CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

martes, 22 de mayo de 2012

ASCENSIÓN DEL SEÑOR - ORACIÓN CONTEMPLATIVA


Ascensión del Señor - Tiempo Pascual -

+ Quisiera callarme, Señor, y esperarte

Quisiera callarme,
para comprender
lo que sucede en tu mundo.

Quisiera callarme,
para estar junto a las cosas,
junto a todas tus criaturas,
y oír tu voz.

Quisiera callarme,
para reconocer tu voz
entre otras muchas
que me piden ayuda.

“Cuando todas las cosas
estaban en medio del silencio
dice la Biblia -,
vino desde en trono divino,
oh Señor, tu palabra todopoderosa”.

Quisiera callarme
y sorprenderme
de que tú tienes palabras para mí.

Señor, no soy digno
de que tu vengas a mí,
pero di sólo una palabra,
y mi vida quedará transformada.

(Jorg Zink)

+Oración colecta         

 Bendito sea el Rey del Universo

Oh Jesucristo, Redentor de todos,
que, antes de que la luz resplandeciera,
naciste de tu Padre soberano
con gloria semejante a la paterna.

Tú que eres luz y resplandor del Padre
y perpetua esperanza de los hombres,
escucha las palabras que tus siervos
elevan hasta ti de todo el orbe.

La tierra, el mar, el cielo y cuanto existe
bajo la muchedumbre de sus astros
rinden tributo con un canto nuevo
a quien la nueva salvación nos trajo.

Y nosotros, los hombres, los que fuimos
lavados con tu sangre sacratísima,
celebramos también, con nuestros cantos
y nuestras alabanzas, tu venida.

Gloria sea al divino Jesucristo,
que nació de tan puro y casto seno,                          
y gloria  igual al Padre y al Espíritu
por infinitos e infinitos tiempos. Amén.



La Palabra de Dios nos ilumina

Hechos de los Apóstoles 1,15-17

15 Un día de aquellos, en que se habían reunido unos ciento veinte, Pedro se puso en pie en medio de los  hermanos y dijo:16 «Hermanos, tenía que cumplirse lo que anunció el Espíritu Santo por boca de David acerca de Judas, el guía de los que prendieron a Jesús.  17 Era uno de nosotros y formaba parte de nuestro ministerio. 20 Porque está escrito en el libro de los Salmos: Que su morada se convierta en un desierto y no haya quien habite en ella. Y: que ocupe otro su cargo.  20 Porque está escrito en el libro de los Salmos: Que su morada se convierta en un desierto y no haya quien habite en ella. Y: que ocupe otro su cargo.  21Conviene, por tanto, que uno de los que nos han acompañado todo el tiempo que Jesús, el Señor, estuvo con nosotros,   22 a partir del bautismo de Juan hasta el día en que subió al cielo, sea constituido testigo de su resurrección con nosotros». 23 Y presentaron a dos: a José, llamado Barsabá, por sobrenombre Justo, y a Matías. 24 Y oraron así: «Tú, Señor, que conoces el corazón de todos los hombres, muéstranos a cuál de estos dos has elegido 25 para ocupar en este ministerio del apostolado el puesto que abandonó Judas para irse a su lugar». 26 Lo echaron a suertes, y cayó la suerte sobre Matías, que fue agregado a los once apóstoles..



Salmo Responsorial

Sal 103,1-2 *Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas.

Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser su santo nombre... etc.



1Jn 4,11-16

11 Queridos míos, si Dios nos ha amado de este modo, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.   12 Jamás ha visto nadie a Dios. Si nos amamos los nos a los otros, Dios está en nosotros, y su amor en nosotros es perfecto.  13 Por esto conocemos que estamos con él y él en nosotros: porque él nos ha dado su Espíritu.  14 Nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado a su Hijo, el Salvador del mundo.  15 Si uno confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, Dios está en él y él en Dios.   16 Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene, y hemos creído. Dios es amor; y el que está en el amor está en Dios, y Dios en él. 



