércoles, 16 de julio de 2014

DOY GRACIAS A DIOS, POR LAS MUJERES OBISPO EN LA IGLESIA DE INGLATERRA

"El Evangelio está por encima del organigrama eclesiástico de cualquier religión que siga a Jesús de Nazaret"

El arzobispo de Canterbury y jefe de la Iglesia Anglicana, Justin Welby, elogió la votación histórica de ayer en el Sínodo General de esa congregación, que autorizó la ordenación de mujeres obispos. 

Welby dijo estar "encantado" con el resultado de la votación, aunque admitió que algunos dentro de la Iglesia "tendrán problemas" para aceptarlo. Según Welby, las modificaciones se producen "tras cambios culturales mayores" en la forma que funciona la Iglesia, "ya que ahora la gente está más dispuesta a hablarse de igual a igual de una forma más humana". "Estoy encantado que vamos a poder ordenar a mujeres obispos. Es algo que estaba personalmente interesado en que pasara y es enormemente importante", agregó. Welby habló de la necesidad de "incluir a todos" dentro del Anglicanismo, y de funcionar "más como una familia que como grupos partidarios". http://www.periodistadigital.com/religion/otras-confesiones/2014/07/15/welby-estoy-encantado-religion-iglesia-anglicana-mujeres-obispo.shtml

Sin lugar a dudas, por esta trascendental decisión no va a desaparecer la Iglesia de Inglaterra. A unos les gustará más y a otros menos, pero el trasfondo de la cuestión es que estas decisiones no afecten a la evangelización de los pueblos, ni a la predicación de la Palabra de Dios. 

El Evangelio está por encima del organigrama eclesiástico de cualquier religión que siga a Jesús de Nazaret. Es el problema que acarrea el catolicismo. La iglesia católica niega el sacerdocio femenino por una mera cuestión de orden jerárquico, que excluye a todo un sexo del servicio sacerdotal; amputando gravemente todas las posibilidades que todos y todas las seguidoras de Cristo, tienen encomendado en la transmisión de su Palabra y servicio a la los demás. 
El director de L’Osservatore Giovanni Maria Vian afirma contra la decisión de la Iglesia anglicana que: "La ordenación de 'obispas' es un evento grave que complica el camino ecuménico". Y dice obispas en un uso absolutamente peyorativo de la palabra. ¿A qué estamos jugando? ¿Acaso este es el único impedimento para la unidad de las iglesias? ¿Y donde dejamos los intereses económicos que a buen seguro tienen cada una de ellas? 

La diferencias entre ambas no es cuantitativa, sino cualitativa. Y la Iglesia anglicana abre sus puertas a todos y todas los que encuentren en su vida una vocación real para seguir a Cristo. Y si los que están en desacuerdo salen, ellos han tenido su oportunidad. Pero otras también la tendrán de poder hacer comunidad eclesial e inclusiva donde todos y todas tienen acceso a las responsabilidades y al servicio desde todo plano. Desde estas humildes letras bendigo esta decisión y doy gracias al Espíritu que ilumino las conciencias de los votantes para llegar a este trascendental acuerdo. 

SANTIAGO APÓSTOL EL MAYOR, PATRÓN DE ESPAÑA Y PROTECTOR DE ESTEPA


miércoles, 9 de julio de 2014

ESTEPA, Y LA FRACTURA DE LA PAZ LOCAL

Estepa, y la fractura de la paz local


Toda España asiste al espectáculo que en estos días ofrece nuestro pueblo en los medios de comunicación. Y es triste por varias razones. En primer lugar por el sufrimiento que causan los delitos en las personas que los sufren, y en segundo lugar porque se perturba la paz de una pequeña ciudad que como pueblo que es, se gloría de tener la tranquilidad como un hábito de vida saludable. Estepa es un gran pueblo del corazón de Andalucía, y la tónica que le adorna en la mayoría de su gente, es la hospitalidad, la solidaridad y la acogida. 