+ Jn 17,11-19

11 Ya no estoy en el mundo; pero ellos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, guarda con tu poder a los que e has confiado, para que sean, como nosotros, una sola cosa.  12 Cuando yo estaba con ellos, yo los guardaba y los protegía con tu poder; tú me los confiaste, y ninguno se perdió, a no ser el que tenía que perderse para que se cumpliera la Escritura. 13 Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas cuando todavía estoy en el mundo para que tengan la plenitud de mi alegría.  14 Yo les he confiado tu doctrina; el mundo los odia porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.   15 No te pido que los saques del mundo, sino que los guardes del mal. 16 Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.   17

Conságralos en la verdad: tu palabra es la verdad.  18 Como tú me enviaste al mundo, así también los envío yo al mundo.  19 Por ellos yo me consagro a ti, para que También ellos sean consagrados en la verdad».



Oración, de los que somos como los demás.

Te damos gracias, Señor, porque somos como los demás,
y con ello te pedimos perdón y sobre todo te pedimos fuerzas.

Nos la pasamos maldiciendo el orden establecido
porque se estableció con engaño y violencia,
porque establece la desigualdad y la injusticia;
y sin embargo, Señor, en él estamos también establecidos nosotros.

¿Adónde iríamos si no?; no podemos vivir en ningún-lugar,
la utopía es para nosotros una visión anhelada pero fugaz,
no es una morada, y aún no somos capaces de vivir a la intemperie.

Vivimos, Señor, con tristeza y rabia el alimento que el mundo nos da,
(de sus cadenas, de su veneno), que es nuestra vida.

Maldecimos a cada rato, pero luego nos aplacamos
y hasta nos dejamos absorber por la ilusión de esa vida falaz.

Es verdad que procuramos buscarle la vuelta y tramamos calculadas rebeliones,
y nos esforzamos por crear nuestros espacios de libertad.

Es verdad que resistimos y que sufrimos el mal.

Te damos gracias porque no buscamos salvarnos solos,
sino que aspiramos a la salvación en pos de la comunidad.
porque somos parte de ese pueblo que ama, sufre y espera.

Con los pobres de la tierras te pedimos perdón,
porque estamos en el sistema y a veces sin querer
somos instrumentos de opresión,
y entramos en los mecanismos de esta competencia salvaje.

Y nos desconocemos y nos ignoramos y nos molestamos,
y llegamos incluso a despreciar.

Te pedimos, Señor, perdón por este mal que segregamos y aborrecemos.

Tú sabes bien, Señor, cuánto nos duele todo este mal.

Por eso, Señor, te pedimos sobre todo fuerzas
para luchar por quitarnos este pecado de encima,
para luchar por quitar este pecado del mundo.

Te lo pedimos por Jesucristo liberador,
amigo de los hombres y mujeres de este mundo. Amén.

Oración por las familias y fin de la oración.

VIGILIA DIOCESANA DE PENTECOSTÉS 26 DE MAYO DE 2012, CATEDRAL DE SEVILLA

 

domingo, 20 de mayo de 2012

INMA, SE TU NUESTRO CIELO


Inma, sé tú nuestro cielo

Mi muy estimada familia y amigos, paz y bien.

Escribo estas letras al término de un momento de oración. Me ha llevado a ese momento, la tremenda noticia que me comunican hace un rato, y que me da vértigo escribir.
Vuestra Inma, no ha podido superar las tremendas dificultades de salud que tenia, y ha dejado de vivir para este mundo material. Un océano de lágrimas, no bastarán para mitigar el dolor.

Sinceramente, escribo por la necesidad de compartir este pensamiento mío. Es de cristianos compartir. Ni siquiera se, si os enviaré estas letras, pues no tengo necesidad de quedar bien con nadie. Tengo ahora una profundísima tristeza, pues añoro ya la ausencia de Inma en las vidas de cada una de las personas, que de cerca o de lejos, compartimos momentos de la vida con ella.

Cuando tengo que hacer preguntas difíciles a Dios, suelo salir al campo a hablarle desde el viento y los pájaros. Acabo de regresar con un pensamiento. Con un único pensamiento.

La vida de Inma, ha sido como una buena primavera. Fecunda, hermosa, llena de vitalidad, comprometida con su entorno, y por todo ello breve.

Me unían cosas a ella. La misma generación, el compañerismo escolar junto a Carlos y ella misma, la amistad con la familia Martín, el ser hermana de mi muy querida Mª Carmen. Y entre lo más hermoso, el compartir junto a ella durante muchos años, el servicio al evangelio desde la catequesis.