Ahora bien, cuando a los ciudadanos se les deja de lado en sus reivindicaciones pues pasa lo que pasa. Nunca se debe de tomar nadie la justicia por su mano, pero escuchando esta mañana a la Delegada del Gobierno en Sevilla –Sra. Crespo- admitiendo que aun a pesar de los robos continuados Estepa está por debajo de la media provincial; casi da miedo pensar que tenemos que quedarnos de brazos cruzados esperando a superar ese porcentaje de criminalidad para que actúen las fuerzas de seguridad del estado. Créanme que este problema viene de lejos. Viene de un código penal demasiado laxo con los hurtos continuados, viene de una sociedad que asiste con temor a la caída de los servicios públicos y la atención ciudadana, por causa de la “puñetera” crisis que a todos nos están haciendo pagar, viene de un ayuntamiento con una plantilla de policía local numerosísima y que patrullan en los coches en grupo de tres y cuatro mientras las motos patrulla descansan a la sombra; vienen de una nefasta política de seguridad y protección ciudadana. Este problema ahonda sus raíces en un déficit muy significativo de educación y sentido de la urbanidad, en ciertos sectores de la sociedad. Una sociedad que por sí misma no deja de hacer esfuerzos para no excluir al diferente, al raro y al que no forma parte de la generalidad de la comunidad. Pero hay que seguir unas determinadas reglas comunes. Unas reglas que nos podrían llevar a exigir a los sujetos, que traten a los demás como ellos mismos quieren ser tratados, con respeto, dignidad y si es posible solidaridad. Lo que está claro es que todos debemos de colaborar para que estos actos vandálicos tengan un fin certero, y para que sus responsables sean llevados ante la justicia. Aun así, el tema de estas familias de características especiales no podemos tratarlo a la ligera y darles a estas personas que están en la exclusión, la medicina de más exclusión. La sociedad debe de articular desde las instituciones públicas y los servicios municipales, las actuaciones oportunas para que estas personas se integren en la sociedad, para que los niños asistan a clase y tengan cubiertas sus necesidades primordiales. Tenemos orientadores, pedagogos, trabajadores sociales…etc. Pero hay que estar bien organizados para lograr una paz duradera, y una garantía de vida digna para todos los ciudadanos, incluyendo a estos en estado de exclusión. Con esto último, no exonero de responsabilidad a nadie que haya causado el mal o se haya apoderado de lo ajeno; pero ruego que tratemos este tema con la cabeza fría para lograr que la convivencia se restablezca en Estepa sin causar más incidentes y sin permitir que ninguna familia quede marcada con el estigma de la criminalidad y la indiferencia.

miércoles, 2 de julio de 2014

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - TRES LLAMADAS DE JESÚS

14 Tiempo ordinario (A) Mateo 11, 25-30
TRES LLAMADAS DE JESÚS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

El evangelio de Mateo ha recogido tres llamadas de Jesús que hemos de escuchar con atención sus seguidores, pues pueden transformar el clima de desaliento, cansancio y aburrimiento que a veces se respira en alguno sectores de nuestras comunidades.

“Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados. Yo os aliviaré”. Es la primera llamada. Está dirigida a todos los que viven su religión como una carga pesada. No son pocos los cristianos que viven agobiados por su conciencia. No son grandes pecadores. Sencillamente, han sido educados para tener siempre presente su pecado y no conocen la alegría del perdón contínuo de Dios. Si se encuentran con Jesús, se sentirán aliviados.
Hay también cristianos cansados de vivir su religión como una tradición gastada. Si se encuentran con Jesús, aprenderán a vivir a gusto con Dios. Descubrirán una alegría interior que hoy no conocen. Seguirán a Jesús, no por obligación sino por atracción.
“Cargad con mi yugo porque es llevadero y mi carga ligera”. Es la segunda llamada. Jesús no agobia a nadie. Al contrario, libera lo mejor que hay en nosotros pues nos propone vivir haciendo la vida más humana, digna y sana. No es fácil encontrar un modo más apasionante de vivir.
Jesús libera de miedos y presiones, no los introduce; hace crecer nuestra libertad, no nuestras servidumbres; despierta en nosotros la confianza, nunca la tristeza; nos atrae hacia el amor, no hacia las leyes y preceptos. Nos invita a vivir haciendo el bien.
“Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y encontraréis descanso”.
Es la tercera llamada. Hemos de aprender de Jesús a vivir como él. Jesús no complica nuestra vida. La hace más clara y más sencilla, más humilde y más sana. Ofrece descanso. No propone nunca a sus seguidores algo que él no haya vivido. Nos invita a seguirlo por el mismo camino que él ha recorrido. Por eso puede entender nuestras dificultades y nuestros esfuerzos, puede perdonar nuestras torpezas y errores, animándonos siempre a levantarnos.
Hemos de centrar nuestros esfuerzos en promover un contacto más vital con Jesús en tantos hombres y mujeres necesitados de aliento, descanso y paz. Me entristece ver que es precisamente su modo de entender y de vivir la religión lo que conduce a no pocos, casi inevitablemente, a no conocer la experiencia de confiar en Jesús. Pienso en tantas personas que, dentro y fuera de la Iglesia, viven “perdidos”, 
(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

sábado, 28 de junio de 2014

SER PERSONAS DIGNAS - 28 DE JUNIO

Nos gustan tanto las efemérides que hay un día para todo y para todos, y como bien es sabido hoy es el día del Orgullo Gay. Y en el propio colectivo gay, transexual y bisexual, pues existe de todo pues el abanico es tan amplio como amplias son las posibilidades de SER personas. También hay cristianos y cristianas.

"¡Yo no quiero misericordia por ser gay, pues la condición homosexual no lleva implícito el pecado! Yo quiero todo aquello a lo que un digno hijo de Dios pueda aspirar. Todo. Ni más ni menos."

Y como cristianos que somos, tenemos un motivo de ejemplaridad para afrontar este día y todos los días, Jesucristo. ¿Sabía Jesús de sexualidad? Claro que supo de sexualidad. La sexualidad está en la mente y en la propia esencia del ser humano, y como humano que era “Jesús tuvo que tener deseo sexual” (José Mª Castillo). Ojo, hablo de deseo no de relaciones sexuales. De esas cosas personales respecto de Jesús, el evangelio no dice nada aunque si las hubiera tenido, su mensaje, persona y la obra de la redención hacia nosotros, no queda invalidada desde ningún punto de vista, pues todo lo ánima el Espíritu Santo de Dios como aliento de vida (Jürgen Moltmann). 


Lo que es una autentica lastima, es que centrándose Jesús en la necesidad de la felicidad para el ser humano, en el interés que tuvo por la salud de las personas y su propia vida afectiva, desarrollando lazos sensibles de autentica fraternidad comunitaria como autentica táctica para la evangelización; nuestra Iglesia Católica –especialmente la española- se afane constantemente en denostar a los homosexuales y demás grupos de género.

Al no acoger a ciertos sectores, la jerarquía debiera darse cuenta de que devalúan plenamente el sentido de comunidad, realizan una acepción de personas denunciada por Jesús y encima pierden un motivo ejemplar para estar orgullosos de sí mismos como pastores. Y es que, todo lo que para los obispos no es normal, está intrínsecamente desordenado. Todo lo que no es conforme a su opinión sobre cualquier cosa, está apartado de la comunión de la iglesia.

¿Cómo así somos Iglesia? Esta es ya una guerra declarada y defendida por los obispos, en pro de un magisterio que es causa interpretativa de la Palabra de Dios realizada por hombres; pero que nunca puede ser flagelo para subyugar denostar y anatematizar la vida de la gente. Nos refresca el espíritu, el percibir que entre los muchos gestos del Papa Francisco están los dirigidos tímidamente a los homosexuales, dejando claro que no hay que estar obsesionados ni nada por el estilo; y haciendo constantemente un llamamiento hacia una pastoral de inclusión y no de exclusión.

Aun así, todos los creyentes homosexuales o que pertenezcamos a la diversidad sexual considero que debemos ser cautelosos, pues el hecho de que el Papa pregunte por nosotros a los obispos del mundo, no nos garantiza una inclusión de nuestra afectividad sexual y nuestro “Ser” como personas. Se habla de mostrar misericordia, de ser generosos…etc. ¡A ver si encima de lo que llevamos aguantado les vamos a tener que dar las gracias por pedir para nosotros misericordia! 

¡Yo no quiero misericordia por ser gay, pues la condición homosexual no lleva implícito el pecado! Yo quiero todo aquello a lo que un digno hijo de Dios pueda aspirar. Todo. Ni más ni menos. 
Y ello implica el que a nosotros o se nos quiere con nuestra sexualidad incluida y se reconoce nuestra propia naturaleza de personas, o que simplemente se nos deje en paz para seguir –como hasta ahora- iluminando nuestra vida desde la Luz del Evangelio, siendo entre los nuestros la levadura de Jesús de Nazaret.