Si por mí fuera, el día en que la llevemos a la iglesia de San Sebastián, pondría encima de su féretro el libro del evangelio, como merecen ser despedidos los servidores del evangelio. Ha sido una persona de fe fecunda, cimentada. Para muchas personas, la vida de esta joven mujer ha sido un cielo aquí en la tierra. Un cielo fecundo, arraigado en su marido y en su hija, a la que quizás más tarde contaremos entre todos, el nivel humano y cristiano que tenía su madre, y que a buen seguro palpita en cada una de sus pequeñas células.

“Para quien no espera nada el final, los logros, los gozos, los éxitos de la vida son tristes, porque acaban mal. Para quien cree que esta vida está secretamente abierta a la vida definitiva, los logros, los trabajos, los sufrimientos y gozos son anhelo y anuncio, búsqueda de la felicidad final” (J.Ant.Pagola) Nosotros creemos en el anhelo final de la felicidad. Tras el duelo, quizás entendamos que la mejor manera de hacer fecunda la vida extinguida, es continuar evangelizando, dando testimonio y abrazando fraternalmente; para que en cada rescoldo de la vida de los que apreciamos a Inma, podamos apreciar su sonrisa en la comisura de sus labios.

Hoy es domingo de la Ascensión del Señor, de su exaltación. No necesita Jesús ser exaltado de otra manera, que desde la vida de sus hijos e hijas. En Inma, esa ha sido una realidad. Y este, creo que puede ser el camino. Duro al comienzo, agotador casi hasta la extenuación. Pero con el abrazo, el apoyo y la ayuda de los que son familiares o nos consideramos amigos, lograremos inmortalizar a Inma en la vida de cada uno.

Esa es mi oración hoy: “Inma, sé tú nuestro cielo”.

Abrazos fortísimos, en este duro trance. Todo sea por ella y su memoria. Laus Deo.

La Salada, Vísperas a 19 de Mayo de 2012.

Fdo. Florencio Salvador Díaz Fernández

Estudiante de Teología Cristiana

viernes, 18 de mayo de 2012

NO NOS RINDAMOS ANTE EL DESAMOR


Fatigoso día, el que casi concluye. Fatigoso, por el continuo afán de trabajar desde antes de que el sol naciera hoy. ¡Gracias al creador por el trabajo, y a los clientes por su confianza! Además, hace días me lesioné una costilla en una tremenda caída con la bicicleta y al no poder descansar, estoy muy cansado hoy.

Pero bueno, llegará el asueto, y las buenas lecturas y las reflexiones y cosas de ese estilo. Por mi parte, la liturgia de las horas en la tarde, es como cada viernes muy penitencial.

Perdóname Señor, perdonadme personas que junto a mí convivís. No me dedico a la perfección de una manera sobre valorada. En ese caso soy modesto. Aun así, el oficio de lectura hoy recomienda desde la carta de Juan (3,11-17) que nos amemos los unos a los otros. El amor es el origen de la relación de Dios con los hombres.

No me resigno a una vida de amor, fraternal, pasional, sensible cuidado, sexual…etc.

Sea como fuere es amor, y con eso basta y de Dios nos proviene, para compartirlo, para su disfrute y para expandirlo.

No nos resignemos al amor, con las personas que merecen la pena. Lo demás no importa, porque seguro responde a fines determinados. No nos dejemos aun a pesar de la adversidad de los anónimos, de los contratiempos. Dios, desde la humanidad del hombre, es mucho más que los poderes los intereses y los paternalismos desaforados.

No os olvidéis, no os resignéis, no nos demos por vencidos.

Paz y bien en esta noche. Yo

Me marcho. Mañana trabajo desde las cinco de la mañana. ¡¡que madrugón, por favor!!

Para orar. A CUALQUIER HORA (recomendación de José Arregui en ATRIO)



Todo menos rendirnos, Señor.



Todo menos sentarnos,

desolados, a esperar la muerte en vida,

la mediocridad, la derrota.



Es solo que solos no podemos…

aunque a veces creamos tener la llave,

la rienda, el timón o la energía.



Es solo que si Tú no enciendes el horizonte

caminamos en círculo hacia ninguna parte.



Es solo que si Tú no incendias

el corazón y la entraña

las piernas no saben adónde ir.



Es solo que si Tú no lates en nosotros

falta el aliento…

… Y por eso no podemos rendirnos,

que Tú no desesperas de nosotros.