Considero un derecho el ejercer libremente lo que cada uno viva en sí mismo y lo viva con naturalidad. Creo que es una grandeza para la humanidad, y creo que da pleno sentido al evangelio de Jesús el que muchas personas podamos hacer un uso particular de la libertad, aunque la jerárquica iglesia solo considere libertad a la suya, la llamada libertad responsable, que descansa en el principio anunciado de que “quien se mueva no sale en la foto”. Me duelen las personas y me duele la iglesia. Me duele que algunos quieran esgrimir la Biblia al pié de la letra para condenar por ejemplo la homosexualidad; y no cojamos el pié de la letra otros pasajes para defender aquello en lo que jamás debiera de haberse convertido la Iglesia de Jesús.

“Obedecedlos y haced todo lo que os digan. Pero no sigáis su ejemplo, porque dicen una cosa y hacen otra” (Mt 23,3). ¡Qué sabio fue Jesús!
Para terminar, solo dar un mensaje esperanzador. Los que en Jesús tenemos puesta nuestra mirada y nos tratamos de manera fraternal y solidaria, seremos Iglesia aun a pesar de los que piensan que no los somos. Aquellos que pasaron de largo ante el hombre herido en el camino (Lc 10, 31-32), no se pararán en el camino ante nuestra necesidad. Dios Padre si lo hace pues es bondadoso y es lo que llamamos en el pueblo harina de otro costal.

Este Dios Padre, en Jesús y por Jesús -su revelador- renueva nuestra esperanza en la superación diaria de obstáculos y controversias. De sus labios recibimos un apoyo, para dejar caer la cabeza en su hombro para poder reír y llorar. La amplitud de su corazón, en Dios se hace acogida total pues con el profeta nos dice: “¿acaso una madre olvida o deja de amar a su propio hijo? Pues aunque ella lo olvide, yo no te olvidaré” (Isaías 49,15). Ánimo a todos los que amáis sin tener que pedir permiso para ello. Ánimo a los que os amáis tal y como somos. Tened en cuenta que si no os amarais os respetarais y aceptarais, le estaríais faltando el respeto a Dios.
Floren de Estepa.

PADRE NUESTRO, DE TODOS LOS AMORES

Padre nuestro y padre de todos.
De los altos y los bajos,
de los hambrientos y los hastiados,
de los tradicionalmente casados,
y padre también de los homosexuales.
Como me siento hijo/a  tuyo/a, te digo
que quiero vivir en ese reino que prometes
y que día a día esperamos.
Queremos repartirnos entre todos
el pan, las flores, el tiempo y el trabajo.
Equitativamente y sin desigualdades,
ya que todos, ¡todos somos imagen y semejanza tuya!
Espero de ti el perdón tan necesario,
para ofrecerlo a aquellos que nos ofenden
con teorías sobre nuestra sexualidad,
que se basan en la muerte y la degradación;
Ese perdón que nos haga vivir serenamente el futuro.
También nosotros queremos perdonarnos,
colaborando a levantar un mundo derruido,
Un mundo que se atreve a pesar el amor
para separar el legítimo del ilegitimo.
Como si todo el amor no proviniera de ti.
Queremos aportar nuestra fuerza en la lucha,
del odio egoísta,
de la boca soberbia,
de la ciega violencia,
de la xenofobia bendecida,
de los deseos que esclavizan,
de toda individualidad que excluya.
Tentaciones que cada día nos acosan
como a Jesús un día le acosaron.
Con su fuerza, que es la tuya,
queremos rechazarlas
y bendecirte por nuestro amor y sexualidad.
Quiero ser fuerte para rechazar,
todo aquello que lastre mi dignidad personal,
y convencid@  de la enormidad de tu corazón
poder decirte:

(Adaptación del P.N. de Arbeloa)

viernes, 27 de junio de 2014

EL CORPUS EN EL SIGLO XXI

El “CORPUS” en el siglo XXI
La fiesta del Corpus Christi se celebró por vez primera en la ciudad de Lieja en el año 1246. Luego sería el papa Urbano IV el que la constituiría como solemnidad en el orbe católico en el año 1264. Y su creación no deja de ser paradójica, en cuanto que allá por el siglo VIII se quiso realzar y ensalzar el misterio eucarístico, cuando se le había cerrado al pueblo las puertas a este mismo misterio; por medio de la misa en silencio y de espaldas al pueblo, en lengua extranjera y un ritual cerrado en el cual las personas solo acuden y –si acaso- contestan. 