(José María Rodríguez Olaizola, SJ)

martes, 15 de mayo de 2012

EL ABRAZO DE LA MADRE TIERRA, CUANDO NOS ABRAZA NUTRE Y CUIDA



Maria me envió anoche este escrito, lo leí un poco de prisa, tenía sueño, y esta mañana según desperté volví a leerlo. Os habeis tendido en el suelo directamente a meditar????. No sabeis el bienestar que produce. Poco a poco casi se consigue oir el segundo latido. Un abrazo a todos y feliz dia de San Isidro.




La Madre Tierra nos abraza, nutre y cuida

El primer sonido que cualquier ser humano oye es el doble latido del corazón.
En el útero materno experimentamos una sensación de seguridad y un sentimiento de pertenecer a alguien porque oimos los latidos de nuestro corazón, y como si se tratara de un eco, los latidos de nuestra madre que nos llevará dentro durante nueve lunas. Cuando llegamos al Camino Terrenal a través del milagro del nacimiento, el segundo latido que oíamos desaparece. En el fondo los seres humanos notan que les falta algo y muchas veces pasan por la vida buscando ese latido que les falta.
Encontramos ese latido añorado cuando escuchamos a la madre tierra y entramos en el "Tiyoweh", LA QUIETUD.
En este lugar silencioso podemos oir  la pequeña y tímida voz dentro de nuestros corazones y mediante esta experiencia, podemos redescubrir la sensación de seguridad y pertenencia. El latido de la Madre Tierra nos recuerda que nunca estamos solos. Nuestra verdadera Madre, la Tierra, está siempre presente para nutrirnos y darnos reposo. Todo lo que nos pide es que nos paremos a escuchar el segundo latido...
Al encontrarlo, sabremos que nunca estaremos solos.
Jamie Sams

lunes, 14 de mayo de 2012

UN REGALO DE ENRIQUETA AL COMENZAR LA MAÑANA. NUEVO COMIENZO JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Ayer me enviaron este escrito, espero os guste. Un abrazo. Queta.




NUEVO COMIENZO
        
            Los evangelistas describen con diferentes lenguajes la misión que Jesús confía a sus seguidores. Según Mateo, han de "hacer discípulos" que aprendan a vivir como él les ha enseñado. Según Lucas, han de ser "testigos" de lo que han vivido junto él. Marcos lo resume todo diciendo que han de "proclamar el Evangelio a toda la creación".
         Quienes se acercan hoy a una comunidad cristiana no se encuentran directamente con el Evangelio. Lo que perciben es el funcionamiento de una religión envejecida, con graves signos de crisis. No pueden identificar con claridad en el interior de esa religión la Buena Noticia proveniente del impacto provocado por Jesús hace veinte siglos.
         Por otra parte, muchos cristianos no conocen directamente el Evangelio. Todo lo que saben de Jesús y su mensaje es lo que pueden reconstruir de manera parcial y fragmentaria escuchando a catequistas y predicadores. Viven su religión privados del contacto personal con el Evangelio.
         ¿Cómo podrán proclamarlo si no lo conocen en sus propias comunidades? El Concilio Vaticano II ha recordado algo demasiado olvidado en estos momentos: "El Evangelio es, en todos los tiempos, el principio de toda su vida para la Iglesia". Ha llegado el momento de entender y configurar la comunidad cristiana como un lugar donde lo primero es acoger el Evangelio de Jesús.
         Nada puede regenerar el tejido en crisis de nuestras comunidades  como la fuerza del Evangelio. Solo la experiencia directa e inmediata del Evangelio puede revitalizar a la Iglesia. Dentro de unos años, cuando la crisis nos obligue a centrarnos solo en lo esencial, veremos con claridad que nada es más importante hoy para los cristianos que reunirnos a leer, escuchar y compartir juntos los relatos evangélicos.
         Lo primero es creer en la fuerza regeneradora del Evangelio. Los relatos evangélicos enseñan a vivir la fe, no por obligación sino por atracción. Hacen vivir la vida cristiana, no como deber sino como irradiación y contagio. Es posible introducir ya en las parroquias una dinámica nueva. Reunidos en pequeños grupos, en contacto con el Evangelio, iremos recuperando nuestra verdadera identidad de seguidores de Jesús.
         Hemos de volver al Evangelio como nuevo comienzo. Ya no sirve cualquier programa o estrategia pastoral. Dentro de unos años, escuchar juntos el Evangelio de Jesús no será una actividad más entre otras, sino la matriz desde la que comenzará la regeneración de la fe cristiana en las pequeñas comunidades dispersas en medio de una sociedad secularizada.

José Antonio Pagola

viernes, 11 de mayo de 2012

¿ESPERAR? NADA


¿Esperar? Nada



Mis queridos amigos y amigas.

Os agradezco de corazón el ánimo demostrado en esta historia surrealista en la que estoy involucrado.

Hace días, os comunicaba que estaba triste. Sí, bastante.

Hoy estoy cansado del trabajo, pero el ánimo está muy robustecido.

Por ello, me decido a escribir unas líneas, con la seguridad de que de ellas solo debe extraerse el propio estado de ánimo del que escribe y la gratitud a todos los que de una manera u otra, en estos días me habéis mandado un abrazo cálido.

Se agradecen los abrazos, os lo aseguro. Sobre todo se agradecen porque por medio de ellos, tiene uno autentica conciencia de quienes somos comunidad. “No te sientas solo ni triste, en la lejanía sabes que mucha gente estamos contigo, te deseamos lo mejor y te deseamos que sepas vivir tu realidad con alegría, con paz, con todo el gozo del mundo. ¿Quién es quién para interponerse en nuestra vida?” (Ana Rodrígo)

Sabed, que soy consciente de que me observan. Eso está bien.

Será porque nuestra voz, la de los críticos en la iglesia, es escuchada en foros y medios de comunicación. Y en muchos casos mal utilizada y mal interpretada.

Solo deciros que la situación es muy complicada, y por el bien de muchas personas y la serenidad de mi comunidad, espero que no se materialice la represalia. “Haces bien en resistir asumiendo el dolor pero manteniéndote firme en tu fe y tu libertad. Al final tu dolor dará fruto. Otros a tu lado resucitarán”. (Antonio Duato)

Porque el ánimo de muchas personas respecto de nuestra iglesia, está en juego y pende de un hilo.

Ninguna institución o comunidad de personas, está en la actualidad más deslegitimada para denunciar escándalos, actitudes licenciosas o criticas impropias, que la Iglesia católica. Y siempre se puede poner los temas sobre la mesa, o discutir opciones, pero jamás decidir por otros, o dirimir cuestiones que afectan a las personas de una manera concreta.

Me dijo un amigo hace días: “Floren, que se nos note que nos duele la iglesia”.

Os aseguro que me duele la iglesia, porque me duele la gente.

Me duele que nos cueste tanto ver el testimonio, la justicia y la fraternidad desde los pulpitos.

Me duele, la desafección para con la iglesia de familias enteras, porque se le dio a alguno de sus miembros un trato desproporcionado.

Eso me duele. Me duelen las cuotas de poder, las calumnias y el párvulo que algunas personas dan a la información podrida de llega a tales sitios, de unos y otros.

¿Dónde queda el diálogo? ¿Dónde la corrección fraterna?

José María Castillo el teólogo me animaba ayer, a no negociar con mi libertad ni con mi dignidad. A mantenerme tranquilo, pues nada nos apartará de Jesús. Me advirtió que por sus muchas experiencias en historias como esta, mi piel se irá endureciendo hasta que estas cuestiones resbalen como el agua en un cristal.

Gracias pues a José María.

A todos pediros vuestra oración. Agradeceros el ánimo.

Y dejaros claro que, como esperar esperar, NO ESPERO NADA.

jueves, 10 de mayo de 2012

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - AL ESTILO DE JESÚS



AL ESTILO DE JESÚS
6 Pascua (B) Juan 15,9-17 - JOSÉ ANTONIO PAGOLA
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 09/05/12.- Jesús se está despidiendo de sus discípulos. Los ha querido apasionadamente. Los ha amado con el mismo amor con que lo ha amado el Padre. Ahora los tiene que dejar. Conoce su egoísmo. No saben quererse. Los ve discutiendo entre sí por obtener los primeros puestos. ¿Qué será de ellos?

Las palabras de Jesús adquieren un tono solemne. Han de quedar bien grabadas en todos: "Éste es mi mandato: que os améis unos a otros como yo os he amado". Jesús no quiere que su estilo de amar se pierda entre los suyos. Si un día lo olvidan, nadie los podrá reconocer como discípulos suyos.

De Jesús quedó un recuerdo imborrable. Las primeras generaciones resumían así su vida: "Pasó por todas partes haciendo el bien". Era bueno encontrarse con él. Buscaba siempre el bien de las personas. Ayudaba a vivir. Su vida fue una Buena Noticia. Se podía descubrir en él la cercanía buena de Dios.