Estamos casi en las mismas hoy por hoy. La misa es una cosa y puede que en ocasiones esté exenta de misterio eucarístico. Sí, porque cuando se establece un ritual cerrado, un ritual denso solemne y solo para unos pocos que puede que lo entiendan; se encarece la significación de la Eucaristía que Jesús nos enseñó a celebrar, en la cual prima la actitud de servicio y el compartir, por encima de todas las cosas. Yo celebro la eucaristía en cuanto que asisto a ella junto a la comunidad cristiana, y reconozco en ese trozo de pan fino y blanco la Presencia de Jesucristo, al igual que reconozco la misma Presencia en cualquier alimento que es vivido y compartido en su Nombre y entre Hermanos. En actitud de servicio de entrega, se sinceridad y autenticidad. “La Eucaristía es la fuente y cima de toda la evangelización” (Presbyterorum Ordinis - Vaticano II. 7-12-1965). Hoy por hoy, considero que esta máxima es cierta pero incompleta si se mira desde el prisma eclesial. La eucaristía es fuente y puede ser cima y cumbre, pero tal y como la tenemos enfocada en nuestros días es absolutamente inservible para la nueva evangelización. Una evangelización cuya esperanza radica en los jóvenes, en aquellos que tienen el mundo en sus manos y que están ávidos de enseñanzas, de principios y de liderazgo. ¿Cómo es posible que la Iglesia en cada una de sus parroquias –y siento generalizar-, no consiga revitalizar el rostro de Jesús de Nazaret y lo haga atrayente a los ojos de todas las personas, como por ejemplo hace el papa Francisco? Para ello sería muy necesario la tan deseada por algunos descentralización de las parroquias y la diversificación en cuanto a las responsabilidades pastorales entre el pastor y los agentes de pastoral y los laicos. Y creedme que se de lo que hablo. Las parroquias están muy necesitadas de democracia, sí. No tiene porqué ser esto un término o principio ajeno a la iglesia, cuando se solicita por activa y por pasiva sentido de comunidad, congregación, unidad…etc. Para ello, lo primero que habría que hacer es reconocer como servicio pastoral a tantas personas que ajenas a la iglesia pero con un trasfondo cristiano en muchos casos, hacen el bien sin mirar a quien y nos dan una lección de entrega y humanidad a los de misa y oración todos los días (Mc 9,40). “El apostolado de los laicos, que surge de su misma vocación cristiana nunca puede faltar en la Iglesia (Proemio de la Apostolicam Actusitatem, Vaticano II. 18-11-1965). Pero hay que dejarles trabajar, hay que dejar terreno de actuación, y sobre todo hay que saber acercar la eucaristía a las personas. Pero no haciendo una procesión cada vez más pomposa -y vive Dios que me refiero a la generalidad-, que era útil hace 800 años y cuyo misterio y esencia hoy es absolutamente desconocido para la mayoría del pueblo. Por cierto, no me gusta hablar de misterio respecto de lo indescifrable cuando hablo de eucaristía. Yo la considero un misterio, pero un misterio a descifrar a desvelar. Porque no hay eucaristía sin persona humana, sin humanidad. Y la Eucaristía tiene tantas facetas y posibilidades de relevarles y mostrarse maravillosa, fraternal, enriquecedora, sensible, cercana…etc; tantas como personas hay en el mundo y somos muchas. Para sintetizar todo esto acabo citando al apreciado amigo José Antonio Pagola, al cual nunca le falta una pizca de razón: “la preocupación por defender y precisar la presencia del Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Eucaristía, ha podido llevarnos inconscientemente a olvidar la presencia viva del Señor Resucitado en el corazón de toda la comunidad cristiana”. Si no actualizamos la eucaristía, se nos perderá entre los varales del palio de respeto. Esperemos que no ocurra y que todos colaboremos en ello. Abrazos fraternos.

Atte. Floren.

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - SOLO JESÚS EDIFICA LA IGLESIA

S. Pedro y S. Pablo (A) Mateo 16, 13-19
SOLO JESÚS EDIFICA LA IGLESIA
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA25/06/14.- El episodio tiene lugar en la región pagana de Cesarea de Filipo. Jesús se interesa por saber qué se dice entre la gente sobre su persona. Después de conocer las diversas opiniones que hay en el pueblo, se dirige directamente a sus discípulos: “Y vosotros, ¿ quién decís que soy yo?”