Jesús tiene un estilo de amar inconfundible. Es muy sensible al sufrimiento de la gente. No puede pasar de largo ante quien está sufriendo. Al entrar un día en la pequeña aldea de Naín, se encuentra con un entierro: una viuda se dirige a dar tierra a su hijo único. A Jesús le sale desde dentro su amor hacia aquella desconocida: "Mujer, no llores". Quien ama como Jesús, vive aliviando el sufrimiento y secando lágrimas.

Los evangelios recuerdan en diversas ocasiones cómo Jesús captaba con su mirada el sufrimiento de la gente. Los miraba y se conmovía: los veía sufriendo, o abatidos o como ovejas sin pastor. Rápidamente, se ponía a curar a los más enfermos o a alimentarlos con sus palabras. Quien ama como Jesús, aprende a mirar los rostros de las personas con compasión.

Es admirable la disponibilidad de Jesús para hacer el bien. No piensa en sí mismo. Está atento a cualquier llamada, dispuesto siempre a hacer lo que pueda. A un mendigo ciego que le pide compasión mientras va de camino, lo acoge con estas palabras: "¿Qué quieres que haga por ti?". Con esta actitud anda por la vida quien ama como Jesús.

Jesús sabe estar junto a los más desvalidos. No hace falta que se lo pidan. Hace lo que puede por curar sus dolencias, liberar sus conciencias o contagiar confianza en Dios. Pero no puede resolver todos los problemas de aquellas gentes.

Entonces se dedica a hacer gestos de bondad: abraza a los niños de la calle: no quiere que nadie se sienta huérfano; bendice a los enfermos: no quiere que se sientan olvidados por Dios; acaricia la piel de los leprosos: no quiere que se vean excluidos. Así son los gestos de quien ama como Jesús.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

EL ACOMPAÑAMIENTO FRATERNAL DE UNOS AMIGOS

Querido Amigo y Hermano en la fe, FLOREN

Después de nuestra conversación telefónica y de tu artículo en ATRIO. He querido dejar pasar unos días, para enviarte esta sencillas lineas de afecto y acompañamiento en estos momentos que juntos todos estamos viviendo contigo.

No te puedo decir más de lo que te he dicho, cuando hemos hablado por teléfono. Estas palabras son simplemente para decirte que no estás sólo, que desde [...], te tengo presente en mi pensamiento y en mis oraciones.

Floren, el evangelio de mañana nos recuerda el mandamiento de Jesús:"que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos....."

Así fue el amor de Jesús. Nunca pretendió poseer, ni dominar, ni aprovecharse. Tuvo libertad para decirles a los discípulos los fallos en que caían. Pues los Obispos que tanto se le llena la boca al recordarnos a nosotros que son los sucesores de los Apóstoles, que acepten los consejos y críticas de los que también forman parte de la Iglesia, desde la misma libertad que Cristo nos dejó.

Recuerda el evangelio de próximo domingo, PERMANECER EN MI AMOR, esto es lo que nos debe de preocupar permanecer en el amor de Cristo.

Saludos y ánimo.       

martes, 8 de mayo de 2012

VOSOTROS ORAD ASÍ EN LA TRISTEZA

"Que no haya en ustedes angustia ni miedo"
(Jn 14,27b)
Ahora en cambio… estoy triste.
Sí, y no tiene remedio esta tristeza. La vida es azarosa, y dosifica las circunstancias emocionales en función de los acontecimientos.

Mi tristeza es pasajera, desde luego. Pero ahora, no deja de ser tristeza. ¿Qué o quienes la causan? ¿Quiénes se adolecerán junto a mí?
Difícil respuesta. Fundamentalmente por querer o pretender –que no es igual- segundas o terceras personas, coaccionar tú libertad cuando ésta es el fundamento de la fe cristiana, pues en tu libertad percibes y degustamos a Dios.

En cualquier caso, nos queda el Espíritu. Presento en esta tarde noche, toda mi vida ante Él, como epiclesis para que me asista. Para que por su medio, se pueda recuperar el ánimo, el sendero de la libertad responsable y el sentido de comunidad del que tan faltos estamos, sobre todo en nuestra católica iglesia.

Ahora en cambio… estoy triste.


AHORA EN CAMBIO...