Jesús no les pregunta qué es lo que piensan sobre el sermón de la montaña o sobre su actuación curadora en los pueblos de Galilea. Para seguir a Jesús, lo decisivo es la adhesión a su persona. Por eso, quiere saber qué es lo que captan en él.
Simón toma la palabra en nombre de todos y responde de manera solemne: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús no es un profeta más entre otros. Es el último Enviado de Dios a su pueblo elegido. Más aún, es el Hijo del Dios vivo. Entonces Jesús, después de felicitarle porque esta confesión sólo puede provenir del Padre, le dice: “Ahora yo te digo: tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”.
Las palabras son muy precisas. La Iglesia no es de Pedro sino de Jesús. Quien edifica la Iglesia no es Pedro, sino Jesús. Pedro es sencillamente “la piedra” sobre la cual se asienta “ la casa” que está construyendo Jesús. La imagen sugiere que la tarea de Pedro es dar estabilidad y consistencia a la Iglesia: cuidar que Jesús la pueda construir, sin que sus seguidores introduzcan desviaciones o reduccionismos.
El Papa Francisco sabe muy bien que su tarea no es “hacer las veces de Cristo”, sino cuidar que los cristianos de hoy se encuentren con Cristo. Esta es su mayor preocupación. Ya desde el comienzo de su su servicio de sucesor de Pedro decía así: “ La Iglesia ha de llevar a Jesús. Este es el centro de la Iglesia. Si alguna vez sucediera que la Iglesia no lleva a Jesús, sería una Iglesia muerta”.
Por eso, al hacer público su programa de una nueva etapa evangelizadora, Francisco propone dos grandes objetivos. En primer lugar, encontrarnos con Jesús, pues “él puede, con su novedad, renovar nuestra vida y nuestras comunidades... Jesucristo puede también romper los esquemas aburridos en los cuales pretendemos encerrarlo”.
En segundo lugar, considera decisivo “volver a la fuente y recuperar la frescura original del Evangelio” pues, siempre que lo intentamos, brotan nuevos caminos, métodos creativos, signos más elocuentes, palabras cargadas de renovado significado para el mundo actual”. Sería lamentable que la invitación del Papa a impulsar la renovación de la Iglesia no llegara hasta los cristianos de nuestras comunidades.
(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

martes, 24 de junio de 2014

PLEGARIA DE ACCIÓN DE GRACIAS POR LOS NUEVOS ESPOSOS

Plegaria de acción de gracias por los esposos. En el caso para la que lo realicé, el enlace de Miguel y Lucía.

Padre bueno, que nos amas y nos buscas,
        estamos contentos en tu presencia
        y por ello te damos gracias.
        Hoy vemos aquí a Lucia y a Miguel,
        una pareja que vive el amor y cuyo amor
        transforma sus vidas en una fiesta.
        En ellos vemos los brillantes ojos del cariño,
        la sonrisa, el beso y los abrazos…etc.
        Las apasionadas obras del amor:
        la entrega, el compartir,
        la fecundidad y la aceptación,
        son las luces, la música y la danza
        y el banquete de nuestra fiesta.
        No nos cansaremos nunca de alegrarnos, Padre,
        por el amor de esta pareja
        y por el día en que se conocieron
        y descubrieron en sus vidas tu propia esencia
        y la de tu Hijo Jesús, la esencia del amor.
        ¿Cómo no alabarte por el amor de los padres,
        de los esposos, de los hijos, de los hermanos,
        de los amigos y de los compañeros de trabajo;
        que cada día nos dan a beber su amor?
        No podemos menos que bendecirte por todos los que,
        impulsados por la fe o sin ella,
        están luchando en el mundo
        para crear un clima
        en el que nos podamos querer como hermanos.
        Y en medio de ese mundo estáis vosotros,
        y todos los que hoy os acompañamos
        y que venimos de cerca o de lejos.
        Estamos hoy aquí todos unidos,
        somos signo de fraternidad
        en esta casa de Francisco de Asís
        donde se nos recibe con la “Paz y el Bien”.
        Esta casa en la cual se guarda esa Cruz,
        cuya sombra ha marcado la vida de Lucía y su familia,
        pues en ella y por ella recibimos la salud
        y en ella nos apoyamos en las adversidades de la vida.
        Que Él, Jesús, guíe vuestra vida.
        Que la dirija por caminos de felicidad y de superación.
        La vida como el deporte, es una continua carrera
        en la cual superar obstáculos y dificultades.
        Vosotros no navegaréis en la indiferencia,
        sino que el tesoro que tenéis en vuestras familias y amigos,
        es señal de vuestro compromiso
        con la vida y con la gente.
        Amando, respetando y siendo sinceros y cristalinos.
        Lucia y Miguel, vuestra alegría es la nuestra,
        de todos los que estamos aquí.

        Y por ello, damos gracias a Dios. Así sea.

(Adaptación de una plegaria de Jesús Burgaleta, realizada por Florencio S. Díaz Fernández)

viernes, 20 de junio de 2014

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - ESTANCADOS - CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

Cuerpo y Sangre de Cristo. Juan 6, 51-58 
ESTANCADOS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIAEl Papa Francisco está repitiendo que los miedos, las dudas, la falta de audacia... pueden impedir de raíz impulsar la renovación que necesita hoy la Iglesia. En su Exhortación “La alegría del Evangelio” llega a decir que, si quedamos paralizados por el miedo, una vez más podemos quedarnos simplemente en “espectadores de un estancamiento infecundo de la Iglesia”. 

Sus palabras hacen pensar. ¿Qué podemos percibir entre nosotros? ¿ Nos estamos movilizando para reavivar la fe de nuestras comunidades cristianas, o seguimos instalados en ese “estancamiento infecundo” del que habla Francisco? ¿Dónde podemos encontrar fuerzas para reaccionar?
Una de las grandes aportaciones del Concilio fue impulsar el paso desde la “misa”, entendida como una obligación individual para cumplir un precepto sagrado, hacia la “eucaristía” vivida como celebración gozosa de toda la comunidad para alimentar su fe, crecer en fraternidad y reavivar su esperanza en Cristo.
Sin duda, a lo largo de estos años, hemos dado pasos muy importantes. Quedan muy lejos aquellas misas celebradas en latín en las que el sacerdote “decía” la misa y el pueblo cristiano venía a “oír” la misa o “asistir” a la celebración. Pero, ¿no estamos celebrando la eucaristía de manera rutinaria y aburrida?
Hay un hecho innegable. La gente se está alejando de manera imparable de la práctica dominical porque no encuentra en nuestras celebraciones el clima, la palabra clara, el rito expresivo, la acogida estimulante que necesita para alimentar su fe débil y vacilante.
Sin duda, todos, pastores y creyentes, nos hemos de preguntar qué estamos haciendo para que la eucaristía sea, como quiere el Concilio, “centro y cumbre de toda la vida de la comunidad cristiana”. Pero, ¿basta la buena voluntad de las parroquias o la creatividad aislada de algunos, sin más criterios de renovación?
La Cena del Señor es demasiado importante para que dejemos que se siga “perdiendo”, como “espectadores de un estancamiento infecundo” ¿No es la eucaristía el centro de la vida cristiana”. ¿Cómo permanece tan callada e inmóvil la jerarquía? ¿Por qué los creyentes no manifestamos nuestra preocupación y nuestro dolor con más fuerza?
El problema es grave. ¿Hemos de seguir “estancados” en un modo de celebración eucarística, tan poco atractivo para los hombres y mujeres de hoy? ¿Es esta liturgia que venimos repitiendo desde hace siglos la que mejor puede ayudarnos a actualizar aquella cena memorable de Jesús donde se concentra de modo admirable el núcleo de nuestra fe?

jueves, 19 de junio de 2014

MI OPINIÓN SOBRE FELIPE VI Y LA MONARQUÍA PARLAMENTARIA

Mi opinión sobre Felipe VI
Sin lugar a dudas hoy es un día histórico para nuestro país. España es un país democráticamente joven y está muy a la altura del desarrollo institucional y del relevo en las responsabilidades del estado. Y creo que somos muchas las personas que hoy por la mañana hemos seguido la jura del nuevo rey Felipe VI y todo el protocolo desarrollado al efecto tanto en al palacio de la Zarzuela, las Cortes y las calles de Madrid y finalmente el palacio real. 

Solo quiero opinar al respecto de mi posicionamiento respecto de este acontecimiento. Como muchos saben soy una persona de ideales políticos y religiosos progresistas. No soy conservador -aunque entiendo el conservadurismo como un honorable principio a desarrollar con coherencia si a uno le place, y tengo amigos conservadores a los que les profeso un gran afecto y en mi proceso formativo religioso siempre he admitido que de todo y de todos se aprende, tanto de progresistas como conservadores. Ser progresista no es sinónimo de republicanismo ni de ateísmo u agnosticismo.

Reconozco que he vivido la proclamación del nuevo rey con mucha atención y mucha emoción. Lo primero es que me encantan estos protocolos y solemnidades. Pero de una manera más responsable considero muy apropiada la formula de monarquía parlamentaria, que da al pueblo toda la soberanía, y tiene al jefe del estado como elemento representativo y de cohesión al servicio del gobierno.