Hubiera entregado el Dios que no poseo
hubiera aprendido tres o cuatro signos,
y así desalentado,
así fiel, ceniciento,
invariable como un recuerdo atroz,
me hubiera respondido,
me hubiera transformado en ademanes,
me hubiera convencido como todos,
refugiado en el hambre universal,
salvado para siempre y para nada.

Ahora en cambio, estoy un poco solo,
de veras un poco solo y solo.
Mi tristeza es un vaso de oraciones
que se derraman sobre el césped
y desde el césped nace Dios
y está también un poco solo,
de veras un poco solo y solo.

Mas yo le ayudo a conocer las aves
y en toda su extensión la herejía vegetal,
los corazones de sus alegres huérfanos,
la tierra que es la palma de su mano.

(MARIO BENEDETTI, Solo mientras tanto 1948-1950)

LA FE, ¿QUÉ FE?

José Arregui - Teologo.

¿Qué es la fe sino ese consuelo que te permite pisar la tierra, como suelo sagrado, y dar un paso hacia tu hermano? Hablo de fe, no de creencias. Hablo de fe, no de religiones.

Cuando digo”fe,” digo esa llamita que chispea sin cesar en todos los corazones, también en el tuyo, aunque a veces la sientas apagada. Es el mismo fuego que arde en el corazón de la Tierra y de las estrellas, de los átomos y de las galaxias. Es la llama de la Vida. Y la llama de la Vida es el Corazón del Universo, y late en cada una de tus células y neuronas.

Eso es la fe, y no tiene que ver con religiones ni creencias, sino con el latido libre y universal de la Vida. Esa fue la fe de Jesús, más allá de sus creencias. A esa Vida poderosa y tierna llamaba él “Dios” y la invocaba tiernamente como abbá. Por esa Vida se sentía feliz y libre, y por su causa arriesgó la vida.

El cristianismo –católico en nuestro caso– como sistema de creencias, ritos y normas morales, como organización jerárquica, como estructura de poder, como entramado de complejos y a veces turbios intereses… eso es otra historia. No es lo de Jesús.

Cuando 70 obispos españoles se reúnen en Asamblea Plenaria, eso es el sistema que necesita funcionar, y no digo que esté mal: depende de que para qué quieren que siga funcionando el sistema.

Cuando el presidente de la Conferencia Episcopal española, el cardenal Rouco, ante la dramática situación de la crisis y del paro creciente, y ante las medidas del Gobierno que empobrecen más a los más pobres, se limita a apelar vagamente a la fe y a la caridad, me digo que eso no es la fe que animaba al corazón de Jesús.

Cuando el Gobierno de Rajoy acaba de aprobar un decreto que niega a los inmigrantes en situación irregular el derecho a ser atendidos por un médico o un hospital, y Mons. Rouco no ha alzado la voz ni ha exigido a toda la Asamblea que se ponga en pie y grite NO contra este decreto en nombre de Jesús y del Evangelio, entonces me digo que ellos están en otra cosa: que el Evangelio de Jesús no les interesa, que a ellos les importan las creencias y el mantenimiento del sistema, pero no los dolores de la pobre gente, no la llamita del corazón, no la Vida.

Cuando Mons. Rouco ha repetido por enésima vez la obsesiva y errónea consigna del papa actual: “sin fe no puede haber verdadera caridad”, identifica la fe con creencias, y así profesa una gran mentira. Basta abrir el Evangelio y leer la parábola del buen samaritano o del buen increyente. Basta mirar la historia: ¿qué guerra, tortura, explotación y dictadura no ha sido legitimada por la jerarquía católica con todas sus creencias? Hace justo 75 años, Gernika fue bombardeada por un caudillo católico creyente y practicante que contaba con el beneplácito y la bendición de todos los obispos españoles (solo uno, Mateo Múgica, alzó la voz y fue desterrado).

Seas o no creyente, cuida la fe: esa llama profunda y secreta, pues de ella depende el brillo de tu sonrisa y el futuro de la Tierra. Cuida el corazón de tu vida, el corazón de la Vida. No dejes de palpitar y de sentir. No dejes de respirar, de sentirte libre y de tender la mano a la Vida que, muy cerca de ti, reclama cuidado.

¿Y las creencias? Están bien si te hacen más bueno y feliz. Están bien, si no te aferras demasiado a ellas. Si te aferras demasiado a ellas, acabarán impidiéndote ser más bueno y feliz.