¿Sería mejor la republica? Pues no lo sé, la verdad. Y no porque no la haya conocido, sino porque en muchos países cercanos y lejanos –miremos Francia- cuyas raíces ahondan en la formula republicana, se han preciado en muchos momentos irregularidades, escándalos, robos y obscenidades antidemocráticas, como posibles son estos actos en cualquier institución gestionada por personas. Miramos la monarquía y solo vemos privilegios y prebendas, pero no profundizamos en el servicio que dan al país. ¿Una republica y todo su aparato republicano está exento de privilegios, protocolos, honores castrenses, palacios y condecoraciones? En absoluto. Incluso analistas políticos de toda índole han coincidido en estos días en que la monarquía amortiza con creces su presupuesto anual, por los servicios que presta al estado y sus instituciones.


En definitiva. Puede que me diera igual monarquía o republica, pero insisto en que estamos en una monarquía y existen cauces legislativos y constitucionales para cambiar el sistema cuando una mayoría del pueblo español lo considere oportuno. Hoy por hoy, admito que en Felipe VI de Borbón y Grecia reconozco la imagen de la honestidad y la modernidad. Y este rey, como él mismo ha admitido, es rey de todos y de todos los que quieran ser representados por él. 
Así que le doy mi beneplácito. Le deseo lo mejor como rey y como persona junto a su familia, y espero que nos de la oportunidad de seguir confiando en la Corona de España.

martes, 17 de junio de 2014

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - CONFIAR EN DIOS - SANTÍSIMA TRINIDAD

Santísima Trinidad (A) Juan 3, 16-18
CONFIAR EN DIOS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA11/06/14.- El esfuerzo realizado por los teólogos a lo largo de los siglos para exponer con conceptos humanos el misterio de la Trinidad apenas ayuda hoy a los cristianos a reavivar su confianza en Dios Padre, a reafirmar su adhesión a Jesús, el Hijo encarnado de Dios, y a acoger con fe viva la presencia del Espíritu de Dios en nosotros.
Por eso puede ser bueno hacer un esfuerzo por acercarnos al misterio de Dios con palabras sencillas y corazón humilde siguiendo de cerca el mensaje, los gestos y la vida entera de Jesús: misterio del Hijo de Dios encarnado.
El misterio del Padre es amor entrañable y perdón continuo. Nadie está excluido de su amor, a nadie le niega su perdón. El Padre nos ama y nos busca a cada uno de sus hijos e hijas por caminos que sólo él conoce. Mira a todo ser humano con ternura infinita y profunda compasión. Por eso, Jesús lo invoca siempre con una palabra: “Padre”.
Nuestra primera actitud ante ese Padre ha de ser la confianza. El misterio último de la realidad, que los creyentes llamamos “Dios”, no nos ha de causar nunca miedo o angustia: Dios solo puede amarnos. Él entiende nuestra fe pequeña y vacilante. No hemos de sentirnos tristes por nuestra vida, casi siempre tan mediocre, ni desalentarnos al descubrir que hemos vivido durante años alejados de ese Padre. Podemos abandonarnos a él con sencillez. Nuestra poca fe basta.
También Jesús nos invita a la confianza. Estas son sus palabras: “No viváis con el corazón turbado. Creéis en Dios. Creed también en mí”. Jesús es el vivo retrato del Padre. En sus palabras estamos escuchando lo que nos dice el Padre. En sus gestos y su modo de actuar, entregado totalmente a hacer la vida más humana, se nos descubre cómo nos quiere Dios.
Por eso, en Jesús podemos encontrarnos en cualquier situación con un Dios concreto, amigo y cercano. Él pone paz en nuestra vida. Nos hace pasar del miedo a la confianza, del recelo a la fe sencilla en el misterio último de la vida que es solo Amor.
Acoger el Espíritu que alienta al Padre y a su Hijo Jesús, es acoger dentro de nosotros la presencia invisible, callada, pero real del misterio de Dios. Cuando nos hacemos conscientes de esta presencia continua, comienza a despertarse en nosotros una confianza nueva en Dios.
Nuestra vida es frágil, llena de contradicciones e incertidumbre: creyentes y no creyentes, vivimos rodeados de misterio. Pero la presencia, también misteriosa del Espíritu en nosotros, aunque débil, es suficiente para sostener nuestra confianza en el Misterio último de la vida que es solo Amor. 
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