Viene de: http://www.atrio.org/2012/05/la-fe-%c2%bfque-fe/comment-page-1/#comment-56566

jueves, 3 de mayo de 2012

¡¡¡ FIN DE EXAMENES !!!


Bueno, se acabaron los exámenes.

Y la verdad, es que el camino ha sido arduo. En este instituto, he podido aprender y refrescar la memoria sobre los fundamentos del cristianismo, la humanidad de Dios y su hijo Jesús, las fuentes de la moralidad. El gran conglomerado de la iglesia.

La verdad, ha merecido la pena. No por el título, sino por el logro y la enseñanza asimilada.

A lo largo de estos dos años, he tenido lugar de estudiar largamente y desarrollar los más de cincuenta temas del gran ciclo formativo teológico. Es de sobra conocido, que para muchos todos los estudios que no se desprendes de las facultades propiamente dichas o los seminarios católicos, pues que como que no cuentan.

Pero esa no es mi preocupación. Mi preocupación radica en saber poner en pié mi fe y mi formación teolgógica, en el momento en el que pongo un pié en la calle. Es en ese momento en el que se me puede exigir mostrar el rostro de Jesús. Quizás incluso tenga yo que escudriñarlo entre mis conciudadanos y advertir su presencia.

Todo es un misterio. Vivido desde la felicidad y la serenidad, es un misterio aun más apetecible.

Doy gracias a Dios, por estos años de estudio. Todo aprobado con sobresaliente y el último ciclo no tiene por qué ser peor.

El lunes, comienzo mi especialización en pneumatología. El material me lo ha aconsejado un teólogo amigo. El autor del material, el gran Y.Congar, de la nueva teología francesa. Primero anatematizado por la católica iglesia y luego condecorado.

En fin, aquí lo dejo sino escribiré más de la cuenta, jajajajajaja.

PERLAS DE PAGOLA PARA EL FINDE - CONTACTO PERSONAL

 

CONTACTO PERSONAL


5 Pascua (B) Juan 15, 1-8

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

 

Según el relato evangélico de Juan, en vísperas de su muerte, Jesús revela a sus discípulos su deseo más profundo: "Permaneced en mí". Conoce su cobardía y mediocridad. En muchas ocasiones les ha recriminado su poca fe. Si no se mantienen vitalmente unidos a él no podrán subsistir.

Las palabras de Jesús no pueden ser más claras y expresivas: "Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí". Si no se mantienen firmes en lo que han aprendido y vivido junto a él, su vida será estéril. Si no viven de su Espíritu, lo iniciado por él se extinguirá.

Jesús emplea un lenguaje rotundo: "Yo soy la vid y vosotros los sarmientos". En los discípulos ha de correr la savia que proviene de Jesús. No lo han de olvidar nunca. "El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante, porque sin mí no podéis hacer nada". Separados de Jesús, sus discípulos no podemos nada.

Jesús no solo les pide que permanezcan en él. Les dice también que "sus palabras permanezcan en ellos". Que no las olviden. Que vivan de su Evangelio. Esa es la fuente de la que han de beber. Ya se lo había dicho en otra ocasión: "Las palabras que os he dicho son espíritu y vida".

El Espíritu del Resucitado permanece hoy vivo y operante en su Iglesia de múltiples formas, pero su presencia invisible y callada adquiere rasgos visibles y voz concreta gracias al recuerdo guardado en los relatos evangélicos por quienes lo conocieron de cerca y le siguieron. En los evangelios nos ponemos en contacto con su mensaje, su estilo de vida y su proyecto del reino de Dios.

Por eso, en los evangelios se encierra la fuerza más poderosa que poseen las comunidades cristianas para regenerar su vida. La energía que necesitamos para recuperar nuestra identidad de seguidores de Jesús. El Evangelio de Jesús es el instrumento pastoral más importante para renovar hoy a la Iglesia.

Muchos cristianos buenos de nuestras comunidades solo conocen los evangelios "de segunda mano". Todo lo que saben de Jesús y de su mensaje proviene de lo que han podido reconstruir a partir de las palabras de los predicadores y catequistas. Viven su fe sin tener un contacto personal con "las palabras de Jesús".

Es difícil imaginar una "nueva evangelización" sin facilitar a las personas un contacto más directo e inmediato con los evangelios. Nada tiene más fuerza evangelizadora que la experiencia de escuchar juntos el Evangelio de Jesús desde las preguntas, los problemas, sufrimientos y esperanzas de nuestros tiempos.

 

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